Archivos de la Categoría: Reseñas

La Reina Africana, C. S. Forester

La Reina Africana

C.S. Forester

No duro mucho el miedo que siguió a su aflicción. No en vano Rosa Sayer había vivido treinta y tres años y pasado diez en la selva centroafricana; tenía adquirida esa confianza en sí misma que se sumaba a la fe de su religión. No transcurriría mucho rato antes de que su pecho se inflamase de un fiero resentimiento hacía Alemania, y los alemanes en general, en la soledad de la cabaña desierta, con la sola compañía del hermano muerto.

Se ha declarado la guerra. Alemania e Inglaterra luchan en los campos de Europa pero miles de kilómetros más al sur también se vive y se sufre la contienda

El reverendo Samuel Sayer ha muerto. Una incursión de los alemanes en la misión que regentaban en la colonia germana acabó con la vida del reverendo. Le acompañaba su hermana Rosa que ahora se ha quedado sola. En ella va anidando las ganas de venganza, de hacer algo por su patria, pero cómo. La oportunidad se presenta con Allnutt. Es un mecánico borrachín dueño de La Reina Africana

Era chata y de fondo plano; media nueve metros de largo. Iba descascarándose de pintura, y por todos lados mostraba señales de deterioro. Un toldilla en jirones cubría un par de metros cuadrados por la popa; en medio de la embarcación estaban montados el motor y la caldera, con el muñón de una chimenea sobresaliendo apenas fuera de la toldilla.

Hace unos días se produjo el 65 aniversario de la muerte de Humphrey Bogart, uno de los mayores iconos del séptimo arte. Con motivo de ello traemos a NoSoloTecnica una estupenda novela de aventuras de C.S. Forester que en 1951, John Huston llevo a la gran pantalla  e hizo que  el actor neoyorkino ganase el único Oscar de su carrera.

Dos mundos opuestos, el de una estirada misionera y el de un mecánico cockney, ejemplo de impiedad y blasfemia se unen de forma inesperada. Aventuras, humor, amor, son los ingredientes de esta novela que harán al lector reír y disfrutar de tan singular pareja en un lejano lugar del Africa Central.

C.S. Forester nació en El Cairo en 1899 y falleció en Fullerton (EEUU) en 1966

Forester en la Biblioteca Universitaria UPM

Perfecto – dijo Rosa – Entonces, bajemos al lago a torpedear a la Luisa.

No diga tonterías, señorita. Esas cosas no son para nosotros, De veras, ¡no! Ya se lo he dicho antes. Es imposible bajar con la corriente.

Historia de la lectura en el mundo occidental

Historia de la lectura en el mundo occidental 

Volumen dirigido por Guglielmo Cavallo y Roger Chartier 

Madrid : Taurus, 1997, 2004, 2011 

Edición original:

Storia della lettura nel mondo occidentale 

Roma : Laterza, 1995 

La transmisión electrónica de los textos y las maneras de leer que impone representan, en nuestros días, la tercera revolución sobrevenida desde la Edad Media. Porque, desde luego, leer en una pantalla no es lo mismo que leer en un códice. La nueva representación de lo escrito modifica, en primer lugar, la noción de contexto, sustituyendo la contigüidad física entre unos textos presentes en un mismo objeto (un libro, una revista, un periódico) por su posición y distribución en unas arquitecturas lógicas, las que gobiernan las bases de datos, los ficheros electrónicos, los repertorios y las palabras clave que posibilitan el acceso a la información. (G. Cavallo, R. Chartier: Introducción – Revoluciones

¿Cómo hemos llegado a leer de las maneras en las que lo hacemos hoy en día? Hay bastantes historias del libro, también de las bibliotecas, también a veces obras que asocian ambos temas, incluso hay quien se ocupó de la historia del mobiliario librero como el agudo Henry Petroski. Sin embargo parecen abundar menos los estudios sobre la historia de la mera actividad de leer. Guglielmo Cavallo y Roger Chartier, destacados investigadores en la materia, han colaborado a rellenar ese hueco mediante una monumental compilación de ensayos parciales firmados a su vez por autores de primer nivel. No se puede decir que sea en sentido estricto un libro coral sino más bien colectivo, en diversos sentidos: por un lado no es un tratado exhaustivo, cada ensayo tiene su propia tonalidad, su enfoque peculiar y su intensidad de aparato crítico; en el aspecto editorial fue publicado sucesivamente por Laterza en italiano y por Éditions du Seuil en francés; y por último fue vertido al castellano por cuatro traductores diferentes para la edición de Taurus. 

Si la aparición de la escritura se considera el punto de arranque de la Historia frente a una Prehistoria ágrafa, se colige que el estudio de cómo los seres humanos leyeron es fundamental para comprender la evolución social. La lectura es otro de aquellos aspectos de la vida que se suelen dar por hechos como algo “natural” cuando en realidad son fruto de largos procesos de gestación. Por otra parte, la lectura está íntimamente ligada a la historia de la educación, de los modos de aprendizaje, de la enseñanza propiamente dicha: esto se ve muy claramente durante la Baja Edad Media europea cuando el nuevo tratamiento universitario del texto rompe con las rutinas monásticas anteriores. Después, a medida que nos acercamos al presente, sobre todo a partir del XVIII, se siente la emoción de asistir a los antecedentes directos de fenómenos tan actuales como el predominio de la narrativa o el sesgo de género en las prácticas lectoras. 

Estamos por tanto ante un volumen provechoso y vigente, muy apetecible de saborear de manera reposada. Por criticar algo, solo se me ocurren un par de observaciones. En su práctica totalidad, el libro se autolimita a sí mismo en un occidentalismo convencional restringido, es decir arranca en la Grecia antigua sin hacer gran caso de sus determinantes precedentes afroasiáticos, para luego abandonar incluso ese mundo europeo más oriental tan pronto como se ha pasado el testigo helenístico a Roma y a su Cristiandad de estirpe latina. Por otra parte, faltan ilustraciones -de soportes, de tipografías, etc.- que facilitarían mucho la comprensión de los análisis de interacción persona-texto: menos mal que hoy podemos buscar y leer imágenes ad hoc en internet. Hagamos metahistoria de la lectura, pues.   

En Biblioteca UPM encontraréis más obras de Guglielmo Cavallo y Roger Chartier.

Lillian Hellman, una mujer inacabada

Lillian Hellman, una mujer inacabada

JC EDICIONES, 2005

Retrato de Lillian Hellman

¿Qué nos impulsa a adentrarnos en un personaje desconocido? A veces el interés proviene del atractivo de un libro. En esta autobiografía Lillian Hellman (1905-1984) hace un repaso de su infancia y agitada juventud; de su radical ansia de libertad y participación en actividades políticas; de su recorrido como dramaturga y guionista de cine; de su amor y tormentosa relación con Dashiel Hammet.

Lillian Hellman estuvo en España durante la guerra civil donde coincidió con Ernest Hemingway. En Madrid en pleno bombardeo realizó arriesgadas retransmisiones, y recorrió parte de la geografía española como documentalista. Visitó también en varias ocasiones la Rusia estalinista, y allí estuvo en contacto con el mundo literario: adaptaron y representaron algunas de sus obras de teatro.

carátula del libro
Lillian Helman y Dashiel Hammet

Lillian Hellman sufrió en carne propia la inquina del Comité de Actividades Anti-americanas ante el que se negó a testificar, y vio como Dashiel Hammet era encarcelado en 1951 en la más intensa época del macartismo.

“Yo no puedo y no recortaré mi conciencia para adaptarla a la moda de este año.”

(“I cannot and will not cut my conscience to fit this year’s fashions“)

Lillian Hellman en la Biblioteca UPM

El legado de las diosas. Kateřina Tučková

[Madrid] : Periférica & Errata Naturae, 2021
Traducción: Kepa Uharte
Título original: Žítkovské bohyně (2012)

En la localidad morava de Žítková, situada en la región de Zlín, en medio de los Cárpatos Blancos, sobrevive una pequeña comunidad de mujeres que generación tras generación ha legado a sus hijas y nietas un don con orígenes inciertos, pero que viene de muy lejos en el tiempo. Estas mujeres, en perfecta comunión con la naturaleza, conocen los secretos de las raíces, los beneficios de las hierbas, las fortalezas de los árboles, el poder sanador del agua de manantial. Confían en la palabra y en la fe que sus clientes depositan en su sabiduría. Leen el futuro, desentrañan hechos ocultos del pasado, expulsan las tormentas. Se encomiendan a Dios antes de ejercer sus habilidades, de ahí que se las llame “diosas”. Las diosas de Žítková. Pero no todas ellas han estado del lado benéfico de la magia, las hay que eligieron un camino más oscuro.

Descendiente de diosas, hija de Irena, sobrina de Surmena, Dora Idesová es la última de la estirpe. No ha heredado el don. O al menos no lo siente en su interior. Ni su madre, ni su tía alcanzaron a enseñarle el oficio antes de padecer violentos finales. Pero Dora sí siente una urgencia en su interior, la necesidad de esclarecer la verdad sobre las diosas y limpiar su imagen, qué fue de ellas, por qué fueron vigiladas y perseguidas tanto por el régimen soviético como por los nazis.

Cuál fue su verdadera historia y qué de todo eso habita en ella misma. Consultando archivos que durante años han estado restringidos, pero que en los años 90 ya pueden ser accedidos sin cortapisas, Dora indaga en la historia de las diosas y en los motivos que las condujeron a su final. Sorprendida y golpeada por las venganzas, injusticias, mezquindades y odios injustificados que va encontrando en esos informes polvorientos, Dora reconstruye la historia, lo bueno y lo malo de las diosas, a costa de su propia estabilidad emocional.

En la cubierta de la edición, una fotografía de la rusa Natalia Drepina, fotógrafa de inquietantes y melancólicas atmósferas femeninas.

Kateřina Tučková, nacida en Brno en 1980, es escritora y publicista. Ha obtenido el premio Magnesia Litera dos veces, una por La expulsión de Gerta Schnirch, en 2010, y otra por El legado de las diosas, en 2012. Su obra, a medias entre la literatura y la investigación histórica indaga en el pasado de su ciudad, Brno, y en la influencia de los regímenes totalitarios.

La conquista del aire / Belén Gopegui

Belén Gopegui: La conquista del aire.

 Anagrama, 1998

Reedición: Debolsillo, 2013

 Sus padres habían pasado por épocas duras, sin embargo él siempre había tenido cosas. A cambio de algo. Porque vivían en una casa pequeña y a través de los tabiques no le había quedado más remedio que oír cómo la enciclopedia del hijo significaba letras, la intranquilidad de su madre, el no abrigo nuevo de su padre. Carlos había entendido el mecanismo. Y se había sentido fascinado cuando, a los trece años, conoció la biblioteca popular del barrio. Allí sí era posible tener un libro a cambio de nada. Tenerlo en casa prestado, usarlo y devolverlo a cambio de nada, a cambio de ningún no deseo de sus padres. Eso quería Carlos, una biblioteca pública, tener algo que no fuera suyo y no le faltara a otro. (Primera parte, I, p. 41)   

  Quede claro que este no es un libro sobre aviación ni aerostación. Madrid, mediados de los años 90 del siglo XX. Una ciudad en la que aún se consultaban catálogos industriales en soporte papel, en vísperas de la generalización de internet y de su oleada globalizadora, antes de convertirse en una ciudad latinoamericana y crecientemente polarizada en lo social. Entra en juego –crítico- una generación de universitarios en la treintena. No son exactamente aquellos Hijos de la mierda evocados por Ricardo Cid Cañaveral (El bordillo seguido de Textos inéditos), pero no andan muy lejos. Demasiado jóvenes para haber vivido en primera línea los violentos estertores de la dictadura, iniciados en la efervescencia cultural de la Transición, y en el fondo dispuestos a no perder ripio en la sociedad neocapitalista y liberal –en múltiples sentidos del término- fraguada desde los años 80. Personajes que se aferran con uñas y dientes a sus logros y capacidades profesionales en un entorno cada vez más competitivo y duro, sin alternativas sociopolíticas sustanciales a la vista.  

Pues esta es una historia de economía política del deseo y las relaciones personales, en el cruce entre capital, emociones, sentimientos y vínculos, un relato de suspicacias y equilibrios merodeando en los límites de la autoconfesión  y el acomodo, muy especialmente en el ámbito de la pareja. De hecho, acuden a nuestra memoria ensayos de reflexión crítica sobre el particular, de aquellos años: Contra la pareja (1994), de Agustín García Calvo; o La pareja, una misión imposible (1995), de Josep Vicent Marqués. En fin, veremos en qué estado quedan los protagonistas magistralmente cincelados de esta novela coral. Una obra que bucea en las conciencias más allá de la mera crónica, literatura robusta que sin caer en un moralismo grosero ayuda a conocerse y a mejorar. Si desde un punto de vista poético se asiste al epitafio por agotamiento de la inercia progresista de un tiempo característico, desde una óptica social cabe preguntarse si La conquista del aire no viene a resultar una foto fija de la prehistoria embrionaria del actual aspiracionalismo, esa suerte de desclasamiento postmoderno tan aparentemente cool como feroz en potencia. 

La conquista del aire fue adaptada al cine con el título de Las razones de mis amigos (2000). Película muy apreciable dirigida por Gerardo Herrero, y protagonizada por Marta Belaustegui, Joel Joan y Sergi Calleja. 

Belén Gopegui en: Biblioteca UPM

James Rhodes, concierto en Madrid

En plena polémica por sus comentarios en un programa de televisión sobre el reguetón (A mi yo adolescente, La 2), James Rhodes actuó en el Auditorio Nacional de Música de Madrid el pasado 9 de diciembre de 2021.

Rhodes es muy conocido en España por su libro Instrumental (Blackie Books, 2015) donde relata los terribles abusos a los que fue sometido de niño y cómo la música le ha ayudado durante estos años a sobrellevar tan terrible trauma. Ha estado muy comprometido en impulsar la “Ley de la infancia” que finalmente se aprobó en junio de 2021. Aparte de ser un gran pianista, ha sido colaborador del espacio Late motiv de Buenafuente, ha participado en la Cadena Ser en el programa de Javier del Pino, escribe una columna mensual para El País Semanal y es un gran divulgador musical.

Se muestra siempre entusiasta, apasionado, con sentido del humor, con una personalidad un tanto naïf que te encanta u odias, con él es difícil el término medio.

El concierto comenzó con un delicado preludio de Bach, dulce y envolvente que te preparaba muy sutilmente para seguir escuchando a Beethoven, “el puto amo” según sus propias palabras, porque Rhodes contextualiza cada pieza que toca, explica por qué la ha elegido, qué significado tiene para él y cuenta alguna anécdota divertida que resta un poco de solemnidad al acto, pero hace que te sientas más cerca de la música y de su disfrute.

Siguió con Brahms y luego Beethoven de nuevo, con la dificilísima e impresionante sonata Waldstein, …maravilloso.

Creo que a Rhodes muchas veces se le juzga por su implicación política, por su aspecto poco normativo o por sus expresiones coloquiales recién aprendidas en castellano y no por su calidad como pianista, pero después de escucharle tocar así, ¿quién puede decir que no es un gran pianista? Vale, puede que no sea Sokolov, pero ciertamente te hace disfrutar de su piano.

Un par de bises después y con el público en pie aplaudiendo, Rhodes dejó el escenario, y a mí con una sensación de querer más porque 90 minutos de concierto fueron muy pocos.

Yo recomiendo ir a escucharle sin prejuicios, y contagiarte de ese entusiasmo por la música y por el país en el que ha decidido quedarse a vivir, el nuestro. Por cierto, ha publicado recientemente un libro muy simpático y de fácil lectura, Made in Spain (Plan B, 2021) en el que cuenta todas las cosas que le parecen geniales de España, de nuestro idioma, de nuestra gastronomía, todo con mucho sentido del humor y que nos hace ver las cosas que nosotros, por ser cotidianas, no le damos el valor extraordinario que tienen.

NHG

Confesiones y Memorias, Heinrich Heine

Confesiones y memorias, Heinrich Heine, Editorial Alba

Al formato de confesiones y memorias se han acogido muchos escritores y filósofos. Personalmente me resulta más atractivo que una autobiografía porque suelen ser textos más cercanos, menos exhaustivos, sin ánimo de imparcialidad. Están en muchos casos escritos para sus coetáneos, y por eso repasan y detallan las relaciones del autor con personas e ideologías emblemáticas de la época, con sus afecciones y desavenencias

El libro que nos ocupa recoge dos textos. En las Confesiones, Heine nos refiere su visión de los alemanes como contrapunto del expresado por madame de Staël, de la que desgrana de manera hilarante la causa y curso de su animadversión por Napoleón, y su posterior acercamiento al mundo germánico como reacción. En este texto Heine refiere la evolución de su pensamiento desde una visión socialista y atea, hacia un enfoque más espiritual; vivió de primera mano las revoluciones de 1830 y 1848.

En estas sus confesiones, Heine llega en cierto modo a abjurar del contenido de su libro De L’allemagne (homónimo del de madame de Staël); viendo que no podía evitar su re-edición decide escribir un prólogo indicando los cambios acaecidos en sus puntos de vista.

En este primer texto también se declara discípulo y a un tiempo detractor de Hegel, al que acusa de oscurecer deliberadamente su pensamiento: “En lo que concierne a la filosofía alemana, yo había divulgado sin rodeos el secreto de escuela, que, envuelto en formas escolásticas, tan sólo conocían los iniciados de primera clase”.

Las memorias son en cambio un recorrido desde su infancia, pasando por diversas instituciones educativas, entre las que destaca el colegio de jesuitas. Su periplo vital fue amplio y se desplazó a diversas universidades para complacer a su madre, a sabiendas de que era un subterfugio para poder desarrollar su vocación literaria. Resulta también entrañable el relato de su matrimonio, relato no exento de amable cinismo.

En ambos textos se deja constancia de su mala salud; en la actualidad hubiera sido con seguridad diagnosticado con esclerosis múltiple.

Heine se declara el último romántico alemán, con su poesía como fiel testimonio.

“ Dios me perdonará: es su oficio “

Heinrich Heine en la Biblioteca UPM

Donde cantan las ballenas. Sara Jaramillo Klinkert

Cubierta Donde cantan las ballenas, Sara Jaramillo KlinkertBarcelona : Lumen, 2021

Llego al final de esta novela de la colombiana Sara Jaramillo Klinkert con los ojos empañados de árboles, de musgo, de jaleo de pájaros, de zumbido de abejas, de flores de coral, de piedras negras con ojos, de olor a mango en el salón, de ballenas surcando el jardín. De una selva que ha traspasado el umbral de una casa buena para esconderse, cerca de las montañas, a donde no llega más camino que el que los pasos se empeñan en abrirle a la espesura. La casa donde vive la niña Candelaria, con su madre y su hermano, sin el padre que los ha abandonado. Un hombre que ha dejado tras de sí, en la imaginación de su hija, todo un mundo de cuentos que sirven para oír la música de las cosas, para sobrevivir entre algodones, pero no sirve de nada para entender ni afrontar la realidad. La cruda y persistente realidad que Candelaria va a empezar a ver poco a poco, un velo cayendo detrás de otro, a la fuerza, después de haber sido expulsada del mundo mágico que el padre le tejió, gracias también a la llegada de nuevos huéspedes dueños de peculiaridades y rarezas que van a servirle a Candelaria de ventanas al mundo. Con ellos aprende a mirar, a ver. Comprende algunas verdades. Por ejemplo, que los adultos no tienen la manera correcta de hacer las cosas e improvisan en medio de incertidumbres. Que dentro de una familia hay violencia. Que toda decisión implica una renuncia. Que lo que cambia no son las cosas sino nuestra forma de mirarlas.

Donde cantan las ballenas describe el camino de aprendizaje de niña a mujer de Candelaria y nos muestra con qué zozobra salimos a percibir el mundo, cómo de importante es nuestra responsabilidad en ese proceso y qué cosas dejamos atrás. Una bella, frondosa e imaginativa novela de una autora que fue finalista del Premio Nacional de Novela de Colombia por su obra autobiográfica Cómo maté a mi padre y que es dueña de una tienda de especias (Ábrete Sésamo) en Medellín repleta, como estas páginas, de olores y colores y sabores y formas.

El vistoso collage que ilustra la cubierta de esta edicion de Lumen es obra del poeta visual Raúl Lázaro, un artista cuya obra vale la pena conocer.

El buen patrón. Fernando León de Aranoa

Cartel de El buen patrón, de Fernando León de AranoaEl buen patrón (2021)
Javier Bardem, Manolo Solo, Almudena Amor
Guion y dirección de Fernando León de Aranoa

A veces hay que trucar la balanza para que la medida sea exacta.

El buen patrón, de Fernando León de Aranoa, será finalmente la película que represente a España en la 94ª edición de los Oscar en la categoría Mejor Película Internacional. Como curiosidad decir que es la segunda vez que la Academia de Cine opta por una película de Aranoa frente a un film de Almodóvar para representarnos en los premios de Hollywood.

Esta estupenda película del indiscutiblemente cine social de Aranoa (Barrio, Princesas, Los lunes al sol…) es considerada como el contraplano de Los lunes al sol y nos da la versión de las relaciones laborales desde el punto de vista, esta vez, del patrón. Cinco días en la vida de Julio Blanco, un empresario de una fábrica de básculas en una ciudad de provincias, que espera conseguir un premio a la excelencia laboral y las subvenciones que esto conlleva, por lo que todos los contratiempos de última hora que amenazan el equilibrio que tanto ansía, serán salvados a cualquier precio.

Blanco es interpretado magistralmente por Javier Bardem que adapta su voz y su expresión corporal para bordar el papel de cacique paternalista con cierto carisma, un personaje un poco anacrónico (o eso espero), reflejo de muchos tópicos que bien conocemos. Es un tipo que presume de hombre hecho a sí mismo, aunque “lo único que ha hecho es ir al notario a firmar lo que ha heredado”, y que trata a sus empleados con una condescendencia recalcitrante. En algunos momentos recuerda irremediablemente al “señorito Iván” de los Los santos inocentes.

En definitiva, es una película que te hace pasar un buen rato, tiene escenas con diálogos con mucha ironía que hacen reír y situaciones que si tienes cierta edad, quién sabe, lo mismo te suenan.

Fernando León de Aranoa en la Biblioteca UPM

NHG

Magallanes, Marilyn, Mickey y fray Dámaso / Kidlat Tahimik

Kidlat Tahimik: 

Magallanes, Marilyn, Mickey y fray Dámaso. 500 años de conquistadores RockStars 

Exposición:

29 de octubre, 2021 – 6 de marzo, 2022 

Parque del Retiro, Palacio de Cristal 

Aforo covid obliga, guardo cola en la escalera del Palacio. El plácido otoño del Parque convida y acuden muchos visitantes locales, turistas, …pero justo delante de mí también unas sirvientas filipinas que han aprovechado el rato de paseo de los críos a su cargo, uniformados aún del cole, rubios como aquellos de Sánchez Mazas… Me mueven a pensar que el ciclo de esta Historia tal vez no se abre ni se cierra sino que sigue en bucle, vigente a su modo. ¿Cuáles han sido nuestras vagas nociones sobre aquel país que lleva nada menos que el nombre de un rey de España, salvo el servicio doméstico, los detalles biográficos de algunos famosos, o los mapas nostálgicos de una precaria supervivencia de la lengua castellana? 

Y por otro lado: ¿descolonizar efectivamente una joya de la arquitectura industrial decimonónica en pleno siglo XXI? Se diría que el propio Retiro, heredado por el pueblo de una antigua finca de la Corona, obtiene así también su carta de naturaleza de ciudadanía global, su declaración final de independencia. Veamos: hace más de cien años, el Palacio de Cristal fue jaula –y no de oro- para personas instrumentalizadas y deshumanizadas, en una exhibición análoga a las que se hacían en otras grandes capitales, en los circos y –en su expresión máxima- en las ejecuciones públicas (v. Gutiérrez Solana, Ramón Casas). Sobre aquel precedente y los siglos de acontecimientos que a él condujeron se cimenta la exposición actual de Kidlat Tahimik , que parece evocar con materiales y lenguaje plásticos aquel Retrato del colonizado precedido del retrato del colonizador, de Albert Memmi. 

Entramos, al fin. Fundamentalmente escultura pero también pintura, artesanía menuda, collage… Texturas rugosas, colores crudos, mimbre, madera -la que abrió los horizontes pelágicos-, tablas de salvación en un mundo insular, baqueteado por las globalizaciones pasadas y contemporáneas; misiles y carabelas, y entre figurillas selváticas nada menos que un caballo troyano: ¿la Historia que nos la juega a cada humano desde que nacemos? Respondiendo al título, se despliega mucha referencia pop, de cultura de masas, al audiovisual y al arte contemporáneo occidental; y soplan aires de los cultos cargo del Pacífico. Un conjunto que por encima de su aparente profusión formal, saturación estética y constante intención transgresora, sin embargo crea una atmósfera sacramental. Cada una de las instalaciones podría verse como un altar o capilla dentro del diáfano templo que forma el Palacio: las estaciones de una vía de reflexión para el visitante, que siente la Historia congelada en la contundencia de los hechos, y a la vez abierta a lo que después de estos últimos 500 años nos pueda deparar, a lo que hagamos con ella; con la posibilidad añadida del relato cronológico reversible o cruzado a voluntad de un espectador invitado al paseo aleatorio y a la curiosidad por anversos y reversos, exteriores e interiores.  

Para nuestra vida de hispanos de hoy día, sucesores históricos de la antigua metrópolis desalojada de Filipinas en 1898 por los Estados Unidos, el choque estético y emocional con la obra de Kidlat Tahimik puede ofrecer una jugosa lección: pensemos tan solo en el ruido de la charlatanería, en nuestra programación cotidiana por las llamadas plataformas mediáticas, y en el pulso debilitado de nuestra lengua sometida al asedio pretencioso de anglicismos banales. Muy interesante.  Y bendita descolonización, para todo quisque. 

Accesible hoja de sala publicada por el MNCARS.

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