Einstein: notas autobiográficas

Cubierta de Notas autobiográficas, Albert EinsteinAlbert Einstein
Notas autobiográficas
Alianza Editorial

En nuestro imaginario, un texto autobiográfico incluye casi necesariamente detalles de la vida personal del autor y de su entorno, de sus anhelos y zozobras, de manera no necesariamente lineal, ni completa; algo así como una declaración de principios a título (o no) de confesión íntima. Sobre esta materia, sin embargo, el texto de Einstein es completamente ajeno.

Cabe recordar, para paliar esta ausencia, que Einstein (1879-1955) es un bávaro de familia judía (nació en Ulm), científico iconoclasta, premio Nobel de física, padre de la teoría de la relatividad, pacifista en la primera guerra mundial y defensor del programa atómico americano en la segunda (con notable arrepentimiento de su uso militar); visitó España en 1923 auspiciado por la Junta de Ampliación de Estudios presidida por Santiago Ramón y Cajal, viaje que obtuvo una marcada contestación y repulsa por parte de los sectores conservadores, y un curioso apoyo de los movimientos obreros probablemente como contrapeso.

Sus notas autobiográficas (apenas 90 páginas en formato octavilla) son un testimonio de sus pensamientos: ese curioso proceso recursivo de ensoñación que sólo se vuelve transferible cuando se materializa en conceptos. Einstein dedica parte de su escrito a declarar cuándo comenzó a pensar y la relevancia que eso supuso en su vida: el comienzo de su existencia consciente (pienso luego existo).

Einstein se muestra agradecido al Instituto Politécnico de Zurich (aunque a la postre no le fuera muy bien en él) sobre todo por la libertad de que disponía en el estudio en comparación con los modernos métodos de enseñanza. Según sus propias palabras:

Es casi un milagro que los modernos métodos de enseñanza no hayan estrangulado ya la sagrada curiosidad de la investigación, pues aparte de estímulo esta delicada plantita necesita sobre todo libertad… Pienso que incluso un animal de presa sano perdería la voracidad si, a punta de látigo, se le obliga continuamente a comer cuando no tiene hambre.

Es muy hermoso y elocuente ver como intentaba entender las inconsistencias y paradojas de los conocimientos físicos que se iban acumulando y que en último término dieron al traste con la infalibilidad de la mecánica de Newton.

Basta ya. Newton, perdóname; tu encontraste el único camino que en tu época era todavía posible para un hombre de la máxima capacidad intelectual y de creación… aunque ahora sabemos que hay que sustituirlo por otros más alejados de la experiencia inmediata si aspiramos a una comprensión más profunda de la situación. ¿Pretende ser esto una necrológica? Yo contestaría que en esencia sí.

El análisis de la gravitación a la luz de la moderna teoría de campos (la curvatura del espacio debida a la masa de los objetos), la masa y la energía como caras de una misma moneda, o la interrelación de espacio y tiempo, son aspectos que afloran en el texto de una manera natural, con un lenguaje sencillo y un pensamiento profundo.

La posibilidad de adentrarse en la mente de un pensador como Albert Einstein al módico precio es 8,95 euros es algo que debemos agradecer al editor que instigó su redacción (Dr. Schilpp) y en castellano a la editorial Alianza. Feliz ensoñación.

La imaginación es más importante que el conocimiento, pues el conocimiento es limitado y la imaginación envuelve el mundo.

Albert Einstein

Albert Einstein en la Bblioteca de la UPM

Escuchar a los muertos con los ojos y otros cuentos chinos

Cubierta de Borges oral, Jorge Luis BorgesBorges, Feynman y Jullien entre otros

Esta imagen tan evocadora hay que agradecérsela a Quevedo:

Con pocos, pero doctos libros juntos,
vivo en conversación con los difuntos,
y escucho con mis ojos a los muertos

(F. Quevedo)

Hay casos en que la voz es especialmente directa, cálida, imperecedera… como en la conferencia escrita o transcrita. Este género se ha popularizado desde hace 100 años gracias a la aparición de los medios de grabación y transcripción.

Una conferencia no es un discurso y tampoco una clase, es un género ambiguo, dirigido a un público amplio, a veces simplemente advenedizo que acude por mor de su cultivo personal y disfrute.

Hay un texto minúsculo, precioso (Borges oral), una esencia destilada del autor, editado por Alianza al módico precio de 6 euros (sólo el necio confunde valor y precio). Las conferencias que recoge versan sobre los más diversos temas: el libro, el tiempo, la novela negra… Borges (ya ciego) recurre a un discurso en espiral, vuelve y se revuelve para acunar al oyente /lector que va interiorizando detalles inesperados; nunca sería igual con un discurso lineal.

“Un verso bueno no permite que se lo lea en voz baja, o en silencio. El verso siempre recuerda que fue un arte oral antes de ser un arte escrito, recuerda que fue un canto”Cubierta de El placer de descubrir, Richard P. Feynman

Parecería que es la conferencia un género exclusivo de las humanidades, consideradas las ciencias en su aspecto más prosaico, pero nada más alejado de la realidad. Los físicos y químicos teóricos son dados a grandes hazañas en este género. Tal es el caso de Richard Feynman de quien podemos encontrar varios textos dedicados a sus conferencias como Siete piezas fáciles y El placer de descubrir. Este último editado por Crítica en la colección Drakontos, contiene una sentida conferencia en la que Feynman hace un homenaje a las personas sencillas (personificadas en su padre) que en un elocuente gesto de inteligencia natural fomentan, desde la más tierna infancia, el sentido crítico de sus hijos. Y es que la ciencia es ante todo la capacidad de sorprenderse.

“Mirando a un pájaro (el padre de Feynman) decía: “¿Sabes qué pájaro es ese? Es un tordo de garganta marrón; pero en portugués es un …, en italiano un …,” decía, “en chino es un …, en japonés es un …”, etc. “Ahora sabes qué nombre tiene ese pájaro en todos los idiomas que quieras”, decía, “pero cuando hayas acabado con eso no sabrás absolutamente nada sobre el pájaro. Sólo sabrás cómo llaman al pájaro los seres humanos en diferentes lugares. Ahora”, concluía, “miremos al pájaro.”

Cubierta de Conferencia sobre la eficacia, François Jullien

El tercer ejemplo de esta reseña, ya no corresponde a un autor enmudecido por el tiempo, sino a un especialista en estudios orientales, un sinólogo. François Jullien ofreció una conferencia titulada: Conferencia sobre la eficacia a un círculo de empresarios tan sólo para cautivarlos con las diferencias en la visión de la estrategia en oriente y occidente. El autor nos enfrenta a todas las ideas preconcebidas que por asumidas resultan silenciadas. Es un texto poético que pone de manifiesto cuánta polinización cruzada es necesaria entre culturas y ámbitos del saber.Nube de palabras

Wu Wei er Wu bu Wei

(no hacer nada, pero que nada deje de hacerse)

Y es que al leer una conferencia uno puede detenerse en el texto en cualquier momento y dejar volar su imaginación, envolverse en un tiempo y un espacio diferentes y viajar sin moverse del sitio.

 I would rather have questions

Jorge Luis Borges en la Biblioteca de la UPM

Richard P. Feynman en la Biblioteca de la UPM

El impostor y la impostura, los abusos de la memoria

Cubierta de El impostor, Javier CercasEl impostor, Javier Cercas

Ed. Random House

2014

Javier Cercas nos ofrece un texto que transita entre la biografía (de Enric Marco), el ensayo (que plantea el conflicto entre la identidad, la memoria y la historia), y el making of (reportaje tipo así se hizo).

Cercas se debate entre la atracción y la repulsión hacia un personaje que contraviene nuestros preceptos morales primordiales al hacerse pasar por víctima, pero no una víctima cualquiera sino aquella que refleja uno de los crímenes más impactantes del siglo XX, el Holocausto.

En realidad Enric Marco, el impostor, nacido en 1921 y ejemplo de vitalidad (aún vive), no sólo ha inventado su vida una vez, sino que ha seguido un curioso proceso iterativo en el que ha ido modificando y puliendo paulatinamente  sus detalles vitales, con tres golpes de mano que han coincidido con tres reinicios familiares, al mejor estilo ave fénix.

Curiosamente en esos tres reinicios ha vivido fases de éxito rotundo y auténtica euforia mediática: en la primera iteración como dirigente sindicalista de la CNT, en la segunda liderando los movimientos de las asociaciones de padres de alumnos en Cataluña, y finalmente como presidente de la Asociación Amical de Mauthausen, puesto que ocupaba en el momento que saltó el escándalo.

Mantener una ficción identitaria de la magnitud que nos ocupa sólo se puede entender cuando se comprueba que está tejida de una infinidad de medias verdades: estuvo en la guerra como republicano (sí, pero no participó en la invasión de las islas BalearEnric Marco, superviviente de Flossenburges de la mano de las milicias catalanas, ni fue herido en el frente del Segre); fue sindicalista (sí, pero no participó en la Unión de Juventudes Antifascistas aunque anduvo cerca); huyó de la postguerra (sí, pero como emigrante especializado del régimen franquista); estuvo en las cárceles alemanas (pero no por haber conspirado contra el III Reich); estuvo en el campo de concentración de Flossenbürg (pero sólo de visita) y así sucesivamente. Dicho de este modo resulta fácil, pero escarbar en la memoria de Enric Marco a la vez con su ayuda y contra su resistencia resulta un interesante ejercicio de espeleología e introspección; Cercas llega a verse a sí mismo como un impostor en su ejercicio literario tratando de lidiar con este personaje a caballo entre Don Quijote y Emma Bovary.

En este proceso de devaneo que se prolonga a lo largo de mucho meses, aparece en varias ocasiones la figura del historiador que desenmascaró a nuestro personaje, Benito Bermejo. Alguien podría imaginar que éste adquiriría el status de héroe, pero nada más lejos de la realidad. Cuando se dispone de una figura como Enric Marco, capaz de emocionaLos abusos de la memoria, Tzvetan Todorovr hasta las lágrimas tanto a alumnos de secundaria como a congresistas y senadores, no es fácil perdonar al aguafiestas. Y es que Enric Marco eclipsaba al resto de deportados y prisioneros de los campos: su discurso (tan bien hilado), su apología de la resistencia heroica (tan distante de visiones del tipo Si esto es un hombre -Primo Levi- o La escritura o la vida -Jorge Semprún-), y su expresividad que no es propia de alguien que intenta superar un trauma vital.

En este sentido, el texto nos remite a las reflexiones de Todorov en Los abusos de la memoria. Y es que la memoria no se opone al olvido sino que es forzosamente una selección; no hay que confundir recuperación y utilización de la memoria, pues incluso se debe reconocer el derecho al olvido, y es importante desligarse de la conmemoración obsesiva del pasado. Es curioso comprobar que aunque nadie quiere ser una víctima, muchos desean haberlo sido.

¿Merece la pena leer el libro después de esta extensa reseña? Pienso que sí, pues el diablo está en los detalles de esta impostura y nadie es ajeno al impacto de revisar su propio relato vital.

Primo Levi

Javier Cercas en la Biblioteca UPM

Tzvetan Todorov en la Biblioteca UPM

Diciembre y nos besamos, Paula Bozalongo

Cubierta de Diciembre y nos besamos, Paula BozalongoDiciembre y nos besamos

Paula Bozalongo

Hiperión, 2014

El mundo no debe extinguirse cuando florece la más bella de las rebeldías: arquitectura y filología, dos caras de la necesidad de expresión del ser humano, hermanadas por la voluntad de una joven estudiante que se niega a elegir; que con suave determinación avanza escuchando, admirando; que incorpora la escenografía al conjunto y vuelve a observar; que reconoce como predecesores figuras diversas y abraza la poesía cual Safo contemporánea: Diciembre y nos besamos (Premio de Poesía Hiperión 2014).

Foto, nota biográfica y poesía de la autora

En YouTube encontramos a la autora recitando una de sus poesías: la mujer se hizo cueva. Granada hoy publicó en marzo de 2014 como primicia algunas de sus declaraciones:

He conocido a la gente de la poesía antes que sus poemas, cuando suele ser al contrario, pero yo empecé a conocerlos sin saber muy bien qué escribían, y ahora me toca entenderlos”

Vas investigando y, muchas veces, me hablan de un libro y aunque no lo haya leído sé cómo es el lomo y la portada que tiene, porque están en la biblioteca de mi casa

Este libro es un trabajo hecho a conciencia, no he tenido prisa por publicar hasta estar convencida del todo.

El compromiso social es algo lógico para un poeta, que es un observador crítico de la realidad, pero no me gusta la poesía que da consejos.

Paula Bozalongo con 14 años ya estaba involucrada en el Festival Internacional de Poesía de Granada (le viene de familia), ciudad mágica que ha hechizado a muchos escritores. Resulta curioso encontrar con machacona insistencia una referencia a esta autora como una poetisa que ha buscado como profesión la arquitectura, cuando precisamente lo más hermoso es concebir su unidad, como ella misma declara (y simultanea en forma de estudios universitarios).

Jardín, Pablo Simonetti

Cubierta de Jardín, Pablo SimonettiJardín
Pablo Simonetti
Alfaguara, 2014

Novela corta o relato largo; sentido homenaje a una madre; fiel reflejo de los acuerdos y disensiones entre la descendencia de una familia acomodada chilena. Y éste último detalle es importante, pues el ambiente que se respira rezuma cosmopolitismo andino.

Santiago, con sus comunas (barrios), sus miles de coches (sin control de emisiones) y millares de cables aéreos (sobra el cobre); sus consentidos grafitis artísticos (se venden en postales), y sus jardines delicadamente aromáticos (no aptos para alérgicos). Allí donde las antenas de telefonía se visten de palmera para no distorsionar el entorno, y las familias tienen un aire trasnochadamente patriarcal, y devotamente matriarcal.

Se percibe en la sociedad chilena, y se refleja delicadamente en el libro, el tránsito de una sociedad que pasa de estar basada en casas unifamiliares, a centrarse en departamentos (pisos). Los barrios de los años cincuenta con sus casas de una planta y escaso valor comparados con sus jardines  de aprecio incalculable. Comunas donde cada casa era un apellido familiar y los jardines estaban llenos de azaleas y rododendros, tulipanes, lirios, narcisos, rosas y plantas acidófilas en general, en ocasiones traídas de los más recónditos viveros del país.

No sería justo para Pablo Simonetti desvelar mucho más pues el final es lacónico, claro e impactante.

Podemos, en cambio, escribir acerca del autor: Ingeniero civil (de caminos) por la Universidad Católica de Chile y master en Ingeniería económica en la Universidad de Stanford (USA). No encontramos apenas referencias a su actividad en este ámbito. Tan sólo que trabajo en Copec (compañía petrolera chilena) y que en 1996 lo dejó, invirtiendo toda su herencia en regalarse el tiempo y la técnica para escribir, en parte como un ejercicio de psicoanálisis.

El jardín es la metáfora de tu lugar en el mundo. Un jardín es un lugar que debes cuidar, dedicarte, a veces podar, desmalezar. También es un lugar donde paseas, pasas tiempo de contemplación. Tiene mucho de representación de tu identidad. Si yo pudiera clasificarme, sería un escritor de la identidad.

Pablo Simonetti

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