Mujeres Matemáticas

Mujeres matemáticas

Joaquín Navarro

RBA 2011

Esta es una recopilación de notas biográficas de un total de trece mujeres que destacaron en el arcano mundo de las matemáticas. Como compendio resulta muy ameno, informativo y anecdotario, aunque realiza un salto en el vacío entre el siglo III antes de Cristo y el XVII que nos deja aturdidos.

caractula del lbro

La tónica general nos indica que estas mujeres tuvieron que decidir entre su profesión y su vida privada, sólo en el siglo XX parece superarse esta tendencia. Como caso curioso, ahí tenemos a la ilustrada marquesa de Chatêlet que solicita en aras de la ciencia y el disfrute intelectual, ser liberada de todos sus deberes conyugales por haberlos ejercido suficientemente; venia que recibió de su liberal marido.

retratos de mujeres matemáticas

Una característica común a estas mujeres matemáticas es su adicional facilidad para las lenguas clásicas y modernas. Todas ellas parecen transitar con igual facilidad entre lo concreto y lo abstracto.

Las mujeres matemáticas aludidas son además grandes divulgadoras, tradujeron en muchos casos textos imprescindibles de sus contemporáneos desde Newton a Laplace para hacerlos accesibles a un público más general; plantearon cuestiones y dudas, incluyeron comentarios en dichos textos, y se cartearon asiduamente con científicos afamados, que las valoraron como gemas extrañas.

Cráteres y valles de planetas y satélites, asteroides y algunas estrellas reciben su nombre, y en ocasiones están curiosamente situados en la cara oculta de la luna.

Imagen del Blog Matemáticas femenino plural

Joaquín Navarro, autor de este libro, es licenciado en Ciencias Exactas y ameno divulgador, ha escrito entre otros títulos: La magia de las matemáticas; Ideas fugaces, teoremas eternos; Al otro lado del espejo; o Los secretos del número pi.

Joaquín Navarro en la Biblioteca UPM

II Congreso Internacional de Estudios Interdisciplinares LGTBIQ+ en la ETSAM

Que una universidad centrada en enseñanzas técnicas como la UPM acoja un congreso académico multidisciplinar sobre cuestiones LGTBIQ+ no es algo que suceda todos los días, pero que la cita supere los doscientos asistentes, salga en medios de tirada nacional e incluso reciba la visita sorpresiva de su rector entra dentro de lo calificable como inaudito. Y claro, con estos precedentes, la organización de una segunda edición se hacía poco menos que obligatoria: por ello, MariCorners volverá a la ETSAM los próximos 7, 8 y 9 de octubre: de nuevo, la escuela Técnica Superior de Arquitectura congregará a cientos de asistentes dispuestos, dispuestas y dispuestes a impartir, escuchar, y sobre todo, aprender, de las más de cien comunicaciones, media docena de conferencias plenarias, un buen puñado de talleres y alguna que otra sorpresa aún por desvelar que se ofrecerán a los asistentes.

MariCorners es una iniciativa independiente, autogestionada y sin ánimo de lucro, que cuenta en su comité de organización con un profesor y un alumno de la UPM, vínculo que ha permitido una sinergia singular y beneficiosa para ambas organizaciones: por un lado, el congreso se está pudiendo desarrollar en una universidad pública, ocupando así espacios académicos canónicos, pero haciéndolo desde los corners, esas periferias disciplinares (y también identitarias) de las personas que se dedican a la investigación en campos como la psicología, la historia, la lingüística, el urbanismo, el arte o el derecho entre muchos otros, y que lo hacen desde una perspectiva LGTBIQ+. Tanto la ETSAM como la Unidad de Igualdad de la UPM han apoyado la celebración de la cita desde el primer momento, y sin su apoyo material y logístico, MariCorners no sería una realidad.

Por otro lado, la UPM también se beneficia de esta cita: demuestra hasta qué punto una institución académica puede versatilizarse, tanto en el plano disciplinar como en el humano, para dar cabida a actos diversos que la enriquecen, la complementan y la convierten, en definitiva, en una entidad abierta a los cambios, un lugar en el que, como se repite por todas sus facultades cual mantra, la cosa no solo va de ingeniería.

II CONGRESO INTERNACIONAL DE ESTUDIOS INTERDISCIPLINARES LGTBIQ+ EN ESPAÑOL

La inscripción ya está disponible en la web del congreso (www.maricorners.es). Está prevista la concesión de un crédito ECTS de libre configuración para los alumnos que asistan al congreso.

 

@termiguelsaib

Sigo aquí. Maggie O’Farrell

Cubierta de Sigo aquí, Maggie O'FarrellSigo aquí
Maggie O’Farrell
Barcelona : Libros del Asteroide, 2019
Título original: I am, i am, i am (2017)
Traductora: Concha Cardeñoso Saénz de Miera

Las experiencias cercanas a la muerte no son nada único ni excepcional. No son tan raras; me atrevería a afirmar que todo el mundo las ha tenido en algún momento, aunque no se diera cuenta […]. Pululamos todos por ahí como atontados, viviendo un tiempo prestado, hurtando los días, librándonos del destino, resbalando por los resquicios sin saber cuándo va a caernos el hacha encima […]. Percibir estos momentos te cambia.

Antes de entrar en una lectura que anuncia diecisiete episodios en los que asoma la muerte uno tiene que armarse de valor y pensarlo bien. Diecisiete son muchos. Todos los que la escritora irlandesa Maggie O´Farrell ha logrado esquivar a lo largo de su vida. Sigo aquí se trata de una obra autobiográfica dividida en diecisiete capítulos, cada uno dedicado a un encuentro con la muerte. Un atraco a punta de cuchillo, un avión a punto de estrellarse, una zambullida en el mar, una enfermedad padecida en la infancia son algunos ejemplos. Sin embargo, no se trata de un libro que hable sobre el fin; este libro nos habla, y mucho, de la vida.

Porque esos episodios van asociados con la superación de algo, con la determinación de seguir adelante. No cuentan como único valor el haber esquivado a la muerte, con la que todos en mayor o menos medida nos rozamos alguna vez, sino el de cumplir etapas vitales, cambiando, entendiendo qué es lo importante en cada momento, quiénes somos, qué podemos ofrecer, de qué manera crecemos personalmente.

Una lectura libre de sentimentalismos, conmovedora, delicada y llena de fuerza vital que nos recuerda que a pesar de todo lo que puede ponerse en contra, aún estamos aquí.

Richard Ford. Canadá.

Richard Ford. Canadá. Barcelona: Anagrama, 2014.

Primero contaré lo del atraco que cometieron nuestros padres. Y luego lo de los asesinatos, que vinieron después. El atraco es la parte más importante, ya que nos puso a mi hermana y a mí en las sendas que acabarían tomando nuestras vidas.

El libro comienza así y la historia nos la cuenta en primera persona Dell Parsons que, junto a su hermana melliza Berner,  ve como a sus 15 años la vida se desmorona. Ellos no tienen culpa de que sus padres robaran un banco pero es lo que ocurrió. A partir de ahí sus vidas cambian y cada uno tomará su camino.

El libro se divide en tres partes. En la primera conocemos a la familia Parsons, formada por Bev y Neeva, una pareja dispar y que probablemente nunca debió acabar en matrimonio y sus dos hijos. Estamos en 1960. No eran una familia perfecta pero se querían. Con un padre alto, guapo, encantador y muy chanchullero y una madre menuda, sensata pero cobarde. Unos hermanos muy distintos pero felices con su vida y queridos por sus padres aunque tomaran una malísima decisión, robar un banco para saldar unas deudas y cambiar así el rumbo de la vida de los cuatro, a peor.

Nuestros padres eran las personas de las que menos se podría pensar que atracarían un banco. No eran gente rara, ni evidentemente criminales. A nadie se le hubiera ocurrido pensar que estaban destinados a acabar como acabaron. Eran personas normales, aunque claro está, tal afirmación queda invalidada desde el momento mismo en que atracaron el banco.

En la segunda conocemos la vida de Dell después de la detención de sus padres y su huida a Canadá con una amiga de su madre, Mildred, que le dará un buen consejo:

Tu vida va a ser variada y emocionante antes de que te mueras. Así que procura centrarte en el presente. No te niegues a las cosas, y asegúrate de tener siempre algo que no te importe perder. Eso es importante.

Cuando llega a un pueblo perdido de la mano de Dios, Great Fall, empezará a trabajar para  Arthur Remlinger, hermano de Mildred, un americano enigmático que también acabó en Canadá huyendo de su pasado. Allí Dell sobrevive en una mísera caseta como chico para todo y acompañando a los cazadores en la época de la caza del ganso. Ahí también conocerá a Florence, se podría decir su ángel de la guarda, que le dará la oportunidad de volver a empezar.

En la tercera asistimos al reencuentro de los hermanos pasados 50 años de su separación.

Siempre he sentido que debería haber visto más a mi hermana…No sucedió así, eso es todo. Su vida resultó muy diferente a la mía.

Si hay algún sentimiento que define esta novela  es el de la pérdida de la inocencia y el de asumir la vida que te ha tocado vivir y salir victorioso.

Para mí la primera parte es la mejor. Vamos conociendo a los personajes y se va tejiendo las relaciones familiares que conducen a los Parsons hacia el desastre.

Novela dura y que te deja un regusto amargo pero que te engancha y te llega muy hondo.

Richard Ford (1944, Jackson, Mississippi) fue galardonado con el Premio Princesa de Asturias de las Letras en 2016 y  es uno de los mejores escritores norteamericanos de su generación.

Richard Ford en las bibliotecas de la UPM.

Un día en la vida de Ivan Denisovitch, Alexander Solschenizyn

Un día en la vida de Ivan Denisovitch.

Alexander Solschenizyn.

Barcelona: Luis de Caralt, 1963

Sujov se sentía satisfecho cuando todos le señalaban: “A éste le falta poco para salir”. Pero en su fuero interno no estaba muy seguro. Los que cumplían la condena durante la guerra fueron retenidos “en reserva” hasta 1946. El que estaba condenado a tres años, por ejemplo, se quedaba encerrado cinco años más. Es una ley muy elástica. Pasan los diez años, y pueden caerte otros diez, o el destierro.

Cuando uno lo piensa, se vuelve loco. Alguna vez tiene que acabar la condena, como un film… ¡Dios mío! ¿Ser dueño de sí mismo? ¿Estar en libertad?

Libertad, tan anhelada, tan lejana. Iván Denísovich la perdió cuando fue condenado durante la guerra al escaparse de los nazis tras su captura en el frente y reincorporase a las tropas soviéticas. Sospechoso de espionaje. Traición a la patria. La única manera de escapar al paredón de fusilamiento es confesar un crimen que no ha cometido. Diez años en un campo de trabajo. Diez años en el Gulag. Diez años en el que ya no eres un hombre, solo eres un número, S-854.

¿Por qué habría de partirse los lomos trabajando durante diez años un preso en un campo de concentración? No quiero y basta. Hay que estirar el trabajo durante el día, hasta que anochezca, y así al menos le pertenece a uno la noche.

Más el cálculo no sale. Para eso se inventaron las brigadas. Naturalmente, no se trata de brigadas como las de fuera del campo, en las que Iván Ivanitch recibe más paga que Piotr Petrovich. La brigada en los campos no está para que la comandancia vigile a los presos, sino para que unos presos se vigilen a otros. Entonces solo hay una solución, todos trabajan más, o todos revientan. ¿No trabajas, marrano? ¿Habré de pasar hambre por tu culpa? ¡A pencar sucio!

Miles de personas fueron encarceladas de forma injusta tras las campañas de represión y terror llevadas a cabo por los dirigentes de la Unión Soviética, fundamentalmente en los años 30 y 40.  Su destino fue el Gulag, el sistema de campos de trabajo, de castigo, de represión, contra los llamado enemigos del régimen.

La ley del más fuerte es la que rige en esos campos. Las condiciones de vida son atroces. No mereces más, no eres una persona, solo un número, un traidor. Presos políticos mezclado con presos comunes, muchos de ellos auténticos criminales. No existe humanidad, solo existe un objetivo; sobrevivir. Tu vida anterior no cuenta. Lo que aprendiste quizás ya no te sirva. Tienes que mentir, robar si es necesario. Aprender a buscar comida, a buscar un buen escondrijo, a fabricarte una cucharilla…Tienes que espabilar. No eres nada, no tienes nada, o casi nada.

Exceptuando el sueño, el ocupante de un campo de concentración vive para si exclusivamente diez minutos cada mañana con ocasión del desayuno, cinco minutos durante la comida y otros cinco durante la cena.

Alexander Solzhenitsyn nació en Kislovodsk en 1918. Murió en Moscú en 2008. Premio Nobel de literatura en 1970.

Solzhenitsyn en la Biblioteca UPM

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