De techo y olla : alojamiento y cocina en los libros de viaje por España de Ángel Martínez Salazar
De techo y olla : alojamiento y cocina en los libros de viaje por España
Ángel Martínez Salazar
Miraguano
2002
Muchas veces leyendo, siempre asombrada, las impresiones que España causaba en los viajeros de otros paises que nos visitaron durante el siglo XIX me he sentido mas interesada por los detalles del viaje en sí que por las descripciones de las ciudades o de los monumentos. Las diligencias, los arrieros, los peligrosos caminos y desde luego el mundo de las ventas y posadas.
Este libro viene a ilustrar esa jugosa perspectiva del viaje con multiples pinceladas y testimonios correspondientes a viajeros desde el siglo XVI al XX. Discurren por nuestros caminos, y se alojan en las posadas y ventas, alemanes, rusos, americanos, polacos, ingleses y desde luego franceses que serán los críticos mas implacables.
La comida servida en las posadas es como los dueños, de salir por piernas y tomar las de Villadiego.

Entre los viajeros que narran en este libro sus experiencias de cuchara y cama en España aparecen nombres muy conocidos como la marquesa D’Aulnoy, Prosper Mérimée, Alejandro Dumas, Théophile Gautier, George Borrow……….
La mayor parte de ellos considera la comida mala y escasa y casi todos coinciden en que lo peor de las mesas españolas era el olor rancio del aceite que se utilzaba para guisar.
Robert Southey (1774-1843) comenta lo siguiente:
En este pais de olivos le envenenan a uno con el aceite más infame, la razón es que dejan que el fruto se vuelva rancio antes de prensarlo y sacarle el jugo.
Algunos datos : muchos propietarios de viejas posadas eran extranjeros, se servía chocolate para desayunar y la mayoria de las veces son los viajeros los que deben llevar la comida ya que en las ventas solo les prestan los utensilios para poderlos guisar. Cada uno debía llevar su cuchillo y su cuchara si quería comer, los españoles los llevaban en la faja…. . muchos lo llevaban, Humboldt,
Gautier, Alejandro Dumas ….
Dumas que vino a España como cronista oficial de la boda de su amigo el duque de Montpensier con la infanta Luisa Fernanda y la de Isabel II con Francisco de Asís de Borbón, relata su experiencia con el plato nacional, el puchero. Se queja de la falta de imaginación que supone el encontrar en todos los lugares el mismo guiso aunque con distinto nombre: olla, puchero, cocido…
El puchero es el alimento nacional. Se compone de vaca, un trozo de cordero, una gallina y trozos de un salchichón que llaman chorizo, todo ello acompañado de tocino, jamón, tomates, azafrán y col
Pero no todos los franceses son críticos con nuestras mesas, figones y posadas. Théophile Gautier nos deja este tranqulizador párrafo:
Hasta ahora nosotros no hemos podido justificar los reproches de suciedad y desaliño que suelen hacer los viajeros a las posadas españolas, aún no hemos encontado escorpiones en nuestra cama, y los insectos anunciados no aparecen.



Sobre la ciencia y su método


Bill Masen despierta en el hospital después de haberse sometido a una intervención en los ojos. En seguida nota que algo no va bien, no hay nadie alrededor, el silencio en las calles estremece. Poco a poco va descubriendo que el sentido de la vista, que aún conserva gracias a la defensa de un fuerte vendaje, será determinante en los días que se avecinan, pues casi toda la humanidad, como consecuencia del paso de un extraordinariamente luminoso cometa, se ha quedado ciega. Pronto se preguntará -y no tardará mucho en comprobarlo- si esta desventaja sensorial podría ser suficiente para inclinar la balanza del dominio del mundo, si otros seres hasta ahora pacíficos serían capaces de disputarle a la especie humana el dominio del planeta.
John Wyndham (1903-1969), escritor británico, comenzó a escribir relatos en 1931, su primer cuento fue publicado por Wonder Stories. Escribió ciencia ficción (o “fantasía lógica”, como él lo llamaba) orientada a jóvenes. A partir de la publicación de El día de los trífidos sus novelas comienzan a reflejar el trauma causado por la guerra en la clase media británica.