Némesis Médica / Ivan Illich

Carátula: Némesis Médica, Ivan IllichIvan Illich

Némesis Médica

Una sociedad que valora la enseñanza planificada por encima del aprendizaje autónomo no puede sino enseñar al ser humano a sujetarse a su lugar mecanizado

Chiste

Encontré un libro entre los que atesoraba mi padre: Némesis Médica, y el nombre del autor, Iván Illich me resultó familiar (es en realidad un personaje de Tolstoi). He aquí que se trató de un error afortunado porque este Iván es un personaje real sin relación aparente con el anterior, aunque si cabe más interesante.

Iván Illich

He escogido algunas frases que considero reflejan la calidad del texto:

La medicalización de la vida no es sino un sólo aspecto del dominio destructor de la industria sobre nuestra sociedad… Las estrategias médicas fracasan porque concentran demasiados esfuerzos en la enfermedad y muy escasos en cambiar el ambiente que enferma a la gente…

Una sociedad  superindustrializada es morbosa en el sentido de que la gente no encaja en ella. Cuanto más tratamiento cree la gente que necesita, menos puede rebelarse contra el crecimiento industrial.

Es una característica de esta sociedad superindustrializada que la gente desee ser enseñada, movida, tratada o guiada en lugar de aprender, curar y encontrar su propio camino.

Ivan Illich elige el término Némesis que refiere a la diosa griega que castigó a Prometeo, codicioso ladrón del fuego, condenándolo a que un buitre le devorara las entrañas durante el día, mientras los dioses cruelmente le curaban durante la noche.

Némesis, en palabras de Ivan Illich, es el monstruo material nacido del sueño industrial desmesurado.Iván Illich

nemesis mito griego

A Ivan Illich Wikipedia lo describe como un pensador austríaco polifacético y polémico, autor de críticas a las instituciones clave del progreso en la cultura moderna, capaz de formular profundas críticas a la educación escolar, y al consumo voraz de la energía necesaria para el desarrollo económico como una negación de la equidad y la justicia social. El Colegio de Estudios de Posgrado de Ciudad de México nos ofrece en Youtube una panorámica personal más interesante.

Quizás su crítica mordaz al exceso de medicalización de la vida sea aún más interesante teniendo en cuenta que fue desahuciado por los médicos al nacer y sin embargo sobrevivió y durante los últimos veinte años de su vida sufrió un proceso cancerígeno de tumores en la cara que, siendo congruente con su crítica a la medicina institucionalizada, se negó a tratar con métodos “profesionales”.

Practicó en cambio técnicas terapeúticas de meditación y yoga y aunque en una fase inicial de diagnóstico le diron una esperanza de vida de apenas algunos meses, llegó a sobrevivir casi veinte años más, y se hizo cargo él mismo de su enfermedad, en una relación de serena y estoica.

Podemos encontrar muchas de sus obras en internet, realmente merece la pena. Cuán incisiva puede ser la visión de un hombre, y cuánto tiempo necesitamos para apreciar sus aspectos más certeros.

Cita de Iván Illich

Ivan Illich en la Biblioteca UPM

Fuerteventura, de Alberto Vázquez-Figueroa

"Canarias, Madeira y las Azores se encontraban enclavadas en el llamado Vacío Aéreo del Atlántico, una inmensa extensión de agua a la que ni los aviones ingleses de mayor radio de acción podían acudir a patrullar, por lo que los submarinos y los buques corsarios alemanes podían actuar a sus anchas, torpedeando impunemente a los desasistidos convoyes de abastecimiento." (p. 73)

 

Alberto Vázquez-Figueroa:

Fuerteventura.

Barcelona : Nuevas Ediciones de Bolsillo, 2000.

 

Alberto Vázquez-Figueroa pertenece a una hornada de reporteros, informadores y divulgadores españoles que a partir de los años 60 se vieron favorecidos por la expansión de la televisión, de la lectura de prensa ilustrada y de las ediciones populares. Personajes como él, Miguel de la Quadra-Salcedo, Rodríguez de la Fuente, Carcedo y otros contribuyeron a ensanchar los horizontes del gran público abarcando aspectos de la Naturaleza, paisajes desconocidos, pueblos exóticos, remotos conflictos y asuntos de política internacional. Para quienes crecíamos en aquellos años estos temas superaron así su rol de materia prima para colecciones de cromos e historietas gráficas. Después, como prolífico escritor de novelas de consumo popular Vázquez-Figueroa quedó algo encasillado y lejos del aprecio de los medios literarios considerados "cultos". Como se diría hoy, no daba el perfil -tan canónico en los 70- de intelectual supuesta o realmente comprometido y refinado.

Pero justamente esta situación ya es en sí misma un interesante fenómeno cultural. De hecho, la Fuerteventura que ahora presentamos tal vez no es grandísima literatura, ni siquiera uno de los títulos más famosos de un autor que ahora no está muy de moda, y probablemente es deudora de la tradición anglosajona en su género. Pero está escrita con maestría y sobre todo con un inmejorable conocimiento de sus escenarios. El relato se mueve en los márgenes geográficos y primeras etapas de la Segunda Guerra Mundial: en esos ámbitos que los clichés del cine bélico triunfalista surgido a partir de 1945 han contribuido tanto a desdibujar, pero que tanta importancia tienen para desentrañar las claves de aquel conflicto apocalíptico. El autor se mueve en terreno y pasado conocidos: la geografía descarnada de la isla se recorre con minuciosidad y exactitud al tiempo que se introducen en el argumento sugerentes pinceladas sobre los avatares históricos de la sociedad isleña de aquella época.

La misteriosa Villa Winter en el valle de Cofete (Fuerteventura)

Desde luego Fuerteventura real es un territorio novelesco que goza de esa condición paradójica de ciertos enclaves a la vez remotos y cosmopolitas. Esta tierra seca, la más cercana al Sahara de toda la España africana, merece que se la considere por muchos otros atributos que se añaden a su grandioso litoral playero. Y esta novelita se ofrece como un comienzo estupendo para su descubrimiento. Con un buen mapa a mano, eso sí.

 

 

Esta y otras obras de Alberto Vázquez-Figueroa en: Bibliotecas de la UPM

Crónicas marcianas, Ray Bradbury

Cubierta de Crónicas marcianas, Ray BradburyCrónicas marcianas, Ray Bradbury
Barcelona: Minotauro, 2008
Traducción: Francisco Abelenda
Prólogo: Jorge Luis Borges

The Martian Chronicles (1950)

Crónicas marcianas es un clásico de la ciencia ficción. Está escrito entre 1945 y 1950 y es una de las novelas más conocidas de Ray Bradbury (autor, entre otras, de Farenheit 451 o de El vino del estío, novela que se adaptará al cine próximamente). Se compone de 25 cuentos (algunos apenas de una o dos páginas) que narran un episodio independiente cada vez pero que en conjunto conforman una historia completa, la colonización del planeta Marte. En Marte, según la visión lírica de Bradbury, viven unos seres mucho más evolucionados que el hombre, con una cultura antiquísima, más avanzados tecnológicamente, más sutiles en sus medios de comunicación. Sin embargo, el hombre, visto por el autor desde una perspectiva pesimista, impondrá sus miserias, su miedo a lo diferente, su odio, su ambición.

La prosa de Bradbury transmite la belleza y el horror del choque de civilizaciones, todo está teñido de melancolía, hay mucha lluvia y silencio y ciudades muertas y nubes de polvo que ocultan casi por completo el brillo plateado de los cohetes espaciales. Es un libro triste, en definitiva, como un verano que se termina.

Un minuto antes era invierno en Ohio; las puertas y las ventanas estaban cerradas, la escarcha empañaba los vidrios, los carámbanos bordeaban los techos, los niños esquiaban en las pendientes, las mujeres envueltas en abrigos de piel caminaban pesadamente por las calles heladas como grandes osos negros.

[…]

El cohete, instalado en la plataforma de lanzamiento, soplaba rosadas nubes de fuego y calor de horno. El cohete se alzaba en la fría mañana de invierno, creaba verano con cada aliento de los poderosos escapes. El cohete transformaba los climas, y durante unos instantes fue verano en la tierra…

En 1980 se rodó una miniserie protagonizada por Rock Hudson. Fue producida por la NBC y la BBC y adaptada por Richard Matheson. Y parece que la Paramount tiene los derechos para llevar Crónicas marcianas al cine próximamente.

Cartel de Miniserie de Crónicas marcianas

Ray Bradbury en la Biblioteca UPM

La caída del Museo Británico, David Lodge

David Lodge

La caída del Museo Británico (The British Museum is Falling Down)

Anagrama, 2000

Ahora las tardes, después de que cierren el Museo Británico, me parecen intolerables; y pienso que, para variar, podrías dejarme algo para leer.

Barón Corvo (Carta a Grant Richards)

Adam Appleby, con sólo 25 años, está casado y es padre de tres hijos. Malvive de una exigua beca para hacer su tesis sobre la novela victoriana y cada día ocupa sin mucho provecho el sillón Karl Marx de la sala de lectura del Museo Británico (British Library).

La beca está a punto de finalizar y Adam está especialmente alterado por el posible cuarto embarazo de su mujer, ya que como católicos practicantes sólo usan los métodos anticonceptivos aprobados por el Papa, lo cual es una fuente continua de preocupación y desasosiego.

Con este historial empieza esta novela, un día en la vida de Adam, un día que comienza mal y resulta plagado de situaciones desquiciadas.

Una parodia cariñosa hacia el mundo académico y hacia los católicos que, como comenta el propio Lodge, gusta especialmente a los lectores católicos y a los universitarios. También tiene muchos guiños para los bibliotecarios.

Hay tópicos que retratan el mundo universitario: las continuas quejas sobre la propia situación, el jugar a “si yo fuera ministro de educación”, las fantasías en las que uno logra la gloria académica gracias al hallazgo de un manuscrito largo tiempo buscado, el eterno doctorando que nunca acaba su tesis…

Uno de los pasajes más divertidos es cuando se describe la reacción de los habituales de la Biblioteca ante la orden de desalojarla por un aviso de incendio:

(Los lectores) estrechando sus cuadernos contra el pecho como si fuesen preciosas joyas arrebatadas de los camarotes de un barco hundido, se arremolinaban frente a la puerta pidiendo que les dejasen salir. Una señora avanzó hacia el ordenanza y le puso en los brazos un enorme montón de hojas escritas a máquina:

– No me importa lo que me pase a mí- dijo llorando-, pero salve mi tesis doctoral.

David Lodge, uno de los autores más divertido del panorama literario anglosajón, nació en Londres en 1935 y es profesor honorario de Literatura Inglesa moderna en la Universidad de Birmingham, ciudad en la que vive actualmente.

Se define a si mismo como un “católico agnóstico” y el catolicismo está muy presente en sus novelas clasificadas como “novela académica” porque se desarrollan en ambientes universitarios ingleses. Es autor también de crítica literaria, guiones para televisión y obras teatrales.

Otros títulos de este mismo autor que recomiendo: Buen trabajo, Terapia, Pensamientos secretos, ¡El autor, el autor!, Intercambio, La vida en sordina.

Obras de David Lodge disponible en las bibliotecas de la UPM.

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