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Ishinpō (醫心方)

El Ishinpō es una obra de medicina china compilada en Japón en el año 982 por Tanba Yasunori (丹波康賴、912-995), un médico oficial de la corte Heian. La obra constituye el tratado médico más antiguo que ha sobrevivido en este país y en ella se hace referencia a más de 200 obras de medicina china tradicional de las dinastías Sui y Tang (muchas de las cuales están actualmente perdidas).

Los investigadores han ofrecido diferentes respuestas para explicar porque este médico se embarcó a los 71 años de edad en la edición de esta obra: obtener reconocimiento por sus servicios en la corte o preservar su conocimiento para el bien futuro de su familia.

La obra está compuesta por 30 tratados que abarcan los campos de la acupuntura y la moxibustión, medicina interna, dermatología, cirugía básica, farmacia, ginecología, obstetricia, otorrinolaringología, pediatría, consejos para la longevidad y hábitos saludables, artes de alcoba y dieta. 

En este apartado se presenta un análisis de los contenidos que aparecen en dos tratados de la obra: el 26 titulado “conseguir longevidad” y el 27 “nutrir la vitalidad”. Se han elegido estos contenidos porque se corresponden directamente con los principios que tradicionalmente han guiado las prácticas corporales energéticas en China dentro de lo que se conoce como la cultura “Yang Sheng” o del “cuidado de la salud”.

En la lectura de estos tratados se puede observar de forma general que la medicina en Japón en este periodo histórico estaba totalmente condicionada por la tradición china dado que toda la información que contienen alude a obras médicas y taoístas de este país y los personajes que menciona siempre son figuras históricas chinas o taoístas (hsien).

Lo único que se puede detectar como “germen” de la personalidad japonesa en estos temas es que el autor ofrece en el Ishinpō una selección de contenidos de los tratados chinos que menciona. Esta decisión debe ser investigada ya que podría deberse a causas muy diferentes: se decantó por la información que le parecía más importante o acertada dejando el resto de lado; incluyó parte de las obras que cita porque quizás no tuvo acceso directo a ellas; prefirió guardar para sí el resto de información haciendo pública sólo una parte, etc.

Resulta muy interesante observar que en ambos tratados y en esta época, el cuidado de la salud es considerado un trabajo global que abarcaba numerosas variables y un trabajo de reflexión sobre cómo procedemos en todas nuestras acciones cotidianas para no gastar la energía vital o debilitar el cuerpo. Esta idea contrasta con todas esas tendencias actuales de poner las claves de la salud sólo en la alimentación, la respiración, la meditación, etc.

TRATADO 26. PARA CONSEGUIR LONGEVIDAD

Esta tratado consta de 15 capítulos que básicamente ofrecen prescripciones-recetas para: aumentar los años de vida, embellecer el cuerpo, perfumar con fragancias el cuerpo, aumentar la inteligencia, generar atracción entre sexos, mejorar la riqueza-bienestar, evitar el consumo de cereales, eliminar los tres espíritus del cuerpo, afrontar el frío y el calor, evitar mojarse por la lluvia, evitar los peligros del agua y del fuego, proteger el cuerpo del ataque de puntas de flechas y filos de espadas, mantener a distancia a fantasmas y espíritus y repeler a tigres, lobos, insectos y reptiles.

Estos contenidos se pueden reclasificar en tres dimensiones:

1) Fórmulas para potenciar la longevidad a través del consumo de preparados en los que se mezclan diferentes plantas medicinales que deben ser consumidas en horas, días, estaciones y fases lunares determinados en correspondencia con el calendario astronómico chino.

Sin embargo, la teoría principal que se expone coincide básicamente con las ideas de los seguidores del “culto a la inmortalidad” (hsien) que había en China según se recoge en el capítulo de “Eliminar los tres espíritus del cuerpo” y cuyo objetivo básicamente era modificar los registros de los libros del Ministro de los Muertos (Ssu Ming) en los que aparecen apuntados los años de duración de la vida de cada persona para aumentar esa cifra.

Según esta teoría dentro de nosotros hay tres espíritus que son la causa de los deseos, excitaciones, enfados, malicias y crueldades que comentemos. Espíritus que residen en la cabeza, el abdomen y el perineo y que informan cada 60 días a las deidades que llevan estos registros de las malas acciones que cometemos para penalizarnos restando días de vida. La idea es fácil: los que están predestinados a vidas longevas y hacen pocas infracciones viven más que los demás.

Eliminar a estos espíritus es importante no sólo para disfrutar de la totalidad del número de días de vida que nos corresponden, también porque esto ayuda a tener una mente pacífica, tranquila y clara. Además, advierte que sólo conseguida su extinción es cuando cobran sentido las buenas acciones y el consumo de píldoras que se citan en el tratado para aumentar la longevidad.

2) Fórmulas para asegurar la calidad de vida mientras se está vivo, aquí se incluyen consejos para disfrutar de un cuerpo joven, vital, perfumado, e inteligente y de una vida relacional armoniosa, así como para asegurarse bienes materiales.

Las propuestas incluyen desde preparados con plantas medicinales, a quemar el pelo de la persona amada para colocarlo debajo de la cama, enterrar huesos de ganado o caballos en zonas de la casa o pedir deseos en determinados momentos del año para atraer la fortuna.

3) Fórmulas de protección de la longevidad conseguida que incluyen tanto preparados con plantas medicinales (afrontar el frío y el calor, evitar los peligros del agua y el fuego, repeler mosquitos), el uso del líquido que emana del cuerpo de arañas (evitar mojarse con la lluvia), el recitado del nombre de dioses (para protegerse de los peligros del agua y el fuego) o del animal al que se quiere hacer frente (para evitar tigres, lobos y serpientes), portar amuletos y bolsitas en el cuerpo (evitar tigres, lobos y serpientes, el ataque de flechas y espadas), o el rechinar los dientes y utilizar espejos (mantener a distancia a fantasmas y  espíritus).

Observaciones:

  • Es muy interesante ver como este tratado empieza con el mismo formato del Canon de Medicina Interna del Emperador Amarillo (Huang Di Neijing), es decir, con una conversación entre el Emperador Amarillo y su médico Chung Huang-Chih donde el primero le pregunta al segundo por las fórmulas para el cuidado del cuerpo y nutrir la vitalidad.
  • La longevidad en el tratado abarca tanto el uso de fórmulas para alargar la vida como fórmulas para proteger la vida que ya se está disfrutando y consejos para vivir toda la longevidad que se alcance con armonía y bienestar. Esto nos recuerda que el objetivo no es simplemente aumentar la longevidad sino vivirla bien.
  • Es muy interesante reflexionar simplemente sobre el título del tratado y los temas que trata. La longevidad es verdad que cobra más sentido cuando además se cuida el cuerpo, se cultiva la mente, se disfruta en armonía con una pareja, se asegura cierto bienestar económico, se cuida la alimentación, se evitan los conflictos bélicos, se protege el cuerpo de frente a las inclemencias climáticas y se evitan agentes externos que pueden llevar a la enfermedad como insectos, reptiles, etc.
  • La precisión respecto a la combinación exacta y el uso de plantas medicinales en determinados momentos astronómicos del año reflejan la existencia de un conocimiento muy complejo, elaborado y sistematizado en la época que habría necesitado de mucho tiempo para ser descubierto y codificado.
  • Es interesante observar cómo en este tratado se funden remedios con cierta “lógica” como el uso de plantas medicinales con fórmulas de corte mágico-supersticiosos indicando con ello cuál era el nivel de desarrollo del conocimiento médico de la época.
  • Las fórmulas que se ofrecen sirven tanto para cuando uno es joven y quiere conseguir la inmortalidad o alargar su vida, como al contrario, para rejuvenecer cuando uno ya es viejo.
  • La historia que recoge sobre los crisantemos de las montañas que caen a las aguas de un río y que ayudan a aumentar la longevidad de las personas del pueblo que beben esas aguas es muy interesante porque parece indicar cómo se pudo descubrir las propiedades de algunas plantas.
  • Una de las consecuencias de la inmortalidad es la necesidad de ir cambiando de nombres a través de las diferentes dinastías en las que vive (ejemplo de Fan Li).
  • En el tratado se introducen fórmulas para no mojarse con la lluvia quizás para indicar que en aquella época se asociaba a muchas enfermedades.
  • En muchos casos aparecen dosificaciones muy exageradas al recomendar un consumo de hasta 20 o 30 píldoras diarias y muchas de ella se deben consumir con vino.
  • Es gracioso el ejercicio que recomienda para quitarse el hambre de abrir la boca y frotarse los dientes superiores e inferiores con la lengua para generar saliva, porque dice que a los siete días de haberlo pasado mal es cuándo uno se empieza a sentirse más fuerte y vigoroso.
  • Es interesante observar que el consumo de los preparados se hace también con vino, coincidiendo con el ritual ceremonial de las dinastías Shang y Zhou en China.
  • Llama la atención que en las prescripciones se cite también a mujeres inmortales (como Hsi Wang Mu que residía en la región del Tíbet), porque indica que las mujeres eran parte activa en la elaboración y uso de estos conocimientos.
  • Es importante señalar la reinterpretación de las teorías chinas que ya estaban haciendo los japoneses en este periodo al matizar cómo había que entender las recomendaciones taoístas de evitar el consumo de cereales. Tamba hace un comentario crítico a esta práctica por las hambrunas del país y aconseja esta técnica sólo para aquellos que quieren practicar en zonas aisladas o remotas y no disponen de comida.
  • Por último señalar que en la lectura de este tratado surge un interrogante importante: ¿por qué se ofrecen recetas que sirven para aumentar la longevidad con diferentes duraciones temporales (cientos de años o miles de años) cuando en principio las personas optarían por aquellas fórmulas que les proporcionen mayor longevidad?

TRATADO 27. NUTRIR LA VIDA

Este tratado consta de 11 capítulos que ofrecen reflexiones sobre: principios generales para nutrir la vitalidad, alimentar el espíritu y el cuerpo, conservar la energía vital, ejercicios y masaje daoyin, movimiento y postura, hábitos de sueño, cómo y cuándo hablar, vestimenta, hacerse una morada y prohibiciones diversas.

Respecto a los principios generales para nutrir la vitalidad se cita:

  • Establecer una disciplina de conducta basada en el cultivo de la virtud respecto a las inclinaciones de nuestra naturaleza basada en la prevención (antes de que surja la enfermedad).
  • Nutrir en primer lugar el espíritu y después del cuerpo. El objetivo es conseguir un espíritu puro y claro, una mente tranquila y en paz centrada en el aquí y ahora de lo que se esté haciendo y un cuerpo en calma y cómodo.
  • Conservar la esencia-semen (jing), la vitalidad-respiración (chi) y no dejar que su espíritu (shen) abandone el cuerpo.
  • Indagar sobre la naturaleza personal para aprender en primer lugar a respetarla y después tomar conciencia y pensar por anticipado en dónde hay que añadir o limar en ella para mantenerse en equilibrio. Aquí es importante:
  1. Investigar en la persona el grado de presencia que tienen las cinco virtudes (benevolencia, rectitud, decoro, sabiduría y buena fe) ya que esto condiciona la presencia proporcional de la calma, la excitación, la terquedad y la mansedumbre en la persona.
  • Determinar si la persona es de naturaleza tranquila o nerviosa. Las personas calmadas no se emocionan fácilmente y las que se emocionan fácilmente les cuesta mantener la calma. En el tratado se dice que violar el temperamento va contra el destino, pero que dejarse llevar por él puede ir contra la salud. La persona que se excita debe aprender a ser prudente y discreta y la tranquila a abrirse más a la información exterior.

El camino es la progresión, ir poco a poco con la idea de alentar o frenar, reducir o ampliar el temperamento según las circunstancias. Aunque lo tiene más fácil la persona tranquila y por lo general vive más, también dice que si no práctican las artes de nutrir la vitalidad no aprovecha el potencial de su longevidad. Del mismo modo la persona excitada que practica el arte de nutrir la vitalidad aumenta su longevidad.

  • Saber que la persona de mente abierta y generosa que se toma las cosas con calma suele tener una vida más longeva, y al contrario, que el que es tacaño y trabaja en exceso suele tener una vida corta. Hay cinco obstáculos a gestionar en la vida: el deseo de fama y riqueza, el desbordamiento emocional, la lujuria, la gula y sobrecargar la mente con preocupaciones. Todos ellos generan un contexto negativo para nutrir la vitalidad.
  • Poner límites al “demasiado” o “demasiado poco” en el pensamiento reflexivo, el pensamiento emprendedor, los deseos, el exceso de implicación, la preocupación, al hablar, al reír, al alegrarse o al enfadarse, en el agrado y el disgusto. Su desequilibrio arruina el espíritu y la sabiduría, disipa la fuerza de voluntad, desgasta el cuerpo y agota su vitalidad, hace daño a órganos y vísceras y favorecen una vida dura y desagradable. El mensaje es “nada en exceso” pero también “nada en defecto”.
  • Por último, añade la necesidad de seguir una conducta ética centrada en acumular buenas acciones, ser amables y generosos con los demás, extender el amor hacia toda la creación, alegrarse por la buena fortuna de los otros y tener piedad y empatía por las desgracias ajenas, ayudar a los que no tienen medios, no matar o herir vidas, ofrecer bendiciones, evitar el narcisismo y no adular a personas que se portan mal.

Desde un punto de vista más específico, en el capítulo de cultivar el espíritu, que viene después, nos aconseja que debemos mantener la armonía entre los diferentes espíritus que habitan en nuestro interior.

Siguiendo las creencias chinas de la época se considera que el alma está compuesta de tres espíritus celestes (hun) y siete espíritus terrestres (po), que cada órgano y víscera tienen también un espíritu dentro, igual que los tres palacios (tantien) tienen el suyo.

Como “seres” hay que alimentarlos y cuidarlos para no deteriorarlos y evitar que quieran abandonar el cuerpo porque sobrevendría la enfermedad. Para cada uno de ellos hay una emoción que los alimenta y otro que los enferma, acciones y alimentos que los nutren o los desgastan, etc.

El tratado también habla sobre la importancia de operar correctamente:

  • Con la mente. Si cultivar el espíritu se asocia con el cultivo de la mente e incluso la lectura o formación intelectual, nos advierte de buscar siempre el equilibrio. Ni pensar excesivamente sobre un sólo tema ni ser superficial de pensamiento, no leer en exceso y seleccionar las lecturas para evitarlo y huir de cultivar una mente manipuladora centrada en el complot y el engaño.
  • Con los sentidos.  En este caso habla de la importancia de evitar sensaciones desagradables para cada sentido (sabores fuertes, colores excesivos, olores desagradables, ruidos estridentes…).

El consejo es claro: mantenerse alejados de las cosas que tienden a alterar el espíritu y violar la mente natural.

El capítulo del cuidado del cuerpo nos habla de:

  • Vivir en armonía con las estaciones que marcan el ritmo en la tierra (p.e. nutrir el yang en primavera-verano y el yin en otoño-invierno).
  • Cuidar la alimentación (p.e. comer bien por el día y ligero por la noche; comer menos en verano y más en invierno, tener regularidad en las comidas y evitar los alimentos que nos perjudican).
  • Tener buenos hábitos de trabajo (p.e. no realizar tareas más allá de las capacidades personales y evitar trabajar sin descanso o cuando se está cansado; no levantar objetos pesados)
  • Hacer ejercicio (p.e. las articulaciones necesitan movimiento igual que las puertas necesitan moverse para no oxidarse o el río fluye evitando que se enturbien las aguas).
  • Cuidar la exposición del cuerpo y las extremidades al frío y la humedad (sobre todo los pies).
  • Establecer hábitos de cuidado e higiene de la vista y el ojo (p.e. evitar el viento y el frío, cuidar la vista de joven para ver bien de mayor; no leer mucho y menos por la noche, hacer artesanías diminutas).
  • Cuidar el cabello (p.e. cambio de peine constantemente o masajear el cuero cabelludo)
  • Cuidar los dientes (p.e. limpieza, enjuagues y chocar los dientes hasta 300 veces).
  • Establecer hábitos de baño (p.e. no todos los días, con agua caliente, poniendo crisantemos en el agua y respetando fechas lunares ideales).
  • Establecer hábitos para dormir y levantarse (p.e. en primavera y verano ir tarde a la cama y levantarse temprano, en invierno y otoño al contrario).
  • Armonizar la actitud energética a las estaciones (p.e. en primavera ser generoso; en verano moverse, en otoño no gastar la energía y en invierno recogimiento).
  • Regular el orinar y el defecar (p.e. no hacer esfuerzo).

En el capítulo sobre el cuidado de la energía vital utiliza tres importantes analogías: la correspondencia entre el cuerpo y el cuidado de una nación; entre el agua turbia-estancada nociva para los peces y un aire turbio o estancado nocivo para las personas y entre el fluir de un manantial y el fluir de la energía vital dentro del cuerpo.

Este capítulo habla del jing (esencia-semen), chi (energía vital), shen (espíritu). El shen no es más que jing, por tanto, el que atesora el jing ilumina su shen. El jing lo identifica con la esencia que activa el movimiento de la sangre en los vasos y el espíritu que protege los huesos. Si el jing desaparece, los huesos se marchitan. El jing está vivo desde medianoche a medio día y de medio día a medianoche está en reposo. Para nutrir el jing hay que hacerlo en el momento en que está vivo el jing.  

Este capítulo ofrece también una gran variedad de ejercicios de respiración y consejos sobre cómo, dónde y cuándo practicarlos:

  • El cómo aparece en muchos casos descritos como ponerse en posición tumbada en el suelo y en otras sentado; con el dedo pulgar escondido entre los demás dedos y los puños apretados, ampliando la apnea antes de hacer la espiración; tomando siempre el aire por la nariz (traer lo nuevo) y expulsándolo por la boca (expulsar lo viejo); inhalar de forma tan suave que si hubiese una pluma delante de la nariz no se movería; incluso haciendo un número de respiraciones según el momento del día.

Se cita un ejercicio para “absorber la esencia o espíritu de las cinco estrellas”. En este caso habla de que en cada estación se debe dirigir el cuerpo hacia una dirección espacial donde esta esa estrella, inhalar imaginando el color característico de la misma, almacenar el aliento en la víscera y después tragarlo.

  • En qué momento recomienda que se hagan con el estómago vació, cuando el estado emocional está tranquilo y evitar momentos climáticos adversos. En algunos ejercicios recomienda el momento estacional: en primavera ejercitarse al amanecer, con el sol en su cenit y al atardecer; en verano sólo al amanecer y atardecer; en otoño al atardecer, en la hora justo antes de medianoche y al amanecer; en invierno a medianoche y al amanecer.

El tratado advierte que las personas que hacen estas prácticas deberían residir en lugares tranquilos en las montañas, mantener su mente en paz y fijar sus pensamientos con firmeza. Nunca debería haber intrusiones repentinas de otras personas porque asustan o llevan a pérdidas de la mente. Y tampoco reírse mucho ni moverse mucho pues desgasta la energía.

Se recomienda hacer el trabajo respiratorio en progresión, sin forzar, ampliando poco a poco la capacidad de apnea, la lentitud en la respiración, etc. Además, el trabajo de la respiración se debe acompañar con la producción y el tragar saliva abundante. Para conseguir segregar saliva abundante habla de frotar los dientes con la lengua.

Respecto al capítulo del masaje y el ejercicio los menciona como una fórmula para ayudar a expulsar el “aire nocivo” de todas las partes del cuerpo y como un recurso importante para consumir la energía de los alimentos, hacer circular la sangre y evitar la enfermedad. Es muy interesante la imagen que expone de que el cuerpo es análogo a las bisagras de una puerta que necesitan moverse para no oxidarse.

En general se recomienda limpiarse antes de hacer ejercicio-masaje y realizarlos en días soleados y templados, una hora después del amanecer, al medio día o al atardecer.

Los ejercicios que se citan son de cuatro tipos:

  • Ejercicios ligados a movimientos de animales. El cuello de oso, el estiramiento del cuello de pájaro, y los cinco juegos del pájaro.
  • Ejercicios de automasaje.
    • Frotar las manos para calentarlas y luego cubrir con ella los ojos mientras están calientes.
    • Hacer masaje en las cuatro esquinas de los ojos.
    • Calentarse las manos y masajearse la frente hacia atrás y hacia arriba hacia la coronilla.
    • Cogerse las orejas con las manos y moverlas vigorosamente arriba y abajo.
    • Masajear la cara con las manos de arriba hacia abajo
    • Masajear el cuerpo desde la parte superior a la inferior.
    • Frotarse con una toalla de seda en el cuello y detrás de las orejas.
    • Masajear el cabello como si estuviese uno peinándose.
  • Ejercicios de automasaje y estiramiento.
    • Frotarse una mano con la otra como si te las lavases delante del pecho.
    • Entrelazar los dedos y girarlos hacia dentro y hacia afuera delante del pecho.
    • Sostener la mano izquierda con la derecha y presionar con ambas manos los muslos.
    • Hacer el mismo ejercicio anterior, pero girar a la vez el cuerpo lentamente.
    • Mover los brazos como si se tensase un arco hacia un lado y el otro.
    • Hacer un puño con una mano y empujarlo al frente y luego con la otra mano alternativamente.
    • Empujar con ambos brazos hacia la izquierda y la derecha como si se quisiera movilizar una roca grande.
    • Mover alternativamente los puños derecho e izquierdo tan lejos como sea posible como si se cepillase algo que viene de los lados.
    • Sentarse en loto y doblar el tronco a derecha e izquierda haciendo inclinaciones como la ladera de una montaña.
    • Sostener la cabeza con ambas manos y girarlas hacia uno y otro muslo.
    • En cuadrupedia, con sólo pies y manos apoyados en el suelo, elevar la espalda.
    • Mover los brazos hacia atrás y hacia arriba tratado de golpear la parte superior de la espalda alternativamente.
    • Sentado con las piernas y brazos extendidos tirar de los pies hacia uno.
    • En cuadrupedia mirar hacia atrás alternativamente a derecha e izquierda.
    • Parado, intentar girar el cuerpo hacia atrás e intentar levantarlo.
    • Cruzar las manos e intentar poner primero un pie y luego el otro en las manos cruzadas.
    • Hacer patadas hacia delante y hacia atrás en estático con ambas piernas.
    • Sentado con las piernas estiradas tirar con la mano opuesta a cada pie hacia nosotros (con el pie colocado sobre la rodilla de la otra pierna).
  • Ejercicios de brazos.
  • Levantar los dos brazos por encima de la cabeza y dejarlos caer hacia abajo como si se tirase algo.
  • Con las manos frente al pecho, mover los brazos y manos hacia abajo en los lados y luego llevarlos de nuevo a la posición inicial.
  • Con las manos al frente llevar los brazos hacia abajo y hacia atrás como si se tirara de algo hacia detrás.

(Estos ejercicios se hacen con las palmas hacia arriba y hacia abajo).

En cuanto a los consejos sobre cómo dormir y levantarse es interesante que por un lado recomiende como lo más sano dormir boca arriba con las extremidades bien extendidas y por otro, dormir de lado con las rodillas dobladas; evitar tener el cabecero de la cama hacia el norte; dormir a oscuras y no poner la cama debajo de vigas en la casa; dejar que primero la mente se duerma antes de que el cuerpo se vaya a dormir; no tener ninguna fuente de calor ni corrientes de aire cerca de la cabeza; no dormir con los pies elevados; no cubrirse la cabeza al dormir; y estirarse bien al levantarse.

Respecto a los horarios para irse a dormir y levantarse recomienda en primavera y verano levantarse temprano y en otoño e invierno levantarse tarde cuando ya esté elevado el sol. En primavera retirarse a la cama tarde, en invierno acostarse temprano y en otoño y verano esperar a ver que dice el cuerpo. También habla de que en primavera y verano es mejor dormir con la cabeza en dirección al este y en otoño e invierno hacia el oeste. 

Este tratado también tiene un capítulo en el que se ofrecen consejos respecto al cómo y cuándo hablar para no malgastar la energía. Así recomienda de modo general hablar y reír lo mínimo; no usar un tono de voz fuerte; retirarse cortésmente de cualquier discusión con los demás; no hablar mientras se camina; hablar menos después del atardecer; no hablar mucho ni alto en la cama; y no cantar ni gritar al levantarse.

Desde un punto de vista más específico aconseja que en invierno sólo se hable si es para responder cuando te preguntan, es decir, no tomar uno mismo la iniciativa; y en invierno no abrir mucho la boca y más si hace frío.

En cuanto a la vestimenta hay un capítulo que habla en general de respetar las estaciones para no pasar frío ni sudar en exceso y que aconseja no mantener la ropa empapada mucho tiempo. Del hogar dice que es mejor tener casas decoradas de forma sencilla y que no tengan corrientes de aire.

El tratado termina con un conjunto polifacético de prohibiciones que se pueden clasificar en dos ámbitos: el cuidado del cuerpo y la conducta ética.

Las prohibiciones corporales incluyen prestar atención a que no haya exceso o defecto en: eyacular, comer, comer cosas calientes o frías, respirar, estar mucho tiempo de pie o sentado, exponerse al calor o al frío, hablar, dormir, rumiar pensamientos, fijar la mirada en las cosas o en la lejanía, escuchar los mismos sonidos, abusar de los sabores, hacer ejercicio o dejarse llevar por las emociones (tristeza, enfado, gozo o excitación); así como a evitar escupir, enojarse o enfadarse, comer cosas crudas, gritar, viajar lejos o emborracharse.

También aconseja evitar esforzarse más allá de la propia capacidad, esforzarse por levantar objetos demasiado pesados; caer en preocupaciones profundas y enfados violentos; hablar o reír demasiado; sentirse ansioso por exceso de deseos; retirarse a horarios irregulares; acostarse o dormirse justo después de comer; caminar muy rápido llegando a jadear

Respecto al comportamiento ético correcto cita múltiples conductas universales negativas a evitar: mentir, robar, asesinar, sobornar, manipular, estafar, engañar, amenazar, despreciar, dañar, herir, torturar, calumniar, difamar, maldecir, ser ingrato, cruel, despiadado, hipócrita, licencioso, lujurioso, tendencioso, injusto con personas, animales, dioses, espíritus, propiedades y bienes.

También señala el error de no ser coherente con el corazón cuando se habla; torcer la verdad para que lo verdadero parezca falso; ser indulgente con los deshonestos y castigar a los honestos o inocentes; atacar a la integridad de las buenas personas; amenazar o aprovecharse del débil; ridiculizar a los que hacen buenas acciones; ocultar los méritos de los demás o usurparlos diciendo que son propios; estropear la buena fortuna de los demás; no respetar a la persona que se sirve o al maestro; ser ingrato con aquel que te ha aportado beneficios; poner a los demás en situaciones peligrosas para salvarse uno mismo; incitar a otros a hacer cosas peligrosas; robar la pareja de otra persona; hablar de los asuntos privados de los demás; jurar poniendo al cielo y la tierra por testigos; ser moroso; decir una cosa delante de la gente y otra por detrás; desear y anhelar cosas incesantemente; o cantar un día y llorar al siguiente.

El capítulo advierte además que todos estos actos son capaces de restar puntos a la longevidad no sólo a quién los comente, también a sus hijos. La obra recuerda el “sin sentido” de querer longevidad y luego actuar mal.

Observaciones:

  • Los principios para nutrir la vitalidad parten de: 1) reconocer nuestra naturaleza energética, es decir, nuestro grado de excitabilidad interna y aprender a mantenerla en equilibrio evitando el “demasiado” o el “demasiado poco”; 2) armonizar las tendencias de nuestra mente hacia el deseo (fama, riqueza, buenas comidas, sexo, etc.) para no desgastar nuestro espíritu; 3) identificar el trato que damos a nuestros cuerpos (trabajar en exceso, descanso, alimentación, etc.) para no desgastar su vitalidad; 4) apoyarse en elixires, plantas, ejercicio, masaje, y prácticas respiratorias; y 5) establecer unos valores éticos personales y sociales positivos.
  • Es muy interesante la advertencia que ofrece este tratado sobre que en el trabajo para nutrir la vitalidad lo primero que debe hacerse es trabajar sobre uno mismo (nuestra naturaleza, nuestra conducta y nuestros hábitos) ya que si esto no se hace pierden su eficacia todas las recetas de plantas medicinales, elixires, ejercicios respiratorios, etc. que se utilicen para potenciar la longevidad.
  • En el tratado queda claro que tanto el espíritu como el cuerpo son igual de importantes. El primero porque da la vida y el segundo porque la contiene. Si la tradición religiosa occidental estigmatizó el cuerpo, la oriental lo respeta y lo trabaja sin rechazo.
  • La frase “la calma es fácil de lograr y la excitabilidad es difícil de controlar” parece un acertijo que puede generar debates muy atractivos.
  • El tratado recopila distintos tipos de ejercicios respiratorios sin decantarse por ninguno. De hecho, las acciones que se recomiendan en un ejercicio son contrarias a las que se ofrecen en otro o se contradicen. Por ejemplo, si en un ejercicio se recomienda practicar en la franja horaria en la que el chi está vivo (medianoche a mediodía) en otro lado se dice de hacerlo simplemente en horas específicas.
  • El uso de la respiración con fines terapéuticos aparece aquí descrito bajo la recomendación de dirigir la mente hacia el lugar donde está la dolencia simplemente.
  • Resulta curioso que en el trabajo mental no diga que hay que buscar el “no pensar” sino más bien que “la mente no tenga nada que pensar”.
  • La analogía de los efectos del agua turbia sobre los peces a los efectos de un aire insano sobre las personas o de un ambiente mental nocivo son muy didácticos para reflexionar.
  • Es muy interesante observar aquí que el trabajo con la energía vital (chi) aparece totalmente ligado a la respiración y el consumo de mucha saliva. En libros médicos chinos más antiguos como los encontrados en las tumbas de Mawangdui este trabajo se asociaba básicamente a absorber el vapor que salía del arroz.
  • La teoría “jing-chi-shen” era la base del trabajo en el cultivo de la vitalidad.
  • En este tratado el jing se asocia en algunos sitios con el semen, pero esto es un error dado que la mujer también tiene jing. 
  • Es muy interesante observar cómo todas las prohibiciones de conducta que se citan en un tratado del año 928 corresponden a pautas de conducta que seguimos observando en pleno siglo XXI, porque nos recuerda que trabajar sobre la naturaleza del hombre es un reto en el que quizás no hemos avanzado mucho socialmente.

Reflexiones:

En la lectura de este tratado surgen algunos interrogantes importantes:

  • ¿Es correcto el buscar el que una persona que por dentro es muy nerviosa o excitable se vuelva una persona tranquila? ¿es posible conseguir este objetivo? ¿hasta qué punto es adecuado intentar convertirse en otra persona?
  • ¿Por qué el tratado no ha seleccionado aquellos ejercicios o consejos que se considerasen más efectivos y eficaces y prefiere listar recopilaciones de propuestas de ejercicios de diferentes obras siendo algunos de ellos contrarios en sus prescripciones? ¿quizás porque no estaban tan claros los efectos? ¿quizás porque luego el médico elegía la práctica más adecuada al objetivo del paciente? ¿quizás porque se animaba todavía a investigar los efectos?…
  • ¿Hasta qué punto muchas de las formas culturales de actuar del pueblo japonés responden a muchas de las ideas que aparecen ya en esta obra? ¿Se podría relacionar con este tratado la cultura del baño japonesa o de cerrar los ojos y parecer que se está dormido en situaciones no importantes?

Referencias Bibliográficas

Hsia, E.C.H., Veith, I., Geertsma, R.H. (1986). The Essentials of Medicine in Ancient China and Japan. Yasuyori Tamba´s Ishimpō, part II, Books 26, 27 and 28, Leiden: Brill.

About

Pedro Jesús Jiménez Martín. Doctor en Educación Física por la Universidad Politécnica de Madrid. Licenciado en Educación Física por la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (INEF). Universidad Politécnica de Madrid.

Purser, R.E. (2021). McMindfulness. Cómo el mindfulness se convirtió en la nueva espiritualidad capitalistas, Madrid: Alianza.

Uno de los comentarios que me llamó mucho la atención en un curso de la Universidad fue cómo se destacó la figura del profesor de una Escuela por su metodología de enseñanza. Un día este profesor llegaba a clase y explicaba por qué un edificio debía considerarse la mejor construcción del mundo dejando maravillado a su alumnado, y al día siguiente centraba la clase en explicar por qué ese mismo edificio estaba lleno de defectos. Su objetivo era no dogmatizar a su alumnado sino fomentar en él un pensamiento crítico que permitiese valorar con perspectiva las cosas. 

Esta obra aporta una reflexión muy interesante sobre el papel en el que está derivando el mindfulness en la actualidad y aporta datos que muchas veces pasan desapercibidos sobre cómo está evolucionando esta técnica en Estados Unidos dentro del mundo empresarial, educativo y militar. En sí es una obra crítica a cómo se está “vendiendo” esta técnica y ayuda a poner un contrapunto a la moda mundial que se está viviendo con el mindfulness. ¿No es curioso que el mindfulness pueda criticar la cultura budista y sin embargo no dejar ahora que le critiquen como técnica?.

Entre los contenidos más interesantes sobre los que nos quiere hacer reflexionar esta obra aparecen:

  • ¿Hasta qué punto se muestra confuso el considerar que una técnica de meditación enfocada al trabajo interno personal puede generar un cambio social cuando se basa en no juzgar, aceptar las circunstancias y estar consciente del momento presente?; y ¿hasta qué punto esta técnica no puede derivar entonces en una pasividad social ante los problemas y retos a los que se enfrenta nuestra sociedad con relación a la injusticia y la desigualdad social, la crisis política y el desequilibrio económico mundial?
  • ¿Cómo debe interpretarse el que muchos de sus instructores estén alineados con los intereses de la macroempresa sin querer cuestionarse el papel que están jugando las mismas en los desequilibrios sociales y económicos que estamos padeciendo? ¿o que se haya llevado el mundo del mindfulness al contexto militar?
  • ¿Tiene sentido introducir el mindfulness en el contexto educativo?. Resulta graciosa la historia que cuenta en dónde un instructor de mindfulness lo pasa mal en el colegio con los alumnos más “inquietos” quejándose de que funcionaría mejor sin ellos y como el subdirector le tiene que recordar que es una “escuela pública y que en ella caben todos”.
  • ¿Hasta qué punto el mindfulness no ha caído en las ideas del “pensamiento positivo” de creer que la felicidad simplemente consiste en aprender a ser más consciente y estar más en el presente, como si los condicionantes sociales no jugasen ningún papel en todo ello?
  • ¿No resulta extraño que las personas se acerquen en muchos casos a esta técnica para sobrellevar, prevenir o superar el estrés, en vez de cuestionarse qué es lo que les ha llevado socialmente a tener ese estado e intentar cambiarlo?; ¿o que la gente se queje de que le falta tiempo para cultivar amistades, estar con los hijos, hacer deporte, etc. y luego haga retiros de una semana para meditar?
  • ¿No es contradictorio que está técnica se presente como “meditación budista sin budismo”, “obtener los beneficios del budismo sin toda la parafernalia”, “no es un producto religioso, pero aun así ofrece lo mejor de las enseñanzas de Buda” o que es “un sustituto para todo el Dharma” y que luego sus creadores busquen la validación de su técnica por los líderes budistas o se presenten en sus clases con trajes asiáticos, campanas, cuencos de meditación e incienso? ¿Hasta qué punto poner o quitar el budismo a conveniencia resulta cuanto menos contradictorio y recuerda un discurso “colonial” que falta el respeto a las culturas de origen?
  • ¿Cómo deberíamos afrontar la moda actual de intentar defender muchas técnicas a través de los “estudios científicos” y ser poco estrictos con las normas que establece la ciencia para poder hacer “afirmaciones” con rotundidad?

También es muy interesante el recordatorio que hace sobre que las técnicas meditativas en su origen estaban englobadas dentro de contexto ético donde el practicante también debía tomar consciencia de la importancia y el compromiso de sus acciones en el mundo; que la atención plena es sólo el paso inicial en la cultura de la meditación (estar en lo que hay que trabajar); o que el estar presente nunca se ha entendido como el “despertar espiritual” en las tradiciones meditativas.

About

Pedro Jesús Jiménez Martín. Doctor en Educación Física por la Universidad Politécnica de Madrid. Licenciado en Educación Física por la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (INEF). Universidad Politécnica de Madrid.