Ser fiel a la historia, conversaciones con Karen Blixen

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Conversaciones con Karen Blixen
Confluencias editorial, 2013

La vida de Karen Blixen  (Rungstedlund, Dinamarca 1885 – 1962) creemos conocerla casi todos porque ¿basándose? en su libro Memorias de Africa se hizo una famosísima película del mismo nombre que hemos visto no una sino varias veces.

¿Era fiel aquella Tanne/Meryl Streep de Sydney Pollack que contaba cuentos a Robert Redford a la verdadera Blixen?

Cuanto más se lee a la baronesa mas claro te parece que no.

Hoy recomendamos la lectura de un libro que acaba de aparecer y que nos acerca a la verdadera  baronesa, ella se intentó esconder tras el seudónimo de Isak Dinesen,  a través de una serie de entrevistas que le hicieron después de volver de Kenia, la primera en 1934 y la última el año de su muerte en 1962.

Cuando era  joven mi mayor afición fueron los nativos de todas las tribus, en  particular los somalíes y los masai. Eran bellos, nobles, intrépidos y sabios.

 

En estas entrevistas reconoce que los años que vivió en Kenia fueron los mejores de su vida, aunque allí todo le saliera mal; se separó de su marido, se puso enferma, se arruinó cultivando café, fracasó su relación con Denys Finch Hatton, un cazador británico afincado en Kenia y que fue el hombre al que mas quiso…

A los nativos les contaba efectivamente cuentos y ellos se los contaban a ella.

Cuando les contaba cuentos incluía  todo tipo de disparates, podía decirles: había una vez un hombre que tenía un elefante con dos cabezas… y ya se mostraban ansiosos de saber como seguía la historia.

 

Tuvo que regresar, arruinada, a Dinamarca pero pronto le cambió la suerte. Sus libros le hicieron famosa, sobre todo en EEUU, donde su obra titulada: Siete cuentos góticos, aparecida  el 9 de abril de 1934 fue escogida como «Libro del año del Club Americano del libro», este éxito le abrió definitivamente el mercado editorial a Karen Blixen.

En 1937 sale publicado Memorias de Africay con estas memorias se hizo mundialmente famosa, el año siguiente es elegido, como el anterior, libro del año en EEUU.

Karen Blixen y Denys Finch Hatton en Kenia en 1929

 

La popularidad de su obra hizo que la gente quisiera saber más de ella y numerosos periodistas le hacen entrevistas, también la quieren conocer otros escritores como Arthur Miller que acude a una cena organizada en 1959 en Nueva York para charlar con Blixen, con él asiste su esposa la mismísima Marilyn Monroe. Henry Miller, Karen Blixen y Marylin Monroe en Nueva York en 1957

 

Después de leer estas entrevistas se llega a la conclusión de que era una mujer sofisticada y muy culta,  mucho más de lo que dejaba entender la película que pecaba de rosa. Poseía una mirada poética sobre las cosas, fue pintora antes que escritora,  le encantaban los animales, sobre todo los leones y las gacelas, se interesaba por la gastronomía como revelaba su libro titulado El festín de Babette aunque ella solo comiera ostras, pero sobre todo estuvo toda la vida marcada por la impresión de haber conocido tan de cerca algunas culturas africanas.

En una de sus últimas entrevistas, al preguntarle el periodista sobre qué le ha enseñado la vida y cómo se debe vivir, ella contesta dirigiendose  a los jóvenes:

Ser valientes…poseer el don de amar y un buen sentido del humor

 

Varios relatos de Karen Blixen han sido llevados al cine. Además de la famosa Out of Africa de Sydney Pollack, también están basadas en textos suyos películas como Una historia inmortal (Orson Welles, 1968), Ehrengard (Emidio Greco, 1982) o El festín de Babette (Gabriel Axel, 1987).

P.S. Karen Blixen fue una mujer elegantísima. O más que eso, se inventó su aspecto y creó su imagen. Pocas, muy pocas lo han logrado, entre esas pocas Frida Kalho.

 

 

Karen Blixen (Isak Dinesen) en la Biblioteca UPM

Cautivado por la alegría. C.S. Lewis (1898-1963)

Cubierta de Cautivado por la alegría, C.S. Lewis

Cautivado por la alegría
C.S. Lewis
(1898-1963)

C. S. Lewis no era muy conocido en mi infancia. Pienso que en España su figura se desveló a partir de la película Shadowlands (véase Trailer, Tierras de penumbra, 1993) espléndidamente protagonizada por Anthony Hopkins y Debra Winger. Muchos vimos la película sin siquiera asociar esa preciosa historia a su biografía.

Después vinieron las adaptaciones al cine de sus cuentos infantiles con la serie Narnia. Dicen que el éxito de dichos cuentos en el momento de su publicación (1951 a 1956) hizo surgir alguna fricción con Tolkien, su amigo y compañero de Oxford y de su club literario Inklings (que podría traducirse por brotes o plántulas de tinta).

C.S. Lewis nació en Irlanda (Belfast) y se hizo llamar Jack desde muy joven. En su libro: Cautivado por la Alegría refiere su infancia y juventud (siempre rodeada de literatura y fantasía, con la inseparable compañía de su hermano Warren); su paso por varios internados ingleses de los que aporta vívidas imágenes de la existencia de castas: parias y patricios (que tenían la prerrogativa de elegir compañeros con los que mantener relaciones sexuales generalmente consentidas); y alaba especialmente la enseñanza desde casa con un tutor durante los dos últimos años antes de ingresar en Oxford.

C.S. Lewis y su hermano WarrenEste libro también nos habla de su temprana pérdida de fe (cuando tenía 9 años, a raíz de la muerte de su madre), y de su participación en la Primera Guerra Mundial como recluta en las trincheras (parece mucho más mojigato en la película), pero el libro sobre todo nos muestra su inquietud espiritual y su constante búsqueda de paz. Su desconcierto al encontrarse más cercano a la forma de actuar de personas religiosas, que con el comportamiento de ateos como él mismo. Y así de una manera paulatina pero inexorable vemos como la búsqueda del gozo espiritual le lleva a comprender que éste es la consecuencia de una transformación espiritual y no un objetivo en sí mismo.

Cita de C. S. Lewis

C.S. Lewis dio muchas conferencias sobre el tema, y algunas de ellas fueron emitidas por la BBC durante la Segunda Guerra Mundial, y finalmente recopiladas en un libro. Es fácil comprender que el dolor y la desesperación de la guerra Imagen de la película: Tierras de penumbraauspiciaron sus elevados niveles de audiencia. Estoy convencida que el mundo mágico que creó en sus Crónicas de Narnia, aportó un bálsamo a varias generaciones infantiles de postguerra.

C. S. Lewis y J. Gresham. ¿1958?

Tiene gracia el título del libro: Surprised by Joy pues en el momento de su publicación ya se carteaba con Joy Gresham la escritora americana exjudía, exatea, excomunista,  divorciada y con gran sentido del humor con la que contrae matrimonio (para sorpresa de la provinciana sociedad universitaria de Oxford); en la película Joy está fantásticamente caracterizada por Debra Winger.

Surprised by joy. C.S. Lewis. Primera edición inglesa. 1955

Leemos para sentir

que no estamos solos

C. S. Lewis en la Biblioteca UPM

Lady Sings the Blues, Billie Holiday

Lady Sings the Blues

Barcelona: Tusquets, 1998

-¿Sabes cantar, chica?

-Claro que sé cantar, eso no es nada del otro mundo – respondí….

Le pedí al pianista que tocara Trav’lin’ All Alone, lo más cercano a mi estado de ánimo. Y en algún momento debió calar hondo. Se  acallaron todas la voces en el bar. Si a alguien se le hubiera caído un alfiler,  habría sonado como una bomba. Cuando finalicé, todos aullaban y levantaban sus vasos de cerveza. Recogí treinta y ocho dólares del suelo.

Fells Point en la ciudad de Baltimore es el origen de todo.   Eleonara Fanagan se cría en un ambiente miserable  del ghetto con una madre adolescente y un padre que las abandona.  Un ambiente sórdido de burdeles, y clubes de mala muerte,  es el mundo en el que crece.

Eleonora Fanagan es Billie Holiday.

Supongo que no soy la única que oyó buen jazz por vez primera en un burdel. Pero nunca intenté sacarle partido. Si hubiese oído a Louis y a Bessie en una reunión de niñas exploradoras , me habría gustado lo mismo.

Hablar de Billie Holiday es hablar del jazz. Lady Sings the Blues es su autobiografía.  En ella  hace un repaso de su carrera y de su vida, una lucha constante  por abrirse camino y huir de la miseria de su infancia.  A través de sus páginas podemos revivir un mundo de clubes llenos de humo y alcohol en el que una voz mágica, susurrante, melancólica recorre las mesas del local dejando un poso mágico en aquellos afortunados que la escuchan. Un mundo con dos caras, por un lado músicos extraordinarios, muchos anónimos y otros famosos como Count Besie, Benny Goodman Lester Young, Artie Shaw… Por el otro, chulos, traficantes, vividores, buscavidas  que como lobos hambrientos salían en busca de  presas, Billie es una de ellas.

Giras interminables, “Entre en la banda de Count Basie para ganar algo de dinero y ver mundo. Durante dos años no vi prácticamente nada salvo el interior  de un autobús Blue Goose y nunca logre enviar un céntimo a casa”, sesiones de grabación,  actuaciones memorables y otras olvidables, cárcel, juicios, discriminación.  Eso es Lady Sing the Blues. Esa es su vida.

Sólo logramos un par de asientos separados en un autocar abarrotado, lo que me remontó a veinte años atrás, rumbo a Nueva York, tal como tantas veces antes: detenida, en libertad bajo fianza, arruinada después de pagarle al fiador, hambrienta por no haber tenido tiempo para comer, molida después de veinticuatro horas sin dormir, recordando el olor de esa cárcel mientras traqueteaba en un condenado autocar, con un marinero dormido echado sobre mí. Pero pronto olvidé todo eso, con mi hombre.

Billie Holiday nació en Philadelphia el  7 de abril de 1915 y murió el 17 de julio de 1959 en la ciudad de Nueva York, sola y abandonada.

Stranger Fruit

Southern trees bear a strange fruit

Blood on the leaves and blood at the root

Black bodies swingin' in the Southern breeze

Strange fruuit hangin' from the poplar tres

Pastoral scene of the gallan South

The bulgin' eyes and the twisted mouth

Scent of magnolias sweet and fresh

Then the sudden smell of burnin' flesh

Here is a fruit for the crows to pluck

For the rain to gather, for the wind to stuck

For the sun to rot, for the tree to drop

Here is a strange and bitter crop

 

 

 

 

 

 

 

Autobiografía, Charles Darwin

Cubierta de Autobiografia, Charles DarwinAutobiografía
Charles Darwin

Darwin figura en la red como uno de los diez científicos más famosos de todos los tiempos. Su sombra supera a su persona y la oculta. La autobiografía de Darwin, está escrita cuando Darwin  ya se encuentra en su ancianidad,  a instancias de un editor alemán. Acepta con el convencimiento de que su descendencia y amigos disfrutarán del proceso que supuso la forja de su carácter y convicciones. Es una narración que te acaricia y envuelve en un ambiente nítidamente victoriano.

Charles Darwin , huérfano de madre desde muy joven, no despuntaba ni de lejos en los estudios, no le gustaban las clases, apreciaba más la lectura individual de las fuentes, sin atenerse a normas externas. Su padre lo envió a distintas universidades para que se labrara un porvenir económico dado que no disponía de rentas. Lo intentó en la medicina (sin éxito) y en teología (que terminó y nunca ejerció);  él mismo se imaginaba como un sportman. Por casualidad, se ve  ante la posibilidad de viajar sin salario en una expedición científica en el Beagle (tuvo que convencer a su padre del valor de una dedicación no financiada). El relato podemos encontrarlo en castellano preciosamente editado.

En el Beagle comparte camaCubierta de Darwin, la expedición en el Beaglerote con un muy estricto y exigente capitán con el que a pesar de sus excentricidades congenia. Lo más llamativo es la meticulosidad con la que recogió muestras y clasificó especímenes, de manera que esos cinco años son la piedra angular de una reflexión y teorización que se avanza a lo largo de toda su vida, y culmina  con “el origen de las especies”.

Darwin, que ya había publicado muchos resultados parciales (llevaba una contabilidad exhaustiva de los  libros que editaba y sus ejemplares), se resiste a la obra completa pues le encamina a considerar a Dios como una hipótesis no necesaria, y esto es absolutamente contrario en un inicio a sí mismo y a su formación, y sobre todo a su queridísima esposa Emma que incluso le insta a destruir la obra para no perderle por toda la eternidad. Darwin sufre y lo refleja en sus textos.

Vive una vida familiar  intensa y retirada del bullicio de la ciudad (gracias a las rentas de su esposa y prima Emma), es una existencia prolija en hijos y afectos hacia ellos y su esposa, y narra con una enorme sensibilidad la enfermedad y muerte de una de sus hijas de 9 años de edad. Él mismo sufre sistemáticos ataques de fiebres crónicas.

Es visitado con asiduidad por hombres de ciencia y amigos que le instan a asumir la publicación global de su obra: El origen de las especies (se agotó el mismo día de su publicación), y  se niega, según cuentan las crónicas, a recibir a Carl Marx, tal fue la repercusión de sus ideas.

Su forma de escribir es dulce y afectuosa  y contrasta con la imagen que tenemos de un Darwin anciano serio y ausente. En la edición en castellano, la autobiografía incluye un texto de su hijo en el que explica algunos detalles de su vida familiar tremendamente sistemática pero lejos del tedio.

Darwin pone a prueba sus teorías criando palomas, perros y orquídeas, y debate de manera epistolar con múltiples amigos. Su interacción familiar está pautada por muchas actividades conjuntas como la lectura en común de novelas en las horas de ocio, o el disfrute del piano que su mujer Emma ofrecía en las horas vespertinas.

Durante mucho tiempo se ha silenciado esta tensión ciencia-religión de Darwin, pero en 2009 encontramos una delicada película (pincha aquí) que detalla la controversia y sufrimiento que supone asumir los resultados científicos incluso contra las creencias más íntimas de uno mismo.

Darwin muere en 1882 abrazado por su esposa Emma aterrada ante la idea de perderlo por toda la eternidad.

Cita de Charles Darwin

Charles Darwin en la Biblioteca UPM

Madrid, 1921. Un dietario. Josep Pla

Cubierta de Madrid, 1921. Un dietario, Josep PlaJosep Pla
Madrid, 1921. Un dietario
Libros del K.O.
2013

 

 
 

Hablando en general los catalanes tenemos en Madrid fama de antipáticos.

 

 

Por fin se ha reeditado este delicioso libro de Josep Pla sobre sus andanzas por  Madrid en 1921 donde era cronista de Las Cortes. Misión imposible comprarlo durante años, estaba agotado desde 1986.

Esta obra es un perfecto aperitivo al universo de Pla para los que no conocen sus libros y después adentrarse con  más familiaridad en su célebre Cuaderno gris.

Sus páginas recogen las colaboraciones que mandaba a La Publicidad, el periódico del que era corresponsal,  y en las que explica a los catalanes sus impresiones sobre las costumbres madrileñas y algunas excursiones que hizo por los alrededores.

El estilo de Josep Pla, en el que mezcla la realidad y la invención,  añadiendo su gracia y su impagable ironía, depararán al lector de este pequeño libro momentos memorables.

En Madrid hay una institución intrínsecamente ciudadana, que es el café con leche. Mitad y mitad, dicen los castizos. Y las personas de temperamento hogareño  suelen acompañar el potingue de color de tórtola con lo que aquí se llama media tostada, que se moja indecentemente en un líquido pálido y cortado.

 

Calle Alcalá, 1926

Ya no se toma media tostada en Madrid, si  en Andalucía, ni está bien visto mojar el pan en el brebaje  delante de la gente, pero sigue en activo la pasión del madrileño por el café con leche matinal que tan mediocre le parecía a Pla. Tan arraigado está el café con leche, que una se pregunta desconcertada  ¿y qué se desayunaba en Barcelona?

Al ampurdanés le gustaba la cerveza de la capital, que “es buena y muy fina, una de las mejores del Continente si se excluyen la alemana y la checoslovaca”. Nada se escapa de su ojo incisivo de una ciudad que empezaba a pasar de ser  un lugar  peculiar lleno de  costumbres típicas a una capital como eran las otras:  uniforme, monótona y gris.

Poder leer este libro es un regalo para los que vivimos aquí. El mejor comentarista de su tiempo nos retrata Madrid desde una perspectiva totalmente distinta. Le gusta la ciudad, pero tiene la sensación de estar muy lejos de casa. La vida social capitalina tiene mucha influencia andaluza y eso le distancia, no entiende muchas veces ni el acento ni la constante aplicación de expresiones e imágenes taurinas al lenguaje de todos los días. Le encantaba pasear por la Castellana y mirar a la gente.

 Madrid. Paseo de la Castellana. 1930.

 

Siempre que paseo por Madrid, por el centro se entiende, me sorprende la cara que tiene la gente de estar encantada de la vida. 

Hoy por la Castellana solo pasan coches y la cara que tiene la gente por la calle es… de no haberse tomado todavia el primer ¡café con leche! .

Josep Pla en la Biblioteca de la UPM

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