Archivos de la Categoría: Ciencia ficción

Los sueños de Einstein. Alan Lightman

Los sueños de Einstein
Alan Lightman
Barcelona: Libros del Asteroide, 2019
Título original: Einstein´s Dreams (1992)
Traducción: Andrés Barba

¿Quién no ha experimentado alguna vez que el tiempo transcurre más rápido de lo acostumbrado cuando uno lo está pasando bien? O que resulta interminable cuando te aburres o vas al dentista. O que cuarenta años de vida pasaron en un instante. O que un día en especial, unas palabras, una mirada de color verde hace veinte años están más presentes que el momento actual. Cualquiera lo ha sentido. Porque el tiempo, esa dimensión en la que nos va la vida, no es de fiar.

En 1905 Albert Einstein publica sus estudios sobre el tiempo. Gracias a él sabemos que el tiempo no es una dimensión absoluta y, por tanto, no se mide igual en todas las circunstancias ni es el mismo en cada punto del Universo.

Alan Lightman, físico y profesor de humanidades en el MIT, imagina en este libro treinta posibilidades acerca de la naturaleza del tiempo que Albert Einstein pudo haber barajado o simplemente soñado los meses previos a la elaboración de su teoría. Son relatos breves, con un espíritu muy similar al de Italo Calvino en sus Ciudades invisibles, en los que, sin salir de la ciudad de Berna, se plantea cómo sería el mundo, cómo se comportaría la gente si el fluir del tiempo tuviera una naturaleza distinta a la que conocemos. Porque seríamos diferentes, tendríamos otras aspiraciones, otorgaríamos un valor nuevo a las cosas que valoramos ahora. Si el tiempo fuera circular y todo se repitiera exactamente una vez y otra hasta el infinito, ¿no sería una pesadilla para los que cometieron, cometen, cometerán siempre el mismo error? Y en un mundo en el que pudiéramos atisbar una imagen del futuro ¿trataríamos de oponernos o dejaríamos de actuar por completo? En un mundo donde el tiempo es local y corre a diferente velocidad en unas y otras ciudades, ¿haríamos turismo o sería una experiencia demasiado perturbadora?

Los sueños de Einstein apareció por primera vez en 1992 y ha recibido excelentes críticas y variados elogios. Contiene humor, melancolía, lirismo, ciencia y buena dosis de ternura por el ser humano; una mota de polvo en medio del Universo a la que no pertenece ni el pasado ni el futuro, y puede que tampoco, o tal vez solo un poco mientras lo pierde, el presente.

Alan P. Lightman en la Biblioteca UPM

Pieza del mes en la Biblioteca Campus Sur. 2001: Una odisea del espacio

 

 

La Biblioteca Campus Sur quiere celebrar el 50º aniversario del estreno de la película 2001: Una odisea del espacio con una pequeña muestra de fondos relacionados que se guardan en las bibliotecas de la UPM.

Esta muestra se enmarca dentro de la “Pieza del mes”, iniciativa lanzada recientemente, con el objetivo de tener un punto donde mostrar diferentes fondos de la Universidad Politécnica de Madrid al público de una manera sencilla.

La muestra tendrá lugar desde el 11 de diciembre hasta el 11 de enero de 2019 en el vestíbulo de la Biblioteca Campus Sur.

Más información en la página web de la BUCS.

 

Arthur C. Clarke en la Biblioteca UPM

 

El arte de la fuga. Vicente Valero.

VICENTE VALERO EL ARTE DE LA FUGA.cdrVicente Valero
El arte de la fuga
Cáceres: Periférica, 2015

 

Grata sorpresa de reciente cuño (Periférica, 2015), escrito con encanto y serenidad al mejor estilo Joubert. El autor, Vicente Valero, demuestra una fuerte personalidad literaria y un estilo propio, que te envuelve y embelesa desde el primer momento.

El poeta cuando se expresa en prosa lo hace de manera liviana, casi de puntillas; esto ya lo hemos comentado en alguna otra ocasión (véase mañana no será lo que dios quiera). En este caso, Vicente Valero nos muestra un íntimo recorrido por sus reflexiones, sin aturdir; es una suave brisa de aire fresco estival. Personalmente me recuerda un poco a Paul Valery por su capacidad de hilar anécdotas con pensamientos circunstanciales, y metafísica cotidiana.

“Nadie sabe cómo serán sus últimos días, si hará frío o calor, si lloverá y los ríos inundarán las calles o sembrados, …, o si la luz del sol acariciará uno a una todas las palabras de la despedida”

Ahora bien, cuando se habla de "Arte de…", ¿Qué quiere decir? El Arte por contraposición a la Ciencia podría referir a un ejercicio de maestría, a un conocimiento implícito y heurístico, adquirido mediante la experiencia, con un fuerte componente individual, propio del artesano que lo ha generado. Si nos atenemos a esta acepción, en este libro asistiremos a la versión personal y difícilmente comunicable de la fuga (evasión, muerte) de tres grandes poetas: Juan de la Cruz (s. SVI), Friedrich Hölderlin (s. XIX) y Fernando Pessoa (s. XX).

 

imagen de los poetas

“Al hermano Bernardo de la Virgen le dictaba el moribundo las últimas cartas y en sus palabras había consejos piadosos para sus discípulos, invocaciones al Amado, versículos bíblicos y liras propias, saludos y adioses alegres, pocos lamentos”

Tres relatos de ficción; Ven hermana mía esposa; Parece que vivimos en una edad de plomo; No sé quién soy ni qué alma tengo, tejidos de realidades y anécdotas, sazonados de pensamientos lúcidos. Si tuviera que resumir, diría que son apenas 3 vidas, algo más de 30 conceptos (véase nube de palabras) y probablemente 3000 anécdotas, y un hilo conductor: la amistad, el amigo que acompaña compresivo en el tránsito.

“Vio aquel mar alejado,…, aquel océano magnífico y a campesinos atléticos y pobres… vio una versión atlántica de Grecia, una armonía antigua como la que había cantado en sus poemas”

“Fernando piensa en dos lenguas muy distintas y no sabe quién es, se busca entre las sombras de la literatura, copia y emula, reniega y deshace, proclama nuevos tiempos con párrafos espasmódicos, desconfía y aprende, discute con los muertos"

"Aquel orfebre órfico que era Fernando, engastador de girasoles abstractos y acentos circunflejos, parecía tener el don de vislumbrar, parecía conocer ya bien el oficio que se aprende a oscuras”

Uno puede tener vocación de poeta y errar, y sin embargo encontrar su mejor tono, y melodía, en la prosa. No digo que este sea el caso de Vicente Valero que ya ha publicado seis libros de poesía, aunque personalmente me identifico más con su segunda faceta que con la primera.

 

Vicente Valero en NST

 

El país de los ciegos (H. G. Wells)

Carátula del libro

El país de los ciegos

H.G. Wells

Madrid: Nórdica Libros, 2014

 

Una fábula elocuente; una kakotopía muy al estilo del siglo XIX (véase eutopía o nada); publicada en 1904 en una revista y recopilada con otros relatos en 1911. Un cuento centrado en una población aislada en un lugar evocadoramente andino:

A un misterioso valle aislado del mundo de los hombres… llegaron unas familias de mestizos peruanos que huían de la lujuria y la tiranía de cierto gobernador español. Una extraña enfermedad cayó sobre ellos… los viejos se volvieron medio ciegos y andaban a tientas, los jóvenes veían sólo borrosamente, y sus hijos nunca vieron nada… Los videntes se habían vuelto ciegos tan gradualmente que apenas notaron la pérdida… Se fueron sucediendo las generaciones. Olvidaron muchas cosas; inventaron otras muchas… la pequeña localidad creció en número y conocimiento… Un hombre llegó por azar. Y esta es la historia de ese hombre.

Ilustraciones de Elena Ferrandis

 

Dice el refrán: In the country of the blind the one-eyed man is the King. ¿Es correcto? ¿Cuál es el poder de la masa en esta situación? Este podría ser el hilo conductor del texto, sugerentemente ilustrado por Elena Ferrandis, editado por Nórdica libros en edición bilingüe. En realidad incluye la versión original como apéndice sin ilustraciones y letra prosaica; un bilingüismo muy a la española, testimonial.

The country of the Blind, es un texto anecdótico en la trayectoria de Herbert George Wells, muy lejos de las archiconocidas máquina del tiempo y la guerra de los mundos. Es un relato de hemeroteca, más que de biblioteca pero mantiene la profundidad en la capacidad de plantear cuestiones que van mucho más allá de lo evidente.

H.G. Wells, historiador, filósofo y sociólogo, reconocido periodista, socialista (de entonces) y profesor (nacido en 1866 y muerto en 1946), acumula sus páginas escritas y publicadas por miles…  for a living.

Wells creía profundamente en el ser humano, y sin embargo al término de su existencia tristemente reconoció la inseguridad inherente al progreso (predijo la bomba atómica en 1914 en el texto the world set free), cayó en una profunda depresión al contemplar los estragos de la segunda guerra mundial, y dedicó sus últimos esfuerzos a la redacción de los derechos del hombre (piedra angular de la declaración homónima de  la ONU).

I am English by origin

but I am an early world man

H.G. Wells en la Biblioteca de la UPM

 

Ciudad, Clifford D. Simak

ciudadCiudad
Clifford D. Simak

Barcelona: Minotauro, 2002
Traducción: José Valdivieso

 

City (1952)

 

En Ciudad, a lo largo de ocho cuentos fuertemente entrelazados, se describe la odisea de la raza humana, las evoluciones, las mutaciones de sus últimos individuos, el fin del hombre (al menos como nosotros lo conocemos), y, al mismo tiempo, la evolución de sus herederos, los perros, que auxiliados por los robots que se construyen, se asoman a estas viejas narraciones con espíritu crítico (cada relato va precedido de un resumen que aglutina las teorías de sesudos perros en confrontación con las de sus rivales académicos), esforzándose por aclarar si en el origen de sus existencias gobernó una criatura tan improbable llamada hombre, o si estas páginas que han sobrevivido al paso del tiempo no son otra cosa que mitos más o menos confortables, ideales para entretener a los cachorros alrededor del fuego.

La primera pregunta, por supuesto, es la de si alguna vez ha existido una criatura llamada hombre. Por el momento, ante la ausencia de pruebas positivas, lo más razonable es opinar que no; que el hombre, tal como se lo presenta en la leyenda, es obra de la imaginación folklórica. El hombre debe de haber aparecido en los primeros días de la cultura perruna como un ser imaginario, un dios racial, invocado por los perros en los momentos de apuro, y al que recurrían cuando necesitaban ayuda.

 

cityTienen un peso importante en la narración los perfiles psicológicos de los diferentes habitantes del mundo (de los diferentes mundos). No solo está finamente trazado el modo de pensar y de sentir de los humanos en sus sucesivos estados evolutivos, también está cuidado el de los perros, el de los robots, el de los temibles mutantes (esos individuos otrora humanos que escogieron vivir y evolucionar aislados del grupo). Es gozoso a lo largo de la lectura toparse con alguna de estas pinceladas que van caracterizando poco a poco a cada raza.

Ciudad es una historia cargada de humanidad, de serenidad, de melancolía, de viajes al interior. Sencilla e inolvidable.

 

-No puedo volver -dijo Towser.

-Ni yo -dijo Fowler.

-Harían de mí otra vez un perro -dijo Towser.

-Y de mí un hombre -dijo Fowler.

 

simakClifford Donald Simak (Millville, Minneapolis, 1904-1988) obtuvo, entre otros, tres premios Hugo con El patio delantero, Estación de tránsito y La gruta de los ciervos danzarines. Por Ciudad le otorgaron el International Fantasy Award. Es uno de los grandes escritores de la época dorada de la ciencia ficción.

 

Clifford D. Simak en la Biblioteca UPM

 

La Radio de Darwin, Greg Bear

Greg Bear
La radio de Darwin
Ediciones B, 2001

La introducción

La radio de Darwin fue escrita en 1999 por uno de los más famosos escritores de Ciencia Ficción en la actualidad, Greg Bear. La novela fue ganadora del premio Nébula y finalista del premio Hugo en el año 2000. A todos los que nos gusta la ciencia ficción, sabemos que si una novela ha ganado o ha sido finalista de uno de estos dos premios se tiene que leer.

La radio de Darwin, Greg Bear

En el 2003 apareció una secuela, Los niños de Darwin, que por las críticas parece que cumple con la premisa de que segundas partes nunca fueron buenas, pero debo decir que nunca lo leí.

El autor,  Greg Bear

Californiano de San Diego es uno de los más famosos escritores de ciencia ficción que ha marcado estilo en los años 80. Suele decirse que la ciencia ficción actual está dominada por las tres “B”s ( el citado Bear,  Gregory Benford y David Brin). Antes de ganar el premio Nébula en el 2000 con La radio de Darwin, ya había ganado Nébula y Hugo en 1984 con Música en la sangre, y de nuevo el Nébula en 1994 con Marte se mueve.

El autor, que se define a si mismo como deista, está casado con la hija de otro de los grandes escritores de ciencia ficción Poul Anderson. Muchos autores de ciencia ficción llegan a ella desde el camino del científico que se convierte en escritor de ciencia ficción, Greg Bear es un escritor que llega a la ciencia y a la ciencia de las ideas que es la ciencia ficción.  A pesar de no ser un científico, trabaja desde la perspectiva de la ciencia ficción que se conoce como  ciencia ficción dura, es decir, argumentando científicamente con fundamentos y muchos detalles.

Muchas de las novelas de Bear tienen un desarrollo parecido: tres sucesos aparentemente desconectados ocurren en lugares distantes del mundo y son la señal de alarma de un proceso que generalmente acaba cambiando a la humanidad, destruyéndola, o ambas cosas. La novela de la que nos ocupamos hoy comienza con tres sucesos en diferentes lugares del mundo, en principio completamente independientes, que sirve para presentarnos a los protagonistas.

 

Argumento de la novela

La aparición de un retrovirus endógeno el SHEVA provoca las alertas sanitarias en los Estados Unidos. Este retrovirus está haciendo que la tasa de abortos aumente de una manera alarmante.  Lo que inicialmente es tratado como la propagación de una enfermedad, se empieza a vislumbrar como un salto en la evolución.

Pero son los protagonistas de la novela, Kaye Lang, la bióloga molecular que había predicho el retrovirus, y Christopher Dicken, un epidemiólogo que trabaja en el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades , y el antropólogo Mitch Rafelson, los únicos que parecen ver a este retrovirus como un elemento esencial en el salto evolutivo de la especie humana.

A partir de aquí Bear retrata espléndidamente la lucha entre la falta de libertades que decretan las autoridades aprovechando el miedo a las plagas y las libertades individuales.  Mientras que las autoridades decretan el aborto de los fetos infectados con SHEVA, parejas deciden seguir adelante con sus embarazos. Todo ello mezclado con una buena dosis de ciencia, en particular, de biología molecular y evolución.

El final, que no desvelaré, es donde aparece la mayor cantidad de ficción en detrimento de la ciencia, pero todo ello para generar una mayor tensión en el desenlace de la novela.

Conclusión

Esta maravillosa novela de ciencia ficción tuvo una excelente crítica en una revisión que hizo Michael A. Goldman para la revista Nature, donde no habían publicado el artículo de la protagonista Kaye Lang sobre la aparición de los retrovirus.

La ciudad del final del tiempo, Greg Bear

 

Greg Bear en la Biblioteca UPM

Reseña: Javier Galeano

 

Soy leyenda, Richard Matheson

Soy leyenda, de Richard MathesonSoy leyenda, Richard Matheson
Barcelona: Minotauro, 2008
Traducción: Manuel Figueroa

I am legend (1954)

¡Sal, Neville!

El grito de Ben Cortman. De noche. Otra noche. A las puertas de la casa. El antiguo vecino de Richard Neville convertido en vampiro. A las puertas de la casa transformada en refugio. Donde Neville se parapeta cada día al caer el sol. Tratando de amortiguar con la música a todo volumen los gritos hambrientos de una muchedumbre de vampiros.

¡Sal, Neville, Sal!

Tratando de ahogar la conciencia con whisky. Desesperándose. El último ser humano sobre la tierra.

¡Sal, Neville!

Rodeado. Perseguido. Al borde de la locura.

¡Sal, Neville!

Dispuesto a sobrevivir.

Soy leyenda (1954), una de las más célebres novelas de Richard Matheson, describe la agonía, la soledad, la locura de un ciudadano que, inmune a una bacteria que se ha propagado por todo el planeta y que transforma a los demás, ha de sobrevivir en un mundo infestado de vampiros. Mientras por el día puede salir en busca de provisiones, reforzar sus defensas, eliminar monstruos dormidos, por la noche está condenado a esconderse, resistir el acoso, los gritos, la sed de sangre de sus antiguos vecinos.

I am legend, by Richard MathesonLa novela es de tono más bien intimista, se detiene en el mundo interior de Richard Neville más que en las escenas de acción o de carnicería, y además no es solo una historia de acción y supervivencia, tiene fondo. Interesa cómo se conduce el individuo diferente, apartado de la sociedad, las preguntas que se formula acerca de la necesidad del otro, el modo en que evoluciona su capacidad para sentir o expresar afecto, las conclusiones a las que ha de llegar necesariamente sobre qué es lo normal y qué lo convierte en monstruo. Recuerda este planteamiento al de otra conocida novela de Matheson, El increíble hombre menguante, que vimos adaptada al cine hace años, también el protagonista, expulsado del mundo de los “normales”, debía renunciar a la sociedad y sobrevivir en un mundo nuevo con reglas diferentes.

El increíble hombre menguante

Soy leyenda es una obra elogiada por conocidos escritores, como Ray Bradbury (Matheson adaptó el guión de Crónicas Marcianas para una serie de televisión) o Stephen King. Y no existiría el cine de zombis tal como hoy lo conocemos, pues en palabras de George A. Romero, Soy leyenda fue la mayor influencia que recibió para crear su mítica La noche de los muertos vivientes.

La noche de los muertos vivientes, de George A. Romero

Richard Matheson es un incansable creador de historias de terror y de ciencia ficción, ya en forma de libro o como guiones para el cine o la pequeña pantalla. Muchos de sus cuentos han sido versionados para series inolvidables como The Twilight Zone (La dimensión desconocida) o en películas como El diablo sobre ruedas, de Spielberg.

Richard Matheson en la Biblioteca de la UPM

La casa en el confín de la Tierra, William Hope Hodgson

La casa en el confín de la tierra, de William Hope HodgsonLa casa en el confín de la Tierra
William Hope Hodgson
Madrid: Valdemar, 2009
Traducción: Francisco Torres Oliver

The House on the Borderland (1908)

 

Dos excursionistas se topan con un viejo diario enterrado entre las ruinas de un caserón. En sus páginas el antiguo habitante describe una serie de hechos terribles e incomprensibles: los padecimientos que hubo de sufrir tras el descubrimiento de un portal que conectaba con otra dimensión; el acoso de unas horripilantes criaturas llegadas de otro mundo; el viaje de proporción cósmica en el que se le mostrará el fin y el principio del Universo.

Tales pesadillas habitando una realidad paralela, respirando ocultas, irracionalmente, más cerca de nosotros de lo que nos gustaría, fueron motivo de inspiración para otro autor de culto como H. P. Lovecraft, especialmente en su obra Los mitos de Cthulhu. Según sus propias palabras:

 

La casa en el confín de la tierra (1908) -quizá la mejor de todas las obras de Hodgson- trata de un caserón solitario y temido de Irlanda, que constituye el centro de espantosas fuerzas del trasmundo y soporta el asedio de híbridas y blasfemas anormalidades que surgen de secretos abismos inferiores. Los vagabundeos del espíritu del narrador durante ilimitados años-luz del espacio cósmico y kalpas* de eternidad y su asistencia a la destrucción final del sistema solar, son algo casi único en la literatura fantástica. Por lo demás, a lo largo de la historia se pone de manifiesto la capacidad del autor para sugerir horrores vagos y emboscados en un escenario natural.

* kalpa es una palabra sánscrita que significa largo periodo temporal

 

La ilustración de cubierta en esta edición es obra del polaco Zdzisław Beksiński. No está de más, durante la lectura de la novela, echarle un vistazo a sus escenarios imaginados, pues sintonizan a la perfección con la angustiosa y terrorífica belleza de los ambientes creados en ella.

La casa en el confín de la tierra, de Richard CorbenAdemás, la historia tiene una versión en comic publicado por Norma Editorial en 2003, dibujado por Richard Corben y con guión de Simon Revelstroke.

William Hope Hodgson (1875-1918) es maestro del llamado terror materialista, ese terror compuesto de monstruos y criaturas corpóreas que deja atrás las clásicas historias de fantasmas y seres inmateriales.

 

William Hope Hodgson en la Biblioteca de la UPM

 

 

Crónicas marcianas, Ray Bradbury

Crónicas marcianas, Ray BradburyCrónicas marcianas, Ray Bradbury
Barcelona: Minotauro, 2008
Traducción: Francisco Abelenda
Prólogo: Jorge Luis Borges

The Martian Chronicles (1950)

Crónicas marcianas es un clásico de la ciencia ficción. Está escrito entre 1945 y 1950 y es una de las novelas más conocidas de Ray Bradbury (autor, entre otras, de Farenheit 451 o de El vino del estío, novela que se adaptará al cine próximamente). Se compone de 25 cuentos (algunos apenas de una o dos páginas) que narran un episodio independiente cada vez pero que en conjunto conforman una historia completa, la colonización del planeta Marte. En Marte, según la visión lírica de Bradbury, viven unos seres mucho más evolucionados que el hombre, con una cultura antiquísima, más avanzados tecnológicamente, más sutiles en sus medios de comunicación. Sin embargo, el hombre, visto por el autor desde una perspectiva pesimista, impondrá sus miserias, su miedo a lo diferente, su odio, su ambición.

La prosa de Bradbury transmite la belleza y el horror del choque de civilizaciones, todo está teñido de melancolía, hay mucha lluvia y silencio y ciudades muertas y nubes de polvo que ocultan casi por completo el brillo plateado de los cohetes espaciales. Es un libro triste, en definitiva, como un verano que se termina.

Un minuto antes era invierno en Ohio; las puertas y las ventanas estaban cerradas, la escarcha empañaba los vidrios, los carámbanos bordeaban los techos, los niños esquiaban en las pendientes, las mujeres envueltas en abrigos de piel caminaban pesadamente por las calles heladas como grandes osos negros.

[…]

El cohete, instalado en la plataforma de lanzamiento, soplaba rosadas nubes de fuego y calor de horno. El cohete se alzaba en la fría mañana de invierno, creaba verano con cada aliento de los poderosos escapes. El cohete transformaba los climas, y durante unos instantes fue verano en la tierra…

En 1980 se rodó una miniserie protagonizada por Rock Hudson. Fue producida por la NBC y la BBC y adaptada por Richard Matheson. Y parece que la Paramount tiene los derechos para llevar Crónicas marcianas al cine próximamente.

Crónicas marcianas, con Rock Hudson

Ray Bradbury en la Biblioteca UPM

El día de los trífidos, John Wyndham

El día de los trífidos, John WyndhamEl día de los trífidos, John Wyndham
Barcelona: Minotauro, 2007

Traductor: José Valdivieso

The day of the triffids (1951)

El día de los trífidos, considerada un clásico de la ciencia ficción, es una novela de esas que muestran un mundo apocalíptico donde los supervivientes deben reagrupar sus fuerzas, combatir la amenaza invasora y comenzar de nuevo. Podría haberse quedado ahí y funcionar como un entretenimiento más -las pantallas de los cines y las mesas de novedades de las librerías están llenas de este tipo de historias- pero El día de los trífidos, aparte de leerse con amenidad, de contener suficientes episodios de acción o de provocar miedo, profundiza a nivel sociológico mostrando las diversas maneras de organización que afrontan los supervivientes. La novela, escrita después de la Segunda Guerra Mundial y en plena guerra fría, presenta un pequeño muestrario de comportamientos gregarios que da cuenta de la naturaleza del género humano.

The Day of the Triffids, John WyndhamBill Masen despierta en el hospital después de haberse sometido a una intervención en los ojos. En seguida nota que algo no va bien, no hay nadie alrededor, el silencio en las calles estremece. Poco a poco va descubriendo que el sentido de la vista, que aún conserva gracias a la defensa de un fuerte vendaje, será determinante en los días que se avecinan, pues casi toda la humanidad, como consecuencia del paso de un extraordinariamente luminoso cometa, se ha quedado ciega. Pronto se preguntará -y no tardará mucho en comprobarlo- si esta desventaja sensorial podría ser suficiente para inclinar la balanza del dominio del mundo, si otros seres hasta ahora pacíficos serían capaces de disputarle a la especie humana el dominio del planeta.

Nuestro trífido tenía en aquella época un metro de altura. Otros muchos estaban creciendo en distintos sitios, tranquila e inofensivamente, sin que nadie les prestara particular atención; al menos, así parecía,  pues de la posible excitación de los biólogos y de los botánicos nada llegó al público en general.

Poco tiempo después, uno de los trífidos recogió sus raíces, y caminó.

La novela ha sido adaptada como serie de televisión para la BBC y también ha sido llevada al cine.

The Day of the Triffids

El día de los trífidos, John WyndhamJohn Wyndham (1903-1969), escritor británico, comenzó a escribir relatos en 1931, su primer cuento fue publicado por Wonder Stories. Escribió ciencia ficción (o “fantasía lógica”, como él lo llamaba) orientada a jóvenes. A partir de la publicación de El día de los trífidos sus novelas comienzan a reflejar el trauma causado por la guerra en la clase media británica.

Otras obras suyas son: Las crisálidas (1955); Los cuclillos de Midwich (1957); Chocky (1968).

John Wyndham en la Biblioteca de la UPM

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