Crímenes de la razón/la naturaleza humana: justicia vs. poder

Crímenes de la razón/La naturaleza humana: justicia vs. poder
Robert B. Laughlin/Noam Chomsky-Michel Foucault

Robert B. Laughlin

Desde pequeños sabemos que el conocimiento es algo lógico y hermoso que cada persona tiene la libertad de utilizar como le venga en gana siempre que tenga la paciencia necesaria para leer y pensar…

Así comienza el primer libro (The crime of reason. And the closing of the scientific mind) del Profesor Robert B. Laughlin de la Universidad de Stanford, Premio Nobel de Física en 1998. En él poco a poco desvela los distintos procedimientos de ocultar y criminalizar el conocimiento, y las consecuencias de una callada aquiescencia al respecto.

Caratulas de los libros

La editorial Katz en su serie discusiones nos ofrece por primera vez en 2010, The crime of reason traducido al castellano y delicadamente editado. Ahora bien, esta editorial tiene otros muchos títulos interesantes para aquellos que disfruten de lo que algunos han dado en llamar lecturas de pensamiento. Por ejemplo, en esta misma serie, esta editorial ofreció en 2006 un debate entre Noam Chomsky y Michel Foucault también delicadamente editado. Por sorprendente que parezca ese debate tuvo lugar en la Universidad de Ámsterdam en 1971 y fue retrasmitido por la televisión pública holandesa. En él se discute acerca de la dimensión histórica del conocimiento, del conocimiento como práctica colectiva, sobre ese componente fundamental de la naturaleza humana que es la necesidad de un trabajo creativo, de la investigación creativa, de la creación libre sin limitaciones arbitrarias de instituciones coercitivas, y sobre la exigencia de que el ciudadano actúe contra el Estado en situaciones injustas. Las preguntas de los asistentes… sin desperdicio.

Entrevista

Robert B. Laughlin en la Biblioteca UPM

Noam Chomsky en la Biblioteca UPM

Michel Foucault en la Biblioteca UPM

¡Espérame en Siberia, vida mía! de Enrique Jardiel Poncela

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Jardiel Poncela, Enrique.

¡Espérame en Siberia, vida mía!. Madrid: Catedra, 1997

“Un hombre que se enamora es siempre un imbécil elevado al cubo. Cuando se trata de un individuo genial, ese individuo escribe La Divina Comedia (caso Dante Alighieri) y le amarga la vida para siempre a la Humanidad. Y por el contrario, cuando se trata de un hombre vulgar, ese hombre hace oposiciones a Hacienda, se casa en la Parroquia (caso Juan Sánchez) y se amarga la vida para siempre a sí mismo.”

Palmira Suaretti, era lo que la gente llama una mujer distinguida; es decir, una de esas mujeres que uno distingue de tarde en tarde, Mario Esfarcies, “un hombre rico, joven, guapo, huérfano, soltero, alegre, inteligente, apasionado y moreno” , Joaquín Fäber, “médico sin vocación, especialista en enfermedades breves”, el Poresosmundos; estos son los actores principales de esta comedia, de este drama…

A nuestro protagonista Mario Esfarcies se le diagnostica cáncer de estomago. Es cobarde y no quiere sufrir, decide suicidarse. Pero su incapacidad para llevarlo a cabo hace que contrate a un asesino para que ejecute dicho propósito. Nombra heredero a un amigo que ante el suculento botín que le espera, decide acelerar los trámites. Mario en realidad quiere vivir, y decide huir. Se inicia entonces una persecución trepidante e hilarante, en la que van apareciendo una colección de personajes, “bípedos menos importantes pero imprescindibles”, estrambóticos, absurdos, esperpénticos en distintos lugares de Europa. Objetivo, Siberia, allí se encontrará con su amada Palmira. .

“El señor Vicente era un individuo que se parecía a un hombre todo lo que un buque pirata puede parecerse a un bisoñé…tenía dos cosas profundas: la voz y el entusiasmo por Pi y Margall, a quien consideraba como el mejor boxeador del siglo XIX”

Qué es “!Espérame en Siberia, vida mía!”; una historia de amor, de “asesinatos baratísimos”, de persecuciones trepidantes, viajes desesperados, de situaciones absurdas, de diálogos hilarantes, frases cortantes…

¿Una novela de aventuras?, ¿una novela de amor?, ¿una novela policiaca?. Sí, es todo eso, una novela en  la que Jardiel manifiesta su visión de la vida, su pesimismo, su desencanto, atacando convencionalismos y utilizando la mejor arma que posee, el humor.

Enrique Jardiel Poncela (Madrid, 1901-1952) ejerce el periodismo y empieza a publicar en revistas como Buen Humor, Gutiérrez. Influenciado por Gómez de la Serna , forma junto con José Luis López Rubio, Edgar Neville, Miguel Mihura, Tono y otros lo que se llamó “La otra generación del 27”  que renovó la forma de hacer humor en las letras españolas.

Otras novelas de Jardiel, Pero ¿hubo alguna vez once mil vírgenes?, Amor se escribe sin hache, La Tournée de Dios.

Obras de Jardiel en la Biblioteca de la UPM.

“A las siete de la tarde abandonaban “Pidoux”, lleno ya de mujeres hipotecables y jóvenes prealcoholizados”

Las tres preguntas / Lev Tolstoi

Las tres preguntas

Lev Tolstoi

Cubierta de Las tres preguntas. Lev TolstoiHans Christian Andersen solía decir: los cuentos sirven para que se duerman los niños, y se despierten los mayores.

Lev Nikoláyevich Tolstoi, que fundó una escuela para los niños campesinos denominada Yasnaya Polyana (Claro del Bosque), gustaba de emplear este género a modo de enseñanza. Las tres preguntas es un delicado exponente de este género:

Cierto emperador pensó una vez que si siempre supiera que contestar a estas tres preguntas, entonces no se equivocaría nunca,

¿Cuál es el momento más oportuno para hacer cada cosa?
¿Cuál es la gente más importante con la que trabajar?
¿Cuál es la cosa más importante para hacer en todo momento?

La editorial Gadir ofrece cuidadosamente editado uno de ellos y el texto en castellano puede descargarse en internet.

The last stationEste año, centenario de la muerte de Tolstoi, se ha estrenado una emotiva película: La última estación (The last station). A pesar del tiempo transcurrido algunos de los interrogantes de sus cuentos populares siguen teniendo la misma vigencia.

Cubierta de The hedgehog and the fox. Isaiah BerlinUn ensayo que hace referencia entre otras cosas al particular espíritu de este autor: El erizo y el zorro (The hedgehog and the fox) fue publicado en 1953. En él Isaiah Berlin, un reputado filósofo liberal, parte de un pequeño fragmento atribuido al poeta griego Arquíloco: El zorro sabe muchas cosas pero el erizo sabe una importante, y acaba afirmando que Tolstoi era un zorro que se creía un erizo.

Lev Nikolaevich Tolstoi en la Biblioteca UPM

Isaiah Berlin en la Biblioteca UPM

Henri Stierlin nos guía por la arquitectura del Islam clásico

Henri Stierlin: El Islam desde Bagdad hasta Córdoba : las edificaciones de los siglos VII al XIII.

Köln : Taschen, 2002.

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"En este virtuosismo de formas esféricas y en el deseo de tratar la transición espacial del cuadrado al círculo por medio de formas meramente racionales, se observa el atractivo de un desarrollo que alimentará el lenguaje arquitectónico medieval tanto en Persia como en Siria y en Egipto, y más tarde en toda el área islámica, desde Granada hasta la India."

Hablamos hoy de un libro de la editorial Taschen. Esta casa es bien conocida por su buena relación calidad-precio, materializada en obras sobre arte y diseño con mucho contenido gráfico impresas en países de bajo coste industrial.

En este caso y gracias a la labor del académico suizo Henri Stierlin, un libro que parecería meramente decorativo y que trata un aspecto muy concreto se convierte en una buena introducción a la Historia medieval del mundo árabo-islámico. Si bien ese aspecto concreto, la arquitectura, guarda siempre una estrechísima relación con la ideología y con el poder político. Esta concatenación la clava el libro con un acierto inusual haciendo que sean las propias y bellas imágenes incluídas las que nos transporten a los trascendentales hechos y procesos culturales que se van explicando. Por eso, aunque no somos duchos en composición arquitectónica ni en construcción, nos permitimos comentar y valorar la obra considerada como instrumento de divulgación histórica.

Desde el inicio Stierlin traza el marco espacial de alcance protoglobal de la civilización árabo-islámica. Este rasgo aparece simbolizado en los frescos del "Alcázar rojo" (Qusayr Hamra) del desierto de la actual Jordania, en los que se pinta nada menos que a los dirigentes hispanovisigodos, etíopes, persas y bizantinos en situación de vasallaje respecto de los primeros califas. El autor insiste en la gran deuda del arte árabe con el sustrato judeocristiano -en especial con los modelos romanos y bizantinos-, así como posteriormente en la inconfundible impronta aportada por la gran arquitectura monumental irania, tanto por contacto directo como por intermedio de invasores turcos iranizados. De modo que esta última influencia citada es la que determinará algunos de los clichés más perdurables y reconocibles del estilo árabe en la Baja Edad Media, hasta los remotos confines atlánticos de la Península Ibérica.

Precisamente una de las virtudes de esta obra es la de considerar la arquitectura andalusí -a menudo estudiada y aún exaltada desde un punto de vista limitadamente hispánico- en un contexto de civilización más amplio, lo que hace que se entienda y se valore de manera más atinada. Esto y todas las anteriores aportaciones reseñadas pueden disculpar la afirmación un tanto aventurada de la supuesta etimología vándala del nombre Al-Andalus (p. 87).

Éste y otros libros de Henri Stierlin disponibles en la Biblioteca de la UPM.

Relatos de lo inesperado, Roald Dahl

Cubierta de Relatos de lo inesperado, Roald DahlRelatos de lo inesperado
Roald Dahl

Barcelona: Anagrama
, 1993
Traducción: Carmelina Payá y Antonio Sammons

Tales of unexpected (1977)

Roald Dahl es bien conocido por sus obras infantiles. Títulos como Matilda, Charlie y la fábrica de chocolate o James y el melocotón gigante han hecho disfrutar a miles de niños de todo el mundo. Además, su éxito no se ha limitado a las novelas, sino que ha trascendido a la gran pantalla en más de una ocasión. ¿Quién no ha visto recientemente Fantastic Mr. Fox o alguna de las versiones de Charlie y la fábrica de chocolate? Confieso que yo compruebo todavía mis chocolatinas de los domingos por si estuvieran agraciadas con uno de aquellos maravillosos billetes dorados… Pero no ha escrito Roald Dahl en exclusividad para niños. Buena prueba es esta colección de cuentos: Relatos de lo inesperado. Título que describe bien su contenido: un conjunto de relatos cuyo principal, pero no único, atractivo son los giros inesperados y los finales sorprendentes. Temáticamente hablando, en ellos hay todo un catálogo de maldades: personajes que tratan de estafar a sus vecinos, apuestas ventajistas, cazadores cazados, planes terribles que surgen de la imaginación de amantes esposas… ¡en tan sólo segundos! Están escritos con una pluma ágil que no da cancha al aburrimiento y destilan un delicioso humor negro capaz de arrancar al lector una sonrisa de… ¿inconfesable satisfacción?Cubierta de Tales of unexpected, Roald Dahl

En Hombre del sur, un arrogante joven norteamericano cree que puede ganar una sencilla pero arriesgada apuesta. Lo único que precisa es que su encendedor no falle en diez intentos consecutivos. El premio, un flamante Cadillac; la prenda, algo de lo que uno puede prescindir sin que sea mucha molestia: el dedo meñique de la mano izquierda.

En La patrona, Billy Weaver ha de pasar la noche en la ciudad de Bath por motivos de trabajo. Le han recomendado el hotel “La Campana y el Dragón”, pero de camino se ve atraído por el idílico escaparate de una pensión en la que se puede ahorrar unos peniques. ¿Qué podría ir mal, si la patrona es una ancianita adorable que desde el primer momento califica a Billy como la persona verdaderamente adecuada?

En La subida al cielo, la señora Foster sufre un miedo patológico a perder trenes, aviones, barcos… Por si no fuera poco, convive con un esposo que se deleita inventando ocupaciones de última hora para retrasarla unos minutos “sin importancia”. ¿Conseguirá la señora Foster tomar a tiempo el avión que la conduce a la ansiada compañía de sus nietecitos?

Y así hasta dieciseis intensos y veloces relatos.

Algunos de éstos sedujeron al gran degustador de humor negro Alfred Hitchcock, quien rodó varios títulos para su serie Alfred Hitchcock Presenta (Cordero asado, Apuestas, Tatuaje, Hombre del sur, La señora Bixby y el abrigo del coronel o La patrona). El propio Quentin Tarantino adaptó Hombre del sur en una de las historias que integran la película Cuatro habitaciones (Four Rooms), aunque cambiándole el final.

Roald Dahl en la Biblioteca de la UPM

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