Christopher Morley. La librería ambulante

Portada Libreria ambulanteChristopher Morley. La librería ambulante. Ed. Periférica, 2012.
Esta es una novela que habla fundamentalmente del amor a los libros. Éste es el motivo que lleva al Sr. Roger Mifflin a recorrer con su librería ambulante, “El Parnaso”, los pueblos y ciudades norteamericanos llevando un poco de literatura a sus gentes .
¡Dios!, dijo, cuando le vendes un libro a alguien no solamente le estás vendiendo doce onzas de papel, tinta y pegamento. Les estás vendiendo una vida totalmente nueva. Amor, amistad y humor y barcos que navegan en la noche. En un libro cabe todo, el cielo y la tierra, en un libro de verdad, quiero decir.
Él lo vive como un deber y un placer. Pero ha llegado el momento de hacer realidad su gran sueño, escribir el libro que tiene en la cabeza desde hace años y para ello debe asentarse y vender su maravillosa librería. Pero no a cualquiera. Él sabe de un granjero convertido a escritor de renobre, Andrew McGill, que estará encantado de hacerse con el negocio y vagar por caminos y carreteras. Y es así como conoce a Helen McHill, su hermana, que ni corta ni perezosa decide comprar el Parnaso con los ahorros de su vida antes de que lo haga su hermano y la deje sola al cargo de la granja.
Ésta es la nota que Helen le deja a su hermano:
Querido Andrew:
No creas que me he vuelto loca. Me voy a vivir mi aventura. Me he dado cuenta de que tú has tenido toda clase de aventuras mientras yo me he quedado en casa horneando pan….Es lo que las revistas llaman la revolución de la feminidad.
La época que nos describe el autor en “La librería ambulante” son los idílicos años en que la vida transcurría lenta y apaciblemente en los campos de Estados Unidos a principios del siglo XX cuando los problemas eran casi inexistentes y las vidas de los granjeros, bastante rutinarias. No es de extrañar que la aparición de una carreta cargada de libros y un charlatán embaucando a los propietarios aburridos en esas planicies, fuera todo un acontecimiento de primer orden.
¿Sentido común?, repitió. “Por todos los santos, señorita, el sentido común es la cosa menos común que hay en el mundo.
Es un libro ameno, divertido, de los que dejan un buen sabor de boca y no paras hasta acabarlo.
Fotografía de C. Morley
Chistopher Morley logra con esta preciosa novela, escrita en 1917, un gran éxito editorial y de crítica. En 1919 apareció “Una librería encantada“, la continuación de esta novela (publicada por Periférica) y que también hemos reseñado en Nosolotecnica.

La montaña mágica de Thomas Mann

Cubierta de La montaña mágica, Thomas Mann

La montaña mágica
Thomas Mann
Ed. Edhasa

Thomas Mann, premio Nobel de Literatura en 1929, último discípulo sobresaliente de Goethe, es considerado junto a Proust y Joyce, el más grande de los novelistas modernos y buena prueba de ello lo tenemos en su novela “La Montaña Mágica”, verdadero retrato de la decadencia de la civilización europea, que se desmoronó en 1914, con el comienzo de la Primera Guerra Mundial. En efecto, la metáfora de la “montaña mágica” (en realidad, un lujoso sanatorio en los Alpes suizos para enfermos de tuberculosis) sirve a Mann para dibujar un magistral retrato de los tipos y arquetipos de la sociedad burguesa y de la aristocracia del siglo XIX, su ideario, y sus valores, que junto a las tensiones sociales y políticas, harán del venidero siglo XX, un siglo turbulento y devastador.

La novela nos sumerge en esa época maravillosa y nos anuncia los cambios que ya están muy próximos, gracias a la descripción de la vida en ese sanatorio de tuberculosos casi en la cima de una montaña y a una galería de personajes, entre los que destaca el protagonista, el joven e ingenuo Hans Castorp, ejemplo del hombre del siglo con una refinada educación, que visita a su primo Joachim Ziemssen, enfermo de tisis, en Davos y acaba sucumbiendo al encanto del lugar. Una ligera afección lleva a que la estancia, planeada en principio para siete días, se alargue primero a siete meses y finalmente a siete años. Castorp sólo saldrá de allí para alistarse en la gran guerra.Fotografía de Thomas Mann

Siguiendo la tradición de la «novela de formación», el inexperto pero sensible Castorp se ve enfrentado a una serie de ideas y experiencias hasta entonces desconocidas para él. La rusa madame Chauchat, le iniciará en los secretos del amor, mientras él, sin dejarse arrastrar hacia una posición clara, es testigo de las discusiones entre Settembrini, un «humanista ilustrado», volteriano y demócrata, y el ex jesuita Naphta, un místico reaccionario. Castorp, se encuentra atrapado entre los valores de la sociedad a la que pertenece y las nuevas formas de pensar más próximas al relativismo.

De este modo, en el soberbio final de esta obra, Hans Castorp, se encuentra hundido en el fango del campo de batalla, canturrea una canción para sobreponerse, mientras intenta avanzar hacia su objetivo, tomar una colina, al final de un páramo, lleno de cráteres y árboles carbonizados, mientras caen incesantemente bombas y obuses de artillería. En medio de este horror, Hans ha de arrojarse al suelo cada rato hundiendo su cara en el barro. La canción que canta es la canción de Schubert, “El Tilo” sobre un poema de Wilhem Muller llena de placidez y añoranza. Thomas Mann se pregunta y nos pregunta algo así como ¿dónde están los espléndidos y luminosos días de nuestro protagonista? ¿No debería la juventud alemana estar sumergida en la lectura, el estudio, la música, el amor?

El edificio nostálgico construido al estilo del Art-Deco, descrito ya por Thomas Mann en su novela «La Montaña Mágica», con ambiente Belle Epoque fue inaugurado en 1900 como sanatorio de lujo y convertido más tarde en hotel de montaña. Hasta el día de hoy se conserva la arquitectura original de la casa.

Thomas Mann en la Biblioteca de la UPM

Susana Martín-Fernandez

Patrimonio: una historia verdadera, Philip Roth

Patrimonio: una historia verdadera, Philiph RothPatrimonio: una historia verdadera
/ Philip Roth

Barcelona: Seix Barral, 2003

 

Cuando leí Patrimonio: una historia verdadera hacía tan solo un par de años que había muerto mi padre, y estaba esperando a mi primera hija. Y quizá por ello, su huella en mí fue profunda.

Philip Roth convierte a su padre Herman Roth, y su historia familiar, en el argumento de su novela. Tras diagnosticarle un tumor cerebral a su padre de 86 años, que vive solo en un complejo de apartamentos para jubilados en Florida, Philip se hace cargo del cuidado de Herman y narra, en primera persona, las vicisitudes cotidianas de la atención a su padre, que por otro lado es un hombre de carácter fuerte y poco dado a dejarse cuidar por un hijo cincuentón.

A pesar de que el tema tratado es claramente autobiográfico, y el subtítulo “una historia verdadera” pretende insistir en este hecho, estamos ante una novela con mayúsculas. Lo que nos encontramos es auténtica y verdadera Literatura. La historia evidentemente es cierta y los acontecimientos narrados, casi con seguridad se desarrollaron como el propio autor relata, pero para mí lo relevante de la novela es cómo el protagonista se enfrenta a la muerte y la dignidad intelectual con la que lo hace.

El otro gran personaje de la obra es el hijo, es decir el propio autor, que mediante su evolución interna llega a reconocer, en la miseria física del cuidado de un anciano enfermo, su lugar en la vida, el sentido de su propia existencia en una cadena de trasferencia de amor, sabiduría y dignidad que pasa del padre al hijo. No es por tanto una novela devastadora sobre la muerte, sino todo lo contrario, una visión honesta de la existencia y del amor como único elemento que nos acompaña en los últimos momentos. Para Philip la revelación final es que esta transferencia de amor y dignidad es el auténtico patrimonio que heredará de su padre.

Es una historia dura, y sincera. El trascurrir de la enfermedad del padre hasta su muerte y la relación compleja que mantienen padre e hijo es de una autenticidad humana tan elevada que casi cualquier otro individuo del orbe se puede sentir conmovido. De ahí que sea Literatura pura.

La prosa de Roth es sencillamente perfecta. La exactitud del vocabulario y la precisión de la sintaxis hacen de este autor de origen judío uno de los mejores escritores actuales, y sin duda un firme candidato al Nobel.

Philip Roth

 

Piliph Roth es un reputado novelista y ensayista norteamericano, muy galardonado. Entre su larga bibliografía, voy a señalar otras dos novelas, que quizá por su adaptación al cine han sido más populares.

La primera es La Mancha Humana (novela que cierra la Trilogía americana), en la que un respetado profesor universitario (Coleman Silk) es apartado de su carrera por un comentario ambiguo y malinterpretado como racista. Lo que deja entrever la novela es la hipocresía y mezquindad de la elite académica estadounidense. Las circunstancias extremas de esta situación, junto con la muerte de su esposa, hacen que la vida de Coleman Silk se remueva por completo y salga a la luz su verdadera identidad que ha permanecido oculta largos años.

La mancha humana. The ghost Writer. Philip Roth

 

La otra novela es The Ghost Writer, mal traducida en español por El escritor, cuando el término en inglés hace referencia a los llamados “negros”; escritores fantasma que escriben libros para que otros los firmen. En este caso aparece muerto, de forma sospechosa, el “negro” que escribe las memorias de un ex primer ministro británico. Otro escritor se hace cargo de la redacción del libro por lo que se traslada a la casa del ex primer ministro, situada en una isla. La elaboración del manuscrito que redactó el anterior escritor está rodeada de gran secretismo y hace sospechar al protagonista sobre las circunstancias de la muerte del anterior escritor. En ese momento estalla un escándalo político que salpicará enormemente al ex primer ministro, mientras el escritor va descubriendo inquietantes documentos guardados por su predecesor.

Philip Roth en la Biblioteca UPM

María Boyer Lagos

El Cantar de los Nibelungos

El Cantar de los Nibelungos: Catedra, 1994

…soñó Krimilda, una vez, que había amaestrado un halcón, animal hermoso y salvaje, y hubo de ver cómo dos águilas se lo despedazaban. Pensó entonces que nada le causaría tanto dolor en este mundo.

Este sueño se lo contó a su madre Ute, que no supo dar mejor razón a la tierna doncella que ésta: ” ese halcón que amaestrabas es un noble caballero; si Dios no lo protege, será inevitable que lo pierdas pronto.”

Presagio de lo que acaecerá, el drama comienza, el destino ya está marcado. Sigfrido, el héroe, el mejor de entre todos los caballeros, cabalga con su espada Balmung, invencible, gallardo, puro, sin temor a nada. Él es el caballero esperado.

Sigfrido llega a la corte del rey Gunther.  Le esperan  la alegría y la felicidad pero también la pena infinita.

El rey le propone ayudarle a conquistar a la reina islandesa Brunhilde y él a cambio le entregará la mano de su hermana Krimilda de la que se ha enamorado aquel.  Así lo hace y tras conquistar a la indómita islandesa, consigue el amor de la bella Krimilda. La felicidad parece haberse instalado en la corte pero los celos, las ambiciones, los miedos desencadenan los acontecimientos. Brunhilde descubre que fue derrotada utilizando artes mágicas y decide vengarse  utilizando al traidor Hagen como brazo ejecutor. La sangre del dragón Fafner en la que se bañó el héroe  cuando lo derrotó le hace invulnerable. Hay un punto debil en su espalda. Hagen conoce el secreto. En el bosque le mata.

La fuente tenía el agua fresca, clara y agradable. Gunter se agachó hacia la corriente. Cuando hubo bebido, volvióse a levantar. De buena gana hubiera hecho lo mismo Sigfrido…

…Cuando el señor Sigfrido estaba inclinado sobre la fuente le clavó la jabalina en la cruz señalada en la espalda. Por la herida le brotó abundante la sangre que salía del corazón, hasta manchar las ropas de Hagen. Nunca podrá héroe alguno cometer tamaña felonía.

Entonces cayó entre las flores el esposo de Krimilda…

En el umbral de la muerte, dijo entonces: malvados y cobardes ¿de qué valieron mis servicios ahora que me habéis asesinado? Siempre os guardé fidelidad y este es el premio que recibo. Mala se la urdisteis a vuestros deudos.

Desconocido es el origen del poema, anónima su autoría, universal su conocimiento.

Aunando elementos de la tradición germánica sobre seres mitológicos, elementos mágicos, hazañas sobrenaturales,  el Cantar de los Nibelungos es un mundo lleno de  de elementos maravillosos,  gestas sobrehumanas, de lealtades y traiciones, caballerosidad, amor,  pero también venganza, celos, traición. Nos habla de un tiempo lejano con unas costumbres y valores que si bien en algunos casos podrían parecer exagerados, serían testimonio de una época ya pasada.

El Cantar de los Nibelungos está dividido en dos partes claramente diferenciadas, el poema de Sigfrido y la venganza de Krimilda. Anónimo del siglo XIII, fue redescubierto por los poetas románticos del siglo XIX y ha servido de inspiración para muchos otros autores en diversos géneros como Wagner, Tolkien e incluso actualmente en el mundo del comic manga  con el título de Yôhen Nibelungen no Yubiwa.

En el cine se estrenó en 1924, Die Nibelungen, con la dirección de Fritz Lang y guión de el mismo y de  su mujer Thea von Harbou.

El Cantar de los Nibelungos en la Biblioteca UPM.

Krimilda huye a la corte del rey Atila donde será su esposa y  planeará su venganza. Años más tarde invita a sus hermanos a la corte, el final está cerca,  un final sangriento y terrible.

Allí yacían todos los que habían estado destinados a morir. En trozos quedó descuartizada la noble dama…

Muertos por tierra quedaban allí los grandes honores. Toda la gente sentía tristeza y quebranto. Las bodas del rey habían acabado en sufrimiento; como siempre el placer engendra, al cabo de todo, dolor.

Yo no puedo daros razón de lo que después aconteció, salvo que allí se vio llorar a caballeros y señoras, aparte de nobles infanzones, la muerte de sus amigos queridos. Aquí termina la gesta, esto fue el desastre de los nibelungos.

El río que nos lleva, de José Luis Sampedro

Las viejas se interesaron tanto que dejaron de regatear. Los chicos tuvieron que explicarse con más detalle. Pues sí, andaban ya por Los Portillos, y quizá llegarían a la noche. Las mujeres cloquearon satisfechas. Aunque ribereñas, les gustaban los gancheros. La mala fama de éstos para el labrador sólo corría entre los hombres, y en el otro sexo sólo de boca para afuera. En el fondo, el ganchero era la fuerza, la violencia, los inesperado en una vida previsible desde la cuna. Y si, de mozas, les habían inquietado con un delicioso miedo, ahora de viejas no podían esperar sino diversión y alguna barbaridad que hiciera reír y hasta quizás, enrojecer después de tantos años. Alguna pensó en secreto: "¿Vendrá aquél todavía?"

Edición recomendada:
Madrid : Cátedra, 2012.

 

Casi en los comienzos de la carrera literaria de José Luis Sampedro (1917-2013) nos encontramos con El río que nos lleva, novela sólida y rica que participa del género de aventuras injertado con el de viajes y exploración social del propio país. Se añaden una pizca de picaresca tradicional y una buena carga de reflexión existencial de resonancia unamuniana. Además, para obtener una perspectiva crítica de la realidad local Sampedro introdujo un personaje extranjero como eje, procedimiento que nos recuerda las Cartas marruecas de Cadalso y a su vez las Lettres persanes de Montesquieu. Todos estos elementos hacen al libro muy típico de los años de su aparición: la bisagra entre los 50 y los 60 del siglo XX cuando España se hallaba en la encrucijada histórica de su industrialización irreversible. Posteriormente, ya en los 80, el autor publicó una nueva versión definitiva. El argumento se sirve de su propia experiencia vital y recuerdos de Aranjuez para remontar río arriba y dejar testimonio de un mundo a punto de desaparecer. Efectivamente, el oficio de ganchero -trabajador del transporte fluvial de troncos de madera- se esfumaría al poco tiempo en esta riberas del Alto Tajo que iban a vivir una transformación rápida y radical: su modo de vida aún casi medieval se vería alterado por la construcción de grandes embalses e incluso por la irrupción de la industria nuclear en la zona. De hecho, el relato exalta y anima a conocer esta parte oriental y fragosa de Castilla, tan alejada de los clichés de la llanura cerealista y tan cercana a la gran metrópolis madrileña aunque al mismo tiempo tan poco poblada ni frecuentada.

La novela fue objeto de una versión cinematográfica en 1989: una curiosa producción que reunió -entre otros- a personajes tan variados como Alfredo Landa, Fernando Fernán Gómez, el siempre eficaz Santiago Ramos, Juanjo Artero (ex Verano Azul) e ¡incluso Lluís Llach a cargo de la banda sonora!

Si además queréis acompañar al propio autor por los mismos parajes en los que se desarrolla esta historia podéis acceder al capítulo que le dedicó la serie televisiva Esta es mi tierra. Con algo de melancolía y mucha admiración y afecto celebramos la existencia de José Luis Sampedro, su originalidad y magisterio.

Obras de José Luis Sampedro en: Bibliotecas de la UPM.

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