Avenger, Frederick Forsyth

carátulaFrederick Forsyth
Avenger / Vengador
(y/o Hablando con el diablo)

Confieso que soy refractaria a los Best Sellers, es un prejuicio (no sé si absurdo), tangible en mi caso. Convendremos que en principio el exceso de audiencia no necesariamente implica falta de calidad literaria. Ahí tenemos el claro ejemplo de la Biblia, con toda seguridad el mayor best seller de todos los tiempos; preguntado Bernard Shaw (reconocido escéptico) sobre el carácter divino de la Biblia, declaró que cualquier libro con su calidad literaria está animado por un espíritu bendito (blessed by a holy spirit).

En este caso, he tenido que quedarme aislada, sin lectura, después de devorar una indolente novela negra (la trilogía del Baztán) y con un claro síndrome de abstinencia, para decidirme por Avenger (Vengador) de Frederick Forsyth. Parte del desagrado inicial parte del título traducido que suena a novela del oeste tipo serie B.

Mi sorpresa ha sido notoria cuando me he encontrado un texto sobrio, de estilo periodístico, muy bien informado sobre los entresijos de las guerras de Vietnam y de Bosnia; sobre el funcionamiento del FBI y la CIA; sobre el mercado armamentístico y la impunidad de los criminales de guerra. No es un texto bulímico, en el sentido de que es factible leerlo detalladamente, sin glotonería, pero con gusto. En todo caso es una novela negra, que animada por una base real, describe la desaparición de un joven americano en la guerra de Yugoslavia y aprovecha el contexto para dar una variedad de pincelas de inclemente realismo.

foto del autor

El periplo vital del británico Frederick Forsyth (1938) parece la base de este informado discurso: piloto de la RAF a los 19, trabaja posteriormente para la BBC y es enviado en 1965 a Biafra. En 1969 escribe su primera novela basada en su experiencia como periodista para Reuters en Francia. El caso es que me habían avisado que los seguidores de Forsyth son numerosos y devotos, y reconozco que no está carente de un cierto estilo (no alcanzaría a decir encanto).

En todo caso para aquellos millennials (jóvenes nacidos al amor del cambio de milenio o ligeramente antes) que sientan una cierta intriga de base histórica por conocer las naturaleza y brutalidad de las matanzas que tuvieron lugar en los años 90 del siglo pasado en Bosnia, me atrevería a decir que es un texto muy revelador, aunque para evitar apologías o sesgos puedo recomendar como contrapunto: Hablando con el diablo (entrevistas con dictadores), entre los que se encuentra Milošević (curiosamente entrevistan a su mujer, doctora y profesora, que parece ser que era la que mandaba). Este libro editado por Turner (Fondo de Cultura Económica) recorre 8 entrevistas con dictadores y allegados desde África, a Europa, pasando por América; duro pero recomendable.

Y como muestra un botón en palabras de la profesora Mira Marković, señora de Milošević:Cubierta: Hablando con el diablo : entrevistas con dictadores

No veo el terrorismo como un fenómeno ligado a un solo pueblo, a un solo estado, a una sola religión. El terrorismo es simplemente un método más de hacer la guerra.

Vengador y otras obras de Frederick Forsyth en: Biblioteca UPM

Dos amigas. Elena Ferrante

Dos amigas

Elena Ferrante

Lumen

Dos amigas es una saga de cuatro libros: La amiga estupenda, Un mal nombre, Las deudas del cuerpo y La niña perdida.

Narra en tono autobiográfico la vida de un conjunto de familias de un barrio humilde de Nápoles, y más concretamente de una pareja de amigas cuya relación transita entre la fusión y la fricción. Recorre (así como de pasada, sin pontificar) 60 años de la historia de Italia, desde los años cincuenta del siglo pasado hasta la actualidad, y va ampliando el espectro de personajes para incluir perfiles de la intelectualidad universitaria y del mundo editorial italiano. Son cuatro novelas cautivadoras, que te atrapan desde el primer momento; está sembrada de personajes secundarios muy bien perfilados; transmite honesta vitalidad.

Carátulas

“procuraba no olvidar que somos seres muy abarrotados de física, astrofísica, biología, religión, alma, burguesía, proletariado, capital, trabajo, beneficios, política, montones de frases armónicas, montones de frases disonantes, caos dentro y caos fuera”

Esta saga de más de 1500 páginas se ha traducido y distribuido en más de treinta países y ha generado no poca curiosidad en parte porque el autor/a (ahora sabemos autora) se esconde tras un pseudónimo: Elena Ferrante.

Seudónimo

El reciente desenmascaramiento de la autora (octubre de 2016) ha generado no poca controversia (pincha aquí), dado que para llevarlo a cabo el periodista ha recurrido a analizar las cuentas de la pequeña editorial matriz, y de sus traductores (entre los que se cuenta la autora). En cierto modo yo me solidarizo con ella; se intuye innecesario dar notoriedad a alguien que aspira a pasar inadvertido, carente de intenciones taimadas o hirientes. Es una investigación bien llevada con un fin de dudosa relevancia, quizás para simple gloria del periodista implicado.

 “ se sintió humillada por haber vivido atribuyendo poder a cosas que en jerarquías corrientes contaban poco: el alfabeto, la escritura, los libros. Hoy pienso que ella, que parecía tan desencantada, tan adulta, puso fin a su infancia justo en esos días.”

SOFIA PETROVNA, una ciudadana ejemplar. Lidia Chukóvskaia

carátula del libroSOFIA PETROVNA, una ciudadana ejemplar
Lidia Chukóvskaia
Madrid : Errata Naturae, 2014

Esta es una novela rusa que narra con desapasionamiento e íntima veracidad el lento e inexorable proceso de caída en desgracia de ciudadanos anónimos durante la época estalinista de la Gran Purga. Son ciudadanos, incluso ejemplares de pura normalidad, carentes de significación política e incluso afectos al concepto primigenio de la revolución rusa.

“ Había una sola cosa de la que no se había enterado durante esas dos semanas: ¿por qué habían arrestado a Kolia? ¿Quién iba a juzgarlo y cuándo? ¿De qué lo acusaban? ¿Cuándo iba a terminar ese ridículo malentendido de una vez por todas y volvería a casa?”

retrato de la autoraEs la primera vez que se traduce al castellano esta novela de tintes autobiográficos. Uno de sus mayores valores es que fue escrita durante el periodo estalinista (entre 1939 y 1940) aportando detalles de la vida diaria que sería difícil obtener desde el recuerdo.

“La noche pasada en la cola, una mujer le había dicho a otra (Sofía Petrovna la había oído): ‘¡Dices que volverá! Los que van a parar allí no vuelven jamás’ A Sofía Petrovna le habría gustado cortarla, pero prefirió no inmiscuirse. En nuestro país no mantienen a inocentes en la cárcel. Y sobre todo a patriotas soviéticos como Kolia. Se aclarará todo y lo dejarán libre”

La novela se escribió en un cuaderno escolar y estuvo 50 años escondida ante la imposibilidad de publicarla. Lidia Chukóvskaia, su autora, vivió en persona el proceso de depuración de la Gran Purga, pues su marido (un conocido físico teórico relacionado con la teoría cuántica y la relatividad general) fue detenido en 1937 y ejecutado en 1938.

El final de la novela es sorprendente, dejémoslo ahí.retrato de su marido ejectutado en 1938

Leí esta novela en navidad. La encontré por casualidad en la librería Los Editores. Me atrapó y la terminé apenas en dos días, y he tenido que re-leerla con delectación este final de agosto para ser capaz de destilar mínimamente su valor; el estilo es magnífico, sencillo, claro, cercano, creíble e incluso amable en la adversidad.

Lidia Chukóvskaia vivió toda su vida en la URSS y la redacción de cartas de apoyo a científicos señalados por el régimen como Sajarov, tuvo como consecuencia la retirada del derecho de publicación en la URSS. Murió en San Petersburgo en 1996.

Hay que agradecer a la Editorial Errata Naturae una atenta publicación en la colección el Paisaje de los Panoramas.

Livianas lecturas para días de examen: Mary Ann Clark Bremer y Rachel Bespaloff

Y lo primero que quiero decir es que me gustaron mucho vuestras propuestas de lectura en el Día del Libro; incluso salí corriendo a buscar la Ética Borrosa, que tuve que encargar y esperar impacientemente.

Cubierta de El librero de París y la princesa rusa, Mary Ann Clark BremerY por eso, ahora que llegan estas fechas, pienso que agradeceréis alguna recomendación liviana. Siempre me acuerdo de mis días de estudiante. Terminadas las clases, los días se sucedían largos e intensos, plenos de concentración, saltando de materia en materia. Siempre la misma secuencia: cuántos días tengo para preparar el examen, tantos temas al día, me dejo algún día por si acaso calculo mal, y otro de repaso; horas y horas en la biblioteca.

Como no estudiaba en la biblioteca de la Escuela, sino en una cercana a mi casa, no tenía la válvula de escape de la relajada conversación entre amigos. Mi evasión era alguna novelita fácil o algún opúsculo; no debía tener más de 100 páginas para no provocar daños irreversibles, y es que en la mayoría de las ocasiones empezaba y no era capaz de dejarlo hasta el final.

Pensando en eso os traigo dos propuestas de lectura: El librero de París y la princesa rusa y De la Ilíada.

El primer texto es de Mary Ann Clark Bremer, una americana cosmopolita que claramente vivía de las rentas. Está editado por Periférica, describe delicadamente una anécdota aparentemente verídica que ella vivió en el París de postguerra. Casi cualquier texto de esta editorial, como otros ya reseñados en la colección Largo Recorrido (La librería ambulante, El arte de la fuga), es liviano, ligero y apto para época de exámenes.

El segundo libro, De la Ilíada, está escrito por Rachel Bespaloff y editado por la Editorial Minúscula. Es mucho más poético, más sentido, más abstracto y preciso. Desgrana la Ilíada comparando agresiones y desafueros con las locuras de entreguerras y de la Segunda Guerra Mundial: “el escándalo del sufrimiento inútil”.carátula del libro: De la Ilíada, Rachel Bespaloff

La exigencia de justicia no brota del mismo fondo en el profeta y en el sabio. El uno espera la justicia sólo de su Dios, mientras que el otro la espera únicamente de lo mejor de sí mismo, como el mayor don que el hombre puede conceder al hombre.

Bueno, pues esta es la recomendación, buscad en las bibliotecas que tengáis a mano textos de estas dos editoriales (u otros de las muchas editoriales independientes españolas), o bien microrrelatos para la hora de la siesta. Que vaya bien.

La ciencia moderna y la anarquía. Piotr Kropotkin

CarátulaLa ciencia moderna y la anarquía.
Piotr Kropotkin
2015

La vida de Piotr Kropotkin (1842-1921) tiene un cierto paralelismo con la de  Lev Tolstoi (1828-1910): ambos son rusos del siglo XIX, hijos de aristócratas, forman parte durante un tiempo del estamento militar (y participan en campañas militares); viajan por una Europa convulsa y revolucionaria (1830, 1848), y se declaran en un determinado momento de su vida anarquistas (anarquista cristiano en el caso de Tolstoi). Claro que Tolstoi se vuelca en la literatura mientras que Kropotkin es un hombre de ciencia: geógrafo participa en varias expediciones científicas en nombre de la Sociedad Geográfica Rusa. Kropotkin es también un ideólogo y un teórico del anarquismo que llega a afiliarse a la AIT (primera internacional obrera), en principio a favor de Marx y posteriormente de Bakunin. Hay una diferencia adicional entre estos dos personajes: Kropotkin vive la revolución rusa (1917) y Tolstoi no.

Lo que más me ha gustado de este texto (editado en España en 2015 conjuntamente por las editoriales la Mala Testa, Tierra de Fuego y Editorial Eleuterio) es su visión histórico-científica. Es completamente holista, explica el resurgir de la ciencia moderna como una consecuencia de la rotura de las ataduras que la constreñían respecto a poderes fácticos como la Iglesia, y cómo esa quiebra del vasallaje intelectual es consecuencia también del ambiente socio-político republicano y revolucionario entre 1830 y 1848. De hecho, afirma que fue tras la revolución de 1848 cuando Darwin y Wallace se atrevieron a afirmar sus enseñanzas evolutivas “heréticas”. Teoría evolutiva en la que Darwin incluyo al ser humano como parte del flujo en la lenta evolución fisiológica.

kropotkin

Kropotkin carga las tintas contra el abuso que hacen los metafísicos (Schelling y Hegel entre otros) del método dialéctico “poniendo palabras allí donde faltaban ideas” (cita atribuida a Goethe por el autor), y reivindica para la política la claridad expositiva y la precisión del método científico (inductivo-deductivo).

“Todos y cada uno de los hombres de ciencia mencionados volvieron a la sencillez, exactitud, y podría decir la belleza de estilo que caracterizó a los seguidores del método inductivo, …, libres del énfasis metafísico”

Acudimos de la mano de Kropotkin al nacimiento de la Sociología como ciencia (1851). Kropotkin dedica un importante esfuerzo a demostrar que la teoría de la evolución de Darwin es mucho menos simplista de lo que se le ha atribuido. Concretamente en el libro El Origen del Hombre que siguió al conocidísimo Origen de las Especies, se hace una comparación de las leyes del apoyo mutuo y del enfrentamiento mutuo.

“aquellas especies que contienen el mayor número de individuos solidarios, cuentan con mayores probabilidades de supervivencia y de multiplicación, … y el instinto social es un instinto más fuerte, más permanente y más activo que el instinto de supervivencia”

“toda nuestra educación religiosa, histórica, jurídica y social está imbuida de la idea que los seres humanos, abandonados a si mismo retornarían al salvajismo,… sin embargo, los usos y las costumbres creados por la especie humana para asegurar el apoyo mutuo, la defensa mutua, y la paz en general, fueron precisamente elaborados por una masa anónima”

“el anarquismo no se contenta con las conclusiones metafísicas de tiempos pasados sino que se ajusta a unas bases naturalistas”

Kropotkin refiere su visión de la anarquía como ciencia (que evoluciona por aproximaciones sucesivas) en la concepción de una sociedad donde las relaciones no estén reguladas por leyes, ni autoridades, sino por medio de un mutuo acuerdo siempre revocable: nada de autoridad, nada de gobierno, nada de inmovilidad. La sociedad no exigirá nada al individuo que no haya voluntariamente aceptado. Kropotkin ve en la anarquía un ideal social pero no una utopía, que la situaría en el margen de lo irrealizable. Es en cierta medida entrañable su fe en el ser humano.

Me gustaría destacar las tres principales funciones de la vida social según Kropotkin: Arte, Ciencia e Industria. Libros como este nos demuestran que la dicotomía entre ciencias y humanidades simplemente no existe.

Cita

La parte y el todo. Werner Heisenberg

Carátula en castellano

La parte y el todo, Der teil und Ganze

(Werner Heisenberg)

Werner Heisenberg (1901-1976), fue un prusiano de alma y corazón, que enunció (imagino a su pesar) el Principio de Incertidumbre (1925). Esta es una circunstancia no arbitraria que siento relacionada con su contexto: el periodo de entre guerras (1918-1939).

En nuestra sociedad actual, la ciencia es celebrada como conocimiento intersubjetivo independiente del contexto; las humanidades (enredadas en otros quehaceres) pareciera que no han sido invitadas a participar de dicho conocimiento, y así andamos como vizcondes desmediados cada cual (científicos y humanistas) con su cruz.

Este libro, es para mí la demostración palmaria de la inutilidad de dicha reivindicación de independencia. El profesor Heisenberg va desgranando la física, y a ratos su biografía en el contexto de una Alemania aterrorizada por la crisis económica (expresando el deseo de una naturaleza limpia de los jóvenes, de esperanza, de identidad, ya se intute la locura); francamente a ratos uno puede anticipar la situación que describe Günter Grass mientras pelaba la cebolla, con la diferencia evidente que este último texto se escribió en 2006, mientras que Der teil und Ganze data de 1969.

Heisenberg (joven) y Bohr (derecha)Werner Heisenberg se atreve a abordar en este libro aspectos de política e historia, y dedica una gran atención a su coetáneo el físico danés Niels Bohr, en las antípodas de la concepción prusiana del mundo. De hecho, cuando Heisenberg se desplaza al instituto de investigación de Bohr, éste le lleva (solos los dos) a hacer esquí de fondo en un lugar aislado para conocerlo mejor; está claro que desea formarse una imagen del joven lejos de ideas preconcebidas (a favor o en contra) que necesariamente acompañan a un joven Heisenberg procedente una Alemania en plena expansión nazi; todavía hoy la relación entre estos dos grandes físicos y seres humanos suscita gran atención, y podemos encontrar emocionadas referencias muy recientes al respecto.

Es increíble asistir como observadora (calladita en un rincón) a la gestación y discusión de los conceptos de la física cuántica (con Einsten, con Bohr, con Pauli); y es emocionante comprobar que el principal problema con el que se encuentran es lingüístico puesto que los conceptos y razonamientos de la física clásica no encajan en el ámbito de la física cuántica:

“Debemos tener claro que el lenguaje sólo puede utilizarse como en la poesía, es decir, no se trata de presentar hechos de forma precisa, sino de generar imágenes en la conciencia del oyente y establecer conexiones ideológicas”

“El lenguaje es una especie de red tendida entre los hombres; pendemos de ella con nuestro pensamiento, con nuestras posibilidades de conocimiento”

“los grandes talentos (sólo) aportan la representación externa de los nuevos contenidos pero no son ellos los que producen los nuevos contenidos”

Carátula en alemánEn el Capítulo 12 refiere su visita, en 1933, al ya septuagenario Max Planck (1858-1947), hundido en el marasmo en el que se agita su tierra:

“Me parece que todo aquel que pueda hacer algo, y que, a causa de su raza, por ejemplo, no se vea obligado a exiliarse, debería intentar quedarse e ir preparando un futuro lejano. Sin duda esta tarea será muy difícil y peligrosa. Los compromisos que haya que contraer serán reprochados más tarde, con razón, y, quizás castigados… De ahí que, al fin y al cabo, cada uno estará a solas con su propia conciencia. Por supuesto que no puedo reprochar a nadie si toma otra decisión…Piense sólo en el tiempo que vendrá después a la hora de decidir qué hacer”

La parte y el todo se ha publicado en España en 2004 por Ellago Ediciones, yo lo releo a veces para recordar que por encima de todo los científicos, como los demás seres humanos, están animados por pasiones, esperanzas, y perseguidos por sus miedos y demás bestias negras.

cita

Werner Heisenberg en: Biblioteca UPM.

Icosaédrico Eco (in memoriam)

Cita de Umberto Eco

Icosaédrico Eco (In memoriam)

Un icosaedro es un poliedro de 20 caras. Esta es la metáfora que personalmente más me encaja para Umberto Eco, dada la multiplicidad de disciplinas, intereses y conocimientos con que nos sedujo.

Una personalidad multidimensional de estas características pone quizás en tela de juicio el refrán: el que mucho abarca, poco aprieta. En este caso, hay consenso abarcó y profundizó mucho, no fue simplemente un diletante.

Aunque en el icosaedro las caras son iguales, la percepción que tenemos de Umberto Eco está más sesgada hacia la novela: El nombre de la rosa o El péndulo de Foucault, o los artículos periodísticos.

Yo me quedo con tres aspectos (caras): su vertiente académica como gran profesor (Cómo se hace una tesis),  su enfermiza bibliofilia (afirmaba que sólo un bobo pensaría que sólo los libros que se han leído están en una biblioteca particular), y con su sentencia (y libro) Traduttore, Traditore!.

icosaedro

Del primero recuerdo la enorme impresión que me produjo, a principio de los 90 del siglo pasado (cuando yo comenzaba mi tesis doctoral), su mente afilada, y tan bien organizada. El pertenece al ámbito de las humanidades (yo no) pero fue capaz de demostrarme cómo definir cualquier problema y el consecuente esqueleto del documento de tesis en minutos: si decidiera escribir sobre… Me lo pasé de cine.

Con el segundo aspecto relacionado con la bibliofilia, mi alma puritana se sintió herida, yo sí pensaba que sólo se debería disponer de lo leído, y comprendí entonces que una biblioteca no es una exhibición de intelectualidad, sino un oráculo al que consultar tus desvelos.

De su dimensión como semiólogo me quedo con su explicación de la sentencia Traduttore, Traditore!, pues si te ajustas a la letra puedes perder o lacerar el contenido, y si te ajustas al contenido la traducción es probablemente demasiado libre.

Una personalidad como la suya no se diluye ni desaparece fácilmente, ahora escuharemos su Eco desde sus libros.

He hablado de tres aspectos, ¿Qué pasa con los otros 17? la pelota está en vuestro campo.

cita de U.Eco

Umberto Eco en la Biblioteca UPM

Veinte años de un hijo (60 años después). Ángela Figuera, María Bengoa

La poeta Ángela Figuera (1902-1984), María Bengoa

La poeta Ángela Figuera (1902-1984)

María Bengoa

Ángela, cuya imagen se disipa entre los vapores de nuestra memoria colectiva, fue una poetisa que “Tocó la Tierra”. Represaliada de la Guerra Civil: perdió la plaza de docente, y le fue retirado el título universitario; de su desgarro nacen muchos de sus poemas. Tenemos que agradecer a la obra social de una caja de ahorros (BBK) su biografía, que figura en la colección temás vizcaínos (Ángela nació en Bilbao) aunque probablemente es tan vizcaína como la tortilla de patatas (que es de todos), como así lo atestigua su periplo vital.

Ángela fue especialmente reconocida por León Felipe (que prologó “Belleza Cruel”,  disculpándose por la crudeza del trato que habían dispensado los poetas exiliados a los poetas del exilio interior), y por Pablo Neruda que dedicó un sentido homenaje a los poetas de su generación: “hemos sido separados por errores propios y ajenos, por profundos dolores, por un silencio imposible…” (texto cuyo facsímil figura como anejo en la Antología Total de Ángela).

Con motivo del 20º cumpleaños de su hijo (catedrático emérito de esta Universidad) escribió este poema del que ahora se cumplen 60 años (este año Juán Ramón cumpliría 80 años); incluimos algunas estrofas:

Veinte años de un hijo

Ángela Figuera Aymerich (1902-1984)

Muchachos, torres, álamos rectamente creciendo,

cuajando reciamente, modelándose firmes;

rompiendo las cortezas, desclavando ventanas.

Muchachos, hijos míos, a vuestros veinte años,

yo vieja, yo cansada, yo madre, me dirijo.

Al fin, tengo que hablaros, muchachos, hijos todos

nacidos de mi entraña,

nacidos en el fuego y en la sangre y la pólvora

una noche sin sueño cuando mi hijo nacía.

Nacía con vosotros,

lloraba con vosotros un profético llanto

sobre una tierra triste ya cebada de lágrimas;

caía con vosotros en medio de la herida

de España, en los escombros de sus bellas ciudades,

para dormir un sueño de metralla sin pájaros

en una frágil cuna que cercaban las hienas.

Dejadlo todo atrás. Para nosotros

quedó la infamia, el látigo, el grillete.

Nosotros ya secamos nuestras venas,

quemamos nuestros pies y nuestras manos

y hay demasiada hiel en nuestras bocas.

Vosotros, no. Vosotros, adelante.

Tenéis la mano a punto y la esperanza.

muchachos, hijos míos, ya tan hombres,

los que cumplís veinte años este día.

Esta semana hemos despedido con cariño a su hijo Juan Ramón, fallecido recientemente. Valga esta circunstancia para rescatar la obra de Ángela Figuera Aymerich de un olvido injusto.

Identidades Asesinas (Amin Maalouf)

Carátula del libroIdentidades Asesinas
Amin Maalouf
Madrid : Alianza, 2004

Este libro de Maalouf me llegó auspiciado por una recomendación cercana, de esto hace ya unos años y, sin embargo, de pronto afloró desde el subconsciente como una necesidad imperiosa de relectura. Pienso que pueda acompañar y suavizar las impresiones en estos tiempos inciertos. Lo que sigue es un pequeño resumen de cosecha propia aderezado con palabras directas del autor.
La identidad es el resultado inacabado de un proceso iterativo de construcción y reconstrucción de la individualidad; no es un proceso cierto, ni determinista, ni tan siquiera reversible, pues nunca volvemos a ser los que fuimos; en este sentido la entropía es siempre creciente.
La identidad es más una aleación que una cristalización, pues siempre podemos añadir e incorporar paulatinamente nuevos y viejos elementos que se funden en el todo; no es una yuxtaposición, y no podemos destejer la urdimbre.
Algunos componentes de nuestra identidad, individualidad, a ratos se inflaman, en un proceso orgánico de queja y dolor. Son aquellos aspectos que en cada momento se ven más amenazados: lengua, etnia, religión, género, orientación sexual… ¿Qué elementos o factores pueden desvelar la aparición o gestación de una identidad asesina? Para entenderlo, debemos en primer lugar definir esta desviación de la identidad hacia la autodestrucción.

“Identidad asesina es aquella que reduce la identidad a la pertenencia de una sola cosa e instala a los hombres en una actitud parcial, sectaria, intolerante, dominadora y a veces suicida. Su visión del mundo, está por ello sesgada, distorsionada”…
“Cuando asignamos a una comunidad el papel de cordero y a otra el de lobo, lo que estamos haciendo, aun sin saberlo, es conceder por anticipado la impunidad a los crímenes de una de las partes”.

Como contrapunto Maalouf ofrece el concepto de Identidad Fronteriza:

foto del autor“Desde el momento en que concebimos nuestra identidad como integrada por múltiples pertenencias, unas ligadas a la etnia y otras no, una ligadas a la religión y otras no, y nos vemos a nosotros mismos en nuestros orígenes y nuestra trayectoria… se establece una relación distinta con los demás, y también con los de nuestra propia tribu”…
“No podemos obligar a miles de millones de personas desconcertadas a elegir entre afirmar a ultranza su identidad y perderla por completo, entre el integrismo y la desintegración”…
“los fronterizos que sean capaces de asumir plenamente su diversidad servirán de enlace entre diversas comunidades y culturas, y en cierto modo serán el aglutinante de las sociedades en las que viven.”
“Sueño con un mundo en el que la necesidad de espiritualidad este disociada de la necesidad de pertenecer a algo… Ya no basta separar la iglesia del estado, igualmente importante es separar religión e identidad”

Maalouf recomienda y alienta la búsqueda en nosotros de aquellos aspectos que nos permitan construirnos en la individualidad desde el reconocimiento de nuestro mestizaje: todos somos migrante (e ó in), el género humano se caracteriza precisamente por ello. Realiza Maalouf una pequeña recopilación de teorías y hechos ciertos que aporta como razones, nunca incontestables; se percibe el deseo de réplica y contestación.

“De todas la pertenencias, la lengua es casi siempre una de las más determinantes…Un hombre puede vivir sin tener ninguna religión, pero no sin tener ninguna lengua. Otra observación igualmente obvia es que la religión tiene vocación de exclusividad, y la lengua no. Es posible hablar simultáneamente hebreo, árabe, italiano y sueco, pero no es posible ser al mismo tiempo judío, árabe, católico y luterano”

“No debemos convertir el deseo de identidad en objeto ni de persecución ni de condescendencia, sino que hemos de observarlo, estudiarlo con serenidad, comprenderlo y después amansarlo, domesticarlo”

Este libro está editado en múltiples formatos. Quizás los magos de oriente, con sus sospechosos paquetes, puedan incorporar este pequeño gran texto a su caravana esta navidad. Feliz Año.

P.D. Amin Maalouf es un raro ejemplo de clásico contemporáneo. Nacido en Beirut (1949) y residente en París, es autor de libros muy reconocidos como León el Africano, La Roca de Tanios, Un siglo después de Beatrice, Samarcanda, y Las Cruzadas vista por los árabes, entre otros.

cita

Amin Maalouf en: Bibliotecas UPM.

Molinos de viento en Brooklyn. Prudencio de Pereda

Carátula del libroMolinos de viento en Brooklyn

Prudencio de Pereda

Editorial: Hoja de Lata

2015

Un relato autobiográfico de inmigrantes, con el aliciente de referir las peripecias en el Nueva York de la primera mitad del siglo pasado, de una comunidad, no irlandesa ni italiana, sino española. Un libro de curiosa factura, recién publicado en España (octubre de 2015), traducido, puesto que su lengua original es el inglés: Windmills in Brooklyn (1960). Es más, la audiencia esperada en su origen fue claramente anglosajona, pues para explicar las diferencias entre el acento gallego y andaluz recurre a la comparación del aire de Nueva Inglaterra y el de Texas (símil de difícil proyección en nuestro entorno).

La comunidad española que se describe es amplia y curiosa, tiene un oficio bien definido: los teverianos, es decir, vendedores ambulantes de puros habanos (o eso dicen) con toda la picaresca asociada a los buhoneros, buscones de poca monta y a los lazarillos.

Este relato narra con cariño, las dificultades de un patriarca de familia (el abuelo) que trasplantado de su actividad original (camarero de alto postín antes de inmigrar allende los mares), se ve en la necesidad de ganarse la vida como teveriano, actividad que ejerce sin convencimiento y hasta con sonrojo, pero en la que se ve condescendientemente apoyado por otros personajes (de menos escrúpulos) que lo admiran.Fotografía de Prudencio de Pereda

El título proviene precisamente de la recriminación que la abuela efectúa al carácter quijotesco del abuelo: “se te olvidó que no hay molinos de viento en Brooklyn”. Resulta muy interesante el ambiente conservador y al mismo tiempo algo amoral que lo envuelve, similar a lo que ocurriera en la sociedad victoriana donde se daban comportamientos tremendamente dispares y socialmente consentidos.

El autor, Prudencio Pereda, es el primer miembro de la familia que llega a la Universidad: el University College de Nueva York, aunque no es el personaje más boyante económicamente de la familia (o quizás deberíamos decir precisamente por eso). Prudencio sigue la estela del abuelo, mientras que el hermano (auditor de cuentas) se afianza en la vida según los criterios de la abuela: sobrio pragmatismo, oportunismo sin alardes.

Es libro de una tarde de disfrute, así lo he comprobado con varios miembros de la familia. Prudencio Pereda, escribe al mejor estilo Baroja, aunque él aspiraba a asemejarse a Hemingway, con quien entabla relación literaria. Es Hemingway quien lo recluta para escribir el guion del documental Spain in Flames, en el que se describe la situación de la Guerra Civil en España; colabora también el guion de The Spanish Earth. Trabaja en él con Lillian All the girls we loved, Prudencio de PeredaHellman, y John Dos Passos, y con el conjunto de escritores e intelectuales que se oponen a la política del senador Joseph McCarthy. Una de sus novelas: all the girls we loved llego a vender 500.000 ejemplares, después se apagó, y hoy la editorial Sensibles a las Letras lo recupera para el lector hispano hablante.

Yo lo he encontrado en la librería De Viaje, que es una librería peculiar, un curioso experimento de escasos pero relevantes fondos bibliográficos: novedosos y ultra-clásicos, específicos y variados, siempre prestos a describir entornos y vivencias, tanto en gran formato como en bolsillo, para viajar tanto en el espacio como en el tiempo.

Prudencio de Pereda en la Biblioteca UPM

For my part, I travel not to go anywhere, but to go.

I travel for travel’s sake.

The great affair is to move

 

Robert Louis Stevenson

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