Viaje al fin de la noche. Louis-Ferdinand Céline

Viaje al fin de la noche.

Louis-Ferdinand Céline

Celine en la Biblioteca Universitaria UPM                                         

Ferdinand Baradamu busca un sueño, se enrola en el ejercito durante la Primera Guerra Mundial, viaja a las colonias de África, a América y al final regresa a la Francia rural. Realidad y sueños. El viaje llega su fin, la noche se acerca. Este es su viaje, quizás nuestro viaje

Viajar es útil, hace trabajar la imaginación. El resto no es más que decepción y fatiga. Nuestro viaje es enteramente imaginario. De ahí su fuerza.

Va de la vida a la muerte. Hombres, animales, ciudades y cosas, todo es imaginación. Se trata de una novela, nada más que una historia ficticia. Littré, que nunca se engaña, lo dice.

Y además todos pueden hacer lo mismo. Basta con cerrar los ojos.

Ocurre al otro lado de la vida.

El maestro Juan Martínez que estaba allí. Manuel Chaves Nogales

Barcelona: Libros del Asteroide, 2012

Prologo: Andrés Trapiello

Manuel Chaves Nogales en la Biblioteca Universitaria UPM

Una novela de aventuras en tiempos de la Gran Guerra. Dos bailarines españoles, cuyo trabajo les lleva a deambular por la Rusia revolucionaria huyendo de la guerra mundial, sufren los rigores de la revolución que alli se produce y del régimen que le sigue. Una aventura trepidante llena de una pleyade de personajes pintorescos, grotescos y tristemente reales. Una aventura sobre una Europa que ya no existe, sobre acontecimientos que cambiarón para siempre la historia.

Los cañonazos zumbaban por encima de nosotros mientras pacíficamente sentados alrededor de una mesa nos jugábamos las pestañas al póquer. Hacíamos un juego muy alegrito. ¡Quién no se atrevía a echarse un farol, si en el tiempo que mediase entre el envido y el quiero uno de aquellos obuses que iban contra el Kremlin podía equivocarse y levantar la partida sin que se diesen las vueltas reglamentarias! El póquer es un gran juego. Les aseguro a ustedes que cuando uno está ligando se olvida hasta de que tiene enfrente disparando por elevación a unos bolcheviques que han aprendido a ser artilleros media hora antes.

La vuelta a Europa en avión. Manuel Chaves Nogales

Barcelona: Libros del Asteroide, 2012

Disponible en Biblioteca UPM
Manuel Chaves Nogales, redactor jefe del Heraldo de Madrid se embarcó  en el verano de 1928 en un apasionante viaje de 16000 km visitando la Europa de la posguerra. Una crónica de ese viaje al servicio de los lectores de entonces del diario madrileño y que ahora podemos disfrutar nosotros.

Volar sobre una ciudad como Berlín durante la noche es el espectáculo más grandioso que nos puede ofrecer la civilización…

Imaginad un firmamento mucho más vasto que el que puede abarcarse estando a ras de tierra y poblado con muchas más estrellas que estrellas hay en el cielo; muchas más y mucho más brillantes. El firmamento de la Divinidad, el firmamento que ha hecho creyentes a los hombres y divinos a los poetas, es, frente a este firmamento mentido por nosotros- uno arriba y otro abajo-, un pobre y triste espectáculo. La mise en scène de la Divinidad es más pobre que la de los alemanes; el espectáculo del firmamento auténtico. Hay entre ellos la misma diferencia que entre una revista montada por Folies Bergère y la misma revista representada en un teatrito de provincias. El Creador va a tener que echar mano de un nuevo electricista para mantener la competencia con los alemanes.

Vida y destino, Vasili Grossman

Vida y destino

Barcelona: Galaxia Gutenberg/ Círculo de lectores, 2007

Disponible en la Biblioteca Universitaria UPM

Vassili Grosman en la Biblioteca Universitaria UPM

Bajo el trasfondo de la batalla de Stanligrado, hombres y mujeres tratan de sobrevivir no solo a una guerra atroz y cruel sino también al totalitarismo criminal del régimen nazi y soviético al que se ven sometidos.

Una pléyade de personajes que luchan ferozmente para no dejar de sentir, de amar, pueblan Vida y destino. Encerrados en un campo de concentración, en la trinchera, en la prisión, en el hospital, en un vagón, sea cual sea el lugar donde se encuentren, sobrevivir es el objetivo, no dejar que la barbarie les aleje de ser humanos,  que la conciencia individual desaparezca bajo el peso de la tirania, que sea destruida. Vida y destino no solo es una novela sobre la guerra es sobre todo, una novela sobre la libertad y la esperanza.

El hombre condenado a la esclavitud se convierte en esclavo por necesidad, pero no por naturaleza.

La aspiración innata del hombre a la libertad es invencible; puede ser aplastada pero no aniquilada. El totalitarismo no puede renunciar a la violencia. Si lo hiciera, perecería. La eterna, ininterrumpida violencia, directa o enmascarada, es la base del totalitarismo. El hombre no renuncia a la libertad por propia voluntad. En esta conclusión se halla la luz de nuestros tiempos, la luz del futuro.

El juego del escondite, Patricia Highsmith

Barcelona. Anagrama, 1982

Título original: Those who wak away

Patricia Highsmith en la Biblioteca UPM 

Una muerte es el origen de la historia y por ella dos hombres se buscan, se rehuyen. Hay cuestiones pendientes que hay que resolver aunque sea con el asesinato. En un escenario mágico, Venecia, ha empezado el juego del escondite, un juego a vida o muerte.

Súbitamente Ray sintió miedo. A derecha e izquierda había callejones oscuros que le permitirían darle esquinazo a Coleman. Ray se metió apresuradamente en uno que tenía a su derecha. En aquel momento pasaba bastante gente por la calle y penso que Coleman no le habría visto entrar en el callejón, pero, aún así, doblo por la primera esquina a la izquierda, cruzó un sottoporto y se encontró en una acera estrecha que bordeaba un canal. Se detuvo, reacio a seguir avanzando porque la acera no parecía llevar a ninguna parte y aquel sector estaba muy oscuro. Con mucha cuatela Ray volvió sobre sus pasos, pero se detuvo al  ver venir a Coleman. Regresó al canal y cogió por la izquierda, corriendo un poco. Luego se metió en el primer callejon de la izquierda…

Coleman iba tras él. Ray oyó sus pasos apresurados…

Patricia Highsmith nació en Fort Worth, Texas en 1921 y murió en Locarno, Suiza en 1995

Pero… ¿hubo alguna vez once mil vírgenes?, Enrique Jardiel Poncela

Pero… ¿hubo alguna vez once mil vírgenes?

Enrique Jardiel Poncela

Cátedra

Era un hombre guapo -no muy guapo, sino lo bastante poco guapo para resultar guapo- ; tenía tres cosas negras:

el pelo, los ojos y el smoking

Acababa de cumplir treinta y ocho años, pero podía quitarse cinco sin correr el riesgo de que se lo creyera nadie; era alto, esbelto y flexible como un junco, consciente de su oficio; tenía también treinta y dos cosas blancas, a saber:

los dientes, colmillos y muelas de su dentadura.

Los hombros, anchos; la cintura, estrecha; las pestañas, largas; la documentación, en regla.

Él es Pedro de Valdivia, un seductor, un Don Juan. 36857 son sus conquistas. Ninguna se le resiste. Domina el arte de la seducción pero el éxito continuo le ha llevado al hastío. Está cansado del amor pero una luz aparece para iluminar su corazón apagado.

Se trataba de una mujer alta del sexo femenino.

Distinguidisima

Delgada, y con una delgadez armoniosa que hacia extraordinarios sus más insignificantes ademanes.

Se movía despacio, igual que las civilizaciones y las panteras, aunque para ser civilización le faltaba salvajismo y para ser pantera le sobraba fiereza. Pertenecía a ese grupo de mujeres que conservan su aspecto elegante hasta en los naufragios.

La boca roja, encendida, ardorosa y fatigada, como de haber besado mucho y de haber mentido otro tanto.

 

Ella es Vivola Adamant. 37329 son sus conquistas. Ella también está hastiada del amor. Se encuentran, el destino los une, seres semejantes condenados a encontrarse, a amarse, a seducirse, ¿será posible? O el aburrimiento de sus vidas llenas de amores vacíos se lo impedirán.

De nuevo Jardiel Poncela en las páginas de Nosolotecnica y con él, su mejor arma, infalible, invencible… el humor.

¿Que no hay nada en el mundo, ni lo más noble que no se doblegue al dinero?

Risa, risa

¿Que todo está edificado sobre mentiras asquerosas y mantenido por injusticias eternas?

Risa, risa

Jardiel en la Biblioteca Universitaria UPM

La Reina Africana, C. S. Forester

La Reina Africana

C.S. Forester

No duro mucho el miedo que siguió a su aflicción. No en vano Rosa Sayer había vivido treinta y tres años y pasado diez en la selva centroafricana; tenía adquirida esa confianza en sí misma que se sumaba a la fe de su religión. No transcurriría mucho rato antes de que su pecho se inflamase de un fiero resentimiento hacía Alemania, y los alemanes en general, en la soledad de la cabaña desierta, con la sola compañía del hermano muerto.

Se ha declarado la guerra. Alemania e Inglaterra luchan en los campos de Europa pero miles de kilómetros más al sur también se vive y se sufre la contienda

El reverendo Samuel Sayer ha muerto. Una incursión de los alemanes en la misión que regentaban en la colonia germana acabó con la vida del reverendo. Le acompañaba su hermana Rosa que ahora se ha quedado sola. En ella va anidando las ganas de venganza, de hacer algo por su patria, pero cómo. La oportunidad se presenta con Allnutt. Es un mecánico borrachín dueño de La Reina Africana

Era chata y de fondo plano; media nueve metros de largo. Iba descascarándose de pintura, y por todos lados mostraba señales de deterioro. Un toldilla en jirones cubría un par de metros cuadrados por la popa; en medio de la embarcación estaban montados el motor y la caldera, con el muñón de una chimenea sobresaliendo apenas fuera de la toldilla.

Hace unos días se produjo el 65 aniversario de la muerte de Humphrey Bogart, uno de los mayores iconos del séptimo arte. Con motivo de ello traemos a NoSoloTecnica una estupenda novela de aventuras de C.S. Forester que en 1951, John Huston llevo a la gran pantalla  e hizo que  el actor neoyorkino ganase el único Oscar de su carrera.

Dos mundos opuestos, el de una estirada misionera y el de un mecánico cockney, ejemplo de impiedad y blasfemia se unen de forma inesperada. Aventuras, humor, amor, son los ingredientes de esta novela que harán al lector reír y disfrutar de tan singular pareja en un lejano lugar del Africa Central.

C.S. Forester nació en El Cairo en 1899 y falleció en Fullerton (EEUU) en 1966

Forester en la Biblioteca Universitaria UPM

Perfecto – dijo Rosa – Entonces, bajemos al lago a torpedear a la Luisa.

No diga tonterías, señorita. Esas cosas no son para nosotros, De veras, ¡no! Ya se lo he dicho antes. Es imposible bajar con la corriente.

Más allá hay monstruos. Margaret Millar

Más allá hay monstruos.

Margaret Millar

Bruguera

¿Por qué lo están buscando ahí?

Tienen que buscar en todas partes, señora Osborne

Pero el agua está sucia y Robert es una persona muy pulcra.

Sí, señora

Nunca se metería en esa agua tan sucia.

Tal vez no le dejaron dar su opinión

Robert Osborne es el rico propietario de un rancho al sur de California, en la frontera con México.

Inesperadamente y sin motivo aparente desaparece sin dejar rastro alguno. Una huida premeditada, quizás una desaparición violenta a manos de algún peón eventual del rancho. Nada se sabe, pero la investigación se hace inevitable. Muerto o desparecido, ese es el dilema difícil de resolver. No hay cadáver.

Más allá hay monstruos se desarrolla en su mayor parte en una sala del juzgado en la se dilucida que fue de Robert Osborne. Por ella desfilaran todos aquellos que le vieron por última vez. Darán testimonio de esos momentos, pero también nos permitirán conocer la existencia, la realidad de diferentes personajes en las que las mentiras y el amor se entremezclan de forma fatal. Nada es lo que parece, todo es apariencia. La verdad se abrirá paso y quizás permita saber que le pasó a Robert Osborne.

Margaret Millar nació en Canadá en 1915 y murió en California en 1996.

Mar de fondo, Patricia Highsmith

   Mar de fondo

   Patricia Highsmith

   Editorial Anagrama

Le agradezco mucho esos sentimientos – dijo Vic con una breve sonrisa– pero no suelo perder el tiempo rompiéndole a la gente las narices. Si alguien me desagradase de verdad, lo que haría sería matarlo. 

¿Matarlo?- preguntó míster Nash con la mejor de sus sonrisas.

–Sí. Se acuerda usted de Malcom McRae, ¿verdad?

–¿Mató de verdad a Malcom McRae?

–¿Y qué otra persona cree usted que pudo haberlo hecho?- Vic esperó, pero no hubo respuesta-. Melinda me ha contado que usted le conocía o sabía algo de él.

¿Tiene usted teoría? Me gustaría conocerla. Las teorías me interesan mucho. Mucho más que los hechos mismo.

 ¿Asesino?, como un hombre tan tranquilo como Victor Van Allen puede ser un asesino. Como un hombre tan querido por sus vecinos, con una vida acomodada de rentista, ocupado en la edición artística y la cría de caracoles, que se toma la vida con deportividad admirable según definición de uno de los muchos amantes de su mujer, puede ser un asesino.  Es un esposo comprensivo que pasa por alto las múltiples infidelidades de su mujer.

Él se lo ha confesado a uno de los amantes de su mujer, Joel, para asustarlo. Es una broma, pero la inquietud se va adentrando en la mente de sus vecinos, quizás detrás de un hombre pacífico se esconde una mente criminal, despiadada, perversa. Muchos interrogantes surgen y esas dudas cobran más fuerza cuando el nuevo amante de su mujer Melinda aparece ahogado en la piscina. Todas las miradas se dirigen a él, a Vic, su mujer le acusa del asesinato. Antes fue una broma pero ahora…

Patricia Highsmith nació en Ford Worth en 1921. Falleció en Suiza en 1995.

Patricia Highsmith en la Biblioteca UPM

Un náufrago en la sopa, Álvaro de Laiglesia

Un náufrago en la sopa.

Álvaro de Laiglesia

Madrid: Ediciones Temas de Hoy, 1998

Tú sabes – dijo a Domingo más tarde, mientras se iba poniendo las piezas de su frac – que la Muerte se presenta a los moribundos cuando los médicos fallan su estocada. Esos estoques a medio clavar que nos dejan los médicos después de su faena nos harían sufrir atrozmente si no fuese por la Muerte, gran puntillera, siempre aparece con sus mulillas para evitar al público el feo espectáculo de las agonías interminables.

Pues bien: imagínate que a mí, en el trance supremo de la puntilla, me ha visitado la Vida. No vino la Muerte descarnada, que sonríe la muy tonta porque no tiene labios. ¡Llegó la Vida, Domingo!¡La Vida misma!¡La Vida rubia, con los ojos azules y una gran pamela de color de guinda! Ella me salvó. Ella fue el potentísimo bicarbonato que me sacó de dentro aquel aire tumefacto que me mataba: el tedium vitae.

Esa Vida se llama Palmira. Hugo, el protagonista de esta historia, en el trance de la muerte, llevado por la ociosidad absoluta de señorito consentido ha conocido a Palmira. Y se enamora.  Se ha enamorado y como tal se comporta como un auténtico idiota. Deja a un lado a sus amigos Sam, Zeze el pelirrojo y solo tiene en mente a su amada. Sin embargo, un fémur débil y Octavio del Peral, medico de huesos, se interpone en su camino.

Hugo, una vez más solo, se vuelve a enamorar. Magda la trapecista, es su objetivo.

Tutéame dijo Magda- yo también te llamaré de tú.                                                                 

¿Será que todos los amores empiezan igual? – pensó- Tutéame primero y una cena después…

Con el argumento del amor no conseguido, Un náufrago en la sopa es en realidad un conjunto de situaciones y personajes totalmente disparatados y absurdos pero llenos de un humor inteligente que nos harán pasar un rato desternillante. Nunca el humor está de más porque el humor es vida.

Álvaro de Laiglesia comenzó su carrera en La Ametralladora pero fue en La Codorniz donde realizó la mayor parte de su carrera.

Álvaro de Laiglesia en Biblioteca UPM

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