Archivos de la Categoría: Mujeres escritoras

La vegetariana, Han Kang

LA VEGETARIANA
Título original: 채식주의자 (Chaesigjuuija)

Autora: Han Kang (2007)
Editorial: Rata Books, 2017
Traductora: Sunme Yoon

 

Todo esto no tiene ningún sentido.

No puedo aguantar más.

No puedo seguir adelante.

No quiero seguir adelante.

Volvió a recorrer con la vista los objetos de la casa. Nada de lo que había allí era suyo. Del mismo modo que su vida no había sido nunca su vida.

 

“La vegetariana”, escrita en 2007 por la coreana Han Kang, llevada al cine por Lim Woo-Seong en 2009 y rescatada para su publicación en España por su traductora, Sunme Yoon, llegó a mis manos con una recomendación breve pero intensa: “da para mucho”.

Y con una advertencia: “si tienes la tentación de leer esta novela porque no comes carne, no lo hagas”.

El título es muy mediático pero el libro no es para nada un manual del buen comer, sino la historia brutal de una mujer, Yeonghye, que “no tiene ningún atractivo en especial ni defecto en particular” y que, empujada por unos sueños recurrentes, decide convertirse en vegetariana, poniendo patas arriba el mundo que la rodea y provocando todo tipo de reacciones: rechazo, deseo, frustración, desdén, odio, violencia.

No estamos hablando de una activista vegana que lucha para cambiar el mundo, sino de una mujer corriente que sólo pretende transformarse a sí misma y ser dueña de su vida, pero este proceso de transformación de lo animal a lo vegetal, que implica desligarse de la violencia humana para llegar a convertirse en un ser vegetal, no supone para ella curación ni felicidad.

En este viaje hacia la deshabitación del cuerpo, Yeonghye no tiene voz. Su historia se estructura en tres capítulos, narrados cada uno de ellos por personas cercanas que cuentan desde su punto de vista diferentes episodios del proceso de “autodestrucción” de la protagonista:

  1. “La vegetariana” recoge la incomprensión y frustración del marido en el momento en que su mujer se hace vegetariana.
     
  2. En “La mancha mongólica” el marido de su hermana, videoartista en horas bajas, se da cuenta de que su cuñada tiene una mancha de nacimiento en la nalga que se convertirá en inspiración artística y en una obsesión sexual  incontenible.
     
  3. “Los árboles en llamas” pasa el hilo narrativo a Inhye, hermana de Yeonghye, que  llega a su última etapa de abandono del cuerpo para fundirse con los árboles, crecer hacia abajo y alimentarse únicamente del sol y la lluvia.
    “¿Por qué es tan malo morir?”. Buena pregunta.

 


Premio Man Booker Internacional 2016, "La vegetariana" es una novela devastadora donde se abordan magistralmente temas como la violencia, la depresión, la violación, las enfermedades mentales, la muerte, la injerencia médica… y, sobre todo, la soledad, esa profunda soledad que atrapa a los personajes en una infranqueable tela de araña.

No te la pierdas. Merece la pena.

 

Chiruca Casado

La lotería. Shirley Jackson

La lotería
Shirley Jackson
Adaptado por: Miles Hyman
Traducido por: Héctor Arnau
Madrid: Nórdica Libros, 2018
Título original: Shirley Jackson's "The Lottery": The Authorized Graphic Adaptation, 2016

 

 

El relato La lotería es un clásico de terror de la literatura norteamericana. Shirley Jackson lo escribió en 1948 en un rapto de inspiración. Tuvo la idea un día que volvía a casa con la compra del día y mientras empujaba calle arriba el carrito con su hija, le fue dando forma en su aguda imaginación. Al llegar, escribió el relato de un tirón, con la sensación de que éste se dictaba a sí mismo y no le fue necesario hacer correcciones de importancia una vez terminado. Tal vez de ese súbito origen surgiera la intensidad del relato, sus dientes afilados.

No fue entendido por los lectores de The New Yorker, donde se publicó por primera vez unas semanas después de haber sido escrito; muchos de ellos cancelaron su suscripción a la revista y un aluvión de cartas de protesta, de posibles interpretaciones y hasta de insultos, llegaron a la redacción y a las manos de Shirley Jackson, quien en el artículo Biografía de una historia, que se puede leer en Cuentos escogidos, publicado por la Editorial Minúscula en 2015, reproduce algunos de los comentarios más sorprendentes.

Muchas son las ediciones del relato, de las recientes cabe destacar la adaptación al comic por parte de Miles Hyman, nieto de Shirley Jackson, en la editorial Nørdica Libros, que permite saborear el ambiente y buscar emociones en los rostros de los personajes.

No digo más, me reservo los detalles del argumento por no privar a los que vayan a leerlo por primera vez de toda su malvada y terrorífica delicia.

Shirley Jackson (San Francisco, 1916-1965) es una de esas escritoras que han influido en la literatura de algunos escritores actuales, Stephen King y Joyce Carol Oates, entre otros, han reconocido su deuda con ella. Vivía en la pacífica comunidad de Vermont donde escribió sus novelas y cuentos, entre ellos La maldición de Hill House y Siempre hemos vivido en el castillo.

 

Memoirs of the author of a vindication of the rights of woman (William Godwin)

Hoy puede ser un gran día :), planteémoslo así, es decir, cabe la posibilidad (oportunidad) de recuperar del doble filtro del olvido este pequeño texto de William Godwin: Memoirs of the author of a vindication of the rights of woman, que está disponible en el Proyecto Gutenberg.

 

Mary Wollstonecraft y William Godwin

 

Cuando hablamos del doble filtro del olvido, pienso en primer lugar en el texto de Mary Wollstonecraft: a vindication of the rights of woman, e inmediatamente después en el pequeño gran homenaje, quizás panegírico, que le dedica su compañero de vida, esposo William Godwin (Memoirs of…) apenas un instante antes de morir ella. Veamos las razones que él aduce para estas memorias.

“It has always appeared to me, that to give to the public some account of the life of a person of eminent merit deceased is a duty incumbent on survivors. It seldom happens that such a person passes through life, without being the subject of thoughtless calumny, or malignant misrepresentation. It cannot happen that the public at large should be on a footing with their intimate acquaintance, and be the observer of those virtues which discover themselves principally in personal intercourse…”

(“Siempre me ha parecido que dar a conocer al público la vida de una persona de mérito eminente es un deber que incumbe a los sobrevivientes. Pocas veces sucede que una persona así pase por la vida, sin ser sujeto de una calumnia irreflexiva o una tergiversación maligna. No puede suceder que el público en general deba estar en pie con su conocimiento íntimo, y ser el observador de esas virtudes que se descubren principalmente en relaciones personales …”)

Mary ShelleySi la figura de Mary Wollstonecraft queda perfectamente delineada en el texto de la reseña (pincha aquí), la figura de William Godwin podría pasar desapercibida para aquellos que no provengan del ámbito de las ciencias sociales, o que no hayan tenido una cierta inquietud por los derechos civiles. Seguramente sí que es conocida la figura de Mary Shelley (hija de ambos) que se fuga a los 17 años para casarse (perdiendo su apellido paterno y materno en el más puro estilo anglosajón)  con el poeta y pupilo de William, que completamente decepcionado rompe la relación con ambos hasta la muerte trágica del poeta; la reconocida película Remando al Viento (1988) da cuenta de esos últimos momentos. Cuántos de nosotros vimos esa película sin un adecuado contexto, y qué magnífica y estúpida me resulta ahora viendo a los magníficos actores expresarse en un castellano totalmente impropio de las circunstancias. Yo quiero homenajear HOY a tantas power couples como tenemos disponibles a lo largo de la historia, y agradecer tantos antecedentes que nos han acompañado y acompañarán en la búsqueda de un universo generoso y en paz.

To Mary Wollstonecraft                                                             Dedicado a Mary Wollstonecraft

And her loyal companion                                                          y a su leal compañero

William Godwin.                                                                         William Godwin

To the future they weaved                                                        Al futuro que ellos tejieron

And we garner                                                                            y nosotros cosechamos

(PAV)

 

Mary Wollstonecraft en la Biblioteca UPM

Mary Shelley en la Biblioteca UPM

8 de marzo_ Día internacional de la mujer

8 de marzo_ Día Internacional de la Mujer

Mujeres escritoras

En NST queremos celebrar este día reuniendo en esta entrada las reseñas de mujeres escritoras que a lo largo de estos siete  años hemos compartido con vosotros. De todas las época y condiciones  las mujeres escritoras nos han hecho pasar grandes ratos de lectura y conocimiento y sin duda así seguirá siendo. Para leerlas sólo tenéis que pinchar en enlace.

Naomi Parker Fraley, la mujer que inspiró este cartel 'We Can Do It' durante la Segunda Guerra Mundial, icono del feminismo, murió el pasado 20 de enero a los 96 años de edad en la ciudad de Longview, en el estado de Washington (Estados Unidos).  Era un anuncio, un reclamo para animar a las mujeres estadounidenses a trabajar en las fábricas durante la Segunda Guerra Mundial pero con el paso del tiempo se ha convertido en un documento histórico, Rosie la Remachadora («Rosie the Riveter»).

Una historia sencilla. Leila Guerriero

Una historia sencilla
Leila Guerriero
Barcelona : Anagrama, 2013

 

Esa historia sencilla que Leila Guerriero anuncia desde el título no lo es tanto, pues lo que empieza siendo la crónica de un concurso de baile tradicional en una pequeña localidad, pronto acaba por transformarse en uno de los mayores retos literarios: el viaje al corazón de un hombre.

En Laborde (Córdoba, Argentina) se celebra el más prestigioso concurso de malambo que existe. El malambo es una danza compuesta por sucesivas figuras de zapateado llamadas mudanzas que se ejecutan cada vez a mayor velocidad e intensidad según avanzan los cuatro o cinco minutos que dura el ejercicio. Los golpes, giros, torsiones de pies van acompañados del ritmo de una guitarra o un bombo. Tiene estilo norte y estilo sur, y cada uno de ellos viste su propio atuendo (compuesto tanto de bellas prendas como de tintineantes palabras: galera, corbatín, cribo, chiripá, rastra, botas de potro…). Desde los orígenes del baile observan los jinetes ganaderos de la pampa, los gauchos.

En 2011 Leila Guerriero (cronista argentina) viajó a Laborde para documentar su prestigioso concurso de malambo y acabó deslumbrada por uno de sus participantes, Rodolfo González Alcántara, del cual no se separó hasta que logró componer el retrato de su vida (indagó sus orígenes, sus ideas, su fe, el motor que lo movía). Hay que tener en cuenta que un bailarín de malambo (casi siempre de cuna más que humilde) dedica su vida al entrenamiento, a sacrificarse creciendo hacia la perfección para una vez alcanzada la gloria, la victoria, renunciar por completo a la repetición del baile: es el pacto de honor por el que se rigen los ganadores de malambo, una manera de mantener el prestigio del certamen. No obtienen premio en metálico, obtienen reconocimiento, respeto, honra. Obtienen alzarse para caer. ¿Qué gloria y qué misterio hay en el corazón de un ganador en Laborde? He ahí la belleza de este libro.

 

Tiene buena pinta la película de Santiago Loza "Malambo, el hombre bueno", presentada en la Berlinale de este año:

 


 

Leila Guerriero en la Biblioteca UPM

Luisa Carnés. Tea rooms. Mujeres obreras

Luisa Carnés. Tea rooms. Mujeres obreras.

"Diez horas de trabajo, cansancio, tres pesetas"

Un café elegante del Madrid de principios de los treinta, en los albores de la Segunda República.  Un grupo de mujeres,  camareras que trabajan en él, cada una con su historia: Antonia,  la más veterana aunque nadie le reconozca su trabajo; Paca, una treintañera muy beata; Marta, que entró prácticamente suplicando el trabajo y está en una situación desesperada; Laurita, “ahijada” del dueño, la menos necesitada y las más alocada y Matilde, joven y pobre pero con ideas propias y mirada crítica y que es el alter ego de la autora.

"En este escondrijo cambian las muchachas sus vestidos de calle por los uniformes de labor. En estos clavos cuelgan las empleadas cada mañana su personalidad para recogerla cinco horas después".

El poder lo detenta la encargada, odiada por todas por su actitud prepotente que a su vez teme al “ogro”, el jefe supremo, el propietario. La novela cuenta el día a día de estas mujeres “obreras”. Es una reflexión sobre la realidad social femenina, los bajos salarios, las jornadas extenuantes y la realidad del acoso.

"En su cartela de franela azul, entre un pañuelo y un pomo de perfume vacío, hay diez céntimos. En su cerebro, dos perspectivas: un buñuelo caliente o un viaje en tranvía hasta los Cuatro Caminos”.

Mujeres pobres, con hermanos a los que alimentar y padres en paro que se echan a la calle a buscar trabajo y cogen lo que haya, muchas horas y poco sueldo.  Lo que engancha de esta novela es que sabemos que lo que cuenta su protagonista, Matilde, es lo que vivió la autora, que tuvo que abandonar la escuela a los 11 años para trabajar en un taller de sombreros y luego ya separada y con un hijo trabajó en una cafetería similar a la que describe en la novela. Carnés recuerda con estas palabras su propia juventud: “No comprendía entonces por qué una adolescencia puede ser tan amarga, ni unos pensamientos juveniles viejos”.

Realismo social puro y un alegato feminista a través de una estas mujeres, Matilde, que no quiere plegarse a lo que la sociedad quiere para las mujeres: la búsqueda del marido o la prostitución, sin caminos alternativos. Como dice Antonio Plaza en el epílogo del libro, la novela plantea el surgimiento de una mujer nueva, que busca la emancipación a través del trabajo (pero un trabajo digno), aspecto éste que no se en otras novelas sociales del momento. Así reflexiona la protagonista: 

"Pero también hay mujeres que se independizan, que  viven de su propio esfuerzo, sin necesidad de "aguantar tíos". Pero eso es en otro país, donde la cultura ha dado un paso de gigante; donde la mujer ha cesado de ser un instrumento de placer físico y de explotación; donde las universidades abren sus puertas a las obreras y a las campesinas más humildes. Aquí, las únicas que podrían emanciparse por la cultura son las hijas de los grandes propietarios (…); precisamente las únicas mujeres a quienes no les preocupa en absoluto la emancipación, porque nunca conocieron los zapatos torcidos ni el hambre".

La novela también refleja el ambiente de inestabilidad política y social que se vivía en esos momentos en España con huelgas y protestas debido a unas condiciones laborales pésimas.

La editorial gijonesa  “Hoja de lata” es la responsable de la reedición de “Tea rooms” (2016) y de la publicación recientemente de un recopilatorio de relatos de Luisa Carnés titulado “Trece cuentos (1931-1963)”. Se le agradece que haya recuperado a esta escritora "olvidada". Para mí ha sido un gran descubrimiento. "Tea rooms" es un libro muy potente, de los que dejan huella por lo que cuenta y cómo lo cuenta.  

Luisa Carnés nació en 1905 en el seno de una familia humilde y obrera en el madrileño barrio de Las Letras. Empleada desde los 11 años en un taller de sombreros invirtió el poco tiempo que tenía en la autoformación permanente a través de la prensa, los libros de la biblioteca del  barrio y ocasionalmente con libros de segunda mano. En 1928, Luisa Carnés publicó su primera novela, «Peregrinos del calvario», a la que siguió «Natacha» (1930), ambientada en un taller textil que ella conocía tan bien. El año de la aparición de esta última obra coincide con su entrada, como taquimecanógrafa, en la editorial Compañía Iberoamericana de Publicaciones (CIAP), donde conoció al dibujante Ramón Puyol, que poco después se convertiría en su marido. En 1934 publica “Tea rooms. Mujeres obreras” recibida calurosamente por la crítica, que destacó de ella su carácter innovador y su fuerza narrativa. Al estallar la Guerra Civil, Carnés se centró en su labor como periodista militante hasta que, acabada la contienda y con la derrota del bando republicano, se exilió en México donde siguió escribiendo hasta su muerte, en 1964, víctima de un accidente de tráfico. Luisa Carnés marchó al exilio con lo puesto, llevándose como único equipaje una cartera de piel que contenía su bien más preciado, sus relatos.

Placa colocada por el Ayto. de Madrid en la calle Lope de Vega, 31.

El chico de las cigüeñas. Luisa Cuerda

El chico de las cigüeñas
Luisa Cuerda
La Coruña : Ediciones del Viento, [2009]

 

Esta es la historia a dos voces de un chaval de pueblo que es iniciado en el placer de la literatura por un maestro rural recién llegado.

Es difícil decidir ser escritor para un chico de pueblo en quien su madre ha puesto todas sus esperanzas…

Es la historia atemporal de una admiración preadolescente, lejana y sobreentendida frente a un re-encuentro directo, adulto y a ratos brutal.

Mi infancia fue así. La voz de Ventura respaldando mis actos, la de mi madre, rechazándolos…

El joven pupilo que deviene en autor de renombre presupone el orgullo y la satisfacción de su maestro ante una dedicatoria emotiva que alude al mentor con nombres y apellidos. Se trata, sin embargo, de una presunción inocente no exenta de cierta egolatría. A partir de ese momento encontramos la narración actual de ambas almas; el contraste entre el paisaje humano rural, residencial y urbano.

Es la narración del primer vuelo del pupilo, asemejado al despertar de los cigoñinos en el campanario de la iglesia del pueblo; aves que tanto acompañaran al escritor en su infancia.

No me quería ir sin decírtelo. Es referente a esa historia que te conté, la leyenda del chico que se convirtió en cigüeña…

Está escrito con elegancia y estilo. Y es capaz de entremezclar, narración, conversación y reflexión en unos párrafos muy bien hilados y engarzados.

El chico de las cigüeñas, presentado por Ediciones del Viento en 2009, es un encuentro afortunado en una biblioteca popular estival. Su autora, Luisa Cuerda (Madrid, 1958), es una personalidad polifacética: abogada, profesora de piano, columnista en periódicos de provincias, y autora de varias novelas, ganadora del premio internacional de narrativa Javier Tomeo en 2004.imagen de la autora

Uno de los aspectos que me ha llamado la atención en esta autora es su preferencia por los personajes masculinos entre los que figuran varios secundarios muy bien perfilados. El carácter, la personalidad de los individuos y su vida interior (que se glosa e intercala en el texto de manera muy afortunada); y el acercamiento/descubrimiento paulatino de los anhelos y esperanzas de la madre, que supone la entrada definitiva y tardía del escritor en el mundo de los adultos, lejos de las categorías maniqueas de la infancia.  

Recuerdo un comentario al respecto de Coetzee, referente a su famoso personaje Elisabeth Costello: el reto y la posibilidad que aporta la literatura de travestirse y cambiar de género para explorar ámbitos desconocidos del alma. Y esa es la sensación en este texto, no especialmente ambicioso pero muy afortunado es el resultado final.

    

¡Que vergüenza! Paulina Flores

Paulina Flores
¡Qué vergüenza!
Seix Barral
Biblioteca Breve

 

¡Qué vergüenza! es el primer relato y el que da título al primer libro de Paulina Flores, una joven escritora (Chile, 1988) que ha sabido abrirse un hueco en el difícil mundo editorial con nueve historias contundentes, ásperas, sinceras y aparentemente triviales, pero que esconden un profunda intensidad vital. Su particular manera de dar luz, espesor e intensidad a sus personajes, le ha valido varios premios, entre ellos el Premio Roberto Bolaño en 2014 y el Premio de Literatura del Círculo de Críticos del Arte a la mejor escritora novel. Como dicen los críticos literarios, no será el libro del año, pero que va a perdurar, es seguro.

Y es que no hay una palabra sin intención, ningún detalle en las descripciones ni en los diálogos que no escarbe en la conciencia de los personajes, en su lucha por la vida. Nada distrae ni interrumpe la atención, nada impide la empatía. Todo este despliegue técnico, tan eficaz como invisible, convierte al lector en cómplice silencioso que asiste, impasible, a la enorme vulnerabilidad del personaje, a su incapacidad de enfocar y huir de su propio fracaso. El resultado final es que el relato revolotea en tu cabeza una vez leído porque, casi se puede decir, lo que en él sucede pasa a ser asunto tuyo.

El primero de ellos, ¡Qué vergüenza!, nos habla de un padre que va con sus dos hijas pequeñas a un casting en un intento desesperado de encontrar un empleo. Su inseguridad ante ellas tras perder el trabajo y la autoestima, por ese orden, es profundamente conmovedor, y se condensa en esta reflexión:

A ser padre no se aprende y ¡esa presión por ser el hombre de la casa!

Lo mismo sucede con la visión de un adolescente ante el derrumbe de su padre en Talcahuano; en la profunda infelicidad de la mujer de Olvidar a Freddy; en la inocente reflexión de la voz que nos cuenta el relato de Tía Nana:

A esa edad creía que la única forma de demostrar cuánto querías a una persona era lograr verla con los ojos cerrados, o recordar su voz

Podría poner mil ejemplos de esos gestos extraordinariamente cotidianos que tan bien maneja Paulina, que rizan y explican cualquier existencia, que pasan  desapercibidos hasta para uno mismo, pero que son los que más nos definen, los que nos convencen de que la vida no está hecha de palabras.

Antes de iniciar esta lectura te recomiendo que afines la mente, te armes de valor e intensifiques tus emociones porque, como dice Claudia, el personaje del relato Teresa, a través de este libro,  vas a “tirarte a la vida con fe”.

 

Rosa Molina

 

Mi prima Rachel. Daphne du Maurier

carátulaMi prima Rachel

Daphne du Maurier

Editorial: Alba

Colección: rara avis

Desde que tenemos memoria, conocemos el cine de Alfred Hitchcock (1899-1980). Tiene una narrativa tan particular que puerilmente le atribuimos al director todo el mérito, incluidas las historias, fruto de ese carácter, tan propio, tan diferente a lo conocido  hasta el momento. Para mi sorpresa, Daphne du Maurier está en la base de dos de sus películas más reconocidas: Rebeca y Los pájaros.

Esta novela: Mi prima Rachel, llevada al cine en dos ocasiones, mantiene el ritmo, el suspense y el equívoco en un asunto familiar, en el que Rachel parece ser la causa de todos los males de su reciente marido; al menos según apuntan múltiples indicios recogidos por su estimado hijo adoptivo.

La plétora de personajes provenientes en su mayoría de un entorno rural, se polarizan entorno a esta figura foránea que transita entre el encanto y la manipulación enfermiza. Un personaje calidoscópico que trastorna tu punto de vista y opinión más firme con súbitos golpes de efecto. El final queda a la interpretación del lector.

A veces sucede así en la vida. Cuando son los caballos los que han trabajado es el cochero el que recibe la propina.

Daphne du Maurier (1907-1989) nace en una familia de clara orientación artística, y comienza a publicar en 1928; casada en 1932 con un militar condecorado en la Segunda Guerra Mundial, vive y escribe desde la tranquilidad de una vida familiar acogedora en Cornualles.

 

 

 

 

La novela Mi prima Rachel, data de 1951, y ha sido publicada en castellano por la editorial ALBA rara avis en enero de 2017, y reeditada en abril de este mismo año. Halagador comienzo, que constata marcadamente su aceptación.

Daphne Du Maurier en: Biblioteca UPM

El país donde florece el limonero. Helena Attlee

El país donde florece el limonero : la historia de Italia y sus cítricos
Helena Attlee
Traducción del inglés: María Belmonte
Barcelona : Acantilado, 2017

 

El primer viaje de Helena Attlee a Italia (treinta y cinco años antes de la publicación de este libro) la dejó marcada. Viajaba en el Palatino, un coche cama nocturno con destino Roma cuando, pasando por la Riviera italiana, se maravilló ante un paisaje de limones frente al mar. Ahí precisamente, en ese momento en que la belleza se reflejó sin previo aviso en sus retinas, germinó en ella una larga pasión por los saberes y sabores de los cítricos.

Años más tarde, ya ligada laboralmente al mundo de los jardines italianos, Helena asume que su pasión no merece quedar relegada al ámbito ornamental en el que transcurren sus días, y toma la importante decisión de viajar allí donde sea necesario, a lo largo y ancho de la geografía italiana, para explorar y conocer en toda su dimensión la historia de los limones, de la cidra, de las naranjas dulces, las amargas, las sanguinas, de las mandarinas, y, también, de sus cultivadores.

Bartolomeo BimbiCada uno de los capítulos que componen el libro es un viaje, una forma de mirar el mundo. Son cofres del tesoro donde caben maravillas tales como la colección de cítricos de los Médicis de Florencia (incluidas sus bizzarries o rarezas, que se encargara de pintar Bartolomeo Bimbi); el uso de la naranja amarga en la cocina de los siglos XVI y XVII; el sabor a verano de los limones de Amalfi (menos sabrosos que su nombre: Limone femminello sfusato amalfitano); el modo en que los árabes introdujeron y cultivaron cítricos en Sicilia; la mermelada del sur de Catania, capaz de superar a la británica; los chinotti de Savona macerados en marrasquino… y tantas cosas más.

 

La belleza de los jardines fue celebrada en un género de poesía llamado rawdiya ("poemas de jardines"), en los que naranjas y limones eran frecuentemente protagonistas. […] Ab dar-Rahman, otro poeta arábigo-siciliano, escribió:

     Entre ramas de esmeralda
     las naranjas de la isla son un fuego abrasador.
     Pálidos rostros de amantes los limones son,
     sumidos toda la noche en llanto.

 

Un libro con fragancias de azahar y bergamota, que nos lleva de paseo por hileras de árboles de hojas verde oscuro y frutos dorados por el sol del atardecer, por la historia de Italia, de su tierra, de su gente. Por el color y el sabor de la vida.

 

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