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La república federal en España, de C. A. M. Hennessy

 

"¿Quiénes fueron los hombres que determinaron la política republicana y en qué presuposiciones se basaba? Los dirigentes republicanos federales procedían de aquellos que deseaban un cambio político total y, en raros casos, un cambio social. Eran hombres de profesiones liberales, abogados, médicos, catedráticos universitarios, periodistas, escritores, maestros de escuela y muy escasos pequeños negociantes. Procedían principalmente de la clase media, mediana y baja y los dos grupos más numerosos eran los  abogados y los periodistas. Los estudios de Derecho siempre habían sido un adiestramiento para la políitica, y la abogacía podía combinarse fácilmente con la carrera políitica. Pi y Margall, Figueras, Palanca, Sorní, Maisonnave, Carvajal, por citar sólo algunos, tenían bufete a la vez que actuaban como políticos."

C. A. M. Hennessy:

The Federal Republic in Spain: Pi y Margall and the Federal Republican Movement, 1868-74. Oxford: The Clarendon Press, 1962.

La república federal en España: Pi y Margall y el movimiento republicano federal, 1868-1874.  Madrid: Los Libros de la Catarata, 2010.

 

Hoy toca comentar un ensayo de historia política pura y dura: un clásico recuperado, sobre el XIX español. Hace ciento cuarenta años España era una república. No sé si la cifra resulta muy redonda pero se puede comprobar que la efeméride merece un recordatorio digno. Para la memoria colectiva española aquella primera república decimonónica permanece en una cierta penumbra, incluso para la propia identidad y tradición republicana actual que asume más bien el régimen de 1931 como referente por antonomasia. Situación que tiene su correlato en la historiografía disponible: hay pocos libros que traten sobre el período 1873-1874 como motivo principal, y lo más corriente es que el tema aparezca englobado dentro del llamado Sexenio Democrático o Revolucionario (1868-1874).

Charles A. M. Hennessy, aún incluyendo antecedentes y contexto, se centró totalmente en el asunto aludido por el título, y enfocó además de manera frontal al político que personifica de manera más cabal el período estudiado: el presidente Pi y Margall. El ensayo, siendo fundamentalmente de historia política, no escatima una perspectiva social bastante apreciable teniendo en cuenta la época de su redacción, anterior a la expansión de la historiografía social del XIX español acaecida durante los años 70 del siglo XX. Precisamente el prólogo del profesor Pérez Garzón ilustra el carácter original y la trascendencia de esta obra en el contexto histórico de su aparición.

Aquella república fue efímera, inestable y hasta cierto punto accidental, debido a la renuncia del rey anterior. Pero en su corto desarrollo se plantearon en las altas esferas del poder por primera vez en España cuestiones tales como como la participación de las mujeres, el trabajo infantil, el debate sobre la pena de muerte y la abolición de la esclavitud. Si bien el tema principal al que se la asoció fue la articulación territorial mediante un modelo constitucional federal. Un momento de la historia española, pues, solo en apariencia remoto e intrascendente. Y un magnífico libro para desentrañarlo.

Obras de Francisco Pi y Margall en: Bibliotecas de la UPM.

Mañana no será lo que Dios quiera, Luis García Montero

Un poeta: Ángel González (1925-2008) visto por otro: Luis García Montero (1958). Retrato de un buen amigo a través de un amigo entrañable. Homenaje de una nueva generación a su precedente. Una curiosa y liviana exégesis de los poemas de Ángel González que se van trenzando de manera agradable con su biografía.

Ángel González, ovetense, cuarto hijo de una familia con amplia tradición pedagógica nace en una España convulsa y golpeada por la guerra civil. En Asturias a los hijos tardíos e inesperados se los denomina cariñosamente “caga nidos” y este parece un buen descriptor del poeta que a ratos se confiesa mal criado por las circunstancias.

Es un libro dulce y acogedor, a veces terrible, que a pesar de los sinsabores que describe resulta optimista y vital, incluso cuando al protagonista siendo aún muy joven le diagnostican una tuberculosis que en aquella época era el anuncio inequívoco de una corta vida. De esta enfermedad se deriva su estancia en Páramo del Sil, donde su hermana era maestra (castigada),  un remoto lugar leonés marcado por la minería y la desolación y al que a pesar de todo llegaba la primavera.

Al hilo de esa situación nos deja una curiosa reflexión sobre el significado del porvenir y del futuro. Cómo se puede tener lo primero sin lo segundo y viceversa, aunque con diferencia es más dramática la segunda opción: ausencia de futuro.

Luis García Montero lo describe como: “una mezcla de filósofo clásico y de anciano del lugar, de superviviente estoico que lo vio y contó todo, mientras pedía una última copa para no dar por terminada la noche que de manera inevitable se perdía por la grieta rojiza del amanecer. Detrás de su barba larga escondía un mentón demasiado corto y una vida demasiado larga. Apenas conoció a su padre, porque murió cuando él no había llegado a cumplir los dos años. Un Ángel ferozmente humano creció sin las enseñanzas directas de uno de los mejores pedagogos asturianos de principios de siglo XX”.

La prosa de los poetas, éste es quizás otro de los aspectos interesantes del libro. Susan Sontag ya introdujo esta particularidad en un curioso y pequeño ensayo homónimo pues la prosa del poeta “en general adopta la forma de dos modalidades narrativas. Una es francamente autobiográfica. La otra, también en el molde de las memorias, es el retrato de otra persona, bien de un escritor o de un pariente querido… La prosa de los poetas suele ser elegiaca, retrospectiva…La prosa de un poeta es la autobiografía del ardor”.

Para que yo me llame Ángel González,
para que mi ser pese sobre el suelo,
fue necesario un ancho espacio
y un largo tiempo:
hombres de todo el mar y toda tierra,
fértiles vientres de mujer, y cuerpos
y más cuerpos, fundiéndose incesantes
en otro cuerpo nuevo.
Solsticios y equinoccios alumbraron
con su cambiante luz, su vario cielo,
el viaje milenario de mi carne
trepando por los siglos y los huesos.
De su pasaje lento y doloroso
de su huida hasta el fin, sobreviviendo
naufragios, aferrándose
al último suspiro de los muertos,
yo no soy más que el resultado, el fruto,
lo que queda, podrido, entre los restos;
esto que veis aquí,
tan sólo esto:
un escombro tenaz, que se resiste
a su ruina, que lucha contra el viento,
que avanza por caminos que no llevan
a ningún sitio. El éxito
de todos los fracasos. La enloquecida
fuerza del desaliento…

-Ángel González-

 

Luis García Montero en la Biblioteca UPM

Ángel González en la Biblioteca UPM

 

Rafael Argullol y Vidya Nivas Mishra: Del Ganges al Mediterráneo, un diálogo entre las culturas de India y Europa.

"Vivimos en un mundo en el que el dominio de lo tecnológico, de lo comunicacional, lo que se ha llamado "globalidad planetaria", y la exigencia de una actualidad permanente se han convertido en una invitación universal a la amnesia. En ese sentido nuestro mundo está fuertemente marcado por un modelo de amnesia y de velocidad, de amnesia y de vértigo, aunque evidentemente muchas veces ese vértigo se manifiesta como en el mito de Sísifo, se manifiesta como un vértigo inmóvil que da vueltas sobre un mismo eje." (R. Argullol, p. 90)

Rafael Argullol, Vidya Nivas Mishra:

Del Ganges al Mediterráneo : un diálogo entre las culturas de India y Europa. Madrid : Siruela, 2004.

 

Rafael Argullol es un creador de poesía y ficción que también es filósofo. Su obra filosófica tiene una fuerte orientación estética y merodea en torno al fenómeno del arte, con especial predilección por el Renacimiento occidental. Sin embargo quien piense que este sesgo le resta proyección social se equivocará, pues en consecuencia Argullol se ha venido destacando en los últimos tiempos como un defensor a ultranza del papel de las ciencias humanas y de los estudios culturales en particular, que él considera en franco retroceso a causa del enfoque dominante, meramente instrumental y cortoplacista, en la educación secundaria y superior.

Del Ganges al Mediterráneo, independientemente de su valor como obra singular, puede servir como buen comienzo para adentrarse en la producción de Argullol. Este decidió en torno al cambio de siglo efectuar un diálogo directo con la tradición filosófica hindú, para lo cual escogió como interlocutor al erudito Vidya Nivas Mishra. Además esta conversación contó con la valiosa aportación del estudioso de la cultura india Óscar Pujol Riembau, que prologa y edita el volumen aquí comentado. Obsérvese el interés de un encuentro entre Occidente y un Oriente no personificado a la sazón por el mundo araboislámico -como ordenarían imperativamente los clichés mediáticos más banales- ni tampoco por el Extremo Oriente sino por la tradición hindú de la India, país que se prefigura como uno de los grandes actores históricos de los próximos decenios.

Los dos filósofos van tocando las grandes cuestiones de la existencia humana desde la óptica de ambas civilizaciones, con sus puntos comunes y sus divergencias que hunden sus raíces en procesos remotos en el tiempo. No faltan los argumentos polémicos, como cuando Argullol apunta al secularismo occidental como si la laicidad fuera una realidad completada en nuestro entorno, o cuando Mishra parece exculpar a la civilización hindú de toda experiencia colonial-imperialista, lo cual la realidad histórica desmiente tanto a nivel interior como exterior a ese subcontinente. Pero el diálogo resulta en conjunto extraordinariamente fructífero y absolutamente vigente, aparte de sentar bases para una praxis de aprendizaje y comprensión mutuos.

Si quereis acercaros en general a la obra de Rafael Argullol podéis visitar su página,  su blog, y también ver el capítulo que le consagró la serie televisiva Pienso, luego existo.

La simplicidad no es la realidad. Lo abstracto no es lo real. Aunque pueda ser una herramienta útil para el análisis y la investigación, si lo tomamos finalmente por lo real se convertirá en una atadura y en una limitación. Si se quiere pensar en términos de lo real, entonces necesariamente hay que pensar de una forma compleja, incluso si ese tipo de pensamiento nos produce durante un tiempo una cierta confusión y no nos permite la costrucción de teorías clásicas y precisas donde todo encaje a la perfección. Todos los intentos de introducir uniformidad y simplicidad están condenados al fracaso, ya que la complejidad tarde o temprano acabará por romper el corsé de la falsa simplicidad. " (V. N. Mishra p. 146)

Obras de Rafael Argullol en Bibliotecas de la UPM.

Articulos de naturaleza, pueblos, campo, caza. Miguel Delibes

Miguel Delibes

Artículos de ABC

(Naturaleza, pueblos, campo, caza…)

Introducción, selección y notas

de José María Nieto López

 

2011

 

Este libro recoge una amplia muestra de artículos del escritor vallisoletano publicados en el diario ABC.

Probablemente, dentro de los temas que tocó Delibes  los más atractivos son los que tenían que ver con lo rural, con los viejos oficios campestres como el de  cepero o canaricultor. El campo es el protagonista  esta interesante  selección.

La recopilación está precedida de un estudio introductorio que, con vocación de pormenor, y a modo de inventario y curiosidad, muestra y analiza las cosas vertidas en esas colaboraciones: los pueblos, la fauna, la flora, algunos elementos geográficos, las viejas actividades rurales, las expresiones populares…

Muy oportunamente, para rematar el trabajo, se ha  añadido al final unos apartados o apéndices (14 páginas), como el glosario de términos, con preferencia rurales (que para los que no somos de campo nos resulta muy útil), y una lista completa y ordenada de los artículos publicados en el ABC.

 

Se trata de una aportación importante a la bibliografía de Delibes que sirve para conocer y compartir un poco más su labor articulista y disfrutar de su prosa, pues, a fin de cuentas, conocer y compartir son dos de las cosas que más nos interesan en la literatura y en la vida.

 

Miguel Angel Toro

 

Miguel Delibes en la Biblioteca de la UPM

 

La muerte de Virginia, Leonard Woolf

La muerte de Virginia  (The journey not the arrival matters)

Leonard Woolf

Pocas personas dirán desconocer el nombre de Virginia Woolf, y en cambio muy pocos declararán su conocimiento acerca de Leonard, el eterno compañero de Virginia, su amparo y consuelo, su tabla de salvación; a veces su único contacto con una realidad que se le escapaba, y que en último término le conducirá al suicidio como un ejercicio de autocontrol e independencia.

Impresiona todo lo que tiene que ofrecer, no sólo como compañero vital sino como ciudadano comprometido con la realidad política y social, con el lento e imparable florecimiento cultural que supone publicar (durante más de 50 años) veinte libros al año de increíble valor, y gran amplitud (poesía, psicología, política, ensayo…).

Puedo comprender que la Editorial Lumen no se haya podido sustraer en este año 2012 a elegir esta parte de su extensísima autobiografía. Puedo disculpar que se haga referencia directa en el título a la muerte de su esposa, esa catástrofe en la vida de Leonard de dimensiones bíblicas, y sin embargo es tan sólo una parte de la inmensidad contenida en este escueto volumen de 216 páginas; por eso el título que escogió el autor: (es el viaje y no la meta lo que importa, The journey not the arrival matters) resulta mucho más ajustado.

¿Desea conocer la gestación, vida y supervivencia de una pequeña editorial independiente (Hogarth Press), la descripción de la actividad política en las comisiones parlamentarias (representando al partido laborista), los comités de revisión salarial de los empleados públicos (como ex funcionario respetado), su apoyo incondicional a la liberación de la mujer, la vida londinense durante los bombardeos de la segunda guerra mundial, la vida y muerte de la Sociedad de Naciones en el periodo de Entreguerras (1919-1939), o un periplo por las relaciones personales en el grupo Bloomsbury? Todo ello está reflejado de una manera ligera y transversal, tremendamente natural e interesante. Es una narración en primera persona realizada por el autor con más de 80 años y en la que incluso se arriesga a expresar su deseo de una vida laboral que alcance una cota superior de 200.000 horas; esto es sin duda un valor no apto para mortales (300o horas/año durante 63 años, de los 20 a los 83) o al menos eso diría un abogado del diablo. Considerando que se estima en 10.000 horas la dedicación necesaria para alcanzar la maestría en cualquier entorno, Leonard Woolf  lo habría conseguido en 20 ámbitos distintos; parece bastante ajustado según lo que vemos descrito en sus memorias.

Me gustaría acabar la reseña incluyendo la recreación que se hace de esa increíble pareja en la película Las horas, especialmente en la escena de la estación (V.O. o doblada), donde se percibe con enorme intensidad la humanidad y sensibilidad de un Leonard que sufre y acompaña a una Virginia que lo quiere todo hasta el final: you cannot find peace by avoiding life, Leonard.

 

 

 

As a woman, I have no country

As a woman, I want no country

As a woman, my country is the whole world

 

Virginia Woolf

 

 

 

Virginia Woolf en la Biblioteca UPM

 

 

Shakespeare / Giuseppe Tomasi di Lampedusa

Shakespeare

Giuseppe Tomasi di Lampedusa

NORTESUR

2009

Giuseppe T. di Lampedusa (1896-1957) fue autor de una sola novela, El Gatopardo. Aquel monumento escrito que narra la unificación de Italia y que llevó inolvidablemente al cine Luchino Visconti.

Menos conocido es que impartió, en su casa, un curso de literatura inglesa de 1953 a 1957. La lección dedicada a Shakespeare es la que publica de forma independiente la editorial Nortesur.

De la vida de  Shakespeare no se sabe con seguridad casi nada.

Esa falta de certezas,  ese misterio biográfico que le acompaña, ha dado lugar a que muchos estudiosos, como Lampedusa en este libro, repasen su obra  con lupa buscando en los personajes que inventó rasgos que puedan ayudar a descubrirle.

Teatro El Globo

La edición que nos ocupa es la obra de un erudito, de un buen conocedor y admirador de la obra de Shakespeare pero es también un libro libre y con sentido del humor. Lampedusa va citando por orden cronológico las obras del genio inglés y las va comentado de forma breve y sin prejuicios académicos. De este modo para los que han leído a Shakespeare  la obra resulta una delicia llena de complicidades y para los que  no lo han hecho -no nos vamos a engañar, leerle impone- sirve de amena aproximación.

El público (que asistía a las representaciones) estaba mayoritariamente compuesto por marineros y braceros, por taberneros y mujeres de mal vivir. Todos los marineros eran o habían sido recientemente, piratas. Eran los que habían saqueado Cádiz, los que habían degollado a los españoles de la Armada que habían sido arrojados por un temporal a las costas de Irlanda.

 

 

Tito Andrónico tuvo que gustar mucho a tan elegido público. Como no soy ni pirata, ni mujer de mal vivir, digo desde ahora que es ilegible.

 

Se trata de un libro curioso que desdramatiza, dentro de lo posible,  obras y personajes desde la novedosa perspectiva de un italiano.

Acerca de Enrique IV comenta Lampedusa   :

La joya de entre todos los personajes es Falstaff, joya de sabe Dios cuantos quilates, uno de los tres o cuatro personajes cumbre shakespereanos. Adorable gamberro, hombre de espíritu siempre invencible y siempre jovial, creación del más alto humor, todos nosotros daríamos diez años de vida por el privilegio de estar con él una hora.

 

Esa pasión y esa gracia aplicadas a la obra de William Shakespeare hacen muy recomendable la lectura de este libro.

Obras de Lampedusa en la Biblioteca de la UPM

 

 

Mundolibro, de Henry Petroski

"Los ingenieros saben que no pueden escapar a las leyes de la naturaleza -bien sea en el ámbito de la termodinámica o en el de la estantería ideal-, pero de vez en cuando conciben ingeniosas soluciones que ponen a la naturaleza contra las cuerdas." (p. 121)

 

Henry Petroski:

  • The book on the bookshelf.
  • New York : Alfred A. Knopf, 1999.
  • Mundolibro.
  • Barcelona : Edhasa, 2002.

 

 

Henry Petroski pertenece a una interesante especie de autores empeñados en explicar el porqué y la génesis de realidades, objetos, hábitos y valores que de manera inconsciente damos por hechos en nuestra vida cotidiana, pero cuyo origen y largo desarrollo encierran no pocos intríngulis. En este caso es el turno de la simple estantería librera: sí, esa superficie desnuda cuya horizontalidad en principio no conduce a imaginar los vericuetos históricos que llevaron a su generalización. Por cierto que en esta época nuestra marcada por el multimedia, la ubicuidad informacional y la evanescencia de los soportes, resulta muy oportuno reflexionar sobre el modo en que los humanos fueron almacenando su información a lo largo de los siglos. Ergonomía y supervivencia obligan, como poco.

El título Mundolibro asignado a la edición española es ocurrente y tiene chispa pero deja escapar la ambivalencia semántica del original en inglés: El libro sobre el estante. Acostumbrados a tantas historias del libro o de las bibliotecas nos sorprende que Petroski tire por la vía de enmedio: la evolución del mobiliario. En ello radican su originalidad y la perspectiva nueva que aporta a la Historia de la cultura.

Estamos ante una obra concisa  y sintética, pero también curiosa desde el punto de vista estrictamente literario. El objetivo del libro obliga a Petroski a afinar en la descripción física de los objetos y sus componentes, su posición en los espacios que ocupan y sus relaciones físicas con las personas. De modo que su lectura proporciona un goce espacial y geométrico muy particular que me ha recordado los Ejercicios de estilo de Raymond Queneau o las Instrucciones para subir una escalera de Julio Cortázar. Además el propio Petroski introduce sus propias ideas personales como bibliófilo y bricoleur de estanterías. El apéndice final titulado Orden, orden es descacharrante: recoge con exhaustividad las distintas maneras de distribuir una biblioteca particular en función de los caprichos y disposiciones neuróticas de cada propietario-tipo.

"Una modalidad audaz de ordenar los libros no leídos entre los leídos consistiría en remontarse hasta la Edad Media y disponer aquellos que están por leer con el lomo hacia dentro. Ello no solo añadiría cierto misterio a nuestra librería, sino que podría convertir la lectura de libros nuevos en una aventura. En la medida en que es improbable que los libros no leídos puedan ser reconocidos por sus cortes delanteros, la elección de un título para leer resultaría un juego de intuiciones, a menos que su identidad quedara revelada por un estricto principio dominante de ordenación." (págs. 345-346)

 

Cualquier rato dejamos inadvertidamente que nuestra vista surfee sobre los volúmenes alineados. O que nuestras manos se posen sobre la apetecibles cubiertas que nos llaman desde el expositor de novedades del campus. Mundolibro nos habrá explicado el largo y apasionante devenir humano hasta llegar a esa actitud nuestra, en ese preciso instante…

Esta y otras obras de Henry Petroski en: Bibliotecas de la UPM.

Soy economista y os pido disculpas, Florence Noiville

Florence NoivilleSoy economista y os pido disculpas
Florence Noiville
Deusto, 2011

Florence Noiville es una persona que no le dejará indemne: es licenciada por una de las escuelas de negocio más prestigiosas del mundo: HEC de París, y ha desempeñado un cargo de responsabilidad en una gran multinacional.

Sin embargo, decidió cambiar de oficio por un íntimo desacuerdo con el sistema neoliberal que ella misma estaba ayudando a alimentar con su trabajo, y al que considera culpable de la crisis actual. Desde entonces, ha trabajado como crítica literaria y articulista para Le Monde y es presentadora del programa televisivo Le Monde des livres.

Soy economista y os pido disculpasNoiville apunta de forma sencilla y sincera a las todopoderosas escuelas de negocio y critica su sistema de enseñanza, que proporciona una formación basada en unos valores que sólo incrementan la desigualdad entre ricos y pobres. En sus propias palabras: “la paradoja actual es que los mejores estudiantes siguen orientándose en masa para acceder a las escuelas de negocios más reputadas, y éstas siguen enseñando a los mejores, a pesar de todo, de acuerdo con un modelo que, como podemos comprobar todos los días, no funciona". El caso es que creo que el sistema que nos ha educado: Make more profit, the rest we don’t care about ha causado tantos estragos y a tal escala que debemos ponerlo patas arriba urgentemente. Y todo esto porque, al no tener freno, se ha vuelto incompatible con un buen número de valores fundamentales".

Este libro publicado en París en 2009, y traducido al castellano en 2011, ha sido una de mis más gratas sorpresas de fin de año. No es un sesudo ensayo (Tiene apenas 94 páginas), pero rezuma honestidad y narra no sólo su experiencia personal sino que enlaza relatos de una generación al completo de economistas de élite que llevan ejerciendo su profesión en el corazón del sistema económico actual durante más de 25 años. ¿Alguien se anima a comentarlo?

 

 

 

Arte de amar de Ovidio

Arte de amar

Publio Ovidio Nasón

Hiperión

2002

Ovidio  nació cerca de Roma en el año 43 antes de Cristo.

Era hijo de un noble patricio y autor entre otros libros de Las Metamorfosis y de este Arte de amar que tuvo en su época un exito absoluto y al que Augusto, que desterraría a Ovidio al Mar Negro, llamó con mucha gracia: Arte  de cometer adulterios.

Es el libro de un seductor. Semejante nómina de trucos, estrategias y consejos para romper el hielo, elegir, conquistar,  conservar y recuperar al amado o amada solo pueden salir de alguien que sabe lo que se dice.

Vayan algunas pautas:

Estrategias y consejos para ellos:

No dejes de ir a las carreras de caballos, al circo, donde se reune el pueblo entero, es un lugar favorable a los amores. Sientate cerca de ella, busca un pretexto cualquiera para entablar conversación.

Aplaude con entusiasmo la danza que ella aplaude, levantate si ella se levanta, y sientate si vuelve a sentarse.

Si alguna muchacha te pregunta en el circo el nombre de los reyes vencidos responde a todo, afirma con seguridad aunque no lo sepas.

Promete. Si, promete siempre y promete mucho, porque prometer no arruina a nadie.

No debes preocuparte de rizarte el cabello con las tenacillas, ni alisarte la piel con piedra pomez, la sencillez es la mayor elegancia del hombre viril. Presentate aseado y no ocultes el color que a tu piel dio el ejercicio a pleno sol.

En ocasiones debes mostrarte deseoso de su amistad unicamente. ¡No sabes con cuanta facilidad se convierte el amigo en amante!.

 

El gran secreto de vivir es saber adaptarse. Proteo simbolizó esta verdad conviertiéndose en arrollo rumoroso, en león, en árbol, en cerdoso jabalí. Pues bien, usa con cada mujer un método diferente.

 

Que noche y día estés presente en su imaginación. Cuando estés seguro de su fidelidad emprende un corto viaje para que la ausencia avive la inquietud y quizás los celos.

 

 

 

 

 

 

Para ellas :

Procura dejar al descubierto el hombro izquierdo, esto les sienta muy bien a las que son muy blancas; yo, enardecido, quisiera cubrir de besos lo que se nos ofrece a la vista.

Muestrate ávida de agradar y estate atenta a todo los que pueda realzar tus encantos. Que el anzuelo esté siempre extendido; el pez vendrá y morderá cuando menos lo pienses.

Queremos mujeres reidoras y cantarinas. Tomad de cada uno lo que os pueda ofrecer, y considerad convenientemente profesiones, empleos y situaciones.

 

 

Admira, sorprende, sofoca, pasma y desconcierta que ni uno solo de los consejos de Ovidio haya perdido vigencia en ¡2000 años!.

¡Maestro!

 

Obras de Ovidio en las Bibliotecas de la UPM

 

 

 

 

Némesis Médica / Ivan Illich

Ivan Illich

Némesis Médica

Una sociedad que valora la enseñanza planificada por encima del aprendizaje autónomo no puede sino enseñar al ser humano a sujetarse a su lugar mecanizado

chiste

Encontré un libro entre los que atesoraba mi padre: Némesis Médica, y el nombre del autor, Iván Illich me resultó familiar (es en realidad un personaje de Tolstoi). He aquí que se trató de un error afortunado porque este Iván es un personaje real sin relación aparente con el anterior, aunque si cabe más interesante.

He escogido algunas frases que considero reflejan la calidad del texto:

La medicalización de la vida no es sino un sólo aspecto del dominio destructor de la industria sobre nuestra sociedad… Las estrategias médicas fracasan porque concentran demasiados esfuerzos en la enfermedad y muy escasos en cambiar el ambiente que enferma a la gente…

Una sociedad  superindustrializada es morbosa en el sentido de que la gente no encaja en ella. Cuanto más tratamiento cree la gente que necesita, menos puede rebelarse contra el crecimiento industrial.

Es una característica de esta sociedad superindustrializada que la gente desee ser enseñada, movida, tratada o guiada en lugar de aprender, curar y encontrar su propio camino.

Ivan Illich elige el término Némesis que refiere a la diosa griega que castigó a Prometeo, codicioso ladrón del fuego, condenándolo a que un buitre le devorara las entrañas durante el día, mientras los dioses cruelmente le curaban durante la noche.

Némesis, en palabras de Ivan Illich, es el monstruo material nacido del sueño industrial desmesurado.

nemesis mito griego

A Ivan Illich Wikipedia lo describe como un pensador austríaco polifacético y polémico, autor de críticas a las instituciones clave del progreso en la cultura moderna, capaz de formular profundas críticas a la educación escolar,  y al consumo voraz de la energía necesaria para el desarrollo económico como una negación de la equidad y la justicia social. El Colegio de Estudios de Posgrado de Ciudad de México nos ofrece en Youtube una panorámica personal más interesante.

Quizás su crítica mordaz al exceso de medicalización de la vida sea aún más interesante teniendo en cuenta que fue desahuciado por los médicos al nacer y sin embargo sobrevivió y durante los últimos veinte años de su vida sufrió un proceso cancerígeno de tumores en la cara que, siendo congruente con su crítica a la medicina institucionalizada, se negó a tratar con métodos "profesionales".

Practicó en cambio técnicas terapeúticas de meditación y yoga y aunque en una fase inicial de diagnóstico le diron una esperanza de vida de apenas algunos meses, llegó a sobrevivir casi veinte años más, y se hizo cargo él mismo de su enfermedad, en una relación de serena y estoica.

Podemos encontrar muchas de sus obras en internet, realmente merece la pena. Cuán incisiva puede ser la visión de un hombre, y cuánto tiempo necesitamos para apreciar sus aspectos más certeros.

cita

 

Ivan Illich en la Biblioteca UPM

 

 

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