El disputado voto del Sr. Cayo, Miguel Delibes

El disputado voto del señor Cayo, Miguel DelibesEl disputado voto del Sr. Cayo
Miguel Delibes
Ediciones Destino

El Sr. Cayo, es como ese Magadan difícil de cazar por resabiado. Se enfrenta a las primeras elecciones democráticas después de muchos años de erial espiritual, y un corto proceso de transición esperanzador pero indeterminado; los votantes, aquellos españolitos que unos años antes querían vivir y a vivir empezaron entre una España que moría y otra que bostezaba (véase Antonio Machado cantado por Serrat).

Yo leí este libro en el año 1975, cuando se publicó, aconsejada (bien) por unos padres que inculcaron a sus hijos la necesidad de saber y cuidarse de la indolencia; nunca lo agradeceré bastante.

El disputado voto del señor Cayo, Miguel DelibesMe gustó mucho, como urbanita campestre me sentía atraída por esa cultura popular sabia, discreta, humilde pero certera y de largo alcance como un misil inteligente.

Ahí tenemos también la adaptación al cine de 1986, protagonizada por un Paco Rabal ya desprendido de esa aureola de galán (mucho mejor para todos); dirigida por Antonio Jiménez Rico, cuyos datos biográficos podemos encontrar fácilmente en Wikipedia.

Esta no es la obra más representativa del autor pero es una demostración más que suficiente de su carácter. Mi respeto estimado Sr. D. Miguel Delibes.

Fotografía de Miguel Delibes

Miguel Delibes en la Biblioteca UPM

Miguel Delibes: España 1936-1950, muerte y resurrección de la novela

"Valladolid dio siempre buenos poetas, buenos pintores y avispados descuideros y peristas. Pero el poeta era el rey. El poeta no contaba como profesional. Era un aficionado y su don no tenía nada que ver con el dinero; si es caso lo manchaba. Y cosa curiosa: el vallisoletano, que es recoleto e independiente, solía ser poeta por parejas o en tertulia, esto es, la gente se reunía para hablar de versos." (p. 23)

 

Miguel Delibes:

  • España 1936-1950 : muerte y resurrección de la novela.
  • Barcelona : Destino, 2004.

 

Presiento que NoSóloTécnica le debía algo de atención a Miguel Delibes. En torno al segundo aniversario de su fallecimiento la perspectiva agranda su figura, literaria pero también civil y cultural en general. Por comparación resalta la modesta repercusión social en el momento de su muerte. Y asímismo la distancia creciente nos muestra otros aspectos. Por ejemplo la improbabilidad de éxito de su eventual candidatura al Nobel, teniendo en cuenta las escasas traducciones de sus obras y la menguada difusión de estas fuera de España, inclusive en América Latina. Y la paradoja de la gran popularidad interior conseguida por alguna de sus obras que tal vez no figure entre las mejor cuajadas de su producción.

Un factor curioso pero crucial para su carrera fue el inestimable impulso otorgado a un autor tan enraizado en Castilla por parte de editores catalanes sensibles y perspicaces. Por otro lado la preponderancia social de la narrativa -que en estos tiempos que corren le afecta a él y a cualquiera- ha ocultado en parte a otro Delibes valiosísimo: el escritor de viajes, el articulista, el crítico literario, el observador penetrante y transversal.

Justamente por eso hoy escogemos y recomendamos España 1936-1950… Un pasaporte de lujo a un territorio que nuestro querido autor conocía de primera mano: los años decisivos para la recomposición de la cultura literaria española en el interior del país. Destino, la casa barcelonesa del gran vallisoletano, quiso conmemorar el número 1000 de su emblemática serie Áncora y Delfín con esta recopilación que brinda textos sobre la Generación de 1950 y aún mucho más. Delibes hace semblanzas muy meditadas de algunos de sus coetáneos en el oficio, nos comunica sus propios planteamientos sobre la naturaleza del género e incluso analiza su propia obra con el pudor pero también con la franqueza y la contundencia que le caracterizan. Por si fuera poco una esmerada selección de fotografías de la época ayuda al lector a saborear mejor el espíritu de aquellos años. Para disfrutar y aprender del mejor Delibes: sobrio, preciso, fecundo en léxico, evocador. Pura solera.

"En principio, y a lo largo de un centenar de folios, inicié la novela con Mario vivo, pero su posición disconforme con la dictadura en general, su abrupta crítica de la sumisión política y el consumismo económico, la hacían decididamente impublicable. Así nació la idea de sacrificar a Mario. Con Mario muerto, escuchando impasible las acusaciones mezquinas de su mujer, se idealizaba su figura y, de paso, yo decía indirectamente todo aquello que no podía expresar de otra manera." (págs. 161-162)

 

Esta y otras obras de Miguel Delibes en Bibliotecas de la UPM

Charlotte Brontë, Jane Eyre

Charlotte Brontë, Jane Eyre. Alianza Editorial, 2012.

Los prejuicios son sumamente difíciles de erradicar de un corazón cuyo suelo nunca fue preparado o fertilizado por la educación: crecen ahí, firmes como malas hierbas entre piedras

¿Qué hace que un libro escrito en 1847 siga despertando pasiones y sea una de las novelas más veces llevada al cine? Supongo que la clave está en los temas que trata: amor, injusticia social, lucha por la igualdad, misterio. Tiene los ingredientes de una novela gótica, pero rebasa con mucho las convenciones del género. Si a ésto le unimos lo bien escrita que está, tenemos una novela que te atrapa desde el comienzo, capítulo a capítulo.

Jane EyreLa novela se tituló en principio Jane Eyre: una autobiografía y se publicó bajo el seudónimo de Currer Bell. A lo largo de sus páginas vamos descubriendo la vida de su protagonista, Jane Eyre, desde su dura infancia como huérfana, primero a cargo de una tía poco cariñosa y después en la escuela Lowood hasta llegar a la mansión de Thornfield donde trabaja como institutriz de la pupila del señor Rochester, un caballero de difícil carácter. Aquí Jane piensa que al fin va a  encontrar el camino de la felicidad que tanto ha añorado, pero una sorprendente revelación hará tambalear todo por lo que ha luchado.

(hablando del señor Rochester) Tenía además en ocasiones un humor pésimo. Más de una vez, al acudir a su llamado, lo he encontrado sentado a solas en su biblioteca, con la cabeza apoyada sobre sus brazos cruzados, y al mirar hacia mí, oscurecía sus rasgos un ceño triste y casi maligno. Pero yo estaba convencida que su mal humor, su rudeza y sus antiguas inmoralidades eran consecuencia de alguna jugada cruel de la suerte.

Lo que engancha es el carácter indomable e independiente de la heroína y la modernidad de su planteamiento vital. Jane Eyre se puede considerar una de las novelas precursoras del feminismo y en su época fue muy polémica por su forma de pensar y de actuar y en la forma de ver el mundo.

Charlotte Brontë (1816-1855) nació en Yorkshire (Gran Bretaña), hija de un clérigo. Tenía cinco hermanos: Emily, Anne, Maria, Elizabeth y el único varón, Branwell. Todos ellos se divertían creando historias de reinos imaginarios.

Con la vida de las hermanas Bronte se puede escribir otra novela. La madre de Charlotte murió en 1821 y las cinco hermanas fueron enviadas al colegio de Clergy Daughters, donde cayeron enfermas de tuberculosis. En este colegio se inspiró Charlotte para describir el siniestro colegio Lowood que aparece en Jane Eyre, una de las partes más duras de la novela (muy “dickeniana”) y que deja una profunda huella en el carácter de su protagonista.

Las tres hermanas Brontë que sobrevivieron (pincha aquí para ver un divertido video sobre ellas) fueron escritoras. Charlotte publicó además Shirley (1849) y Villette (1853). Emily escribió Cumbres borrascosas (1846), otro clásico de la literatura y Anne, Agnes Grey (1847) y La inquilina de Wildfell Hall (1848). Además publicaron un libro de poesía conjunto con  seudónimos masculinos. Desde luego, algo tenían las mujeres de la familia Brontë.

Entre 1910 y 1996 se han hecho quince películas de Jane Eyre y numerosas series televisivas. Una de las más famosas y mi favorita es la de 1944 de Robert Stevenson con Orson Welles y Jane Fontaine caracterizando a Rochester y Eyre, respectivamente. Recientemente , en 2011, se pudo ver en el cine la última versión de este clásico, del director Cary Fukunaga.

Charlotte Brontë en la Biblioteca UPM

El último encuentro. Sándor Márai

Cubierta de El último encuentro. Sandor MaraiEl último encuentro, Sándor Márai
Barcelona: Salamandra, 1999
Traducción: Judit Xantus

A gyertyák csonkig égnek (1942)

Tengo la sensación de que en las novelas de Sándor Márai todo encaja. La precisión en las descripciones, las frases brillantes, la presentación de los hechos, las cargas emocionales, todo está dispuesto con inusual sabiduría para alimentar una tensión que página a página amenaza con desbordarse.

En El último encuentro, dos amigos que llevan cuarenta y un años sin verse (pero esperando el encuentro que ha de producirse como un destino insoslayable) fijan una cita, la última. Ésta tiene como fin aclarar, dar espacio a los acontecimientos que condujeron a la ruptura. ¿Qué secretos, qué pasiones silenciadas abrieron brecha en una amistad pura, perfecta, tal vez indestructible?

No existe ningún ser humano lo bastante fuerte e inteligente para evitar mediante palabras o acciones el destino fatal que le deparan las leyes inevitables de su propia naturaleza y carácter.

En la primera parte, narrada en tercera persona, asistimos a la cristalización de este sentimiento; vemos cómo crece, qué iguala y qué diferencia a cada uno de los amigos. La segunda narra el enfrentamiento mismo, el duelo, sostenido en primera persona en forma de monólogo en el que el protagonista afila sus palabras, analiza hasta el último detalle la historia entre los dos y dirige, como quien afina la puntería de un fusil bien engrasado, su discurso hacia las preguntas cuyas respuestas lo llevan atormentando tanto tiempo. Pues lo que busca en su fuero interno no es completar el puzzle, la cronología de la historia, su plan es más ambicioso; desea conocer la verdad, el significado último de las intenciones que están detrás de los hechos. Y Sándor Márai es un mago en esta distancia, aquí cada palabra vale su peso en oro, cada detalle cuenta, cada pensamiento es una vuelta de tuerca. La historia profundiza en la personalidad y en los sentimientos de estos dos personajes hasta lo más hondo, retratándonos, haciéndonos asistir embelesados a un viaje hacia lo más auténtico del alma. A una reflexión, en fin, sobre la amistad y la fuerza ingobernable de las pasiones humanas.

Sin embargo, has vuelto, porque no has podido hacer otra cosa. Y yo te he estado esperando, porque no he podido hacer otra cosa. Los dos sabíamos que nos volveríamos a ver, y que con ello se acabaría todo. Se acabaría nuestra vida y todo lo que hasta ahora ha llenado nuestra vida de contenido y de tensión. Porque los secretos como el que se interpone entre nosotros tienen una fuerza peculiar. Queman los tejidos de la vida, como unos rayos maléficos, pero también confieren una tensión, cierto calor a la vida. Te obligan a seguir viviendo…

Sándor Márai en las Bibliotecas de la UPM

Mundolibro, de Henry Petroski

“Los ingenieros saben que no pueden escapar a las leyes de la naturaleza -bien sea en el ámbito de la termodinámica o en el de la estantería ideal-, pero de vez en cuando conciben ingeniosas soluciones que ponen a la naturaleza contra las cuerdas.” (p. 121)

Henry Petroski:

  • The book on the bookshelf.
  • New York : Alfred A. Knopf, 1999.
  • Mundolibro.
  • Barcelona : Edhasa, 2002.

Henry Petroski pertenece a una interesante especie de autores empeñados en explicar el porqué y la génesis de realidades, objetos, hábitos y valores que de manera inconsciente damos por hechos en nuestra vida cotidiana, pero cuyo origen y largo desarrollo encierran no pocos intríngulis. En este caso es el turno de la simple estantería librera: sí, esa superficie desnuda cuya horizontalidad en principio no conduce a imaginar los vericuetos históricos que llevaron a su generalización. Por cierto que en esta época nuestra marcada por el multimedia, la ubicuidad informacional y la evanescencia de los soportes, resulta muy oportuno reflexionar sobre el modo en que los humanos fueron almacenando su información a lo largo de los siglos. Ergonomía y supervivencia obligan, como poco.

El título Mundolibro asignado a la edición española es ocurrente y tiene chispa pero deja escapar la ambivalencia semántica del original en inglés: El libro sobre el estante. Acostumbrados a tantas historias del libro o de las bibliotecas nos sorprende que Petroski tire por la vía de enmedio: la evolución del mobiliario. En ello radican su originalidad y la perspectiva nueva que aporta a la Historia de la cultura.

Estamos ante una obra concisa  y sintética, pero también curiosa desde el punto de vista estrictamente literario. El objetivo del libro obliga a Petroski a afinar en la descripción física de los objetos y sus componentes, su posición en los espacios que ocupan y sus relaciones físicas con las personas. De modo que su lectura proporciona un goce espacial y geométrico muy particular que me ha recordado los Ejercicios de estilo de Raymond Queneau o las Instrucciones para subir una escalera de Julio Cortázar. Además el propio Petroski introduce sus propias ideas personales como bibliófilo y bricoleur de estanterías. El apéndice final titulado Orden, orden es descacharrante: recoge con exhaustividad las distintas maneras de distribuir una biblioteca particular en función de los caprichos y disposiciones neuróticas de cada propietario-tipo.

“Una modalidad audaz de ordenar los libros no leídos entre los leídos consistiría en remontarse hasta la Edad Media y disponer aquellos que están por leer con el lomo hacia dentro. Ello no solo añadiría cierto misterio a nuestra librería, sino que podría convertir la lectura de libros nuevos en una aventura. En la medida en que es improbable que los libros no leídos puedan ser reconocidos por sus cortes delanteros, la elección de un título para leer resultaría un juego de intuiciones, a menos que su identidad quedara revelada por un estricto principio dominante de ordenación.” (págs. 345-346)

Cualquier rato dejamos inadvertidamente que nuestra vista surfee sobre los volúmenes alineados. O que nuestras manos se posen sobre la apetecibles cubiertas que nos llaman desde el expositor de novedades del campus. Mundolibro nos habrá explicado el largo y apasionante devenir humano hasta llegar a esa actitud nuestra, en ese preciso instante…

Esta y otras obras de Henry Petroski en: Bibliotecas de la UPM.

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