Las lágrimas de Hamida. Nawal El Saadawi

Las lágrimas de Hamida
Nawal El Saadawi
Ediciones Martínez Roca
Como todos los niños, Hamida se despertaba por las mañanas, su mente estaba limpia de los sueños de la noche anterior. Como un gorrión, se levantaba de un salto del colchón y corría en pos de su madre con los alegres gritos de un niño que saluda el vacío, ávido ya de un pedacito de pan tan bien amasado que cruja bajo sus dientes, ya de un solo sorbo de leche ordeñada directamente en su boca, ya de un trozo de queso curado y fermentado rebañado del fondo de una tinaja de barro.
Pero un día a Hamida le arrebatan la inocencia de forma violenta. En plena pubertad es violada.
Aunque tenia los ojos casi cerrados, pudo ver los rasgos de esa cara con la suficiente claridad como para reconocer su parecido con los de su padre o hermano, uno de sus tíos o primos, u otro hombre. Cualquier hombre.
Su madre la expulsa de la casa porque según las rígidas normas sociales, ha deshonrado a su propia familia y “la vergüenza sólo se lava con sangre”
Hamido, su hermano gemelo, será el encargado de lavar la afrenta. Pero Hamido no es solo un hermano, es su alma gemela, él y ella son una única entidad, un solo ser.
Hamida vive en una sociedad llena de violencia, desigualdad, tradiciones rígidas, y opresión especialmente sobre las mujeres. Cadenas invisibles atan a los personajes a un destino desesperanzador.
Las lágrimas de Hamida nos lleva a la reflexión sobre realidades más o menos lejanas, más o menos invisibles pero todas ellas reales. Trágicamente reales.