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Noche de los Museos – 21 de mayo

Este año, y en este mes de mayo, estamos celebrando el Día Internacional de los Museos y la Noche de los Museos, que tienen lugar el 18 de mayo y el 21 de mayo, respectivamente, bajo el lema El Poder de los Museos. Diversas actividades lo conmemoran en la mayoría de los mismos. Aquí presentamos dos actividades de museos un poco menos conocidos para el sábado 21 de mayo, esperando que os interesen:

El Museo del Romanticismo (C/ San Mateo, 13. 28004 Madrid), se une a esta celebración con dos experiencias:

Espectáculo teatral “Carolina y Gertrudis”: las musas del teatro en el museo del Romanticismo”. 18,30 Y 20 horas. Auditorio del Museo, Acceso por C/ Beneficencia,14. Adultos. Actividad Gratuita. Reservas en el teléfono 914483647, de 9,30 a 15 horas.
Este espectáculo muestra la pasión creadora y la amistad de dos mujeres presentes en el Museo del Romanticismo: Carolina Coronado y Gertrudis Gómez de Avellaneda, poetisa y dramaturga, respectivamente.

Cuentacuentos familiar “El corsario negro”. También en el Auditorio y con las mismas condiciones de reserva y gratuidad. Familiar. A las 12 horas.
Sandokán, El Capitán Tormenta o El León de Damasco convirtieron a Emilio Salgari en uno de los escritores más populares del género de aventuras, pero es su obra El Corsario Negro, la historia de Emilio de Roccanera, valiente y noble caballero convertido en pirata, una de las más emocionantes.

 

Otro museo poco conocido: El Museo Cerralbo, realiza también una apertura extraordinaria la noche del 21 de mayo, de 18 a 22 horas con entrada gratuita (C/ Ventura Rodríguez, 17, 28008 Madrid).

 

Ana Cordero

Ghost in the shell, el anime

¿Y puedes ofrecerme pruebas de tu existencia? ¿Cómo puedes, cuando ni la ciencia moderna ni la filosofía pueden explicar qué es la vida?

Se denomina ciberpunk al subgénero de la ciencia ficción caracterizado por presentar futuros distópicos hipertecnificados. En ellos, el ser humano vive en megaurbes degradadas, las grandes corporaciones luchan por el poder y el mundo sufre las consecuencias de la sobreexplotación de recursos, las guerras y el mal uso de la energía nuclear.

El ciberpunk nació como corriente literario-cinematográfica a principios de los años 80. Sin embargo, habría que esperar hasta 1995 para que fuera estrenada la que hoy es considerada una de las obras maestras del género. Nos referimos a la imprescindible Ghost in the shell, anime dirigido por Mamoru Oshii basado en el manga del mismo título de Masamune Shirow.

Ghost in the shell se ambienta en el año 2029, cuando los avances tecnológicos han hecho posible la mejora y reparación del cuerpo humano hasta límites impensables para nosotros. Algo, en principio, muy positivo pero que tiene un grave inconveniente. Y es que, al igual que sucede con las computadoras, los híbridos humano-máquina (cíborgs) son susceptibles de ser pirateados, como bien sabe el “Titiritero”. Un habilidoso hacker que, mediante la manipulación cerebral, consigue que otros cometan por él actos de ciberterrorismo con el fin de alterar el orden mundial.

– El “Titiritero”… ¿Es el hacker fantasma, no?

– Todos creen que se trata de un americano. Su edad, sexo, historia personal… Todo sobre él se desconoce. Desde el invierno pasado ha estado operando en la Comunidad Europea. Es buscado internacionalmente por varios cargos como manipulación de información, espionaje, ingeniería política, terrorismo, y violación de la privacidad ciber-cerebral.

Al comenzar Ghost in the shell, el escurridizo “Titiritero” está siendo perseguido por la Sección 9. Unidad de la policía japonesa especializada en la investigación de delitos informáticos, este cuerpo de seguridad tiene por jefa de asalto a la mayor Motoko Kusanagi.

Debido a razones que no se nos explican, Kusanagi sólo conserva de su ser original una pequeña parte del cerebro (aquella en la reside su autoconsciencia o ghost). Un diminuto cúmulo neuronal que se ha introducido en un cuerpo robótico (shell). De ahí el título de la película. Y de ahí la compleja personalidad de la mayor, quien duda de su humanidad y se siente aprisionada en un caparazón que, aunque la mantiene con vida, rechaza.

Así como son muchas las partes que definen a un ser humano como tal se necesita un gran número de cosas para conformar a un individuo. Un rostro para distinguirte de los demás. Una voz de la que tú mismo no eres consciente. La mano que observas cada vez que despiertas. Las memorias de la infancia, la conciencia del futuro. Pero eso no es todo. Existe una vasta red de datos a la cual mi cíber-cerebro puede acceder. Todo eso es lo que me constituye, dando origen a una conciencia que puedo llamar “yo”. Y a la vez me confina dentro de mis propios límites.

Pasa el tiempo y el “Titiritero” sigue sin ser capturado. Mientras tanto, Motoko se ha obsesionado con la idea de que, al ser capaz de invadir los cíborgs sin perder su identidad, el hacker podría enseñarle a trascender la materia conservando su yo. Tal creencia, y la certeza de que el enigmático personaje intenta contactar con ella, la llevan a unirse a Batou, su fiel camarada, para iniciar una investigación secreta que desembocará en un impactante descubrimiento.

Simplemente fascinante. Así es Ghost in the shell. Película densa, dotada de una profunda carga filosófica, que, más allá de sus escenas de acción y sus efectos especiales, nos ofrece imágenes para el recuerdo. Como esa en la que el escultural shell de la mayor Kusanagi emerge del líquido donde se ha montado mientras suena una enigmática canción tradicional japonesa.

Ghost in the shell en la Biblioteca UPM

Beatriz Teresa Álvarez Arias

No creo poder tocar el cielo con las manos. Safo

HABLEMOS DE SAFO, NUESTRA SEÑORA DE LESBOS

Venga, lira mía

de caja de tortuga,

dime, cobra voz.

Corría el s. VII a. de C. cuando en la isla griega de Lesbos nació una niña destinada a la inmortalidad. Aquella damita recibió el nombre de Safo y, bendecida por las Musas, llegaría a convertirse en una de las grandes figuras de la lírica de la antigüedad.

Yacerás muerta, y de ti no quedará ningún recuerdo

en los tiempos a venir, pues no tienes tu parte

de las rosas de Pieria. Vagarás desapercibida

por la mansión de Hades, entre las sombras de los muertos.

Como la manzana dulce

que enrojece en lo alto de una rama,

en lo alto más alto,

y se la dejan los cosechadores;

o no, no se la dejan,

Es que no pueden alcanzarla.

Para muchos Safo es, simple y llanamente, la poetisa del amor entre mujeres. Para mí es algo más: la ferviente devota de Afrodita que cantó a la sensualidad y al deseo, a la melancolía y la belleza.

‘Safo y Erinna en un jardín en Mytilene’ (Simeon Solomon, 1864). Fuente: Wikimedia Commons (https://bit.ly/3uNnI7g).

Afrodita inmortal de trono cincelado,

hija de Zeus, urdidora de engaños, te ruego

no domeñes con ansias ni desasosiegos

mi corazón, señora; . . .

Me parece igual a los dioses

el hombre que se sienta enfrente de ti

y te escucha de cerca cuando hablas

con ternura

y cuando ríes seductora. Entonces

el corazón me tiembla dentro del pecho

pues en cuanto te miro no me sale

ni un hilo de voz, . . .

Yo amo la delicadeza. Esto,

el amor reluciente por el sol, y la belleza,

me han tocado en suerte.

Todos los poemas recogidos en este texto han sido tomados de:

SAFO (2017). ‘No creo poder tocar el cielo con las manos’. Poesía portátil. Penguin Random House. Barcelona.

Un libro cuya lectura recomiendo.

Safo en la Biblioteca UPM

Beatriz Teresa Álvarez Arias

Drive my car / Ryûsuke Hamaguchi

Drive my car está nominada a cuatro categorías en los Premios Oscar 2022, y según el éxito que tuvo en Cannes puede que se lleve alguna estatuilla.

Basada en un relato del libro Hombres sin mujeres de Haruki Murakami, esta adaptación, cocinada a fuego lento, nos coloca durante tres horas frente al dolor de un hombre que acaba de perder a su mujer.

Él es actor y director teatral con fama internacional, y ella se encarga de elaborar los guiones que precisamente le lanzan al éxito. Tienen una relación sólida, pero cuando él descubre una infidelidad es incapaz de comunicarse con su esposa y rumia su dolor…

Después de un hecho traumático (nada de spoilers) Kafuku, el protagonista, viaja a Hiroshima para trabajar en un festival de teatro dirigiendo Tío Vania, el clásico de Antón Chéjov. Allí no tiene más remedio que aceptar a una conductora que le lleva a diario a los ensayos, y van poco a poco (muy poco a poco) entablando conversaciones. Al principio hablan de cosas banales y cuando van cogiendo algo de confianza hablan de temas personales y traumáticos de sus vidas.

De eso va un poco esta interesante película, de la incomunicación, del sentimiento de pérdida, de reconectar con tus propias emociones.

Los personajes son parcos, secos, pero muy intensos; los planos cinematográficos son largos, contemplativos, vamos, que es una película lenta, pero bonita, a mí me ha gustado mucho.

Hamaguchi nos propone un viaje sobre cuatro ruedas con destino a la introspección. Y el camino no es precisamente una línea recta.

Si no conoces a Murakami y tienes curiosidad, en la Biblioteca tenemos disponibles varios títulos de su obra. Uno de ellos, Tokio blues : Norwegian Wood, también tiene su versión cinematográfica y tanto el libro como la película son muy recomendables.

NHG

James Rhodes, concierto en Madrid

En plena polémica por sus comentarios en un programa de televisión sobre el reguetón (A mi yo adolescente, La 2), James Rhodes actuó en el Auditorio Nacional de Música de Madrid el pasado 9 de diciembre de 2021.

Rhodes es muy conocido en España por su libro Instrumental (Blackie Books, 2015) donde relata los terribles abusos a los que fue sometido de niño y cómo la música le ha ayudado durante estos años a sobrellevar tan terrible trauma. Ha estado muy comprometido en impulsar la “Ley de la infancia” que finalmente se aprobó en junio de 2021. Aparte de ser un gran pianista, ha sido colaborador del espacio Late motiv de Buenafuente, ha participado en la Cadena Ser en el programa de Javier del Pino, escribe una columna mensual para El País Semanal y es un gran divulgador musical.

Se muestra siempre entusiasta, apasionado, con sentido del humor, con una personalidad un tanto naïf que te encanta u odias, con él es difícil el término medio.

El concierto comenzó con un delicado preludio de Bach, dulce y envolvente que te preparaba muy sutilmente para seguir escuchando a Beethoven, “el puto amo” según sus propias palabras, porque Rhodes contextualiza cada pieza que toca, explica por qué la ha elegido, qué significado tiene para él y cuenta alguna anécdota divertida que resta un poco de solemnidad al acto, pero hace que te sientas más cerca de la música y de su disfrute.

Siguió con Brahms y luego Beethoven de nuevo, con la dificilísima e impresionante sonata Waldstein, …maravilloso.

Creo que a Rhodes muchas veces se le juzga por su implicación política, por su aspecto poco normativo o por sus expresiones coloquiales recién aprendidas en castellano y no por su calidad como pianista, pero después de escucharle tocar así, ¿quién puede decir que no es un gran pianista? Vale, puede que no sea Sokolov, pero ciertamente te hace disfrutar de su piano.

Un par de bises después y con el público en pie aplaudiendo, Rhodes dejó el escenario, y a mí con una sensación de querer más porque 90 minutos de concierto fueron muy pocos.

Yo recomiendo ir a escucharle sin prejuicios, y contagiarte de ese entusiasmo por la música y por el país en el que ha decidido quedarse a vivir, el nuestro. Por cierto, ha publicado recientemente un libro muy simpático y de fácil lectura, Made in Spain (Plan B, 2021) en el que cuenta todas las cosas que le parecen geniales de España, de nuestro idioma, de nuestra gastronomía, todo con mucho sentido del humor y que nos hace ver las cosas que nosotros, por ser cotidianas, no le damos el valor extraordinario que tienen.

NHG

El buen patrón. Fernando León de Aranoa

Cartel de El buen patrón, de Fernando León de AranoaEl buen patrón (2021)
Javier Bardem, Manolo Solo, Almudena Amor
Guion y dirección de Fernando León de Aranoa

A veces hay que trucar la balanza para que la medida sea exacta.

El buen patrón, de Fernando León de Aranoa, será finalmente la película que represente a España en la 94ª edición de los Oscar en la categoría Mejor Película Internacional. Como curiosidad decir que es la segunda vez que la Academia de Cine opta por una película de Aranoa frente a un film de Almodóvar para representarnos en los premios de Hollywood.

Esta estupenda película del indiscutiblemente cine social de Aranoa (Barrio, Princesas, Los lunes al sol…) es considerada como el contraplano de Los lunes al sol y nos da la versión de las relaciones laborales desde el punto de vista, esta vez, del patrón. Cinco días en la vida de Julio Blanco, un empresario de una fábrica de básculas en una ciudad de provincias, que espera conseguir un premio a la excelencia laboral y las subvenciones que esto conlleva, por lo que todos los contratiempos de última hora que amenazan el equilibrio que tanto ansía, serán salvados a cualquier precio.

Blanco es interpretado magistralmente por Javier Bardem que adapta su voz y su expresión corporal para bordar el papel de cacique paternalista con cierto carisma, un personaje un poco anacrónico (o eso espero), reflejo de muchos tópicos que bien conocemos. Es un tipo que presume de hombre hecho a sí mismo, aunque “lo único que ha hecho es ir al notario a firmar lo que ha heredado”, y que trata a sus empleados con una condescendencia recalcitrante. En algunos momentos recuerda irremediablemente al “señorito Iván” de los Los santos inocentes.

En definitiva, es una película que te hace pasar un buen rato, tiene escenas con diálogos con mucha ironía que hacen reír y situaciones que si tienes cierta edad, quién sabe, lo mismo te suenan.

Fernando León de Aranoa en la Biblioteca UPM

NHG

Privacidad. James Graham y Josie Rourke

Cartel de la obra de teatro Privacidad, James Graham y Josie RourkePRIVACIDAD
La obra de teatro que sabe más de ti que tú de ella
Concebida por James Graham y Josie Rourke
Dirigida por Esteve Ferrer
Protagonizada por Adrián Lastra
Teatro Marquina de Madrid, desde 8 de octubre de 2021

Obra inspirada en el caso Snowden, el trabajador de la CIA que sacó a la luz los programas de vigilancia masiva que EEUU usaba sin el conocimiento ni el consentimiento de la ciudadanía.

Adrián, un dramaturgo que, atormentado por la ruptura con su pareja, se siente incapaz de escribir, visita a su terapeuta y según va conversando con él sobre su adicción a revisar las redes sociales para controlar a su expareja, empiezan a aparecer proyecciones de distintos personajes que le van instruyendo sobre el hiperconectado e hiperexpuesto mundo en el que vivimos. Estos personajes, que son académicos, historiadores, legisladores, CEOs de varias empresas, expertos en materia de ciberseguridad, publicidad y psicología, irán informando a Adrián y al público sobre los peligros a los que nos exponemos cuando navegamos por la red y participamos en las distintas redes sociales.

Un montaje teatral en clave de humor, que “rompe la cuarta pared” y hace que el público participe para ver hasta qué punto los móviles nos controlan a nosotros y no nosotros a ellos.

La primera parte es muy dinámica, divertida, y engancha, la segunda parte ya es más lenta, las interacciones con los elegidos “al azar” del público cortan el ritmo y hacen que pierdas un poco el hilo.

En conjunto es un espectáculo ameno, con una escenografía moderna y atractiva, y también didáctico, porque, aunque ya sabemos muchas cosas de cómo los móviles nos monitorizan, ¿quién se lee las interminables condiciones que aparecen antes de dar a “aceptar”? ¿Y las cookies? ¿Y las publicidades “personalizadas”? Quizás aprendamos algo nuevo en este montaje en el que seguro que en algún momento nos veremos reflejados.

NHG

Madres paralelas. Pedro Almódovar

Cartel Madres paralelas, Pedro AlmodóvarMadres paralelas (2021)
Penélope Cruz, Milena Smit
Guión y dirección de Pedro Almodóvar

La película, con un reparto encabezado por Penélope Cruz, Milena Smit y Aitana Sánchez-Gijón cuenta cómo dos mujeres que coinciden dando a luz en un hospital acaban irremediablemente uniendo sus destinos aun siendo de edades y condiciones muy dispares.

Todo transcurre en un contexto donde la Ley de Memoria Histórica cobra protagonismo, algo que en principio parecía “paralelo” a la trama principal y que acaba adueñándose de la película.

Del cine que conocemos de Almodóvar destaca el amor y la muerte como ejes principales de la trama, el color como pieza clave para enfatizar emociones y una trabajada banda sonora.

Siendo esta cinta muy aclamada por la crítica, a mí, como simple espectador no me parece ni tan valiente, ni tan bien engranada la trama, ni tan sublime.

Para ser una película que habla de la Ley de Memoria Histórica no profundiza mucho en el tema, hay una mención a Rajoy que puede ser lo más “valiente”, pero poco más.

El tema de la maternidad tampoco lo trata con el desgarro de otras películas suyas, muy difícil de entender la frialdad de Penélope Cruz en la decisión que toma al final de la cinta.

En cuanto a las relaciones “bizarras” de otras veces que tanto me han divertido, aquí mete con calzador una relación fruto del desarraigo y la soledad de un personaje, y del sentido de culpa del otro, que no se resuelve con solvencia.

En definitiva, si no eres crítico de cine, y has disfrutado de películas anteriores de Almodóvar, como la estupenda “Dolor y Gloria”, ésta te va a parecer un poco “floja”.

Pedro Almodóvar en la Biblioteca UPM

NHG

El jardín secreto de Virginia Woolf. Lady Desidia

Cubierta de El jardín secreto de Virginia Woolf, Lady Desidia

Barcelona : Lunwerg Editores, 2020

La señora Dalloway dijo que ella misma compraría las flores. Porque Lucy ya tenía suficiente trabajo.

Virginia Woolf (1925), La señora Dalloway.

Muchos son los libros publicados hasta la fecha sobre Virginia Woolf. Ahora bien, probablemente ninguno de ellos sea tan especial como El jardín secreto de Virginia Woolf (Lunwerg Editores, 2020). Un original ensayo por cuyas páginas desfilan tanto la escritora, como una serie de interesantes figuras femeninas relacionadas de alguna manera con ella. Y en más de un caso, también con la botánica. Algo que no debe sorprendernos, pues la autora e ilustradora de esta obra no es otra que Lady Desidia (Vanessa Borrell), artista conocida por sus delicadas representaciones de mujeres florales. Borrell suele pintar acuarelas, pero en este libro incluye, además, sanguinas, carboncillos e, incluso, fotografías de los bordados de su madre, consiguiendo así unos resultados realmente encantadores.

El jardín secreto comienza con un capítulo dedicado a Elizabeth Siddal (1829-1862). La frágil belleza de cabellera rojiza que, aunque cultivó la poesía y la pintura, hoy es recordada sobre todo por haber sido la musa y desgraciada esposa de Dante Gabriel Rossetti, el más carismático de los prerrafaelistas

Regina Cordium

Regina Cordium (Dante Gabriel Rossetti, 1860). Retrato de bodas de Elizabeth Sydall. Fuente: Wikimedia Commons (https://bit.ly/3el1iSo).

El Amor me sostiene a través del día,
Y en sueños me acompaña por las noches,
Ningún mal puede acechar mi vida,
Pues mi espíritu es ligero como las flores.

Elizabeth Siddal (c. 1855), El paso del amor.

Vanguardia artística victoriana para la que la vegetación jugaba un importante papel simbólico, el prerrafaelismo influyó en la obra de la feminista y pintora Evelyn de Morgan (1855-1919).

Jane Burden (1839-1914) ha pasado a la posteridad como modelo y amante rosettiana, olvidándose por lo general que con su trabajo como diseñadora y bordadora en la Morris and Co., empresa cocreada por William Morris, su marido, contribuyó al éxito del Arts & Crafts. Movimiento que aspiraba a llevar el arte a todas las clases sociales y para el que la naturaleza, en general, y las flores, en particular, eran las mejores fuentes de inspiración.

Implicada en la lucha por los derechos sociales, May Morris (1862-1938) fue discípula aventajada de su madre y una gran artista textil cuyos diseños, basados en patrones vegetales, siguen teniendo un gran éxito.

Autora de embelesadores versos, que con frecuencia aluden a las flores, la torturada Christina Rossetti (1830-1894) es considerada una de las más destacadas poetisas de la Inglaterra victoriana.

Mientras las rosas son rojas,
mientras los lirios son tan blancos,
¿va una mujer a exaltar sus rasgos
sólo para brindar placer?

Christina Rossetti (1866), La belleza es vana.

El siglo XIX trajo consigo el cianotipo. Técnica de impresión monocroma utilizada por la fotógrafa, dibujante y botánica Anna Atkins (1799-1871) para ilustrar su Photographs of British Algae: Cyanotype Impresssions (1843-1853), el primer fotolibro del que tenemos constancia. Una obra en la que las imágenes fantasmales de las algas destacan sobre un fondo azul Prusia que recuerda al mar.

Photographs British Algae

Portada y una de las láminas de Photographs of British Algae. Fuente: The New York Public Library (Digital Collections) (https://on.nypl.org/3en0z35).

Atkins fue autora, junto con Anne Dixon, del Album of Cyanotypes of British and Foreign Ferns (Álbum de cianotipos de helechos británicos y extranjeros) (1953), cuya publicación coincidió con la pteridomanía o fiebre de los helechos. Curiosa enfermedad victoriana de la que no se libró ni la mismísima Charlotte Bronte.

Izquierda: Portada de Album of Cyanotypes of British and Foreign Ferns. Fuente: Science Museum Group (https://short.upm.es/5vu7z). Derecha: La recolectora de helechos (Charles Sillem Lidderdale, 1877). Fuente: Wikimedia Commons (https://short.upm.es/ctqjt)

Izquierda: Portada de Album of Cyanotypes of British and Foreign Ferns. Fuente: Science Museum Group (https://short.upm.es/5vu7z). Derecha: La recolectora de helechos (Charles Sillem Lidderdale, 1877). Fuente: Wikimedia Commons (https://short.upm.es/ctqjt)

Fotógrafa prerrafaelista conocida por sus retratos de mujeres y niños, Julia Margaret Cameron (1815-1879) tomó como musa a la bella Julia Prinsep Jackson. Su sobrina y madre de Virginia Woolf y Vanessa Bell (1879-1961). Esta última fue una artista plástica innovadora, que diseñó las cubiertas de los libros de su hermana, ayudó a introducir el impresionismo en Gran Bretaña y cofundó los Omega Workshops.

Vanessa vivió la mayor parte de su vida en Charleston (Sussex), una granja dotada de un jardín que reformó junto a su compañero, Duncan Grant. Aquí disfrutaba recibiendo a intelectuales, escritores y artistas como la excéntrica pintora Dora Carrington (1893-1932), que colaboró con ella.

La botánica y magnífica acuarelista Gertrude Jeckyll (1843-1932), quien trabajó para el ya mencionado William Morris, revolucionó el arte de la jardinería gracias a su conocimiento de los principios del Arts & Craft y a la aplicación de su teoría del color.

Curiosamente, habrá que esperar hasta llegar al final de El jardín secreto para leer el capítulo del libro dedicado a Adeline Virginia Stephen, más conocida como Virginia Woolf (1882-1941). La fascinante escritora y editora a la que Vanessa Borrell homenajea con su primera obra literaria, en la que su autora confiesa haber puesto ‘muchísimo amor’. Un trabajo sensible y refinado, muy bien documentado y escrito, cuya lectura y contemplación constituyen un auténtico placer.

Virginia Woolf y Vanessa Bell

Virginia Woolf (izquierda) y Vanessa Bell (derecha) de niñas, jugando al cricket en Talland House (1894). Fuente: Wikimedia Commons.

¡Ah, las flores!. Espuelas de caballero, guisantes de olor, ramos de lilas; y claveles, grandes cantidades de claveles. También había rosas, lirios. ¡Ah, sí! Aspiró el dulce olor del jardín terrenal mientras hablaba con la señorita Pym … Y era el momento entre las seis y la siete cuando todas las flores -rosas, claveles, lirios, lilas- brillaban; blanco, violeta, rojo, naranja intenso; cuando todas las flores parecían arder con un fuego interior, suavemente, con gran pureza, en los macizos neblinosos; ¡cómo le gustaban a Clarissa las mariposas nocturnas, grises y blancas, revoloteando sobre la valeriana, sobre las prímulas!.

Virginia Woolf (1925), La señora Dalloway.

Virginia Woolf en la Biblioteca UPM

Beatriz Teresa Álvarez Arias

Exposicion: Gregorio Ordóñez. La vida posible

Gregorio Ordóñez. La vida posible, es una exposición dirigida sobre todo a las nuevas generaciones. Importante objetivo de esta muestra que desgrana la vida del conocido político donostiarra que perdía la vida asesinado por la banda terrorista ETA a los 36 años de edad y que se postulaba como futuro alcalde de una ciudad, San Sebastián, permanentemente acosada por el terrorismo.

Todo es excepcional en esta exposición que se celebra en Centro del Palacio de Cibeles porque sitúa al visitante en un inmenso espacio de reflexión para adentrarse en la existencia vital de un hombre valiente, honesto y tremendamente especial.

El director y guionista de cine Iñaki Arteta pone voz y tono a lo largo de tres documentales al legado de Ordóñez a través de La muerte temprana, Declaración de principios y El tiempo y la ciudad. La voz da paso a unas paredes vestidas de obras de artistas vascos como José y Agustín Ibarrola, Eduardo Chillida o un atardecer en la playa de Ondarreta de Menchu Gal. También se hace un recorrido personal con objetos personales que conformaron la vida de Ordóñez. Y de fondo el testigo de la siempre hermosa ciudad de San Sebastián, cuya historia se ofrece desde el siglo XIX hasta la actualidad.

La exposición está abierta hasta el 10 de enero de 2021 y puede visitarse en la quinta planta del Centro del Palacio Cibeles, antiguo Palacio de Telecomunicaciones, construido a principios del siglo XX como sede de Correos.

Blanca Laffitte Lasarte

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