Archivos de la Categoría: Novela

A corazón abierto, Elvira Lindo

A Corazón Abierto

Elvira Lindo

Seix Barral 2020

Este es un relato autobiográfico sin edulcorar. La figura del padre es central en él, y al hilo de sus últimos achaques, se revisa retrospectivamente su vida y sus traumas, entre ellos su llegada a Madrid con nueve años, sólo. Corre el año 1939, en pleno racionamiento de posguerra, y la vida con su amargada tía (que no sale precisamente bien parada) es oscura.

El hilo conductor del relato no es lineal, porque tampoco lo son los recuerdos que afloran en una persona, y eso le aporta dinamismo. El poso es agridulce porque no se suaviza el devenir y los contrapuntos de una relación conyugal paternal (apasionada) en un claro plano de desigualdad.

Hay varios escenarios en la vida itinerante de la familia que se traslada según los requerimientos laborales del padre. Entre ellos, es especialmente llamativo aquél que refiere a la construcción de la presa del Atazar a finales de los sesenta, hasta su inauguración en 1972. Allí la vida transcurre en un poblado aislado, hervidero de actividad, construido expresamente para la obra descrita con tintes faraónicos en una España franquista.

Carátula de El otro barrio

También se hacen palpables en el libro los cambios de vida en el país, en esa época en pleno inicio de transición postfranquista, con sus aires frescos y desmadrados; un legado costumbrista, cercano para muchos, y marciano para las nuevas generaciones.

Elvira Lindo es una autora prolífica que se hizo famosa con la saga de Manolito Gafotas, aunque a mí el libro que me viene inmediatamente a la cabeza es El otro barrio, su primera novela para adultos. En él entreteje un suspense, entorno a un aciago suceso que atrapa a un chaval de quince años en un proceso judicial, con aspectos ignotos de su infancia que van descubriéndose paulatinamente.

Elvira Lindo vuelve una y otra vez en libros a la vida en barrios de extrarradio; los revive en las páginas de sus textos con agria maestría. Personalmente me alineo más con su perfil como escritora que como columnista, que quizás otros quieran comentar.

“La escritura siempre ha de ser valiente, aunque a costa de eso una se muestre desnuda.“

Santiago Lorenzo. Los asquerosos.

Santiago Lorenzo. Los asquerosos. Barcelona: Blackie Books, 2018.

La novela arranca con Manuel, un joven de 25 años, que tiene un encontronazo casual en el portal de su casa con un policía antidisturbios al que hiere con su destornillador en defensa propia. Para su desgracia, todo queda grabado en la cámara de seguridad del portal. Asustado por lo que le pueda pasar decide huir de Madrid y ocultarse en un pueblo abandonado de Castilla para evitar una posible pena de cárcel. Su único contacto con el mundo y su fuente de suministros será su tío y narrador de la historia.

Manuel llevaba encima 23 euros, el carné de identidad, el de conducir, la tarjeta sanitaria, la del banco, unos kleenex y su destornillador. Que lavamos con agua y alcohol porque tenía la punta marrón.

Sobrino y tío se ponen a planear su fuga y a preparar la logística:

Pasadas las doce, preparamos un petate con objetos y complementos que supusimos útiles para la fuga: un saco de dormir, una navaja, las cerillas, el cepillo de dientes. Parecíamos scouts planeando una noche al raso…A las tres de la mañana, Manuel y yo nos abrazamos ante su cochecito de ocasión… La suerte estaba echada y no había otra que salir arreando: ARREA jacta est.

Y llega a un pueblo abandonado: 

uno más de los cientos y cientos de ellos que hoy permanecen abandonados en España. No daré su nombre verdadero, como siempre quiso Manuel. Lo llamaré Zarzahuriel, figuradamente, según denominación inventada y arbitraria. Aún faltaba mucho para que yo lo visitara.

A partir de ese momento Manuel tiene que sobrevivir con lo que va encontrando en el bosque y con lo poco y más fundamental que le va enviando su tío. Con el tiempo, se dará cuenta de que vivir en la carencia le fascina.

Y así sigue su vida en Zarzahuriel, cada vez más encantado con la austeridad con la que vive. Como siempre fue un manitas no le cuesta ir sacando provecho de lo que encuentra en la casa que “ocupa” y en el pueblo. Una colección de libros Austral, abandonada en el sobrado, le va a mantener entretenidas las noches cuando ya no se puede hacer nada fuera.

Pero Manuel tiene que hacer frente a un tremendo revés en sus planes: unos de la ciudad han comprado la casa al lado de la suya. Una familia a la que pronto se unirán primos, amigos y los amigos de los amigos 

A este conglomerado humano global y uniforme, Manuel pronto empezó a llamarlo La Mochufa… Llevaban la marca de la ropa tan a la vista que Manuel podía leer las letras desde el sobrado. Había varios que tenían que sujetarse las barrigas a pulso con las manos, y vestían camisetas de gimnasios. Una que no salía sin las joyas llevaba en la camisa el circulito de los hipies. Otro muy asnal se presentaba con la leyenda Oxford University, desprestigiando a un claustro que no le habría admitido en la casa sabia ni como cadáver donado.

Tendrá que sufrir a “La Mochufa”, a estos “asquerosos” , pijos de ciudad que gritan, presumen de lo que no son, malcrían a sus hijos y le amargan la vida todos los fines de semana. Y, por supuesto, Manuel debe vivir como si no estuviera allí, pared con pared, oyendo sus conversaciones y hasta la vida sexual de La Mochufa.

¿Qué ocurrirá entre Manuel y La Mochufa? ¿Conseguirá Manuel volver a su ansiada soledad?

Es un libro muy divertido aunque con un humor corrosivo y grandes dosis de crítica social.

Santiago Lorenzo (Portugalete, 1964) vive en una aldea de Segovia. Allí busca leña, se hace café y churros, construye maquetas y, sobre todo, escribe. Persona inquieta ha hecho cine, creó un taller dedicado al diseño y realización de escenografía y decorados y en 2010 publicó su primera novela Los millones (Mondo Brutto): a uno del GRAPO le toca la lotería primitiva; no puede cobrar el premio porque carece de DNI. Le siguió Los Huerfanitos (2012), Las ganas (2015) y Los asquerosos en 2018, el libro que nos ocupa y que como detalle con el lector incluye una postal manuscrita con un mensaje de agradecimiento del autor (imagen de la izquierda).

Pinchando aquí tenéis un enlace  a la entrevista que el programa Página 2 le hizo a Santiago Lorenzo sobre “Los asquerosos” en diciembre de 2018. 

Bilbao-New York-Bilbao, Kirmen Uribe

Bilbao-New York-Bilbao, Kirmen Uribe

Seix Barral 2009

Infinitos son los formatos de un relato. Cada autor busca su voz, su entorno, la naturalidad del momento, generar un espacio íntimo con el lector. Novela preludio de una novela, lo que podría ser el plausible proceso de allegar información, la incierta necesidad en las decisiones sobre los personajes que centrarán la trama; aunar recuerdos familiares, notas biográficas y pensamientos varios.

Carátula del libro

Kirmen Uribe escribe de manera directa, casi telegráfica. Salta de unos personajes a otros, se mueve con comodidad a lo largo de décadas (al menos tres generaciones por parte de padre y madre), y aunque el texto original es en euskera, la voz se adapta muy bien al castellano; traducción que no ha realizado el autor.

Recuerdo haber hojeado el libro cuando se publicó en 2009, y quedarme agradablemente atrapada. Recibió el Premio Nacional de Narrativa ese mismo año, precisamente por este libro, antes incluso de encontrar editor para la versión castellana. Tenía entonces 38 años.

Kirmen Uribe cultiva la poesía, la novela y la literatura juvenil; escribe guiones; participa en espectáculos que aúnan música y palabras. Este verano, ha publicado 17 segundos, un libro de poemas que en su título hace referencia al tiempo medio que un visitante dedica a cada obra de arte en el MOMA de Nueva York. He aquí una muestra:



No demos las cosas por sentado.
Hubo una generación a la que no administraron
la vacuna contra el sarampión.
Creían que la enfermedad estaba del todo erradicada,
y ahora ha vuelto a aparecer.

No demos por sentada la igualdad,
no creamos que los hombres hemos dominado
al macho que llevamos dentro.
El racismo, la homofobia, el supremacismo,
todo eso, todos esos males
que son peores que el sarampión,
no necesitan nada para crecer desde cero
y extenderse con rapidez entre nosotros.

No hay que dar nada por sentado.
Únicamente que somos personas,
más de siete mil millones,
cada uno con su vida, su origen y sus lenguas,
y que tenemos que llevarnos bien.
Todos, cada individuo
y la tierra que nos acoge.

Creímos que la enfermedad estaba del todo erradicada,
y ahora ha vuelto a aparecer.

A Kirmen Uribe el confinamiento le encontró en Nueva York, donde ha residido en familia durante dos años dedicado a la escritura y la enseñanza.

Stalker. Pícnic extraterrestre. Arkadi y Borís Strugatski

Stalker. Pícnic extraterrestreStalker. Pícnic extraterrestre
Arkadi y Borís Strugatski
Barcelona : Gigamesh, 2015
Presentación: Ursula K. Le Guin

Traducción del ruso: Raquel Marqués
Пикник на обочине (1971)

Digamos que el espectáculo se ha terminado cuando abrimos el libro: las naves extraterrestres hace tiempo que se marcharon. Ahora, de los visitantes solo queda el rastro que dejaron en las cinco zonas de aterrizaje, los objetos que desecharon en las Zonas de Visitación. Como quien elige una mañana de primavera para salir de pícnic, los extraterrestres llegaron a la Tierra, hicieron lo que sea que hicieron, nadie sabe, evitaron el contacto con los habitantes del planeta, que no despertaban su interés, dejaron sus restos, sus basuras esparcidas alrededor, como hacen los turistas maleducados al tirar latas y plásticos incomprensibles para las hormigas, y reanudaron su camino más allá de las estrellas.

Redrick Schuhart se juega el pellejo por esa basura. Trabaja en el Instituto Internacional de Culturas Extraterrestres de Harmont haciendo, en favor de la ciencia, incursiones en la Zona fuertemente vigilada. Los objetos que hay allí no se entienden, pertenecen a una tecnología que le saca mucha ventaja a la Stalker. Andrei Tarkovskihumana, son peligrosos. También prometedores. Un paso en falso en la Zona, un roce con una trampa invisible, significa la muerte. Pero extraer alguno de esos objetos, cambiarlo por un puñado de dólares en el mercado negro, te deja ganarte la vida. Redrick Schuhart se juega el pellejo por esa basura del infierno también de noche, agazapado en las sombras, jugándoselo todo por una vida mejor. Es un stalker. Experto en la Zona y en esquivar a la policía. Tal vez sea también experto en escapar de su propio destino, porque sabe de la existencia de un objeto, de algo único y dorado, que podría ofrecer todas las respuestas a quien lo encuentre.

Esta novela de los hermanos Arkadi y Borís Strugatski (uno filólogo, otro astrónomo), que ofrece varios niveles de lectura (es disfrutable como novela de aventuras, como novela negra, como reflexión sobre nuestro lugar en el Universo, como metáfora de una realidad social y política) y que se enfrentó a años de rechazo por la censura soviética, fue llevada al cine de la mano de Andrei Tarkovski en 1979, en una versión que muy poco tiene que ver con la novela, pero que es igualmente inquietante y satisfactoria.

Desempolvad el traje de protección. Meted unas tuercas en los bolsillos y adentraos en la Zona. En sus fauces aún quedan tesoros envenenados.

Sue Townsend. La mujer que vivió un año en la cama.

Sue Townsend. La mujer que vivió un año en la cama. Barcelona: Espasa libros, 2014.

No sabía que sería un año. Se metió en la cama pensando que volvería a levantarse media hora después, pero se trataba de una cama verdaderamente cómoda, las sábanas blancas estaban recién puestas y olían a nieve fresca. Se puso de lado, girándose hacia la ventana abierta y se quedó mirando cómo el sicómoro del jardín iba perdiendo sus flameantes hojas.

Estamos en septiembre de 2010. Eva es una mujer de 50 años, ama de casa, casada con un astrónomo adicto al trabajo y madre de unos mellizos superdotados. Todo parece ir bien hasta el día en que sus hijos, Brian Jr. y Brianne van a la universidad y  Eva decide que se va a meter en la cama y que no va a salir de ella. Su marido, Brian, achaca la actitud de su mujer al “síndrome del nido vacío”. Lo que no sabe Brian es que Eva no está enferma, está cansada. Ha decidido decir basta, parar y pensar qué hacer con su vida. Eva no tiene síndrome del nido vacío sino alivio del peso que le cayó hace 17 años cuando nacieron sus hijos.

Admítelo, estás consternada porque los niños se han ido de casa.

– Me alegra que se hayan ido.

La voz de Brian tembló de rabia.

-Es horrible que una madre diga algo así.

Eva se dio la vuelta y lo miró.

– Hemos sido un desastre a la hora de criarlos –dijo- . Brianne deja que la gente la pisotee y a Brian Júnior le entra el pánico cada vez que tiene que hablar con otro ser humano

Conforme los días van pasando el deseo de Eva de mantenerse en la cama se afianza y van transcurriendo los meses sin la intención de salir de allí. Eva gestiona su nueva vida desde la cama. Nada de cocinar, nada de poner lavadoras, fuera toda su ropa, fuera sus zapatos y bolsos y esos horribles muebles, que acabaron en su cuarto cuando su suegra se deshizo de ellos.

Puede que no me haya explicado bien –dijo-. Todas mis posesiones tienen que desaparecer. Estoy empezando de nuevo.

A su alrededor, su familia extrañada se pregunta la razón de tan excéntrica conducta mientras la ciudad acoge esta noticia con entusiasmo. Sin quererlo se ha convertido en un referente del barrio. Luego vendrá la televisión y la locura colectiva que convertirá a Eva en una especia de gurú o vidente y que muchos acampen en su calle esperando hablar con ella. Situaciones absurdas pero posibles en el mundo de los realitys y la telebasura.

Es una historia surrealista, aguda y profunda sobre lo que sucede cuando alguien deja de ser lo que los demás esperan que sea e intenta averiguar qué quiere hacer con su vida. Si queréis saber cómo acaba esta historia y si Eva sale de su cama no dejéis de leer esta novela y seguro que os reiréis y a ratos os identificaréis con ella.

Sue Townsend (Leicester, 2 de abril de 1946 – 10 de abril de 2014) fue una prolífica periodista que colaboró con The Observer, The Sunday Times y The Daily Mail. Autora de “El diario secreto de adrian Mole” un clásico de la literartura juvenil inglesa, muy divertida y que recomiendo muchísimo. Ha escrito seis volúmenes de los diarios de Adrian Mole y otras cinco novelas y numerosas obras de teatro.

Sue Townsend en la UPM

La Maestra de Piano. Janice Y.K. Lee

La Maestra de Piano
Janice Y.K. Lee
Barcelona : Salamandra, 2009

carátula del libro

Esta es una novela a caballo entre dos épocas y dos culturas. Entrelaza el Hong Kong de la segunda guerra mundial, anterior al ataque de Pearl Harbor, con el periodo de posguerra. En un ambiente netamente británico colonial, perfila una plétora de personajes de diverso poso étnico y cultural. Son personajes complejos lejos de maniqueísmos ramplones; me retrotrae al ambiente recreado en la película El velo pintado pero tiene más carácter y es menos optimista. Tiene un estilo muy suave, delicado incluso, aun cuando narra la invasión japonesa que supuso un terrible desvarío de violencia y destrucción. Sorprende la capacidad de recrear ambientes con la economía y precisión propia de los anglosajones.

La autora Janice Y.K. Lee nació en Hong Kong en 1972 de padres coreanos. Estudió en Harvard; podemos suponer que ahí nace el deseo de describir el crisol de culturas; a su primera novela La Maestra de Piano (2009) dedicó 5 años y comienza así:

 “Todo empezó como un accidente. El conejo de porcelana Herend cayó dentro del bolso de Claire…”

Janice Y.K. Lee

Janice Y.K. Lee ha sido editora de varias revistas en Nueva York, donde reside dedicada íntegramente a la escritura.

En castellano La Maestra de Piano fue editado por la editorial Salamandra, el mismo año de su escritura; un gran éxito que se propagó de improviso como la pólvora en 24 lenguas.

La segunda novela de Janice Y.K. Lee: Los Expatriados (2016), también transcurre en Hong Kong; ha sido adaptada en 2019 como serie televisiva y está pendiente de emisión en AMAZON Prime, producida y protagonizada por Nicole Kidman.

Terra Alta. Javier Cercas

Terra Alta
Javier Cercas
Barcelona: Planeta, 2019

 

Lo confieso, siempre encuentro en las obras de Javier Cercas un halo mágico, una prosa cuidada, una acción interior y exterior trepidante, como si las letras de sus libros cayeran lentamente para quedarse fijas en la memoria de quién los lee. Su Terra Alta nos sitúa en el corazón de una comarca replegada sobre sí misma y en la que todos, o parece que casi todo, se conoce. Entre líneas nos asomamos a la historia de un crimen y al desarrollo paralelo de una historia de amor con un final inesperado.

 –Mire –se dirige el viejo a Melchor, didáctico–, ésta es una tierra inhóspita, muy pobre. Siempre lo ha sido. Una tierra de paso en la que sólo se quedan los que no tienen más remedio que quedarse, los que no tienen otro sitio adonde ir. Una tierra de perdedores. A esta comarca no la quiere nadie, ésa es la verdad, y la prueba es que sólo se acuerdan de nosotros para bombardearnos. ¿Por qué se nos conoce fuera de aquí? Por la batalla más feroz que se ha librado nunca en este país, una tormenta de fuego como un castigo bíblico, un apocalipsis que mató a muchachos de medio mundo. Por supuesto, nosotros ni pinchamos ni cortamos en ella, pero nos dejó esta tierra convertida en un erial todavía más negro de lo que era, un sitio donde ochenta años después todavía puede encontrar usted metralla en los montes…

Un mosso de Esquadra que encuentra por fin su lugar en el mundo en una tierra especial, sitiado por un pasado inquietante que amenazó hasta su propia supervivencia, y un futuro incierto todavía por descubrir. Y como telón de fondo, y quizá como auténtica protagonista, una tierra con muchas más aristas de las que parece. La incertidumbre, la justicia, el deseo de venganza o redención son algunos de los ejes sobre los que gravita esta novela.

Javier Cercas, ganador del Premio Planeta con esta obra en el 2019, es autor además de Soldados de Salamina o La velocidad de la luz.

Javier Cercas en la Biblioteca UPM

Blanca Laffitte Lasarte

Leyenda de un suicidio. David Vann

Leyenda de un suicidio
David Vann
Barcelona: Alfabia, 2014
Traducción : Daniel Gascón
Legend of a Suicide. Penguin, 2009

Cuando el escritor David Vann tenía 13 años, su padre se suicidó. Este libro es la forma en que Vann trata de devolverle la vida de alguna manera. El libro se compone de cinco cuentos cortos y una novela aunque no en ese orden. Las historias están conectadas y describen la relación del joven Roy Fenn con su padre Jim, un dentista fallido y pescador fracasado, habla del amor incondicional del hijo hacia un padre mentalmente enfermo.

Con una prosa magnífica, usando pocas y simples palabras, golpea directamente en el estómago de quien esté leyendo. Esta es una historia conmovedora, a veces divertida, a veces impactante, con giros inteligentes, dolorosa, desgarradora, increíblemente convincente y plausible y absolutamente absorbente. La descripción de Vann del padre enfermo, sus racionalizaciones y elecciones, es muy realista. Los procesos de pensamiento del hijo, Roy, también resultan descarnadamente auténticos.

Es un libro difícil de leer emocionalmente, me deja de regalo unas cuantas noches de insomnio e imágenes que no se me van a olvidar fácilmente. Me pasó también con La carretera, de Cormac McCarthy, libro al que en cierto modo se parece.

Brillante.

A father, after all is a lot for a thing to be.

David Vann en la Biblioteca UPM

Marta Olea de Cárdenas

Angel Wagenstein. Lejos de Toledo. Libros del Asteroide, 2010

Esta es la historia de Albert Cohen, historiador especialista en arte bizantino y búlgaro exiliado en Israel que vuelve, como ponente en un Congreso, a la ciudad de su infancia Plóvdiv, una de las más bonitas y cosmopolitas de los Balcanes. Como conferenciante  visita el monasterio en el que tantas veces estuvo de niño, recorre las calles de su barrio, Ortà Mezàr (Cementerio del Medio) y camina a orillas del río Maritsa.

En una alternancia de sucesos pasados y presentes, empezamos a conocer a los que formaron parte de su infancia. Su abuela Mazal, una sefardí que sigue hablando ladino (castellano antiguo) y su abuelo Abraham, conocido como el Borrachón, hojalatero, amigo de sus amigos, de las tabernas y gran contador de historias. Ambos le criaron ya que era huérfano.

No cabe duda de que el Borrachón es un hombre instruido, que no sólo domina el ladino y el turco, sino que suelta palabrotas y juramentos en un búlgaro impecable, por no mencionar los floridos remiendos tomados de los idiomas gitano, armenio y griego a los que recurre en su batallar diario por el pan y por el botellín de anís con su huevo cocido.

Y se produce el reencuentro ¿casual? con Araxi Vartanian, la pequeña armenia, su compañera de quinto A de la escuela de primaria e hija de la profesora de francés, madame Vartanian .

Y si existe alguna razón por la que mereciera la pena que mis antepasados recorrieran quinientos años atrás el largo y agobiante camino desde Toledo a Plóvdiv, es el amor por una chica: Araxi Vartanian. ¡Sólo el amor, y nada más!

Guiado por Araxi visitan al bueno de Kostas Papadopoulos, griego de nacionalidad y llamado Kostaki el Eterno, fotógrafo diplomado “que supo retratar el hálito del tiempo” y que guarda en su taller millones de fotos que les permiten viajar al pasado.

Las fotos de la pandilla de su barrio tomada el último día de clase, con el gitanillo Sali descalzo, el turco Mehmed, los pequeños judíos y búlgaros, una pequeña niña armenia, con faldita abombada y coqueta y a su lado siempre el mismo niño pecoso, con rizos pelirrojos y gafas de miope, el joven Abraham Cohen.

Otra instantánea representa la imagen de la convivencia y del respeto, en ella están los tres pastores espirituales del barrio:

El rabino Menashé Leví, el pope Isaías y el mulá Ibrahim hodja. Ni que decir tiene que la figura central de la foto, que posa con la petulancia de un Napoleón entre sus fieles generales, es -¡quién si no!- Abraham el Borrachón… con su autoridad de juez imparcial que mantiene unas relaciones frías y despegadas con los tres dioses, hacía factible el suave equilibrio entre las diferentes religiones y nacionalidades en el barrio del Cementerio del Medio.

Una bonita historia de reecuentro del protagonista con su ciudad, Plóvdiv, su infancia y sus recuerdos.

Un homenaje a los sefardíes, los judíos que salieron de España allá por 1492 después del edicto de los Reyes Católicos, un canto a la tolerancia en un barrio multiétnico que se rompió con la torpeza de la política y la revolución comunista:

Guardan silencio las tumbas ortodoxas, católicas, judías, armenias y musulmanas. Nunca ha reinado la paz entre los vivos. Los muertos demuestran más sabiduría.

Angel Wagenstein nació en1922 en el seno de una familia sefardí en Plóvdiv, la ciudad protagonista de esta historia. Pasó su infancia exiliado en París por la militancia de su familia en movimientos socialistas y comunistas y regresó a su país siendo adolescente. En la 2ª Guerra Mundial fue arrestado y condenado a muerte en 1944 pero logró salvarse gracias a la entrada del Ejército Rojo. Acabada la guerra cursó estudios cinematográficos en Moscú y empezó una larga carrera como guionista y realizador. Su carrera literaria comenzó tardíamente con la publicación de la novela El Pentateuco de Isaac (1998), inicio de una ambiciosa trilogía dedicada al destino de los judíos en la Europa del siglo XX que se completaría más tarde con Lejos de Toledo (2002) y Adiós, Shanghai (2004). Actualmente vive en Sofía.

Angel Wagenstein en la UPM

La estampida, Zane Grey

Zane Grey. La estampida

Editorial Juventud.

Duros, indomables y resistentes, aquellos primeros hombres blancos que penetraron en las grandes llanuras, desérticas del Sur y del Oeste, registraron en la historia una parte de sus maravillosas aventuras, sus terribles experiencias y las extrañas cosas que vieron.

Recorrieron muchos centenares de leguas, según dice su historiador Castañeda, a través de enormes llanuras de arena, desnudas, tan desprovistas de árboles y piedras, que se veían obligados a amontonar el estiércol, a fin de reconocer, al regreso, el camino que siguieron a la ida.

Aquellos primeros hombres blancos que recorrieron esas inhóspitas tierras en busca de aventuras y fortuna fueron exploradores españoles. Al igual que otros aventureros que recorrieron las tierras más al sur de río Grande y que también mencionamos en Nosolotécnica, las penalidades a las que se enfrentaron les llevo prácticamente a la muerte y  el descubrimiento de un animal desconocido para ellos, el bisonte, lo que los salvó.

En todo su camino, a través de aquellas grandes llanuras de hierba y arena, los españoles encontraron rebaños de bueyes jorobados, en tanto número como las ovejas de España…Los fatigados y extraviados viajeros estaban casi muertos de hambre y, gracias a los búfalos, encontraron la comida que tanto necesitaban.

Muchos años más tarde, la llamada a la región inexplorada, la llamada a la frontera sigue intacta. Tomas Doan, nuestro protagonista, la ha recibido y no puede resistirse.

Qué sentirían aquellos hombres y mujeres cuando se adentraron en esos territorios desconocidos, cuando vieran por primera vez aquellos inmensos rebaños de bisontes, la naturaleza más salvaje y virginal.

Cómo sería ese primer contacto con los nativos, qué impresión recibirían al verlos por primera vez

Qué tenía el Oeste para atraer a tantos exploradores y aventureros. Qué fuerza mágica hace que una persona se adentre en un terreno desconocido, en una inmensidad plagada de peligros y de incertidumbres. Quizás conseguir una fortuna, dejar atrás un pasado, sentir que uno es dueño de su propio destino, de su libertad, de ser en definitiva un hombre libre.

En un tiempo actual en el que no podríamos tener esa sensación primigenia, disfrutar con la narración de las aventuras de aquellos hombres en el antiguo Texas siempre será un buen antídoto contra esta realidad presente no tan fascinante y no tan libre.

Zane Gray nació en Ohio en 1872 y murió en California en 1939.

Grey en la Biblioteca Universitaria UPM

 

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