Dias sin huella de Billy Wilder

  -Vamos, tómate uno conmigo.

   Un pequeño vaso de ilusiones ¿eh?

  -No gracias.

  -¿Beber no te parece bien?

  -No en la forma que bebe usted.

  -Encoge mi hígado, ¿verdad?

   Encurte mis riñones, sí.

   Pero, ¿qué le hace a mi mente?

  Lanza los sacos de arena por la borda para que el globo pueda elevarse.

                                                  De repente estoy por encima de todo.

                                                 ¡Me siento segurísimo de mí mismo!

Es el drama de Don Birman. Ha hecho del alcohol su compañero, su amigo inseparable. Su necesidad. Ni su novia ni su hermano significan nada. No le importan, los usa, los manipula, los engaña. Ellos tratan de ayudarle pero no es posible. Don está totalmente atrapado.  Ha elegido un camino de autodestrucción. Es un alcohólico. Él lo sabe.

Ha llegado a ese punto en el que un trago: 

“Por la noche es una bebida, por la mañana es medicina.”

Es un escritor venido a menos que solo con la bebida encuentra la creatividad necesaria, creatividad que en realidad es solo un espejismo y él es consciente de ello.

Días sin huella, cuenta un fin de semana de nuestro protagonista, su dependencia absoluta de la botella, su intento de rehabilitarse,  de volver a recuperar la dignidad perdida.

-¿Te has quedado en la cama alguna vez mirando por la ventana?

 Entra un poco de luz y empiezas a preguntarte,

 ¿Está amaneciendo o está oscureciendo?

 ¿Es el amanecer o el atardecer? Es un problema aterrador.

 Porque si es el amanecer eres hombre muerto. Los bares están cerrados y las tiendas no abren hasta las nueve.  

 ¡Y no puedes esperar hasta las nueve!

 O podría ser domingo. Eso es lo peor.

 Las tiendas están cerradas y los bares no abrís hasta  la una, ¿Por qué? ¿Por qué?

-Porque tenemos que ir a la iglesia de vez en cuando.

-Sí, cuando uno más os necesita.

Coincidiendo con el aniversario del nacimiento de Billy Wilder traemos a Nosolotecnica esta estupenda película  estrenada en 1945 con el título original de Lost Weekend  con un grandísimo Ray Milland como protagonista absoluto.

Billy Wilder junto con Charles Bracket adaptaron para la pantalla la novela de Charles Jackson con el consiguieron el Oscar al mejor guion adaptado, además del Oscar a la mejor dirección para el propio Wilder.

Miklós Rózsa firma la partitura para esta película con la que fue nominado al Oscar.

Nacido en Sucha Beskidzka en la actual Polonia, es autor de algunas de las mejores películas de la historia del cine como Irma la Douce, One, two, three, The Apartment (El Apartamento), Some Like it Hot (Con faldas y a lo loco), Witness for the Prosecution (Testigo de cargo), Stalag 17 (Traidor en el infierno), Ace in the Hole (El gran carnaval), Sunset Boulevard (El crepúsculo de los dioses), A Foreign Affair (Berlín Occidente), Double Indemnity (Perdición), etc.

Billy Wilder en la Biblioteca Universitaria UPM

 Te lo suplico. Sírveme uno.

 Sí, uno.

 Uno es demasiado y cien no bastan.

Mondo y otras historias / J.M.G. Le Clézio

J.M.G. Le Clézio:

Mondo y otras historias. Barcelona: Tusquets, 2010.

Mondo et autres histoires. Paris: Gallimard, 1978-

Mondo y otras historias (cub. Tusquets-Andanzas)Había una historia de unos niños que descendían un río en una balsa de troncos, y que atravesaban así reinos extraordinarios, bosques, montañas, ciudades misteriosas, hasta el mar. Había una historia de un hombre que había descubierto un pozo que llevaba al centro de la Tierra, donde se encontraban los Estados del fuego. También estaba la historia del mercader que creía hacer fortuna vendiendo nieve que bajaba en sacos desde lo alto de la montaña, pero cuando llegaba abajo no le quedaba más que un hilo de agua.

(p. 193. Hazarán)

Se dice que a pesar de la apabullante colonización anglosajona, la producción cultural francófona aguanta el tirón entre el público español. Relativamente, dependiendo de los sectores sociales. En 2008 se le otorgó el premio Nobel a Jean-Marie Gustave Le Clézio y la industria editorial española se vio algo desprevenida. Esto sucede a menudo con los Nobel no previstos, y no solo en nuestro país. Pero la desconexión es más llamativa cuando el autor es él mismo hispanohablante -por su larga vinculación mexicana-  y escribe en una lengua tan cercana y emparentada. Para bien, la Feria del Libro de Madrid de este año 2016 se dedicó a Francia. Por nuestra parte reseñamos a Le Clézio recordando que a estas alturas merece más ediciones críticas en castellano, bien documentadas.

Mondo et autres histoires (couv. Folio) (1)¿Autor juvenil? En el mejor sentido de la palabra en todo caso: por su potente despliegue de sensaciones, emociones y sentimientos de la infancia y la adolescencia ante el descubrimiento de la realidad cruda y fascinante. A lo que se añade una particular articulación dialéctica entre  la conciencia humana individual y el sentido de la Naturaleza. Territorios veladamente sugeridos con toques de Mediterráneo, África, América Latina…, regusto ucrónico. Se me antoja que los relatos de Mondo y otras historias no deberían leerse todos juntos de corrido y a capón. Es preferible  una lectura morosa, sedimentaria, por capas… acompasada con el estilo circular, orbital, acaso geológico de Le Clézio. Compuestas en los años 70, ahora estas historias nos hieren en un mundo con tantos niños perdidos.

En Genna el tiempo no pasaba de la misma manera que en otro lado. Tal vez, incluso, los días no pasaban en absoluto: había noches, días y el sol que subía lentamente  en el cielo azul, y las sombras que se acortaban, luego se alargaban en el suelo, pero ya no tenía la misma importancia. A Gaspar no le preocupaba. Tenía la impresión de que siempre era el mismo día que volvía a empezar, un día muy largo que no terminaba nunca.

(p. 260. Los pastores)

J.M.G. Le Clézio en: Biblioteca UPM.

Cervantes y Gustavo Doré

Ilustración de Gustavo Doré. 1863

Gustavo Doré ( Estrasburgo 1832 – París 1883)  fue uno de los mejores dibujantes de la segunda mitad del siglo XIX.

A las 15 años ya colaboraba en el Journal pour Rire donde publicó caricaturas y litografías.

Se hizo famoso gracias a sus dibujos, xilografías, para ilustrar obras de grandes de la literatura como Rabelais, Balzac o Dante.

Gustavo DoréGustavo Doré, como tantos jóvenes cultos de la época, estaba fascinado por la cultura española y vino a España en varias ocasiones. La primera vez en 1855 en compañía de Théophile Gautier, autor del famoso Viaje a España, uno de los libros claves de la literatura de viajes, y del editor Paul Dalloz. Regresó en 1861 con el objetivo de conocer los escenarios del Quijote, vino con el barón Davillier, experto hispanista que escribió y  publicó sus impresiones españolas por entregas en París.

Voy pues a la patria de este ilustre hidalgo para estudiar todos los lugares que ha recorrido y llenado con sus hazañas y, realizar de este modo algo que tendrá su perfume local.

Gustavo Doré.

Las entregas salieron publicadas entre 1862-1873 y el trabajo de Doré fue objeto de elogios unánimes.

De sus dibujos extraordinarios para el Quijote dijo Émile Zola:

A esto le llamamos ilustrar una obra: yo pretendo que es volverla a hacer. En lugar de una obra maestra, la mente humana ya cuenta con dos.

Gustavo Doré en la Biblioteca de la UPM

Haciendo planes. Karmelo C. Iribarren

Cubierta de Haciendo planes, Karmelo C. Iribarren

Haciendo planes
Karmelo C. Iribarren
Sevilla: Renacimiento, 2016

No hay que dejarse engañar por las palmeras de la portada ni por el título del reciente libro de Karmelo C. Iribarren, pues no hay en él islas paradisíacas, ni viajes, ni paquetes de vacaciones. La poesía de Karmelo sigue siendo la misma a la que nos tiene acostumbrados, y los temas por los que transita también. Aunque me da la impresión de que algo más de luz se ha colado esta vez por debajo de la puerta.

Los poemas de Karmelo C. Iribarren son breves, limpios, fulgurantes. Parece que van a ras de suelo y de pronto te saltan a la garganta. Dicen a las claras, entran fácil como un licor dulce; cuando uno quiere darse cuenta ya está atrapado.

La lluvia abre la colección. Una lluvia, omnipresente en el imaginario del autor, que aporta el tono adecuado de melancolía. Personificada muchas veces, acompañando, del mismo modo que otros elementos del paisaje que aparecen más adelante: acacias y árboles que murmuran como cualquiera en la cafetería, el mar que conversa pero a su manera, un rayo de sol tumbado como un perro debajo de la mesa, el horizonte que se ruboriza al atardecer porque ha dicho mentiras durante el día…

La inclemencia del tiempo, de la vida, persigue o es perseguida por este poeta del abrigo y la cara de frío. ¿Se sentirá cómodo así porque es más fácil soñar bajo el influjo del invierno?

Y qué bella la mirada que indaga en lo que pasa desapercibido, lo que no tiene entidad suficiente para despertar a los que van deprisa. Karmelo pone su poesía al servicio de una triste bolsa de plástico que no remonta el vuelo, de una llovizna que no merece que alguien abra su paraguas, de un fulano que entra en un bar y habla del tiempo. Porque hay quien piensa, como él, que hay cosas pequeñas que salvan un instante -o incluso una mañana entera, o casi- de nuestra vida: la mirada de una mujer en el autobús, un olor que te recuerda un trozo de la infancia, la poesía cuando llega.

El recuerdo de la infancia, el amor con dolor y relámpago, el paso del tiempo, lo poco que se puede esperar del futuro son algunos temas de esta poesía. Tratados con humor tragicómico y con melancolía, pero también con gran belleza y algo, un intento al menos, de esperanza. Tal vez no haya escapatoria, es verdad, la vida tiene esas cosas, pero ¿quién lo sabe a ciencia cierta?

Huellas del pasado: exposición en la biblioteca de la ETSIDI

Huellas del pasado: los planes de estudio a través de los sellos de la biblioteca ETSIDI

Exposición

La Escuela Técnica Superior de Ingeniería y Diseño Industrial ha cambiado de nombre, de sede, de asignaturas, de titulaciones y de sellos muchas veces desde 1824 hasta hoy.

Esta exposición, que se puede ver ahora en la Biblioteca de la Escuela,  nos lleva por los diferentes planes de estudio y asignaturas desde el siglo XIX hasta hoy incorporando una curiosa e interesante colección de los sellos que se utilizaron a través de los años para marcar sus libros.

 

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