Pero… ¿hubo alguna vez once mil vírgenes?, Enrique Jardiel Poncela

Pero… ¿hubo alguna vez once mil vírgenes?

Enrique Jardiel Poncela

Cátedra

Era un hombre guapo -no muy guapo, sino lo bastante poco guapo para resultar guapo- ; tenía tres cosas negras:

el pelo, los ojos y el smoking

Acababa de cumplir treinta y ocho años, pero podía quitarse cinco sin correr el riesgo de que se lo creyera nadie; era alto, esbelto y flexible como un junco, consciente de su oficio; tenía también treinta y dos cosas blancas, a saber:

los dientes, colmillos y muelas de su dentadura.

Los hombros, anchos; la cintura, estrecha; las pestañas, largas; la documentación, en regla.

Él es Pedro de Valdivia, un seductor, un Don Juan. 36857 son sus conquistas. Ninguna se le resiste. Domina el arte de la seducción pero el éxito continuo le ha llevado al hastío. Está cansado del amor pero una luz aparece para iluminar su corazón apagado.

Se trataba de una mujer alta del sexo femenino.

Distinguidisima

Delgada, y con una delgadez armoniosa que hacia extraordinarios sus más insignificantes ademanes.

Se movía despacio, igual que las civilizaciones y las panteras, aunque para ser civilización le faltaba salvajismo y para ser pantera le sobraba fiereza. Pertenecía a ese grupo de mujeres que conservan su aspecto elegante hasta en los naufragios.

La boca roja, encendida, ardorosa y fatigada, como de haber besado mucho y de haber mentido otro tanto.

 

Ella es Vivola Adamant. 37329 son sus conquistas. Ella también está hastiada del amor. Se encuentran, el destino los une, seres semejantes condenados a encontrarse, a amarse, a seducirse, ¿será posible? O el aburrimiento de sus vidas llenas de amores vacíos se lo impedirán.

De nuevo Jardiel Poncela en las páginas de Nosolotecnica y con él, su mejor arma, infalible, invencible… el humor.

¿Que no hay nada en el mundo, ni lo más noble que no se doblegue al dinero?

Risa, risa

¿Que todo está edificado sobre mentiras asquerosas y mantenido por injusticias eternas?

Risa, risa

Jardiel en la Biblioteca Universitaria UPM

¿Quién dice que el ajedrez es aburrido? ¡Que me lo cargo! El Divis y Pepe Cuenca

Barcelona: Espasa, 2021

Que el ajedrez es aburrido es un tópico mil veces repetido. Y que la retransmisión de una partida de ajedrez, por muy potentes que sean los rivales, no hay quien la resista, también. Pero algo está cambiando y este libro es un maravilloso ejemplo. Pepe Cuenca, ingeniero de caminos, canales y puertos y gran maestro internacional de la FIDE, y David Martínez (conocido como el Divis), maestro internacional y entrenador de grandes maestros y de la selección femenina, nos cuentan en sus páginas cómo han llevado las retransmisiones ajedrecísticas a otro nivel. Ambos son comentaristas en el portal en español de Chess24 creado en 2014, una plataforma online que cuenta hoy día con miles de jugadores de todo nivel.

El 30 de noviembre de 2016, el campeón Magnus Carlsen y Sergey Karjakin se enfrentan por el título mundial. Comentando desde el barrio madrileño de Prosperidad están Pepe Cuenca, el Divis y el gran maestro internacional David Antón, uno de los mejores jugadores españoles en la actualidad. El final es uno de los más bellos remates vistos en un campeonato mundial, Carlsen sacrifica la dama para dar mate y coronarse campeón y Pepe Cuenca celebra la audacia con su ya clásico ratatatatata reservado para jugadas extraordinarias. Una metralleta que toma prestada de su admirado Andrés Montes, porque ambos comparten un espíritu lúdico e imaginativo similar. Una partida de ajedrez tiene largos tiempos muertos y, como ocurre en el baloncesto, es preciso llenarlos para entretener al espectador: desenfado, irreverencias, expresiones pegadizas, anécdotas que saquen una sonrisa, bromas, decoran sus retransmisiones de modo que la diversión está asegurada. Desde esa noche el público conectó con ellos y hoy día nos siguen brindando estupendas retransmisiones desde su canal de Youtube.

En este libro narran su recorrido por esos años, los comienzos, sus momentos buenos y malos, sus experiencias en torneos de varias ciudades como México, Perú o Cuba, la invención de la Copa Dicharachera (allí los jugadores tienen que expresar sus planes mientras juegan, ¡en voz alta!), la organización del Gran Torneo Internacional de Ajedrez San Fermín Mundial de 2021, con el mismo desenfado y buen humor que emplean en las retransmisiones.

En estos años de pandemia el ajedrez ha experimentado un incremento muy notable de seguidores y jugadores, en parte gracias al éxito de la serie Gambito de dama, en parte porque es una de las cosas a las que puedes dedicarte de manera online cuando no puedes salir de casa (además de cocinar bizcochos), pero sin duda ha tenido mucho que ver el buen hacer y la pasión por este deporte que transmiten don Pepe y el Divis.

Ajedrez en Biblioteca UPM.

Un náufrago en la sopa, Álvaro de Laiglesia

Un náufrago en la sopa.

Álvaro de Laiglesia

Madrid: Ediciones Temas de Hoy, 1998

Tú sabes – dijo a Domingo más tarde, mientras se iba poniendo las piezas de su frac – que la Muerte se presenta a los moribundos cuando los médicos fallan su estocada. Esos estoques a medio clavar que nos dejan los médicos después de su faena nos harían sufrir atrozmente si no fuese por la Muerte, gran puntillera, siempre aparece con sus mulillas para evitar al público el feo espectáculo de las agonías interminables.

Pues bien: imagínate que a mí, en el trance supremo de la puntilla, me ha visitado la Vida. No vino la Muerte descarnada, que sonríe la muy tonta porque no tiene labios. ¡Llegó la Vida, Domingo!¡La Vida misma!¡La Vida rubia, con los ojos azules y una gran pamela de color de guinda! Ella me salvó. Ella fue el potentísimo bicarbonato que me sacó de dentro aquel aire tumefacto que me mataba: el tedium vitae.

Esa Vida se llama Palmira. Hugo, el protagonista de esta historia, en el trance de la muerte, llevado por la ociosidad absoluta de señorito consentido ha conocido a Palmira. Y se enamora.  Se ha enamorado y como tal se comporta como un auténtico idiota. Deja a un lado a sus amigos Sam, Zeze el pelirrojo y solo tiene en mente a su amada. Sin embargo, un fémur débil y Octavio del Peral, medico de huesos, se interpone en su camino.

Hugo, una vez más solo, se vuelve a enamorar. Magda la trapecista, es su objetivo.

Tutéame dijo Magda- yo también te llamaré de tú.                                                                 

¿Será que todos los amores empiezan igual? – pensó- Tutéame primero y una cena después…

Con el argumento del amor no conseguido, Un náufrago en la sopa es en realidad un conjunto de situaciones y personajes totalmente disparatados y absurdos pero llenos de un humor inteligente que nos harán pasar un rato desternillante. Nunca el humor está de más porque el humor es vida.

Álvaro de Laiglesia comenzó su carrera en La Ametralladora pero fue en La Codorniz donde realizó la mayor parte de su carrera.

Álvaro de Laiglesia en Biblioteca UPM

El Departamento de Teorías Alucinantes. Tom Gauld

Cubierta de El departamento de teorías alucinantes, Tom GauldEl Departamento de Teorías Alucinantes
Tom Gauld
Barcelona : Salamandra, 2020
Título original: Department of Mind-Blowing Theories (2020)
Traducción: Carlos Mayor

 

Tom Gauld es un dibujante de comics e ilustrador escocés que cuenta con un estilo muy particular y reconocible basado en la sencillez y el esquematismo de sus personajes (ya se trate de humanos o robots, de libros o de piedras, de partículas o de ingenios mecánicos). Sus protagonistas son unas siluetas apenas, unos palitos en negro o coloreados que, sin embargo, cumplen a la perfección con la misión que se les ha encomendado, que es la de dar la expresividad justa para que la viñeta funcione, el gesto o la actitud que redondean el chiste.

Porque la otra cualidad reconocible de este autor es su humor. Un humor sencillo y amable (¿soy yo o de verdad inspira ternura?), ya que es notable el aprecio que imprime a los temas y las problemáticas que llaman su atención. Pero al mismo tiempo no deja de ser sarcástico e irónico, y toca con bastante tino en aspectos fundamentales del mundo que pretende satirizar. En el caso de este libro, la Ciencia, los científicos y los investigadores.

El Departamento de Teorías Alucinantes, que es una recopilación de las viñetas que Tom Gauld ha publicado en la revista New Scientist, da un repaso humorístico a una gran variedad de tópicos científicos que cualquier investigador va a encontrar familiares: los problemas de financiación, el mundo de la publicación de papers, los resultados inesperados de un experimento, el éxito científico, los límites entre la Ciencia y la Ciencia Ficción, la influencia de las redes sociales…

Cubierta de En la cocina con Kafka, Tom GauldY como en este blog también hablamos mucho de literatura, no me resisto a recomendar sus viñetas sobre libros, lectores y escritores, recogidas en otro volumen de 2018 llamado En la cocina con Kafka, igualmente publicado por Salamandra Graphic. De ahí al resto de su obra solo hay un pequeño salto.

Tom Gauld (1976) publica asiduamente en The Guardian, The New York Times y en New Scientist. También tiene unas cuantas portadas en The New Yorker. Además de los mencionados, ha publicado los comics: Un policía en la luna, Todo el mundo tiene envidia de mi mochila voladora y Goliat.

 

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La XX edición de la Semana de la Ciencia y la Innovación de Madrid ya está en marcha en los centros de la UPM. Os invitamos desde aquí a inscribiros en alguna de sus variadas actividades que tendrán lugar entre el 2 y el 15 de noviembre.

Del Madrid castizo. Sainetes, Carlos Arniches

 Del Madrid castizo. Sainetes

 Carlos Arniches

 Ediciones Cátedra

Señá Nicasia.- ¡Maldita sea tu alma arrastrá, so pellejo!…¿A ti te paece forma de volver un hombre a su casa, dando unos traspiés que un día te estrellas?

Señor Sidonio.-Que no sé qué acera me gusta más y vacilo. A cualquiera le ocurre.

Señá Nicasia.- Pero ¿y las eses que vienes haciendo, so pasmao?

Señor Sidonio.-¿También te vas a meter en la caligrafía?

 

A pocos días del día de San Isidro y en una fecha tan significativa para Madrid como es el día de hoy, 2 de mayo, traemos a Nosolotecnica al autor que probablemente mejor ha caracterizado el Madrid castizo, Carlos Arniches, un madrileño de Alicante.

Del Madrid castizo es un conjunto de sainetes breves, cuadros de ambiente popular madrileño como diría el autor, publicados primeramente en la revista Blanco y Negro, no destinados en principio a la representación y que posteriormente el propio autor recogió en libro.

Doce son los relatos que aunque ahondan en eso que se llama madrileñismo, con su jerga, su comicidad castiza, jacarandosa, son a la vez breves pinceladas costumbristas, que es reflejo de un pensamiento y una forma de actuar respecto a determinadas situaciones sociales. Son relatos sencillos con una verdadera intencionalidad moralizante. El comportamiento de los falsos pobres, las alegrías de unos que se basan en la desgracia de otros, la imagen decadente de España y las soluciones para su regeneración, la afición al juego, la Gran Guerra y como se vio desde un país neutral, el debate entre cambiar o resignarse a la suerte, la denuncia de aquellos que viven sin trabajar y quieren dar lecciones de todo, etc.

Relatos que en muchas ocasiones y transcurridos ya muchos años desde su publicación siguen tan actuales como entonces. 

Recorriendo el Rastro, paseando por Embajadores o Lavapiés, fácil es hacer un ejercicio de imaginación y ver los personajes creados por Arniches y reírnos con sus chanzas, con su comicidad y chulería y también por qué no, pensar en lo que cuentan estos breves relatos, pequeño homenaje al pueblo de Madrid

Carlos Arniches nació en Alicante en 1866 y murió en Madrid en 1943.

Arniches en la Biblioteca Universitaria UPM

Mínguez.-¿Y donde duermes?

Peque.- Antes dormía en el asador

Requena.- ¿Qué es eso?

Peque.- Las rejas del Teatro Real, que sale calefacción y se está tan ricamente, pero vino el Mellao con una carta de recomendación pal sereno y me echaron a mí. Que uno tié influencia. Y salí de naja pa los desmontes del Oservatorio y alli voy a la rosca con diez u doce.

El año del jardinero. Karel Čapek

Cubierta de El año del jardinero, Karel CapekEl año del jardinero
Karel Čapek
Palma de Mallorca: José J. de Olañeta, D.L. 2009
Ilustrador: Josef Čapek
Traducción: Esteve Serra
Título original: Zahradníkův rok (1929)

A veces un libro no tiene nada que ver con la imagen que uno se había creado de su autor. Seguramente es puro desconocimiento, pues uno ignora tantas cosas. O puede que sea verdad eso de que nunca llegas a conocer a nadie por completo. Ni siquiera a ti mismo. A ti mismo menos que a nadie. La novedad, entonces, es un choque de aire fresco, un filón precioso recién destapado. Me ha pasado con esta obra de Karel Čapek. El autor de novelas como La guerra de las salamandras o La Krakatita o de esa obra teatral R.U.R (Robots Universales Rossum) en la que se utiliza por primera vez la palabra robot (que viene del checo robota y significa trabajo), es un precursor de la literatura distópica, un escritor visionario (vio con anticipación la bomba atómica, el ascenso del nazismo), un crítico de la sociedad y de los totalitarismos que se avecinaban. Cubierta de Zahradníkuv rok, Karel CapekPero es también el autor de este El año del jardinero tan alejado de esos temas, tan humorístico como lírico, en el que un amante del cultivo de jardines se ve enredado entre el amor a las plantas y el enorme esfuerzo, y la cantidad tiránica de tareas, que vapulean su entusiasmo de enero a diciembre. Una pequeña criatura idealista haciendo frente a la realidad. Tal vez una broma, tal vez una reflexión sobre la condición humana. ¿Va a ser que el Karel Čapek que me imagino no está tan lejos de este? El año del jardinero es también un modesto manual alternativo de botánica por el que desfila una buena cantidad de observaciones sobre el cultivo y los cultivadores de plantas, esos seres subterráneos. Hay que decir que las ilustraciones son de su hermano, el pintor Josef Čapek, y entre ambos logran, o a mí eso me parece, un libro tan divertido como encantador.

Si esto pudiera servir de algo, el jardinero se pondría de rodillas todos los días y dirigiría a Dios la plegaria siguiente: “Dios  mío, haz que llueva todos los días, más o menos desde medianoche hasta las tres de la madrugada, pero que sea una lluvia lenta y tibia, a fin de que la tierra pueda empaparse bien de ella; que no llueva sobre la lavanda y todas las demás plantas que Tú sabes, en Tu infinita bondad, que son plantas amigas de la sequedad; si Tú quieres, Te escribiré la lista en un papel; y que el sol brille durante todo el día, pero no en todas partes (por ejemplo, no sobre los rododendros) y que no sea demasiado ardiente; que haya mucho rocío y poco viento, una cantidad razonable de lombrices, pero no pulgones, ni babosas, ni moho, y que, una vez por semana, llueva jugo de estiércol aguado y excremento de paloma. Amén.”

Karel Čapek en la Biblioteca UPM

Números pares, impares e idiotas. Juan José Millás.

Cubierta de Números pares, impares e idiotas, Juan José MillásNúmeros pares, impares e idiotas
Juan José Millás
Ilustraciones de Antonio Fraguas, Forges
Madrid: SM, 2016
Colección El Barco de Vapor
Primera edición marzo de 2009

Tenía que buscar un regalo para un cumpleaños infantil y últimamente apuesto por los libros como presente, con la idea de crear hábito de lectura, será deformación profesional. Buceando en las estanterías de la pequeña “Librería del Mercado” me topé con este libro. Me llamó la atención encontrarme a Juan José Millás navegando en El Barco de Vapor, entre álbumes ilustrados, cuentos y literatura para más y menos de 8 años. Sólo hojearlo ya te saca una sonrisa. Cristina, la librera, me lo recomendó: ella se lo había regalado a su sobrino, que no dudó en recomendárselo a su tía. Me fie de mi instinto y de la recomendación de Cristina. Encontré otro para el regalo y éste con egoísmo de lectora me lo quedé para mí. Lo he leído… bueno no, lo he devorado. En el autobús me ha sacado más de una sonrisa, carcajada no me he atrevido entre tanto desconocido. No podía parar de leer, quería acabar la historia del 1, del 8, del 2, ¡¡¡del infinito!!!

Hay números ambiciosos, números ignorantes, hijos únicos y números viudos. Todos ellos huyen de los matemáticos por miedo a que hagan operaciones con ellos, y no se creen que sea imposible llegar al infinito.

La lectura se acaba sin querer con el deseo de regalar el libro a alguien, dos buenas señales de un libro ingenioso, divertido, matemático, que cuenta con el apoyo gráfico de Forges, qué más decir. Bueno sí, que no sólo tiene números y sumas y restas y ecuaciones y divertidas ilustraciones, que no es sólo un libro de literatura infantil aunque esté en ese apartado de las librerías, aunque sea de El Barco de Vapor, tiene un trasfondo social, de reivindicación, de solidaridad, con temas como la intolerancia, la ambición, la búsqueda de la propia identidad, las dificultades del desarrollo del individuo… Para + 8 años, pero sin tope final, es decir, hasta el infinito.

A veces, el mundo de los números no se diferencia mucho del de las personas.

Juan José Millás en la Biblioteca UPM

Rosa Rojo Briones

Hasta arriba. W.E. Bowman

Cubierta de Hasta arriba, W.E. Bowman

W.E. Bowman
Hasta arriba
(The Ascent of Rum Doodle, primera edicion: 1956)
Barcelona: Blackie Books, 2016

Recomiendo leer a los grandes maestros del alpinismo: Walter Bonatti, Lionel Terray, Gastón RébuffatMaurice Herzog, Reinhold Messner… antes de abrir este libro, así al principio, parecerá que es otro relato de increíbles aventuras pero pronto deberéis cambiar el chip y entender la parodia de esas epopeyas que W. E. Bowman nos ofrece.

El quijotesco protagonista vive en su mundo idílico y nos cuenta la histórica ascensión con un tronchante humor inglés que te va descolocando a cada momento.

La historia sigue las fases típicas de toda aventura montañera, desde la difícil llegada al campamento base, el paso por glaciares, las grietas, la pared norte, los amenazantes seracs, los corredores de nieve, los campamentos de altura y la conquista final de la cima.

Pero todo desde el prisma absurdo y loco que ofrece el autor, algo así como una primera ascensión al Annapurna que fuera representada por los Monty Python.

A veces parecería que el autor es andaluz, teniendo en cuenta el uso que hace de la hipérbole con gracia y los continuos juegos de palabras:

BOWMAN1

…El material para dicho campamento habría de transportarse desde la terminal ferroviaria de Tekhonmiel, a 500 millas de distancia. Harían falta 5 porteadores. Serían necesarios dos más para acarrear la comida de los cinco primeros y otro para llevar la de los dos segundos. La comida de este último la llevaría un niño. El niño llevaría su propia comida. Esta primera avanzadilla se instalaría a 38.000 pies y estaría igualmente abastecida con provisiones para dos semanas, lo que haría necesarios 8 porteadores más y otro niño. En total, para el transporte de tiendas, material, comida, radios, instrumental científico y fotográfico, efectos personales y todo lo demás, se requerirían 3.000 porteadores y 375 niños.

En resumen, es un libro muy recomendable que se devora en dos sentadas y que todo montañero debe leer para relativizar el alpinismo y echarse unas risas. Como dice el autor, Hasta arriba (get high) de champán…

Juan Fco. Ramírez Rodríguez

Estrafalario de Rafael Azcona

  Estrafalario

  Rafael Azcona

  Alfaguara

A Don Fabián Bígaro Perlé le dolía horrores reconocer que los miembros de su familia se estaba portando como cocheros…Pero ¿qué otra cosa podía pensar, si aquellos desgraciados no tenían perdón de Dios? Mariano, su propio hijo, ya septuagenario, se acercaba a la cama oliendo a alfalfa seca, pues era almacenista de piensos y forrajes,  lo miraba de hito en hito durante un par de minutos, y en sus ojos se podían leer perfectamente cosas como: “Desahuciado por  la ciencia y a bien con Dios, ¿a qué viene esta resistencia a morir, papá?” Una delicada alusión si se comparaba con la desconsideración de Pablo, el marido de su nieta Luisa, un brigada de la Remonta todo tripa y mantecas, que habituado al trato con los semovientes le gruñía a su mujer: ¡Terco como una mula hasta para morir! Tortas y pan pintado a lado de la irreverencia de Fabianito, el primogénito de la pareja, quien al volver del colegio voceaba desde el vestíbulo, tomando a chacota la afición del bisabuelo a la Fiesta Nacional: ¿qué, dobla o no dobla?

Estrafalario con prólogo de Josefina Aldecoa recoge tres obras de Rafael Azcona;  Los muertos no se tocan, nene, ; El pisito; El cochecito.

Humor ácido, amargo para retratar una sociedad de que empieza a salir del subdesarrollo pero en la que todavía hay miseria, hipocresía,  desencanto y mediocridad. Situaciones disparatadas, personajes extravagantes, estrafalarios pero también reales, verdaderos. Un retrato de la España del NODO.

Una familia que intenta sacar provecho de la muerte del bisabuelo aún estando de cuerpo presente. Una pareja de novios en el que él está dispuesto a casarse con su anciana patrona para quedarse con piso donde viven. Un anciano que venderá su herencia para poder adquirir el cochecito que tanto anhela.

¿Y qué voy a hacer solo? Porque, claro, después de tantos años…

El callista le metió un trozo de queso en la boca:

-Te lo digo yo, lo que vamos a hacer -Dimas alzó la frasca, bebió un largo trago, se secó la boca con la manga de la blusa y concluyó, terminante- Tú te casas con la vieja, nos quedamos con el piso y con el dinero, y Petrita que se meta a monja.

A Rodolfo no se le había escapado el plural,  y lo miró receloso, pero Dimas no se inmutó.

Gómez, ni tú puedes perder el piso ni yo mi consultorio. Porque la vieja se muere, el casero nos echa, y tú te quedas en la calle y yo sin mi clientela.

En 1959  se estrenó la versión cinematográfica de El pisito dirigida por Marco Ferreri con Jose Luís López Vázquez en el papel de Rodolfo y Mary Carrillo como Petrita.

Un año después, en 1960, Marco Ferreri también dirigió El cochecito con Pepe Isbert en el papel protagonista.

Más recientemente, 2011, Jose Luis García Sánchez llevó al cine Los muertos no se tocan, nene.

Rafael Azcona nació en Logroño en 1926. Inició su carrera como colaborador en La Codorniz y fue en el cine donde debutó como guionista con la película El pisito, donde alcanzó el máximo prestigio. Autor de algunos de los mejores guiones del cine español como Plácido, El verdugo, La escopeta nacional, El bosque animado….

Rafael Azcona en la Biblioteca Universitaria UPM

Diario de un niño tonto, de Tono

Diario de un niño tonto. Tono

Temas de Hoy

Hoy estoy bastante contento porque he nacido. Confieso que ya tenía bastantes ganas de nacer pues mientras no se nace, no se es nada, y yo soy una persona con muchas aspiraciones…

Una de las primeras reglas de educación consiste en lavarse. Un niño bien educado debe lavarse, por lo menos, la cara. Otra regla de educación consiste en llevar casi siempre pañuelo. Las manos son también bastantes necesarias para expresar nuestra educación y, por lo tanto, es muy necesario llevar siempre manos. Los pies son menos necesarios, y podemos prescindir de ellos, ya que con  los pies no hacemos más que tonterías.

-¡Eres un estúpido y un ignorante y, si no aprendes los verbos, nunca sabrás que en el verbo hay tres 55personas!

-¿Y qué importancia puede tener una cosa en la que hay sólo tres personas?  Si el verbo fuera más interesante estaría lleno de gente… ¿Quiénes son esas tres personas?

– Esas tres personas son: yo, tú y él.

-¿Yo?…

-Sí, tú eres la segunda persona.

– Claro, y usted la primera. ¡Siempre tan egoísta!

¡Cuán dulce, hermoso y alegre fue el día de ayer!  Era el santo de mamá. Todos nos levantamos muy contentos y orondos y dimos saltos de más de un metro de altura para expresar nuestra alegría y nuestro regocijo. Papa corría como un loco por los pasillos y, subiéndose a las mesas, entonaba típicas canciones vascas y asturianas y sostenía fuentes y ensaladeras en sus típicas narices. Mama dijo que, por ser un día tan onomástico y tan señalado todos debíamos lavarnos la cara y las orejas y, al grito de ¡hurra!, corrimos como locos al cuarto de baño.

Antonio de Lara Gavilán, “Tono”, nació en Jaén en 1896. Murió en Madrid en 1978.

Autor teatral, colaborador en diversas revistas como Buen Humor, Mundo Gráfico y sobre todo La Ametralladora que fundó junto con Miguel Mihura. Engrosó las filas de la llamada la “Otra generación del 27” formada entre otros por Jardiel Poncela, Mihura y López Rubio.

Tono en la Biblioteca UPM

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