Un hombre al margen, Alexandre Postel
Un hombre al margen
Alexandre Postel
Nórdica Libros
Un hombre al margen (Un homme effacé) es una novela que podríamos clasificar en primer término como novela de intriga, un poco al estilo Hitchcock. En ella un profesor universitario de filosofía viudo, que transita entre lo bonachón y lo anodino, es acusado aparentemente de manera irrebatible de posesión de imágenes pedo-pornográficas. A partir de ese momento la percepción que él, su familia y sus vecinos, tienen de su persona da un vuelco, y es aquí cuando aparecen multitud de aspectos éticos y humanos que tienen interés y dan un valor añadido al ritmo muy logrado de la narración. En realidad el delito escogido no es importante en la novela, no se trata de un estudio sobre la pedofilia, lo que resulta muy relevante es el hecho de que las nuevas tecnologías facilitan la existencia de nuevos tipos de pruebas materiales, de ahí que el juicio no se base en pruebas circunstanciales o sospechas más o menos infundadas. Por eso se da una interesante confrontación entre la apariencia y lo virtual, o la seductora manipulación de la opinión pública: el terrible engranaje empieza a girar.
El autor, Alexandre Postel, es un joven profesor universitario que imparte Literatura en los cursos preparatorios de las grandes escuelas (CPGE) en la Universidad de París. Personalmente tengo la sensación de que los aspectos éticos, de tan variado pelaje, que afloran en la novela resultan ideales como ejemplo de estudio de caso para sus estudiantes; podemos escuchar una agradable entrevista con él (pincha aquí).

El escritor ha sido distinguido con el premio Goncourt 2013 en la categoría de primera novela. Este galardón es el más prestigioso de las letras francesas. Se instauró en 1903 y desde 1914 se falla cada noviembre en una célebre cena del jurado, siempre en el mismo restaurante. Por contraste con otros premios literarios, su cuantía es simbólica (10 euros) y se corresponde con la otorgada en la primera edición de 1903.
La edición del libro en castellano ha sido presentada en 2014 por Nórdica Ediciones, acabándose de imprimir coincidiendo con el aniversario de la muerte de Albert Camus.
Hay naturalezas puramente contemplativas y completamente incapacitadas para la acción que, no obstante, bajo el imperio de un impulso misterioso y desconocido, actúan a veces con una rapidez de la que ellas mismas se habrían creído incapaces.



No podemos olvidar su interpretación de La Celestina, tanto en cine (donde ni se la nominó para el Goya), como en el teatro, siempre magnífica en su interpretación de un personaje tan representado, y tan difícil de representar, que ella siempre ha sabido dar con ese magisterio que Terele Pávez recrea sus personajes.


Decadencia y Caída. Evelyn Waugh
Scone.
Decadencia y caída fue un éxito para los críticos y el público tras su aparición en 1928. Según los primeros, era una nueva forma de hacer humor. Es interesante la coincidencia que durante esos años empezó a surgir también en España una generación de escritores que revolucionaron la forma de hacer humor en la literatura como Mihura, Jardiel, etc., la llamada “otra generación del 27”.