CAMPUS SUR LEE: «Una educación» Tara Westover.

De niña esperaba desarrollar mi mente, acumular experiencias y consolidar mis decisiones para tomar forma hasta adquirir la imagen de una persona. Esa persona, o esa imagen de una persona, tenía un sentimiento de pertenencia. Yo era de la montaña, de la montaña que me había creado. Solo con el paso de los años me pregunté si acabaría como había empezado, es decir, si la primera forma que una persona toma es su única forma verdadera.
En el momento en que escribo las últimas palabras de este relato llevo años sin ver a mis padres, desde el funeral de mi abuela. Mantengo una relación estrecha con Tyler, Richard y Tony, y por ellos y otros parientes me entero del drama que se desarrolla en la montaña: de las heridas, la violencia y las lealtades volubles. Sin embargo, me llega de oídas, como un rumor distante, lo que es de agradecer. Ignoro si la separación es permanente, si algún día encontraré la manera de volver; en cualquier caso, me ha aportado tranquilidad.
Esa tranquilidad no ha sido fácil de conseguir. Pasé dos años enumerando los defectos de mi padre, actualizando la cuenta sin cesar, como si la lista de rencores, de actos reales o imaginados de crueldad, de desamparo, fuera a justificar la decisión de apartarlo de mi vida. Creía que al justificarla quedaría libre del asfixiante sentimiento de culpa y volvería a respirar.

Westover, T. Una educación, Barcelona: Lumen, 2018

Yo no, Joachim Fest

Joachim Fest

Yo no

Taurus 2007

No obstante, hoy uno se pregunta todavía cómo todos estos motivos pudieron hacer enloquecer a un viejo pueblo civilizado como el alemán. ¡Cómo los dirigentes del movimiento nacional socialista pudieron pisotear todas las garantías constitucionales sin que hubier la más mínima resistencia? ¿Cómo fue posible tanta arbitrariedad jurídica en una nación amante del orden? Una vez le escuché a mi padre decir que los alemanes ya no eran alemanes, han perdido su pasión por la reflexión y han decubierto su aficicion por lo primitivo.

Este no es simplemente un libro autobiográfico o de simples vivencias de infancia y juventud. Es sobre todo un testimonio de resistencia, de integridad moral ante el totalitarismo, de principios inquebrantables y de firmeza ante la opresión.

El autor de El hundimiento nos narra en sus páginas una de las épocas más oscuras de Alemania con el ascenso del régimen nazi, las consecuencias que ello tuvo en su familia  y la actitud firme de su padre de no doblegarse ante ese totalitarismo emergente. Una actitud que traslado a sus hijos y que le llevo a ser expulsado de su trabajo y condenado al ostracismo pero que a pesar de las dificultades que le acarrearían, no supuso un cambio en sus ideas. Firmeza de espíritu, principios solidos y dignidad eran sus  armas ante la opresión.

Cada vez que alguien me preguntaba por los principios que me guiaban, yo decía que tenía que referime a mi criterio esceptico y a mi aversion contra el espíritu de la época y sus simpatizantes. Nunca me había pareció cuestionable el “Ego non”de aquel día inolvidable en que mi padre instituyo los dos turnos para cenar. La lección que me enseñaron los años del nacionalsocialismo se resume en oponerme a las corrientes de opinión y no dejarme llevar por ellas.

Prefiero que me trates de tú, Daniel Azcona

Prefiero que me trates de tú, Daniel Azcona

Editorial Los Aciertos & Pepitas, El Kilómetro 9

Este es un libro de relatos (6) escritos en un lenguaje que probablemente captura en imágenes una evocadora época de infancias para los que nacimos a mediados de la década de los sesenta del siglo pasado, antes de que el ser humano llegara a la luna.

acto de presentación del libro
carátula del libro

Del autor, Daniel Azcona, podríamos decir que es hijo de Rafael Azcona aunque no sería justo; en mi descargo diré que el primer relato lo alude desde un cálido episodio cotidiano que curiosamente transcurre en Madrid (concretamente en la Casa de Campo) a temperaturas cerca del límite de congelación .

Hay veces que una lee un libro y duda si habrá sido esquiva y minuciosamente espiada (a una razonable distancia de seguridad), tal es la camaleónica semejanza de las experiencias vitales entre coetáneos en una cultura compartida.

En este libro: Prefiero que me Trates de Tú, abandono mi nostalgia con un delicioso sabor de boca. La editorial Los Aciertos & Pepitas es una diáfana evolución de una de mis más celebradas editoriales independientes.

No me apetece spoilear los relatos que ya de por sí son un virtuosismo de concisión; el disfrute en ocasiones como esta exige descubrimiento y algunas dosis de genuina sorpresa.

Tempestades de acero, Ernest Jünger

Tusquets Editores

Traducción: Andrés Sánchez Pascual

Ernst Jünger en la Biblioteca Universitaria

Cuando este año se van a cumplir 110 años del comienzo de la I Guerra Mundial traemos a Nosolotecnica una obra imprescindible sobre aquella época, “Tempestades de acero”.

Al igual que otros muchos jóvenes que habían “abandonado las aulas de las universidades, los pupitres de las escuelas, los tableros de los talleres…”, Ernst Jünger se alista voluntario nada más iniciarse la contienda.

Para ellos la guerra solo es una aventura, “un lance viril”, una experiencia en el que poner a prueba la hombría. Una oportunidad de sentir “cosas insolitas de peligro grande”

Pero rápidamente se dan cuenta aquellos alegres muchachos a lo que se enfrentan:

Con una sensación peculiarmente opresiva de estar viendo algo irreal se quedaron fijos mis ojos en una figura humana cubierta de sangre, de cuyo cuerpo pendía suelta una pierna doblada de un modo extraño, y que no cesaba de lanzar alaridos de ¡socorro!, cual si la muerte súbita continuara apretándole la garganta.

Y así día tras día, Jünger va recogiendo en su diario sus experiencias en el frente o en la retaguardia. Desde los primeros momentos como soldado novel hasta el final de la guerra convertido ya en un oficial condecorado.

Anotaciones sobre la vida en el frente, con descripciones exhaustivas de los combates, de las trincheras pobladas de ratas, los miedos previos a la lucha, el terror a los gases, el frio, la humedad, el hambre, los momentos de alegría con los camaradas, de sus experiencias con los habitantes de los pueblos que ocupaban. Pero también de reflexión ante la muerte siempre presta, sobre esa vida que en cualquier momento puedes perder:

Por fin me había atrapado una bala. A la vez que percibía el balazo sentí que aquel proyectil me sajaba la vida…, había notado ya la mano de Muerte-esta vez me aferraba más nítidamente. Mientras caía pesadamente sobre el piso de la trinchera había alcanzado el convencimiento de que aquella vez todo había acabado, acabado de manera irrevocable. Y, sin embargo, aunque parezca extraño, fue aquél uno de los poquísimos instantes de los que puedo decir que han sido felices de verdad. En él capte la estructura interna de la vida, como si un relámpago la iluminase. Notaba un asombro incrédulo, el asombro de que precisamente allí fuera a acabar mi vida; pero era un asombro lleno de alegría…Allí no había ya ni guerra ni enemistad.

Profesora Haná, REEM BASSIOUNEY

Alba Editorial

Esta es una novela que bien podría ser una autobiografía, supongamos por tanto que se trata de una auto-biografía coral de ficción. En ella van tomando la palabra distintos personajes cada uno con sus esperanzas y zozobras; un conjunto de autobiografías que transcurre en un ambiente universitario, en un Egipto convulso en pleno siglo XX.

fotografía de la autora

Personalmente, este libro que encontré en una biblioteca pública durante las vacaciones estivales, me atrapó instantáneamente, y con glotonería lo deglutí en tan sólo un día. La digestión, eso sí, me ha llevado bastante más. No por su dificultad, sino por el poso de recuerdos y sensaciones; siendo yo misma profesora, me veo en cierta medida reflejada en este personaje central: la Profesora Haná.

La autora: Reem Bassiouney (1973) es una reconocida escritora egipcia, actualmente profesora de socio-lingüística en la Universidad Americana del Cairo, aunque su periplo vital es espectacular. Podemos entender que sabe de lo que habla, aunque lo más hermoso es su capacidad de ponerse en la piel, no sólo de nuestra profesora, sino de un conjunto de personajes universitarios y no universitarios.

Carátula del libro

Hasta aquí no hay reseña, para que expoliar o hacer spoiler de un texto tan hermoso. Si se trata de abrir boca, supongo que esta introducción será suficiente.

¡Feliz retorno estival!

Sabiendo que no podría dejarlo nunca, que él era su destino y sus días venideros, prometió en voz baja:

–Te lo he advertido, Jáled. Mientras yo esté viva no conseguirás jamás el título de doctor.

–No importa siempre que estés orgullosa de mí –respondió enseguida.

–Destruiré tu futuro. Ya verás

Citas de “Profesora Haná” de Reem Bassiouney — Bookmate

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