Sufragistas

Cartel_SufragistasSufragistas (título original: Suffragette)

Directora: Sarah Gavron.

Productora: Film4 / Pathé / Ruby Films, 2015

Nacionalidad: Reino Unido

Estamos en Londres en 1912. Un grupo de lavanderas y planchadoras trabajan en condiciones muy duras, cobran menos que sus compañeros y su jornada es más larga. Las madres tienen que ir con sus bebés porque tienen que incorporarse muy pronto después de parir, muchas han sufrido quemaduras e intoxicaciones por los vapores que inhalan.

El movimiento feminista  que reclama el voto para la mujer, hasta ahora pacífico, empieza a darse cuenta que el mundo está gobernado por hombres y que con palabras no van a conseguir nada. Y empiezan a radicalizarse y a hacer actos violentos encabezadas por la señora Emmeline Pankhurst  (Meryl  Streep).

La protagonista de esta historia, Maud (Carey Mulligan), una lavandera que lleva trabajando allí desde los 9 años, se ve arrastrada accidentalmente por este movimiento . Al principio sólo por acompañar  a otra compañera. Siente miedo, vértigo pero poco a poco se va indignando y sabe que, pese a lo mucho que puede perder (matrimonio, hijo, consideración social) no quiere que si tiene una hija le espere la misma vida que a ella.

Y así vamos conociendo a un elenco de valientes mujeres que luchan no sólo por el voto femenino sino que también exigen condiciones económicas y sociales para la mujer iguales a las de los hombres. Ya no son sólo mujeres de clase alta sino mujeres trabajadoras.

Las británicas pudieron votar por primera vez en igualdad de derecho respecto a los hombres el 30 de mayo de 1929. Las mujeres españolas emitieron por primera vez su voto en unas elecciones generales en los comicios de 1933 durante la II República. Dos años antes, en 1931, la Constitución republicana había reconocido este derecho, gracias a la firme defensa de Clara Campoamor (Madrid, 1888-Lausanne, Suiza, 1972), militante del Partido Radical y una de las tres diputadas en la Cámara.Annie_Kenney y Christabel Pankhurst, fundadoras del WSPU

Una excelente película que una vez más nos recuerda lo mucho que debemos las mujeres de hoy en día a estas luchadoras. Lo que me ha gustado de esta película es que muestra el coste humano (cárcel, marginación, muerte) que sufrieron estas valientes mujeres que reivindicaban el derecho al voto.

Carey Mulligan fue nominada a “Mejor actriz” y la película fue nominada para “mejor guión original” en los Satellite Awards de 2015. Brendan Gleeson recibió el “Premio del Cine Independiente Británico” al “Mejor Actor Secundario” por su papel del policía encargado de detener a las sufragistas.

Esta película la podéis encontrar en la Biblioteca UPM

VOTES FOR WOMEN!!!!

https://youtu.be/iuRivwoKwhY

Cespedosa. Fotografías de Juan Manuel Castro Prieto

Juan Manuel Castro Prieto

Cespedosa

Exposición de fotografía

Juan Manuel Castro Prieto

Tabacalera (Madrid)

16/09-13/11 de 2016

Prorrogada hasta el 15 de enero de 2017

Cespedosa de Tormes es un pueblo de la provincia de Salamanca que está a 58 kilómetros de la capital y que tiene 544 habitantes pero, aunque hubiéramos pasado por allí alguna vez, no lo reconoceríamos en las fotos de esta exposición.

Juan Manuel Castro Prieto, Premio Nacional de Fotografía 2015, nació allí, de allí era su familia y sus primeros recuerdos y allí sigue  encontrando inspiración para hacer fotografías;  toda una suerte para esa localidad.

Las 200 imágenes que ha reunido en Tabacalera Chema Conesa, el comisario de la exposición, corresponden a épocas distintas; unas son en blanco y negro y otras en color, ha utilizado varios tipos de máquinas fotográficas  y las fotos se hicieron con intenciones diferentes. Son muchas veces imágenes de interior, íntimas, y nos muestran casi siempre un lugar mágico.

Se trata de una exposición honda, a veces inquietante. Junto al pueblo de su infancia,  real o imaginada, encontramos la presencia de los que ya no están en Cespedosa pero que no se marcharon, siguen allí. Allí están todavía sus gafas abiertas sobre la mesa camilla, el barreño de lavar los platos boca abajo en el fregadero, la máquina de coser primorosamente  enfundada.

Todos están ahí, en una habitación o una cocina fantasma, los dueños no están, pero su presencia es concreta, están ahí sus zapatos.

Otras veces son imágenes de su autorretrato interior, cuentan lo que sentía el artista en su pueblo, en Cespedosa.Juan Manuel Castro Prieto

Además de la emoción que suscitan estas fotografías hay que agradecer a Juan Manuel Castro Prieto el trabajo de recuperación de tantos objetos y detalles mínimos (estampas, almanaques, hules de plástico, cántaros, relojes despertador) que nos permiten y nos ayudan a no olvidar como éramos y como era nuestra vida entonces.

Colchas brillantes  y tapetes calados, muñecas tremendas, imágenes religiosas, una estética  popular nuestra, que era, con matices, general a toda España, antes de que llegara IKEA.

Juan Manuel Castro Prieto

Se muestran en esta exposición unos intensísimos paisajes  íntimos, tan fuertes y eficaces que traspasan lo local y nos permiten reconocernos a todos. Paisajes del alma donde la luz (esa luz suya inimitable), la poesía y la técnica exquisita de Castro Prieto convierten la visita a Tabacalera en una experiencia seria y trascendente,  de muchos quilates.

Para dar una idea cabal de esta exposición son necesarias más imágenes, como el espacio en el blog es limitado podéis ver su trabajo aquí. 

Quiero aprovechar esta ocasión para agradecer a Juan Manuel Castro Prieto su generosa colaboración hace solo unos meses con esta Universidad permitiendo que una de sus fotografías presidiera nuestra exposicion blibliográfica sobre Riotinto.

Yo, Claudio de Robert Graves

 Yo, Claudio

 Robert Graves.

 Alianza Editorial

De pronto oímos un gran chillido sobre nuestras cabezas. Levantamos la vista y vimos  una cantidad de  águilas en vuelo. Algunas plumas bajaban flotando. Tratamos de atraparlas. Germánico y Castor agarraron una cada uno antes de que cayesen y se les enredasen en el cabello. Cástor consiguió una pequeña pluma de un ala, pero Germánico una espléndida, de la cola. Ambas estaban tintas en sangre. Gotas de sangre cayeron sobre el rostro de Póstumo, y en los vestidos de Livila y Agripina. Y luego algo oscuro cayó del aire. No sé por qué lo hice, pero extendí un pliegue de mi túnica y lo atrapé. Era un minúsculo cachorro  de lobo, herido y aterrorizado.

Tiberio Claudio Druso Neo Germánico es quien recoge al cachorrillo. ¿Es un presagio?, ¿Cuál es su  significado? El augur lo interpreta, lo sabe. Su respuesta es inesperada, sorprendente ¿Protector de Roma? Cómo es posible que pueda llegar a esa posición quien pasa por ser estúpido e inofensivo para todo el mundo.

Livila…Interrumpió, riendo ruidosamente:

¡Pobre Roma, con él como protector! ¡Ojalá yo esté muerta antes de que eso suceda!

El augur se volvió hacia ella y la señaló con el dedo.

Chiquilla insolente –dijo-, ¡no cabe duda de que Dios te concederá tu deseo en una forma que no te agradará!

En un mundo lleno de intrigas, mentiras, de lucha por el poder,  la supervivencia es un continuo desafío para todos los miembros de la familia Claudia. Pasar completamente desapercibido es el objetivo de nuestro protagonista. Alejarse de los entresijos de la política, de la violencia que gira alrededor de la familia imperial y centrarse en su vocación de escritor e historiador. Yo, Claudio es su historia.

¿Quieres vivir una larga vida de trabajo, con honores al final de la misma?

Si

Entonces exagera tu cojera, tartamudea deliberadamente, finge frecuentes enfermedades, deja que tu juicio parezca errático, bambolea la cabeza y retuércete las manos en todas la ocasiones públicas y semipúblicas. Si pudieras entender tanto como yo entiendo, sabrías que es esa  tu única esperanza de seguridad y de gloria eventual.

En  1937 se inició el rodaje de la adaptación cinematográfica de la novela de Graves, con Charles Laughton en el papel principal de Claudio, junto con Merle Oberon, Flora Robson, Emlyn Williams y Robert Newton y bajo la dirección de Josef von Sternberg. Un accidente de tráfico de Merle Oberon  hizo que el proyecto se cancelase definitivamente aunque ya arrastraba problemas desde el principio del mismo. En 1966 con la presentación de Dirk Bogarde y la participación de los protagonistas todavía vivos en esa época, se produjo un documental sobre aquel rodaje, The Epic That Never Was, en el que aparece material rodado de la misma.

En 1976 la BBC produjo una versión para la televisión que tuvo un impresionante éxito con un elenco encabezado por Derek Jacobi en el papel de Claudio.

¿Qué es eso? ¿La libertad popular?¿Tú crees en eso? Me parecía que la frase había muerto entre los miembros de la joven generación.

Mi padre y mi abuelo creyeron en ella…

Si –interrumpió Polio con brusquedad-, y por eso murieron.

Robert Graves  nació en la ciudad  de Wimbledon , Inglaterra en  1895. Murió en Deià, Mallorca en  1985. Definido a si mismo como poeta, es autor de varias novelas como Yo, Claudio, El conde Belisario, La hija de Homero…todas ellas traducidas al español.

Robert Graves en la Biblioteca Universitaria UPM

Una genealogía de la pantalla, de Israel Márquez

Israel Márquez:

Una genealogía de la pantalla : del cine al teléfono móvil.

Barcelona: Anagrama, 2015.

Genealogía de la pantallaGracias a la pantalla cinematográfica, muchos hombres y mujeres dejaron de ser simples mortales para convertirse en mitos, en nuevos dioses que admirar y adorar, de ahí su condición de “campo de los modernos héroes”, que Cernuda supo ver tan bien. (p. 39)

Viajo en un vagón, pasa un buen rato, a mi alrededor una mayoría de cerviz agachada, a modo de sumisión pertinaz al dispositivo. Pues bien, para atisbar cómo hemos podido llegar hasta aquí, cómo nos ha podido suceder esto, me zampo esta Genealogía de la pantalla a ver qué encuentro. Y resulta un libro bueno tanto para los nativos digitales –que contemplarán los pasos sucesivos que culminan en la generalización del móvil- como a un público de más edad, procedente de una cotidianeidad anterior marcada durante decenios por el cine y el televisor de programación a capón. Quizás no es un tratado exhaustivo y superexigente de historia de los medios, pero sí un estupendo ensayo de divulgación. Al repasar las vicisitudes de un objeto concreto dado por obvio –la pantalla-, me ha recordado en otro contexto las virtudes de Mundolibro (The Book on the Book Shelf), que Henry Petroski consagró a la evolución histórica de la estantería librera.

Al libro de Israel Márquez le sobran algo de metraje por reiteración de ideas y alguna falta ortográfica. Pero su autor es un auténtico gourmet cultural que -como él mismo declara- exprime al máximo las posibilidades del collage. En eso se muestra muy en sintonía con nuestra época, sin duda: brinda múltiples citas, pistas y sugerencias bibliográficas, filmográficas, musicales… que recomiendo no desperdiciar. Al final, vemos como el desarrollo de la tecnología de la información bajo la égida del macrocorporativismo liberal ha convertido la pantalla en escenario de una reducción de la vida humana a consumo incesante y compulsivo. Un totalitarismo ¿suave? para el que nadie parecemos tener alternativa. De modo que si no hubiera wifi –que ya será raro- al menos hablen entre ustedes.

El móvil permite a las personas retirarse o suspender perceptivamente el espacio público para entrar en una esfera (una pantalla) solipsista, en una burbuja de datos privatizada. Se trata de algo a lo que dispositivos nómadas anteriores como el walkman ya nos habían acostumbrado. Con el walkman y sus auriculares, el individuo podía ahora sumergirse en sí mismo a través de la música, de una “banda sonora” íntima y personal que le acompañaba en sus trayectos y viajes por el espacio público. (p. 225)

Israel Márquez en: Biblioteca UPM.

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