Archivos de la Categoría: Reseñas

Ojos azules. Toni Morrison

Ojos azules
Toni Morrison
Barcelona: B.S.A., 1994

Chloe Ardelia Wofford, conocida como Toni Morrison, defensora de los derechos civiles y comprometida luchadora contra la discriminación racial, fue la primera mujer negra en recibir el Premio Nobel de Literatura (1993).

La obra que nos trae hoy aquí es su primera novela, escrita en 1970.

“Aunque nadie diga nada, en el otoño de 1941 no hubo caléndulas. Creímos entonces que si las caléndulas no habían crecido era debido a que Pecola iba a tener el bebé de su padre”.

“El arranque de una novela es lo más importante para mí, al igual que el final”. El comienzo de “Ojos azules” (“The bluest eye” en su versión original, título mucho más acertado) es digno de una gran novela y supone toda una declaración de intenciones que nos pone en la pista de lo que nos espera.

Ohio, a comienzos de la Segunda Guerra Mundial. Pecola es una niña preadolescente, negra, pobre y fea, que habita con una familia desestructurada que, como el resto de personas que le rodean, la ignoran.

En este marco de invisibilidad, Pecola cree que la única manera de dejar de ser pobre, negra y fea es teniendo los ojos azules, los ojos más azules. El estereotipo de la belleza blanca como solución a todos sus negros problemas.

Tremendo planteamiento el de esta obra, que toca todos los palos y no deja que se le escape ni una miseria humana: machismo, violencia de género, racismo, pobreza, pederastia, prostitución, marginación social, violación… Y, envolviéndolo todo, un concepto tan perverso como la autoaversión racial, o cómo odiar a tu propia raza. El amor apenas asoma.

“Vivían allí porque eran pobres y negros y se quedaron allí porque se creían feos… Mirabas a aquellas personas y te preguntabas por qué serían tan feas… Luego te dabas cuenta de que el motivo era la convicción, su convicción. Era como que algún maestro omnisciente hubiera dado a cada uno un manto de fealdad para que lo llevasen y ellos lo hubieran aceptado sin rechistar”

Una novela negra en el más amplio sentido de la palabra: negra es su autora, negra la realidad social que pinta y negros son sus protagonistas, a los que pretende devolver su dignidad criticando esa “mirada blanca” que todo lo invade.

Una realidad bestial narrada con una prosa fluida y bella, de esa que no puedes dejar de leer, llena de densas metáforas, con un lenguaje rico y depurado (que en la versión original supone una dificultad añadida), que Toni Morrison utiliza para llevarnos a profundas reflexiones que, a buen seguro, te van a remover por dentro y más de una vez te dejarán con la boca abierta. Un dulce envoltorio para un caramelo muy ácido.

Cuando la acusaban de que sus libros eran tristes, ella lo negaba:

“Al final de mis libros los personajes tienen una sabiduría de la que carecían al principio. Hay un rayo de clarividencia que les ilumina, pero digamos que el paraíso no existiría si todo el mundo fuera admitido”.

Está claro que ninguno de los personajes de “Ojos azules” fue admitido en el paraíso pero yo sí he conseguido, gracias a Toni Morrison, una sabiduría de la que carecía antes de leer su obra. Estoy muy agradecida a la persona que la puso en mis manos y os la recomiendo vivamente.

Chiruca Casado

Paseos por África. Alberto Moravia

Paseos por África. Alberto Moravia

Mondadori

De repente deja de llover, estalla un sol magnífico y abrasador; los charcos humean y se secan rápidamente, reaparecen todos los habituales personajes de las paradas de África: niños que extienden la mano para quién sabe qué; mujeres con el cesto en la cabeza y el niño de teta en brazos que sonríen quién sabe por qué, hombres que miran fijamente sin decir palabra, con quién sabe que pensamientos en mente.

Qué tiene África que tanto nos atrae, qué magia poderosa hace que muchos de aquellos que la visitan tengan deseos de volver. África trágica, cruel pero también llena de alegría y de belleza. África exuberante, apabullante en su ser,  naturaleza extrema. Paisajes fascinantes.  Llena de contrastes; riqueza y pobreza. Paraíso para algunos, infierno en la tierra para otros tanto. Lo bueno y lo malo se dan la mano.

Muchos escritores o simples viajeros sienten una atracción hacia ella. Uno de ellos fue Alberto Moravia que ya trajimos a Nosolotecnica hace poco tiempo y que ahora en Paseos por África, nos muestra sus experiencias, sus impresiones al viajar por aquellas tierras. Reflexiones de un occidental sobre una tierra de contrastes, tan diferente y tan alejada en muchas ocasiones de Europa pero a la vez cercana en otras. Una tierra rebosante de vida.

Tanzania, Ruanda, Zimbawe, Gabón, Zaire son los lugares visitados.

África presente, África eterna.

Alberto Moravia en la Biblioteca UPM.

Pero más allá de la vasta playa desierta la selva intercepta la vista con su maraña melancólica y amenazante, justo como debía aparecer en otro tiempo a los ojos de los náufragos, europeos apenas salvados de las olas y presagiando ya nuevas y tal vez insuperables dificultades. Sí, la serenidad, la calma, el estupor del paisaje, sugieren inevitablemente la idea de una falsedad insidiosa y engañosa de la naturaleza.

Shirley JACKSON. Siempre hemos vivido en el castillo. Barcelona: Ed. Minúscula, 2018.

Me llamo Mary Katherine Blackwood. Tengo dieciocho años y vivo con mi hermana Constance. A menudo pienso que con un poco de suerte podría haber sido una mujer lobo, porque mis dedos medio y anular son igual de largos, pero he tenido que contentarme con lo que soy. No me gusta lavarme, ni los perros, ni el ruido. Me gusta mi hermana Constance, y Ricardo Plantagenet, y la Amanita phalloides, la oronja mortal. El resto de mi familia ha muerto.

Con estas palabras se presenta Merricat, la protagonista de esta historia, que vive en una gran mansión con su hermana y su tío Julian. Viven aislados sin casi relación con la gente del pueblo. Hace seis años ocurrió un trágico suceso en la mansión de los Blackwood. Varios miembros de la familia murieron envenenados mientras comían y ya quedan sólo ellos tres y el gato Jonas.

El tío siempre está trabajando en sus papeles. Escribe y reescribe sus memorias.  No quiere dejar escapar ni un solo detalle. Fue testigo del trágico suceso, además de superviviente. Él sabe lo que pasó y por eso, quizás, su mente a menudo divaga. Tiene mala salud y va en silla de ruedas.

Era una mañana agradable- dijo el tío Julian con voz monótona-, una mañana agradable y luminosa, y ninguno de ellos sabía que sería la última. Ella estaba abajo, mi sobrina Constance. Me desperté y la oí en la cocina (en esa época yo dormía arriba, todavía podía subir las escaleras, y dormía con mi mujer en nuestra habitación), y pensé que era una mañana agradable, sin imaginar que para ellos iba a ser la última

Los días discurren tranquilos, Constance no sale de casa, cocina y cuida de todos. Merricat vive feliz y consentida con su gato Jonas, enterrando cosas en el jardín y poniendo amuletos que protejan la casa. Cuando aparece el primo Charles la tranquilidad del hogar de los Blackwood se rompe. El corteja a la bella Constance y aspira a quedarse con la casa, algo que Merricat no va a consentir.

Estamos ante una historia de “casa misteriosa”, un clásico de las novelas de miedo. Todos los del pueblo temen pasar por esa casa, más allá de la verja se ve el edificio. Muchos curiosos paran el coche ante la verja y cotillean. A los niños se les advierten de que no vayan por ahí pero siempre hay alguno que se cuela. Es un ritual a cumplir entre los jóvenes adentrase en la finca y junto a la escalera gritar la famosa frase:

Merricat, dijo Constance, ¿una taza de té, querrás?

Shirley Jackson (San Francisco 1916- Bennington 1965) estudió en la Universidad de Syracuse. Muchos de sus cuentos fueron publicados por primera vez en The New Yorker, donde colaboró de manera regular durante las décadas de los años cuarenta y cincuenta. En 1952 se reunieron estos textos en un libro titulado Life Among The Savages. En 1948 publica La lotería, un relato que causó un gran impacto y que cuenta con una reseña en NST. Otra joya de esta autora es La maldición de Hill House (1959) que en 2018 se convirtió en una serie de diez capítulos de la mano de de Neflix y dio a conocer a esta autora al gran público.

Siempre hemos vivido en el castillo (1962) fue la última novela de Shirley Jackson y considerada por la revista Time como una de las mejores diez novelas de ese año.

Hergé / Pierre Assouline

Pierre Assouline: Hergé

Traducción de Juan Carlos Durán Romero. Destino, 1997.
Versión original en francés: Folio, 1998-

Hergé y Tintín tienen bastantes puntos en común, comenzando por el principal: son el producto típico de la clase media. Pero lo que les separa es igualmente importante, ya que el reportero se mete siempre donde no le llaman. Tiene el carácter, el temperamento y los instintos de Hergé, pero no sus ideas. Además, existe un perro mientras que a Hergé sólo le gusta la compañía de los gatos. (p. 39)

En los años 30 y 40 del siglo XX estuvo muy de moda en el mundo de la prensa y la ilustración fabricarse heterónimos y pseudónimos jugando con las iniciales propias. De todos los casos, probablemente ninguno ha alcanzado tanta fama como R G: en francés Hergé, por Georges Remi. Y con sobrada razón.

El historietista, criado en un ambiente confesional tradicional, no escapó a los infortunios de la virtud de amplios sectores del conservadurismo católico europeo del primer tercio de siglo, a su recelo de la democracia y del socialismo, y a su connivencia cuando no franco apoyo a los fascismos. Antes bien, dichas circunstancias -en concreto el objetivo de sus patronos clericales de competir eficazmente en el terreno de la prensa ilustrada- favorecieron de forma decisiva el despliegue de su genio singular. Efectivamente, un aspecto muy a valorar en este libro es su perspectiva de historia de la comunicación. De comunicación y de poder, que diría Castells. Hergé se inició como artista orgánico desde las páginas infantiles de Le Vingtième Siècle de Bruselas, un entorno que por analogía nos remite a la prensa católica española de la misma época. Compleja personalidad este Georges Remi, con sus camaleónicas relaciones políticas y metapolíticas, sus problemas psicológicos y sentimentales, el peso de su formación moral y religiosa; sin duda un tipo socialmente hábil pero nada fácil, en larga búsqueda de su propia emancipación personal.
Asímismo esta monumental biografía revela el alcance de su autor Pierre Assouline (Casablanca, 1953), su capacidad de articulación y relación de hechos, ideas, personas y técnicas en el mundo de la creación cultural. Biógrafo especializado en grandes personajes del mundo francófono, se muestra aquí de nuevo como un apreciable historiador de la cultura contemporánea.
Aunque el libro tiene una estructura secuencial y cronológica, va mucho más allá de una biografía descriptiva y plana: en realidad se podría calificar de ensayo de interpretación de una personalidad en toda su perspectiva cultural y creativa. Ello es particularmente visible en ocasión de determinados giros vitales, por ejemplo en la “conversión china” de Hergé a partir de su amistad con Zhang Chongren, tan elocuente de cómo la sensibilidad y la curiosidad intelectual son capaces de franquear las barreras y condicionamientos sociales entre las personas. Y toda esta indagación en un individuo se produce sin menoscabo de la recreación del espíritu general de época que lo envuelve.

Obviamente esta obra interesará al público tintinólogo pues brinda una contextualización idónea de los contenidos de la serie en el mundo real. Un estupendo libro de Historia contemporánea que explica el proceso por el cual, sobre la base de un material primigenio que se remonta al período de entreguerras, Hergé llegó a configurar su fastuosa colección de álbumes coloreados tal y como los conocimos, al menos en castellano, a partir de los años 60; y también cómo su acabado perfeccionista fue posible gracias al concurso de colaboraciones clave como las de sus sucesivas parejas Germaine Kieckens y Fanny Vlaminck, de Edgar Jacobs, Jacques Martin y Bob De Moor entre otros muchos. Como lector de Tintín desde niño, he visto corroboradas muchas de mis impresiones e intuiciones de la serie, cuyos elementos cobran nueva luz de la mano de Assouline. Por otra parte, para quien quiera aún más, el libro aporta fuentes y bibliografía, a la que habría que sumar trabajos posteriores en español como los de Fernando Castillo y del geógrafo Eduardo Martínez de Pisón.

No hay salvajes. Tintín, la bondad misma, llevada hasta la incandescencia de la más pura de las luces, ha realizado todo este viaje para comprender que el problema está en el hombre, sea de donde sea. Tchang le habrá hecho tomar conciencia de esta región oscura del alma donde, decía Malraux, el mal absoluto se opone a la fraternidad. El que califica de abominable al hombre de las nieves que vuelve a la soledad de sus montañas. (p. 295)

Hergé en: Biblioteca UPM.

El amor conyugal (L’amore coniugale), Albero Moravia

El amor conyugal (L’amore coniugale, 1949), Albero Moravia

Carátula del libro

Este libro lo encontré en una librería de viejo en Tetuán. En realidad me regalaron tres libros a escoger entre los disponibles en una pequeña estantería junto a la puerta; sólo escogí este. Reconozco mi más absoluta incultura porque además del nombre de Moravia desconocía todo sobre él o su trayectoria. No había leído nunca nada suyo, sí que sabía algo acerca de Elsa Morante (su primera esposa), cosa curiosa porque se supone que el famoso es él.

El libro te captura desde el inicio por la delicadeza de su escritura (y de su persona), y por lo descarnado de las afirmaciones respecto a su esposa, aunque esas recriminaciones se obvian inmediatamente en razón de los muchos elogios que también le prodiga.

Leer un libro (de 1949) sin prejuicios ni esperanza es casi lo mejor que le puede pasar a uno, sobre todo teniendo en cuenta las veleidades del autor (véase Wikipedia para más detalles).

Yo no quiero glosar exhaustivamente el libro, porque como he indicado es mejor acercarse a él con espíritu claro y sereno. Sólo quiero indicar que no me sentiría ofendida por él, pero probablemente hubiera contra atacado con un texto acorde (si el talento no fuera objeción).

Carátula en italiano

“La amistad es más difícil y más rara que el amor. Por eso, hay que salvarla como sea”

( “L’amicizia è più dura e più rara dell’amore. Pertanto, dobbiamo salvarla così com’è” )

Alberto Moravia en la Biblioteca UPM

Felices fiestas en buena compañía!  

Nosotros en la noche. Kent Haruf

Nosotros en la noche
Kent Haruf
Barcelona : Literatura Random House, 2016
Traducción: Cruz Rodríguez Juiz

Título original: Our souls at night (2015)

Un atardecer de mayo, en la localidad de Holt, Colorado, Addie Moore llama a la puerta de su vecino Louis Waters y le propone dormir con ella. No se conocen demasiado, ella piensa que él es amable y él que ella tiene aún una bonita figura y un carácter atractivo. Solo dormir, uno junto al otro, hablarse en la oscuridad, narrar la vida, porque lo peor de la soledad son las horas lentas de la noche. Él dice que sí. Los dos están viudos, han pasado de los setenta, la gente del pueblo no lo va a entender.

Por eso Louis sale de su casa por la puerta de atrás, muy tarde y regresa a primera hora. Al principio, cuando aún importan algo los comentarios malintencionados. Luego no. No hacen nada vergonzoso. Y, además, a quién le importa. Se cogen de la mano, apagan la luz, sienten la proximidad del otro, su peso en la misma cama. Se hablan sin trampas, les pasó la vida y ya no hay razón para no ponerla en palabras: por el aire cálido del dormitorio desfila una infidelidad, la pérdida terrible de seres queridos, el abismo en que se ha convertido la comunicación con los hijos.

Y el cariño que se va gestando. El miedo a perderlo.

Nosotros en la noche es una novela tan breve como delicada, sobria y emotiva, de sabor agridulce. Es la última obra de Kent Haruf, escrita cuando ya sabía que le quedaban pocos meses de vida. Está llena de ternura, respeto y piedad por sus personajes.

En 2017 se estrenó una versión cinematográfica dirigida por Ritesh Batra (director de la deliciosa The Lunchbox en 2013) y protagonizada por Jane Fonda y Robert Redford.

Edna O’Brien. Las chicas de campo.

Edna O’Brien. Las chicas de campo. Errata naturae, 2013

Las chicas de campo es la primera entrega de una trilogía de la escritora Edna O’Brien (Tuamgraney, Irlanda, 1932) protagonizada por dos amigas adolescentes que viven en un pueblo en la Irlanda rural en los años 50. Caithleen y Baba son muy distintas y tienen una situación familiar muy diferente.

Caith vive en una granja con un padre alcohólico que gasta lo poco que gana la familia en juego y bebida. Su madre, a la que Caith adora, lo lleva como puede y es el sostén de esa casa. Cuentan con la ayuda de Hickey que lleva con ellos toda la vida. Una desgracia hará que este mundo cambie para Caith justo en el momento en el que se va becada a un convento para seguir con sus estudios.

El día transcurrió con lentitud. Pensaba en mamá; se pondría muy contenta cuando le contara lo de la beca. A mamá le preocupaba mucho mi educación. A las tres de la tarde nos dejaron salir y, aunque yo lo ignoraba, aquél fue mi último día en la escuela. Nunca volvería a sentarme en mi pupitre, ni respiraría los olores a tiza, a ratones y a polvo acumulado. De haberlo sabido, se me habría escapado alguna lágrima o habría escrito mi nombre en el pupitre con la esquina del cartabón .

Baba es una niña creída y muy dominante. Siempre que puede menosprecia a Caithleen. A pesar de ello, son y serán las mejores amigas, confidentes y compañeras. Su madre, Martha, es sofisticada y moderna y su padre, el señor Brennan, un buen hombre insatisfecho con su vida de veterinario siempre de aquí para allá y que quiere a Caithleen como a una hija.

Juntas irán a estudiar a un convento católico como internas y su vida allí se les hará insoportable, especialmente a Baba que arrastra a su amiga, más conformista y aplicada, a escribir una nota obscena para propiciar su expulsión.

–      Lo lamento, señor Brenann. Lo lamento muchísimo.
–       Es una lástima, ¿sabes, Caithleen? Sacabas muy buenas notas… Habrías llegado muy lejos. ¿Por qué has tenido que sabotear tu propio porvenir?
Me cogió de la mano al formular la pregunta.
–       No sé por qué- reconocí.
–       Yo sí lo sé- dijo. Su voz sonaba serena , y tenía la mano suave y cálida. Era un hombre bueno y gentil- Pobre Caithleen, siempre has sido el pelele de Baba.

Después de esta experiencia las dos amigas van a vivir a Dublín, a la gran ciudad, en una pensión regentada por un matrimonio alemán. Nuevas experiencias, nuevas amistades, madrugadas fuera de casa, aventuras y desventuras, amores y también frustraciones que irán formando el carácter de estas jóvenes.

 Las chicas de campo (1960) se continua con The lonely girl ( La chica de ojos verdes) (1962) Girls in their married bliss (Chicas felizmente casadas) (1964) todas publicadas en castellano por Errata Naturae.

Estamos ante una trilogía memorable sobre dos chicas en busca de libertad que sacudió la Irlanda de los años sesenta. El libro fue un escándalo en su país, y el párroco de la aldea donde nació Edna O’Brien quemó tres ejemplares en la plaza pública. La autora se enfrentó a una persecución en toda regla, señalada por todos sus paisanos como enemiga de Irlanda y una escritora escandalosa. Por contra, la novela le proporcionó fama mundial tanto por su calidad literaria como por reivindicar la independencia de las mujeres en un ambiente hostil.

En Irlanda había una censura terrible, todo era malo. Los católicos irlandeses han sido tremendos. Peores que los italianos, españoles o portugueses. El catolicismo lo impregnaba todo, y lo censuraba todo.

cuenta la propia O’Brien en una entrevista concedida a El País en 2013.

La historia tiene mucho de autobiografía y no es extraño que su autora, que ha publicado desde entonces 30 libros, haya decidido titular sus memorias, Country girl, memoir (La chica de campo, en singular) (2012) publicada también por Errata Naturae.

El halcón maltés. Dashiell Hammett

El halcón maltés.

Dashiell Hammett

Alianza Editorial.

 

-¿Qué pensarían si supieran como acudí a usted…con todas esas mentiras?

-Les haría sospechar. Por eso he estado manteniéndolos a distancia hasta verla. Pensé que quizás no tendríamos que contarles todo. Podemos inventar algún cuento que los despiste, si es necesario.

-Usted no cree que yo haya tenido nada que ver con los…, los asesinatos, ¿verdad?

Spade sonrió y dijo:

-Se me había olvidado preguntárselo: ¿Tuvo usted que ver con ellos?

-No

-Lo celebro. Y ahora, ¿qué le vamos a decir a la Policía?

Miss Wonderly,  Leblanc o  O’Shaughnessy, todos esos nombres usa, está en un aprieto.  Ella ha encargado al detective Sam Spade que encuentre a su hermana. Un caso en apariencia muy fácil que se  complica con dos asesinatos y la aparición de nuevos personajes…

-¿En qué puedo servirle, Mr Cairo?

Estoy tratando de recuperar un…ornamento que ha sido…¿digamos extraviado? Y creí y esperé que usted podría ayudarme.

Estoy dispuesto a pagar, por cuenta del legítimo propietario de la figurilla, cinco mil dólares a quien consiga recuperarla.

El verdadero motivo que mueven a nuestros protagonistas sale a la luz.  Una estatuilla con figura de halcón de tiempos del Emperador Carlos V es la razón de las intrigas, de la codicia, de las pasiones desatadas.  En realidad lo que persiguen, lo que les mueve, es un sueño. El sueño de la riqueza y de la libertad que quizás consigan con ella.

La ciudad de San Francisco es el escenario. En medio de todo ello está Sam Spade, un detective, duro, cínico, que intenta sobrevivir en ese escenario tan despiadado, en esa jungla de asfalto, manteniendo su independencia, su libertad. Y también nos encontramos nosotros, los lectores, que una vez empezamos a leer sus páginas no podemos parar. Sentimos en nuestra propia piel la atmosfera de esa ciudad, el olor del tabaco, el sabor del alcohol, que acompaña a nuestros protagonistas. La tensión, la emoción  que se apodera de todos ellos, tambien la sentimos cómodamente sentados en nuestro sofá. Es el sueño de la literatura, la magia del libro.

Un hombre gordo salió a su encuentro. Mr Gutman era de una corpulencia sebosa, con bulbos rosáceos por carrillos, labios, sotabarbas y pescuezo, con una gran barriga blanda y ovoide en vez de torso…

Comenzamos bien, señor mío- ronroneó el hombre gordo volviéndose para ofrecer un vaso. Yo desconfío de un hombre que dice “basta” cuando le están sirviendo de beber. Pues si ha de tener cuidado de no beber demasiado, eso indica que no es de fiar cuando lo hace.

El halcón maltés fue publicado por primera vez por entregas en la revista Black Mask y con posteridad de forma independiente como libro en 1930.  Aunque fue llevada por primera vez a la pantalla en 1931 con Ricardo Cortez como protagonista, fue en 1941 con John Huston en la dirección y en el guión, Humphrey Bogart como Sam Spade y una maravillosa pléyade de secundarios como Peter Lorre, Sidney Greenstreet, Mary Astor, etc acompañándolo. Cine negro en su máxima expresión.

Dashiell Hammett nació en el estado de Maryland en 1894 y murió en la ciudad de Nueva York en 1961.

Hammet en la Biblioteca Universitaria UPM.

El sueño continua…el suyo y el nuestro…

He ambicionado poseer esa fruslería durante diecisiete años, que es el tiempo que he gastado en tratar de lograrla. Si he de dedicar un año más a lo mismo, bueno, Mr Cairo, eso supondría una inversión adicional de tiempo…

El concepto del honor en la sociedad mediterránea / J. G. Peristiany [ed.]

J. G. Peristiany [ed.]:

El concepto del honor en la sociedad mediterránea. Labor, 1968 (trad. de J. M. García de la Mora).

Honour and Shame : the Values of Mediterranean Society. Weidenfeld and Nicolson, 1965.

Como todo depende de la conservación del honor, se cree que las desventuras de una familia que pierde la gracia por la pobreza o el deshonor, convalidan de algún modo la categoría e integridad de las otras. De tal modo, dentro de límites convencionalmente definidos, es casi una virtud denigrar y burlar a no parientes, mientras que la misma conducta en relación con parientes sería pecaminosa y vergonzosa. Los valores del honor y el prestigio son excluyentes y particularistas. 

(p. 136. J. K. Campbell: El honor y el diablo)

Hay casos de libros que uno desearía ver reeditados con mejoras, y hay otros de los que ni siquiera se explica cómo no lo han sido ya muchas veces, simplemente como están y por sus propios méritos originales. Este es uno de ellos: el hecho de reunir en sus páginas a ilustres investigadores sociales como Bourdieu, Caro Baroja o Pitt-Rivers ya es un acontecimiento. Estos grandes autores y otros más pusieron en común en este volumen sus aportaciones sobre el honor y la vergüenza en diversas comunidades mediterráneas, sobre la base de estudios realizados en los años 50 y primeros de los 60 en España, Grecia, Chipre, la Cabilia argelina y Egipto. La edición corrió a cargo de John G. Peristiany bajo los auspicios del Centro de Ciencias Sociales de Atenas. La época de la publicación era especialmente significativa para esta zona del mundo por cuanto al menos su parte europea se incorporaría ya plenamente al modo de vida industrial a través del desarrollismo in situ o del éxodo rural masivo.

No sabemos por qué el término vergüenza (=shame) no se tradujo al título de la publicación española: ¿acaso censura o autocensura? Pero tengamos en cuenta el concepto pues va inseparablemente unido al de honor. Todos los capítulos son jugosos: Julian Pitt-Rivers se ocupa de la Andalucía serrana que tan profundamente conoció; Caro Baroja apunta a las transformaciones sociales latentes en la literatura del Siglo de Oro; en particular me ha gustado mucho el capítulo consagrado por John K. Campbell a los sarakatsani, pastores montañeses del Epiro… Pero todos -insisto- contribuyen a la grandeza del libro. Además, entre líneas este aporta observaciones histórico-políticas concretas que refuerzan la visión panorámica más allá de las comunidades protagonistas estrictas: por ejemplo cuando Pitt-Rivers alude al Fuero de los Españoles -ley antidemocrática con la que el franquismo pretendía dotarse de apariencia constitucional-, o la percepción del poder político extranjero -otomano, británico en Chipre- en el mundo griego.

En cualquier caso estamos ante asuntos en absoluto trasnochados. Sin ir más lejos véase la lógica del feminicidio en Cabilia analizada por Bourdieu. Clara conexión del honor con el patriarcalismo y la limpieza de sangre (v. obras de Lerner y Stallaert ya reseñadas en Nosolotécnica). De hecho el surgimiento de los nacionalismos contemporáneos podría considerarse un proceso de vulgarización y democratización del concepto tradicional -familiar, clánico, tribal- del honor para uso de sociedades de masas anónimas, así como que dicho proceso refuerza el poder del Estado y que curiosamente se intensificó a medida que las grandes monarquías lograban poner a raya la antigua barbarie feudal de los linajes. El patriotismo estatista se arrogará de la violencia institucional como último e inapelable atributo. No cabe duda de que la “naturalidad” de los mecanismos de compensación del honor como la venganza y las guerras familiares relativamente controladas en las sociedades tradicionales a menudo incidió en el desarrollo de la violencia sociopolítica en el nuevo mundo urbano contemporáneo, como se ve por ejemplo en las guerras civiles. En nuestros dias clientelismo social y fundamentalismo ideológico aun tocan a un intrincado concepto de honor, inmune cuando no reforzado por la postmodernidad desbocada.

Sirva esta reseña para advertir del monumental catálogo de la desaparecida Editorial Labor en el que aún se encuentran títulos de gran vigencia, y que alimentó a tantos lectores en particular interesados en las ciencias humanas.

Tal vez haya que concluir que el lugar eminente conferido al sentimiento del honor es una característica de las sociedades primarias, en las que la relación con el prójimo, por su intensidad, intimidad y continuidad, predomina sobre la relación consigo mismo, en las que el individuo aprende su propia verdad por mediación de los demás, y el ser y la verdad de la persona se identifican con el ser y la verdad que los demás le reconocen.

(p. 191-192. P. Bourdieu: El sentimiento del honor en la sociedad de Cabilia)

Her, I am Mother o Ética para máquinas: reflexiones para una noche de Halloween

Jose Ignacio Latorre, catedrático de física teórica de la Universidad de Barcelona y Director del Instituto de Ciencias de Benasque Pedro Pascual, nos ofrece un libro espectacular: Ética para Máquinas (pincha aquí), un relato inquietante digno de una noche de Halloween. Latorre es un científico que, según la glosa que figura en la solapa de su libro, es un experto reconocido en el campo de la física cuántica, con aportaciones en la teoría cuántica de campos y el entrelazamiento.

carátula del libro
imágen del autor

Si a pesar de este prólogo de horror, seguimos adelante con esta reseña, descubriremos que el título es un guiño para rememorar: Ética para Nicómaco (Aristóteles), o Ética para Amador (Savater). Ambos libros escritos por filósofos (salvando la distancia sideral) y ambos dirigidos a sus hijos. Podríamos por tanto pensar que Latorre propone considerar a las máquinas hijos o herederos culturales de la Humanidad.

Ética Nicomaquea

La idea fundamental podría resumirse en: ¿pueden tener las máquinas un sentido ético?, ¿podrán ellas en su caso sustituir a la Humanidad, cuando ésta se extinga?

Quizás antes de sumergirnos en este texto (que por otra parte es de una lectura sencilla y muy entretenida) merezca también el disfrute (que no la pena) de visualizar los trailers de Her, Ex Machina y I am Mother, que son respectivamente dos películas y una serie de Netflix que ahondan este dilema particular.

Abramos entonces la caja de Pandora, y que comience el debate, feliz Halloween

Her película
I am mother Serie Netflix

ex machina
cita final
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