Leyenda de un suicidio. David Vann

Cubierta de Leyenda de un suicidio, David VannLeyenda de un suicidio
David Vann
Barcelona: Alfabia, 2014
Traducción : Daniel Gascón
Legend of a Suicide. Penguin, 2009

Cuando el escritor David Vann tenía 13 años, su padre se suicidó. Este libro es la forma en que Vann trata de devolverle la vida de alguna manera. El libro se compone de cinco cuentos cortos y una novela aunque no en ese orden. Las historias están conectadas y describen la relación del joven Roy Fenn con su padre Jim, un dentista fallido y pescador fracasado, habla del amor incondicional del hijo hacia un padre mentalmente enfermo.

Cubierat de Legend of a suicide, David VannCon una prosa magnífica, usando pocas y simples palabras, golpea directamente en el estómago de quien esté leyendo. Esta es una historia conmovedora, a veces divertida, a veces impactante, con giros inteligentes, dolorosa, desgarradora, increíblemente convincente y plausible y absolutamente absorbente. La descripción de Vann del padre enfermo, sus racionalizaciones y elecciones, es muy realista. Los procesos de pensamiento del hijo, Roy, también resultan descarnadamente auténticos.

Es un libro difícil de leer emocionalmente, me deja de regalo unas cuantas noches de insomnio e imágenes que no se me van a olvidar fácilmente. Me pasó también con La carretera, de Cormac McCarthy, libro al que en cierto modo se parece.

Brillante.

A father, after all is a lot for a thing to be.

David Vann en la Biblioteca UPM

Marta Olea de Cárdenas

Cuentos de la Malá Strana. Jan Neruda

Cubierta de Cuentos de la Malá Strana, Jan NerudaCuentos de la Malá Strana
Jan Neruda
Madrid : Cátedra, 2017
Povídky malostranské (1878)
Traductor: Antonio Rivas González
Introducción: Antonio Rivas González y Miguel Ángel Vega Cernuda

Hace unas semanas, la lectura de De noche, bajo el puente de piedra, de Leo Perutz, nos transportaba a la Praga misteriosa y mágica que se suele asociar a la época de Rodolfo II, en la que se mezclaban alquimistas, astrónomos, magos, gabinetes maravillosos y… una buena dosis de leyenda. Hoy, en virtud de las diferentes visiones que la literatura ha dado de esta ciudad, vamos a echar un vistazo a una Praga muy diferente, la versión costumbrista que nos ha legado Jan Neruda en su Cuentos de la Malá Strana.

Jan Neruda, nacido en 1834 en el “barrio pequeño” de Praga, o Malá Strana, fue un escritor realista con una gran capacidad para la observación y el detalle. Preocupado por el renacimiento de la cultura checa, en su obra busca enriquecer y cuidar su propia lengua, relegada en esa época por el alemán, que se imponía como lengua oficial del Imperio Austrohúngaro.

Los Cuentos de la Malá Strana, posiblemente su obra más conocida, conforman un retrato de las gentes de la época, su manera de vivir, su forma de hablar y de comportarse. Por una parte, se aprecia el cariño que el autor siente por ellos, pues al fin y al cabo forman parte de su infancia, pero al mismo tiempo es notable su lamento por el atraso social y cultural en el que aún están inmersos.

Cubierta de Povídky malostranské, Jan NerudaEn la Casa de los Dos Soles, localizada en la calle hoy llamada Nerudová (pues allí vivió Jan Neruda), conocida en la época como Ostruhová, comienzan estos cuentos. Se trata de una corrala en la que Neruda nos permite curiosear no solo el día a día de sus habitantes, sino también el interior de sus pensamientos, de sus deseos, y de sus pobres habitaciones alquiladas con vistas al monte Petřín. A partir de aquí, y hasta el último relato, que vuelve a localizarse en otra vivienda similar -éste más amargo y crítico que el primero- se suceden los relatos de personajes independientes, con alguna anécdota que recordar, entre los que por ejemplo podemos ver cómo era el fenomenal odio que se dedicaban los señores Ryšánek y Schlegl o cómo, en uno de mis favoritos, el señor Vorel se fue a la ruina víctima del rechazo a lo novedoso propio de sus vecinos.

En aquel tiempo todo tenía su sitio determinado, instalar de repente una tienda de sémolas allí donde había antes, por ejemplo, una tienda de comestibles era una de esas cosas tan descabelladas que ni se le ocurría a nadie. Una tienda se heredaba de padres a hijos, y si a pesar de todo se le traspasaba a algún forastero de Praga o del campo, los nativos no lo veían como a alguien demasiado extraño, mientras se sometiese al orden acostumbrado y no los enredase con novedades. Pero él, el señor Vorel, no solo era un completo forastero, sino que además instaló su tienda de cereales en la casa del Ángel Verde, donde hasta ese momento no había habido ninguna tienda en toda la vida.

Cuentos de la Malá Strana es una buena forma de trasladarse a una época que ya no existe, pero que retrata, empleando con frecuencia recursos humorísticos, actitudes y tipos humanos que muy bien pueden encontrarse hoy en día.

De noche, bajo el puente de piedra. Leo Perutz

Cubierta de De noche, bajo el puente de piedra, Leo PerutzDe noche, bajo el puente de piedra
Leo Perutz
Barcelona : Libros del Asteroide, 2016
Título original: Nachts unter der steinernen Brücke (1958)
Traductora: Cristina García Ohlrich

De noche, bajo el puente de piedra es, aunque al principio no lo parezca, una novela. Y digo que no lo parece porque está estructurada en relatos breves que pueden hacerte caer en la tentación de pensar que te encuentras ante un volumen de historias independientes, cuando la realidad es que esas historias, a pesar de no estar ordenadas cronológicamente, se van cruzando aquí y allí, comparten personajes y dibujan un relato que a pesar de no situarse en primera línea, va dejando detalles que el lector gusta de unir después: el romance entre el excéntrico Rodolfo II, emperador del Sacro Imperio Romano y Esther, la esposa de Mordejai Meisl, un acaudalado judío cuya fortuna también es codiciada por muchos.

La novela se sitúa en la Praga de finales del siglo XVI y comienzos del XVII. Por ella circulan no solo representantes de las diferentes clases sociales que se buscan la vida por las calles y recovecos de la ciudad, en el castillo o el barrio judío, sino también personajes históricos como el mismo Rodolfo II, el astrónomo Johannes Kepler o el propio rabino Loew.

Y de fondo siempre la ciudad por cuyos rincones misteriosos se pueden aparecer las ánimas, donde un hechizo o un sueño encantado encuentran acomodo de la forma más natural.

Todo ello hacen de De noche, bajo el puente de piedra una estupenda novela, de lo más recomendable para todos, y especialmente para los que sienten atracción por lo real maravilloso, por las historias y escenarios que rodean a la múltiple y laberíntica Praga mágica.

Un pueblo de Oklahoma, George Milburn

Un pueblo de Oklahoma

George Milburn

Sajalin Editores. 2017

Hubo una época en que, en el pueblo, nadie solía preguntar a los forasteros por qué se habían marchado del lugar del que ve­nían ni cómo es que habían acabado en Oklahoma. Pero eso fue al principio. Al cabo de un tiempo aquello cambió y empezó a hacerse lo contrario. De los recién llegados se esperaba que reco­rriesen las calles presentándose a los vecinos. Y así, mientras unos comentaban las costumbres locales, los otros hablaban de sus lu­gares de procedencia y de lo mucho que preferían nuestro pueblo.

A más de siete mil kilómetros de distancia, en mitad de los Estados Unidos, en el estado de Oklahoma, se encuentra el pueblo de Coweta. Una pequeña población de poco más de 1000 habitantes. Gentes que habían emigrado en busca de un futuro, creyeron encontrar en aquellos lares, la tierra prometida.

En ese pueblo de Coweta nació nuestro protagonista y de el marchó con apenas diecisiete años en cuanto el tren de la oportunidad hizo escala en aquella remota localidad.

George Milburn, nuestro protagonista, recogió las historias, relatos, sucesos que conoció de primera mano o que escuchó a sus mayores.

Hace unos meses, traíamos a las páginas de NoSoloTécnica otros relatos centrados en aquella ocasión en la ciudad de Barcelona. Aunque lugares diferentes, las personas se comportan igual. Aman, sienten, luchan, tienen anhelos. George Milburn nos muestra una pléyade de personajes llenos de ignorancia, fanatismo, desprecio. Pero también en algunos casos de  ternura, alegría, humor. Seres sencillos, apegados a sus tradiciones, a su tierra,  inhospita, dura en ocasiones. La Ámerica rural. Treinta y seis relatos ásperos, escuetos, secos. Treinta y seis relatos llenos de vida que no es poco.

George Milburn nació en Coweta, Oklahoma en 1906 y murió en Nueva York en 1966.

El alfabeto alado. Mario Satz

Cubierta de El alfabeto alado, Mario SatzEl alfabeto alado
Mario Satz
Barcelona: Acantilado, 2019

Una mariposa no solo es esa leve belleza que navega el aire de campos y jardines por todo el tiempo, por todo el mundo. No es solo esa pincelada de color en el aire que aplaude el color de las flores. No solo la imaginación de un poeta que se despierta. Ni un revoloteo en el estómago que viene del corazón. Es mucho más. Mucho mejor.

Es hoja que remonta el vuelo en el poema de Basho. Rayas y pelaje de gato montés. Posada en el brazo de Walt Whitman un aviso de que pronto el poeta volverá a ser cielo, río, hierba. Chuang Tzu soñó que era una mariposa que soñaba que era Chuang Tzu, lo cual dio pie a que muchos eruditos trataran de averiguar en qué tipo de mariposa se había convertido: ¿la lobito de los pinares? ¿la manto violeta que cuando la tocas deja en la mano una huella como de crepúsculo de verano? La reina de Saba teñía sus sueños de colores dejando que una mariposa le tocara la frente durante la siesta. Hay un alfabeto completo dibujado en las alas de las mariposas y Kjell Sandved, naturalista y fotógrafo, logró la hazaña de reunirlo en imágenes después de buscarlo a lo largo de sus múltiples viajes. Hay una mano que se alza no queriendo capturar sino imitar la forma de un vuelo.

De todas las hojas caídas solo una intenta volver a su lugar: la mariposa.
(Basho)

En estos cerca de cincuenta relatos, Mario Satz deja ver, con el lenguaje más sedoso, colorido y evocador posible cómo a lo largo de la historia la mariposa ha estado dotada de múltiples significados y ha sido objeto de la atención de poetas y biólogos, de artistas y de reyes, de jardineros, fotógrafos y filósofos. Cómo una sencilla criatura, a un paso de la transparencia, ha poblado la imaginación y los anhelos de muy diferentes personalidades, dando lugar a fábulas, leyendas, ideas sobre la naturaleza del alma o tratados de entomología. Los relatos de El alfabeto alado son bellos y ligeros, semejantes y diversos como la inagotable realidad de las mariposas.

Mario Satz en la Biblioteca UPM

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