Sue Grafton: I de INOCENTE

Sue Grafton, I de inocente Sue Grafton: I de Inocente
Tusquets, 1993

"Hace seis años asesinaron a mi ex mujer, Isabelle Barney. ¿Recuerda usted el caso?… Desenroscaron la mirilla de la puerta y llamaron al timbre. Cuando Isabelle encendió la luz del porche y miró para ver quién era, le dispararon por el agujero con un treinta y ocho. Murió en el acto".

 

Este es el extraño asesinato al que se enfrenta en esta ocasión la detective Kinsey Millhone, tras la misteriosa y repentina muerte de su colega Morley Shine quien llevaba a cabo la investigación para Lonnie Kingman, el mismo abogado para el que trabaja Kinsey. David Barney, marido de la riquísima Isabelle en la época del asesinato, fue acusado del crimen, pero había salido absuelto por falta de pruebas. Seis años después, uno de los ex maridos de Isabelle decide interponer una demanda por lo civil.

Kinsey acepta hacerse cargo de la investigación. Para ello debe acceder a los documentos de Shine, pensando que todo va a ser muy fácil, pero resulta que algunos de esos archivos están vacíos, otros contienen información relativa a entrevistas que al parecer nunca mantuvo; sólo encuentra en ellos un verdadero caos, y tiene que empezar de cero.

Este es el noveno título de "El alfabeto del crimen" de la escritora Sue Grafton, (Louisville, Kentucky, 1940) serie de historias de misterio ordenados alfabéticamente, desde 1983, y siempre protagonizada por Kinsey Millhone.Portadas Sue Grafton

La editorial Tusquets comenzó la publicación de las aventuras de la detective Kinsey Milhone con A de adulterio en su colección Andanzas, reseñada en nosólotécnica en agosto de 2011.

Es un personaje muy peculiar, merece la pena acercarse a ella e irla conociendo a través de estas novelas. Escritas en primera persona, nos transmite sus reflexiones personales, su sentido del humor, sus ironías, al tiempo que la intriga de la novela nos “atrapa” y nos hace convertirnos también en detectives. Sus dinámicas descripciones de los lugares, las personas y las situaciones, nos sitúan activamente en la historia. Se nota que la autora ha sido también escritora de guiones de cine, pues parece que estamos viendo una película acompañando a Kinsey en su destartalado Volkswagen.Sue Grafton

Las historias tienen lugar en la ciudad ficticia de Santa Teresa (en realidad Santa Bárbara, California). Y la acción transcurre en la década de los 80. Kinsey no tiene móvil ni ordenador; ni siquiera hay tests de ADN que ayuden a resolver crímenes. Se sirve de bibliotecas públicas y registros municipales para recabar información. Ella habla así de su profesión:

Las películas y las series de la tele podrían haceros creer que el trabajo de un detective privado es peligroso, pero… dejando a un lado las amenazas de muerte, el trabajo consiste principalmente en investigar, y requiere intuición, tenacidad e ingenio.

Y desde luego estas características desbordan en ella.

 

Sue Grafton en la biblioteca UPM

Entrevista a Sue Grafton en el programa Página 2 (marzo 2009).

Página 2 – Entrevista: Sue Grafton

Mª Ángeles Hernáiz Valero

 

 

Los amores de Nikolai, Marina Lewycka

Los amores de Nikolai

(hours and hours and hours writing and re-writing)

Marina Lewycka

A caballo entre la ficción y la autobiografía, este libro nos descubre a una familia de origen ucranianoCubierta de Los amores de Nikolai, Marina Lewycka que se instala en Inglaterra tras la segunda guerra mundial. La acción transcurre, sin embargo, en un tiempo reciente con un padre viudo y anciano que se enamora de una compatriota joven, dando lugar a toda una serie de peripecias a ratos risibles, y en ocasiones con tintes amargos aunque contadas siempre en clave de humor.

La vida en los suburbios de Sheffield queda muy bien retratada y nos devuelve imágenes post-industriales tipo Full Monty contrapeadas con la imagen más amable de una ciudad universitaria, profesora universitaria es asimismo la narradora de esta historia que no su autora.

El padre y protagonista principal es un excéntrico ingeniero, inventor en sus ratos libres con más de 15 patentes a sus espaldas, y una obsesión por los tractores y el efecto de la mecanización en Ucrania sobre la calidad ambiental. Aspecto que da título a la versión inglesa del libro: A short story of tractors in Ucrania; este personaje comparte detalles biográficos muy nítidos con su padre.

El choque cultural entre el Este y el Oeste, y el conflicto generacional, no sólo con el padre sino de las hermanas entre sí, son el marco narrativo de un libro que te atrapa desde el principio. Lo he puesto a disposición de una variedad de amigos y conocidos con gran disfrute por parte de todos ellos.

Marina Lewycka nació en un campo de refugiados en Alemania en 1946, y vive en Inglaterra desde su infancia.  Adolescente conflictiva, estudiante universitaria en el 68, realizó estudios de lingüística inglesa, e inició un doctorado en literatura que abandonó. Vivió como ocupa, y ha tardado muchos años en  hacerse famosa como escritora. Es precisamente esta novela, de elevado contenido autobiográfico, la que le ha permitido dedicarse a la literatura de manera profesional desde 2005.

Este libro nunca se ha llegado a publicar en Ucrania (en un extraño ejercicio de autocensura) aunque se ha traducido a multitud de lenguas.

Fotografía de Marina Lewyka

Marina Lewycka en la Biblioteca UPM

Hace cuarenta años / Maria Van Rysselberghe

Cubierta de María Van Rysselberghe, Hace cuarenta años

María Van Rysselberghe

Hace cuarenta años

2012

Maria Van Rysselberghe (Bruselas 1866 – Cabris, Alpes Marítimos, 1959), la autora de este intenso y precioso recuerdo, era hija de un famoso editor y esposa de un notable pintor neoimpresionista, Théo Van Rysselberge. Ella es la escritora y la protagonista de esta verdadera y desnuda historia de amor.

Su amado, al que en el libro llama Hubert, era el poeta belga de origen flamenco Émile Verhaeren (1855-1916). Ambos estaban casados, cada uno por su lado,  y pertenecían al mismo grupo de amigos.

Sorprende este  relato desde la primer a línea por la intimidad y la verdad que logra trasmitir. No se habla de nada circunstancial ni convencional, ha logrado dejar sola a la emoción, solo cuenta lo que le ocurre por dentro; cuando le ve, cuando le espera, cuando pasean por la playa. Aquel amor fue lo más importante que le pasó en la vida,  y ocurrió durante solo unos días en una casita situada en una enorme playa del Mar del Norte.

No me decía a mi misma que lo amaba: él era, sencillamente, lo principal.

Los amantes leen juntos a Flaubert y a Baudelaire, la literatura dice por ellos las palabras mas hermosas en unos encuentros  que tienen lugar cada noche en la biblioteca de la casa.

Los dos son felices con sus respectivas parejas y deciden no ceder por completo al amor Retrato de la autora realizado por su marido Théo Van Rysselbergheque sienten por respeto a los dos ausentes pero tambien deciden no renunciar durante  esos días a aquella maravilla que les arrastra.

Piensa en el dolor que podríamos desencadenar. No solamente los haría infelices: ya nunca podrían creer en nada.

Trabajan la relación para que sea preciosa, la saben breve. No se ocultan ningún pensamiento, comparten los mejores libros, los mejores poemas, quieren conservar ese recuerdo precioso que les hará fuertes cuando no puedan verse.

Prueba de aquella enorme belleza compartida es la nitidez con la que recuerda María aquellos días, todo sigue palpitante cuarenta años después, y  en 1934,  cuando los otros tres implicados en la historia han muerto, decide escribir y publicar la secreta  pasión que sintió.

Quiere hacer  un acto de justicia público a aquel amor tan importante que tuvo que ser clandestino  y que ya no queria seguir escondiendo. Gritar cuanto le quiso.

Tú eres el secreto que hay en medio de mi vida; permíteme que te sea fiel.

María José Rodulfo

 

Paradero desconocido, Kressmann Taylor

Cubierta de Paradero desconocido, Kressmann TaylorParadero desconocido
Kressmann Taylor
Barcelona: RBA, 2007
Traducción: Carmen Aguilar

Address Unknown (1938)

En 1932, dos amigos que viven en Estados Unidos y regentan un negocio de obras de arte bastante próspero, se separan. Max Eisenstein, el judío, se queda en San Francisco a los mandos de la galería; Martin Schulse, el alemán, vuelve a su patria. Los lazos que les unen son fuertes, comparten importantes vivencias y la separación, por tanto, supone una grave pérdida para ambos. Como no podía ser de otra manera continúan su relación de modo epistolar. Pronto Martin comienza a describir la situación social y política en Alemania, la irrupción de Hitler, del nacionalsocialismo, de la censura, del antisemitismo… y le pide a su socio que interrumpa el intercambio postal pues piensa que cualquier relación con un judío podría traerle nefastas consecuencias. Max no se resigna, quiere seguir confiando en la integridad de su amigo. Pero algo se ha roto ya. ¿Hasta qué extremo pueden cambiar las personas?

Esa censura, esa persecución de todos los hombres de pensamiento libre, la quema de bibliotecas, la corrupción de las universidades habrían despertado tu rechazo aunque en Alemania no le hubieran puesto un dedo encima a nadie de mi raza. Tú eres un liberal, Martin. Siempre has tenido amplitud de miras. Ningún movimiento popular cargado de maldad -por fuerte que sea- puede haber acabado con tu cordura.

Fotografía de Kressmann Taylor

Novela corta (o relato) de precisión conmovedora, trágica, dolorosa… y de gozosa lectura y relectura. Está compuesta por la correspondencia que intercambian los dos protagonistas y todo en ella es relevante, los membretes, las firmas, lo que queda entre líneas, el tono, los silencios… es brevísima pero no importa, ha sido afilada como un escalpelo.

Kressmann Taylor es el seudónimo masculino con que Kathrine Kressmann publicó el libro, en 1938 y con un gran éxito, pues el editor pensó que la historia que narraba era demasiado dura para aparecer firmada por una mujer.

Kressmann Taylor en la Biblioteca de la UPM

Tiempo de canallas, de Lillian Hellman

 

"No tengo claro el año en que yo, que siempre había sido una especie de rebelde sin causa -no sólo en el sentido en que lo fue gran parte de mi generación, sino por haber visto a la familia de mi madre enriquecerse y solidificar su fortuna a costa de los negros pobres- me di cuenta de que en mi rebeldía había algunas tiernas raíces políticas. Creo que todo comenzó con mi descubrimiento del nacional-socialismo, durante mi estadía en Bonn, Alemania, tratando de inscribirme en la universidad. Necesité meses para comprender lo que estaba escuchando. Entonces, por primera vez en mi vida, reflexioné sobre el hecho de ser judía. Pero no era únicamente el anti-semitismo lo que me impresionaba. Era escuchar, en boca de gente de mi propia edad, los alardes de conquistadores confiados, los redobles de la guerra."

 

Lillian Hellman:

Scoundrel Time. Boston : Little, Brown and Co., 2000.

Tiempo de canallas. Buenos Aires : Razón y Revolución, 2011.

Lillian Hellman es conocida por sus méritos propios tanto como por sus relaciones personales: durante largos años mantuvo una relación sentimental con el famoso escritor de novela negra Dashiell Hammett, y conoció directamente a muchos de los grandes personajes emblemáticos de la época dorada de Hollywood. Lillian escribió obras teatrales y también guiones de cine, aunque esta última actividad suya se vio seriamente mermada a raíz de las dificultades políticas a las que se tuvo que enfrentar a comienzos de la Guerra Fría.

También fue autora de una serie de relatos de inspiración autobiográfica entre los cuales quizás el más conocido sea Pentimento, que sirvió a su vez de inspiración a la película Julia, dirigida por Fred Zinnemann. Por su parte Scoundrel Time, titulo original de Tiempo de canallas, apareció por primera vez en inglés en los años 70 y fue traducido y publicado poco después en español dentro de la Colección Popular de Fondo de Cultura Económica. Se presenta como una crónica personal de las vicisitudes atravesadas por la autora durante la fase de acoso a artistas e intelectuales, ejercido por el macartismo. Sigue discutiéndose sobre el grado de veracidad y sinceridad en el relato de Hellman. Sea como fuere y a pesar de cierto carácter inconexo en la línea argumental, Tiempo de canallas rezuma franqueza y desparpajo, y concede poca indulgencia a sus variados personajes, empezando por la propia autora con sus manías, debilidades y complejos. No hay duda: el lector se encuentra ante una escritora y guionista de raza.

Con mayor o menor exactitud de datos, el libro nos introduce en un capítulo de esa historia política norteamericana que tan tediosa e ideológicamente confusa nos parece a veces a los europeos, pero que encierra tantas enseñanzas sobre la naturaleza y la sociedad humanas. La histeria anticomunista desatada en los años inmediatamente posteriores a la Segunda Guerra Mundial hace derivar a un sistema formalmente democrático hacia la quiebra general del derecho de las personas, con la sistemática presunción de no-inocencia y mediante la aplicación de mecanismos sociales envilecedores y cainitas. En fin, como todo tiempo y lugar vienen teniendo sus canallas particulares, seguro que en cierto modo disfrutareis de esta historia con sabor a peli de cine clásico.

"Innumerables vidas estaban siendo arruinadas, y pocas voces se levantaron en su defensa. ¿Desde cuándo era necesario estar de acuerdo con alguien para defenderlo de la injusticia? Nadie en su sano juicio hubiese pensado que los sinólogos, por ejemplo, acusados y despedidos de sus puestos en el Departamento de Estado, hicieron algo más que darse cuenta de que Chiang Kai-shek estaba perdiendo la guerra. La verdad lo convertía a uno en traidor, como a menudo sucede en tiempos de canallas."

 

 

Lillian Hellman en la Biblioteca de la UPM

 

1 160 161 162 163 164 200