Corporalidad y Psicoterapias

Actualmente existen multitud de técnicas de intervención psicoterapéuticas que ponen el acento en la corporalidad y en la meditación como base para el cambio psicológico. 

Técnicas que trabajan desde el cambio en la estructura corporal (muscular, articular, energética, hormonal); o que utilizan el cuerpo como medio para la toma de conciencia y la resolución de conflictos psíquicos, sin pretender el modificar la estructura corporal.

Para orientarse frente a la gran variedad de prácticas terapéuticas corporales que se pueden identificar hoy en día, Ana Gimeno-Bayón (2013) propone diferenciar entre “psicoterapia corporal”, “método psico-corporal” o “intervención corporal”.

Las condiciones para que una técnica corporal pueda ser clasificada como “Psicoterapia Corporal” son:

1.- Tener como objetivo final el cambio psíquico (cognitivo, emocional, relacional, existencial, etc.), respecto al cual, el cambio físico, si lo hay, es un medio.

2.- Su método de cambio debe estar basado, bien en la modificación de algún aspecto de la dimensión corporal que se supone directamente relacionado con el cambio psíquico; o bien, en la utilización de intervenciones en las que el cuerpo tiene un papel relevante con el fin de proporcionar experiencias de contenido psicológico.

3.- El cambio físico o la implantación corporal durante el proceso van unidos a una toma de conciencia del proceso psíquico inscrito en ellos.

Una técnica corporal se identificará como “Método Psico-corporal” cuando ha desarrollado una serie de estrategias sistematizadas y coherentes que pueden contribuir al cambio psicoterapéutico, pero carece de una base teórica sólida. Técnicas que se han especializado en el tratamiento de una determinada patología principalmente.

Por último, se hablará de “Intervenciones Psico-corporales” para referirse a todas aquellas técnicas que añaden ejercicios corporales a su trabajo como complemento.

BASES ORIENTALES EN LA PSICOTERAPIA CORPORAL

La influencia de las teorías terapéuticas orientales en el desarrollo de las psicoterapias corporales occidentales se debe rastrear en Estados Unidos, en los primeros seminarios realizados por Eric Fromm y que se recogieron en la obra “Budismo Zen y Psicoanálisis” a finales de los años 50.

Una de las instituciones que tuvo un rol especial en todo este proceso fue el Instituto Esalen ubicado en Big Sur (California) al convertirse en los años 70 en un punto de encuentro entre maestros orientales de diferentes tradiciones espirituales, premios nóveles y eminentes figuras del ámbito de la psicología humanista.

A partir de este momento se puede afirmar que muchos métodos y conceptos de las tradiciones religiosas del hinduismo, el budismo y el taoísmo, concebidos en su esencia para el desarrollo espiritual, se empezaron a introducir en diferentes métodos psicoterapéuticos con el fin de potenciar el cambio psicológico inicialmente y, en los últimos tiempos, la transformación espiritual.

Sin embargo, hay algo importante que matizar. Que estas prácticas de las tradiciones orientales se importasen a Occidente, no quiere decir que haya que considerarlas en su origen como psicoterapias corporales. Las técnicas del hinduismo, el budismo y el taoísmo surgieron con fines espirituales y de trascendencia, si bien es verdad, que tangencialmente, trataron el aspecto psicológico de la persona y su corporalidad.

EVOLUCIÓN DE LAS PSICOTERAPIAS CORPORALES EN OCCIDENTE

Según Gimeno-Bayón (2013) la evolución de las psicoterapias corporales se puede investigar según cinco etapas, si bien añadimos una más para referirnos al momento actual:

1.- Etapa del Cuerpo Funcional (1920-1940). Esta etapa constituye el motor de arranque para las Psicoterapias Corporales modernas y se va a impulsar desde dos ámbitos: el contexto psicoanalítico, bajo las figuras de Sandor Ferenczi y Wilhem Reich, y el contexto psicosocial, con Jacob Levy Moreno.

– Sandor Ferenczi (1873-1933) incorporó la “dramatización” en su consulta animando a sus pacientes a expresarse con su cuerpo cuando se quedaban bloqueados verbal o emocionalmente. Desde su punto de vista, la dramatización del “recuerdo traumático” podía liberar toda la carga emocional retenida y actuar terapéuticamente. También utilizó el contacto de la mano con el paciente para facilitar el proceso terapéutico.

Este personaje fue fuente de inspiración para el desarrollo posterior de nuevos métodos como la Psicoterapia Centrada en el Cuerpo de Yvonne Maureer; el Psicoanálisis Dinámico de Jean Sarkissoff; el Somatanalyse de Richard Meyer; o  la Psicoterapia Analítica con Medicación Corporal de Sander Kirsch.

– Wilhem Reich (1897-1957) identificó las “corazas musculares”, grandes bloques de músculos rígidos que caracterizan la tonicidad de la persona, como corazas protectoras. Desde su interpretación, la toma de conciencia no es suficiente hay que realizar la transformación terapéutica, también hay que realizar un trabajo corporal que libere de las corazas. Reich también se interesó por lo que denominó la energía biológica universal (orgón) y concedió una importancia especial a la recuperación de la función del orgasmo.

Wilhem Reich fue fuente de inspiración para Alexander Lowen, creador de la Bioenergética; Gerda Boyesen, creadora de la Vegetoterapia; David Boadella creador de la Biosíntesis; John C. Pierrakos, creador del Core-Energética; Luciano Rispoli, creador de la Psicoterapia Funcional Corporal; o Charles R. Kelly creador de la terapia Radix.

– Jacob Moreno (1892-1974), fue el creador de: las terapias de grupo bajo la filosofía de que el proceso terapéutico se produce en el encuentro genuino entre personas; la sociometría como instrumento para la medición de las interacciones sociales; y el Psicodrama en el que se promulgaba el poder terapéutico de la teatralización (rol playing, inversión de roles, resonancia grupal, etc.). Moreno mostró la importancia del cuerpo en interacción como medio para implicar emocionalmente a la persona.

Su modelo fue fuente de inspiración para Kurt Lewin, creador del Training Group y Fritz Perls, creador de la Terapia Gestalt.

Desde el punto de vista de los Métodos Psico-Corporales, en este tiempo se desarrollan diferentes sistemas enfocados principalmente en la mejora de la postura corporal, el tono muscular, la relajación y el movimiento.

Respecto a la postura y el tono muscular son referencia el método de la Eutonía de Gerda Alexander; el Método Alexander de Matthias Alexander; el Método Pilates de Joseph Hubertus Pilates. Respecto del movimiento corporal son referentes el Método Feldenkrais de Moshe Feldenkrais, el Método Mezieres de François Mezieres; la Terapia de Concentración en el Movimiento de Helmut Stolze. Respecto a la relajación son referencia el Entrenamiento Autógeno de Johannes Heinrich Schultz; la Relajación Progresiva de Edmund Jacobson; el Método Ajuriaguerra de Julián de Ajuriaguerra; y también la Relajación Energética de Ernest Eeman.

Esta etapa se vio reforzada por coincidir con un momento de gran interés a nivel mundial en revalorizar el cuerpo desde diferentes ámbitos sociales. Una corriente que se ha sintetizado bajo el nombre de “movimiento corporeista”.

En el ámbito escénico, por ejemplo, surgieron nuevas tendencias como la Euritmia de Rudolf Steiner o la nueva visión de Constantin Stanilslavski en su técnica de la “creación” del personaje, En la danza surgen también nuevas tendencias creativas que llevan a nuevas expresiones corporales a través de Isadora Duncan, Rudolph von Laban o Martha Graham. En el ámbito de la educación física aparecen nuevos movimientos como la Antigimnasia de Therese Bertherat, el Movimiento Funcional de Elsa Gindler, etc.; y en la propia psicología se desarrollaron nuevas escuelas como la Psicología Analítica de Carl G. Jung o la Psicoterapia Individual de Alfred Adler.

2.- Etapa del Cuerpo Emocional (1960-1970). Esta etapa se caracteriza por el desarrollo de métodos que buscan la liberación de las emociones reprimidas a través del grito y la voz como el Grito Primal de Arthur Janov; la Terapia por el Grito de Daniel Casriel o la formación del Roy Hart Theatre de Roy Hart. El grito, despojado de todo contenido verbal para expresar emociones reprimidas, para volver a conectar con los sentimientos.

En esta misma línea también se desarrolla dentro del ámbito de la psicomotricidad la Psicomotricidad Relacional de André Lapierre y Bernard Aucoutourier, un método que busca a través de situaciones motrices liberar la energía mediante el desbloqueo del cuerpo en las zonas reprimidas en la infancia a través de gritos, movimientos y contacto.

Respecto a los continuadores de las ideas de Wilhem Reich surgen la Orgonterapia de Elleswort Baker; el método Radix de Charles L. Kelly; el Análisis de la Acción de Otto Muehl; el Core Energetics de John Pierrakos; la Vegetoterapia de Gerda Boyessen; la Somatopsicoterapia de Stanley Keleman; la Biosíntesis de David Boadella; la Bioenergética de Alexander Lowen, etc., y con una estrecha relación también con esta corriente el Rolfing de Ida Rolf.

Otros Psicoterapias Corporales que también surgen en esta etapa son la Terapia Gestalt de Fritz Perls, Laura Perls y Paul Goodman; la Danza Terapia de Laura Sheleen; el Focusing de Eugene Gendlin; o la Psicosíntesis de Roberto Assagioli.

3.- Fase del Cuerpo Sensual (1965-1970). Esta etapa se asocia con el nacimiento de psicoterapias y métodos basados en el contacto físico, en paralelo al crecimiento de psicoterapias que venían de la etapa anterior.

Aquí se fecha la creación del Masaje Sensitivo de Claude Camilli; el Masaje Californiano de Bernard Gunther y Molly Day; la Haptoterapia de Frans Veldmann; o la Sexoterapia de Masters y Johnson.

Se puede decir que, tras el reencuentro con emoción despertado en la fase anterior, en esta el interés se volcó en el desarrollo de la sensualidad, en la preocupación por el bienestar, el deseo y el disfrute corporal y en los medios para la expresión del afecto y el amor.

También, y desde otra perspectiva, es el momento en que se desarrolla el Somatanalyse de Richard Meyer. Un enfoque psicoanalítico de intervención corporal que sintetizó las ideas de muchas otras técnicas psicoterapéuticas y que concede una gran importancia al tacto en el trabajo individual y la emoción en el trabajo grupal.

4.- Fase del Cuerpo Transfuncional (1975-1980), En esta etapa se añade una nueva dimensión al trabajo de las psicoterapias corporales: la visión del cuerpo como experiencia espiritual, al amparo del desarrollo de la Psicología Transpersonal y la Psicología Humanista. El primero centrado en el desarrollo de la dimensión más espiritual y trascendente de la persona, y el segundo, el desarrollo de la personalidad y el potencial interno del individuo.

Corresponde a un periodo muy creativo en donde se investiga sobre los estados alterados de conciencia, el trance, el éxtasis, las experiencia mística, los caminos espirituales o la meditación, y son fuente de inspiración los trabajos de Aldoux Huxley, Abraham Maslow, Carl Rogers, Julian Huxley, James Fadiman,  Ken Wilber, Fritzjof Capra, Carlos Castaneda, Wilson Van Dusen, Rogers Walsh, Frances Vaughan, etc.

Aquí hay que destacar las investigaciones con LSD y la Respiración Alotrópica desarrolladas por Stanislav Grof; la Respiración Consciente de Leonard Orr (conocida inicialmente como Rebirthing); o la Palingenesis de Richard Meyer; en dónde a través de la hiperventilación y secuencias respiratorias se busca la modificación del estado de conciencia.

A nivel de Psicoterapias Corporales de influencia psicoanalítica surge la Biosíntesis de David Boadella; la Psicoterapia Funcional de Luciano Rispoli; el Psicoanálisis Dinámico de Jean Sarkissof; la Psicoterapia Analítica de Mediación Corporal de Sander Kirsch; o el Análisis Psicoorgánico de Paul Boyesen.

Por último, también se puede destacar la creación de numerosos métodos inspirados en la meditación oriental como la Reintegración Postural de Jack Painter; Leibtherapie de Karlfried Graf Durckheim; la Terapia de Polaridad de Randolph Stone; la Presencia Justa de Richard Meyer; o la Psicoterapia Centrada en el Cuerpo de Yvonne Maurer.

5.- Etapa del Cuerpo Consumo (Años 1980-2010). En esta etapa hay un “boom” y surgen multitud de psicoterapias y métodos psico-corporales. Según Gimeno-Bayón (2013) se puede considerar un periodo de banalización y fragmentación en la que se consumen técnicas, escuelas, filosofías, a gusto de supermercado.

Se puede considerar un periodo de florecimiento, pero a la vez, de gran crisis dentro de este sector ya que es una etapa “superficial” de creación de métodos “inmediatos”, de alegrías “eternas”, de promesas de curación psíquica y corporal sobre de todo tipo de enfermedades, que promete la consecución de todos los deseos.

Es un momento en que se difuminan los límites entre el terapeuta y el maestro espiritual, entre la práctica de actividad física saludable y las medicinas alternativas y complementarias y la psicoterapia; de confusión entre el lenguaje científico y el lenguaje místico, entre el ámbitos psicológico y transpersonal. Un periodo “narcisista”, del “yo mismo”, que lleva a una gran competitividad entre técnicas y escuelas por mostrar su “superioridad” y por hacerse con el “mercado”.

Pero a la vez, un momento en que se rescatan las tradiciones corporales de culturas primitivas y grupos étnicos minoritarios, de énfasis en las dimensiones energéticas del cuerpo, de gran capacidad de organización y difusión a través de la creación de institutos, centros de investigación, congresos, revistas, etc.

6.- Etapa del Cuerpo Científico. Actualmente estamos asistiendo a una etapa en la que se está desarrollando todo un corpus crítico contra muchos de los abusos que se han producido en la etapa anterior y que intentan ordenar, desmitificar y aclarar los límites y el potencial de las terapias psico-corporales y métodos psico-corporales.

Trabajos e investigaciones como las que están realizando Barbara Ehrenreich sobre las psicoterapias; Miguel Farias y Catherine Wikholm sobre la meditación; o Edzard Ernst con relación a las medicinas alternativas y complementarias, etc.

Referencias Bibliográficas

Gimeno-Bayón, A. (2013). Un Modelo de Integración de la Dimensión Corporal en Psicoterapia, Milenio: Lleida.

About

Pedro Jesús Jiménez Martín. Doctor en Educación Física por la Universidad Politécnica de Madrid. Licenciado en Educación Física por la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (INEF). Universidad Politécnica de Madrid.

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