La muerte de Virginia, Leonard Woolf

La muerte de Virginia  (The journey not the arrival matters)

Leonard Woolf

Pocas personas dirán desconocer el nombre de Virginia Woolf, y en cambio muy pocos declararán su conocimiento acerca de Leonard, el eterno compañero de Virginia, su amparo y consuelo, su tabla de salvación; a veces su único contacto con una realidad que se le escapaba, y que en último término le conducirá al suicidio como un ejercicio de autocontrol e independencia.

Cubierta de La muerte de Virginia, Leonard WoolfImpresiona todo lo que tiene que ofrecer, no sólo como compañero vital sino como ciudadano comprometido con la realidad política y social, con el lento e imparable florecimiento cultural que supone publicar (durante más de 50 años) veinte libros al año de increíble valor, y gran amplitud (poesía, psicología, política, ensayo…).

Puedo comprender que la Editorial Lumen no se haya podido sustraer en este año 2012 a elegir esta parte de su extensísima autobiografía. Puedo disculpar que se haga referencia directa en el título a la muerte de su esposa, esa catástrofe en la vida de Leonard de dimensiones bíblicas, y sin embargo es tan sólo una parte de la inmensidad contenida en este escueto volumen de 216 páginas; por eso el título que escogió el autor: (es el viaje y no la meta lo que importa, The journey not the arrival matters) resulta mucho más ajustado.

¿Desea conocer la gestación, vida y supervivencia de una pequeña editorial independiente (Hogarth Press), la descripción de la actividad política en las comisiones parlamentarias (representando al partido lViginia Woolf y Leonard Woolfaborista), los comités de revisión salarial de los empleados públicos (como ex funcionario respetado), su apoyo incondicional a la liberación de la mujer, la vida londinense durante los bombardeos de la segunda guerra mundial, la vida y muerte de la Sociedad de Naciones en el periodo de Entreguerras (1919-1939), o un periplo por las relaciones personales en el grupo Bloomsbury? Todo ello está reflejado de una manera ligera y transversal, tremendamente natural e interesante. Es una narración en primera persona realizada por el autor con más de 80 años y en la que incluso se arriesga a expresar su deseo de una vida laboral que alcance una cota superior de 200.000 horas; esto es sin duda un valor no apto para mortales (300o horas/año durante 63 años, de los 20 a los 83) o al menos eso diría un abogado del diablo. Considerando que se estima en 10.000 horas la dedicación necesaria para alcanzar la maestría en cualquier entorno, Leonard Woolf  lo habría conseguido en 20 ámbitos distintos; parece bastante ajustado según lo que vemos descrito en sus memorias.

Me gustaría acabar la reseña incluyendo la recreación que se hace de esa increíble pareja en la película Las horas, especialmente en la escena de la estación (V.O. o doblada), donde se percibe con enorme intensidad la humanidad y sensibilidad de un Leonard que sufre y acompaña a una Virginia que lo quiere todo hasta el final: you cannot find peace by avoiding life, Leonard.

Leonard Woolf retratado por Vanessa Bell, la hermana de Virginia.

As a woman, I have no country

As a woman, I want no country

As a woman, my country is the whole world

Virginia Woolf

Virginia Woolf en la Biblioteca UPM

Jim Botón y Lucas el maquinista, Michael Ende

Cubierta de Jim Botón y Lucas el maquinista, Michael Ende

Jim Botón y Lucas el maquinista
Michael Ende
Barcelona: Noguer, 2009
Traductora: Adriana Matons
Ilustraciones: J.F. Tripp

Jim Knopf und Lukas der Lokomotivführer (1960)

Es un truco que muchos no saben: si se saca toda el agua de la caldera, si se vacía el ténder y se calafatean las puertas, las locomotoras pueden cruzar el mar sin hundirse.

Puede alguien opinar lo contrario. Es normal, uno crece. Pero si hay quien piensa que estas cosas son posibles, entonces podemos ponernos en marcha.

Jim Botón y Lucas el maquinista emprenden un viaje que se convierte en una gran aventura llena de retos. Se proponen descubrir cuál es el verdadero origen de Jim, un niño negro que ha llegado en el interior de un paquete postal a la pequeñísima isla de Lummerland. Allí conoce a Lucas, a la señora Quée, al señor Manga y al rey Alfonso Doce-menos-cuarto. Cuando Jim empieza a crecer y es ya casi un medio súbdito, los dos amigos descubren que deben abandonar la isla por motivos de espacio: se enfrentarán entonces a numerosas aventuras; intentarán salvar a la princesa Li Si; conocerán tierras y seres de lo más variopinto: diminutos chinos, un gigante aparente, un desierto lleno de espejismos rarísimos, un eco que crece y crece y solo se borra cuando llueve, una tierra de volcanes, mediodragones, una ciudad de auténticos y malvados dragones…

Existen cosas tan sorprendentes y maravillosas en este libro, que una persona mayor difícilmente podría comprenderlas si un niño no se las explicara. Imaginad, por ejemplo, que lee la historia de esa locomotora llamada Emma que puede navegar igual que un barco, o que descubre el misterio del gigante aparente que vive en un desierto llamado “El fin del mundo” y que sólo parece grande si se contempla desde lejos; o que conoce al semidragón Nepomuk que carece de modales en la mesa, pero que tuvo, en cambio, a un hipopótamo por madre; o que se entera de las cosas tan divertidas que le ocurren a los chinos con sus hijos y los hijos de sus hijos que se van reduciendo de tamaño hasta que el último no abulta más que un guisante. De ciertas cosas, los niños saben mucho más que las personas mayores.

Cubierta de Jim Boton y los trece salvajes_Michael EndeLa historia de Jim Botón y Lucas el maquinista, publicada en 1960 e ilustrada por J. F. Tripp, está repleta de imaginación y fantasía. No podía tratarse de otra forma viniendo del autor de La historia interminable y Momo. Con este libro, Michael Ende obtuvo el Premio Nacional de Literatura Alemana como mejor libro alemán del año para público infantil y le valió una gran popularidad. La historia cuenta con una segunda parte publicada dos años más tarde, que tiene por título Jim Botón y los trece salvajes. Para Michael Ende formaba parte de la misma novela, pero se publicó separadamente porque al editor le pareció demasiado largo para tratarse de un libro infantil. Está recomendada para niños y niños grandes, tiene muchísimos detalles que harán las delicias de quienes gusten de la fantasía más desbordante: de entre todos ellos yo me quedo con la descripción, un tanto surrealista, de Ping, la capital de China:

En Ping había una enorme cantidad de personas y todas ellas eran chinas. Jim, que no había visto nunca a tanta gente de una vez, sintió una inquietud misteriosa. Todos eran de ojos rasgados, tenían trenza y llevaban grandes sombreros redondos.

Cada chino llevaba a otro chino más pequeño de la mano. Éste llevaba de la mano a otro más pequeño aún, y así sucesivamente hasta el más pequeño de todos que tenía el tamaño de un guisante. Si este último hubiese llevado a otro chino más pequeño, Jim no lo hubiera podido ver y hubiera necesitado una lupa.

Michael Ende en la Biblioteca de la UPM

La hija del Este, Clara Usón

Portada La hija del EsteClara Usón
La hija del Este.
Seix Barral, 2011.

Esta novela narra los últimos días de Ana Mladic, hija del general Ratko Mladic también conocido como "El carnicero de Srebrenica", "el carnicero de Sarajevo" o en resumen "El carnicero de los Balcanes". Leer este libro, ha supuesto conocer con mayor profundidad una de las grandes vergüenzas de la culta y civilizada Europa del finales del S. XX, que viví a través de la TV y de la prensa entre mis 30 y 40 años. Espectacular la labor de documentación de la autora.

Una reflexión magnífica sobre los nacionalismos y sobre todas aquellas ideas de carácter totalitario (no hay que olvidar a las religiones entre ellas) que embrutecen a las personas y les llevan (como pasó en Yugoslavia) a matarse sin piedad tras un proceso en el que el individuo es destruido por estas ideas y que en este caso llevó al suicidio de la protagonista a los 23 años (histórico).

Según palabras de Juan Goytisolo "un magnífico texto literario en el que pasado y presente se funden con sabiduría y abarcan una historia centenaria de afrentas, vergüenzas y crímenes a través de la vivencia dolorida de la enigmática protagonista."

Clara Usón, escritora española nacida en Barcelona en 1961. Es Licenciada en Derecho. Ganó el Premio de Novela Femenino Lumen en 1998 con su novela La noche de San Juan, obra ambientada en la ciudad menorquina de Ciudadela durante una noche de fiesta. En 2009 ganó, con Corazón de napalm, el Premio Biblioteca Breve de la editorial Seix Barral, una visión contemporánea del complejo de Edipo protagonizada por un niño y su madre en dos historias paralelas que acaban confluyendo.

 

Clara Usón en la Biblioteca UPM

 

Luis Gómez Vegas

 

La Radio de Darwin, Greg Bear

Greg Bear
La radio de Darwin
Ediciones B, 2001

La introducción

La radio de Darwin fue escrita en 1999 por uno de los más famosos escritores de Ciencia Ficción en la actualidad, Greg Bear. La novela fue ganadora del premio Nébula y finalista del premio Hugo en el año 2000. A todos los que nos gusta la ciencia ficción, sabemos que si una novela ha ganado o ha sido finalista de uno de estos dos premios se tiene que leer.

Cubierta de La radio de Darwin, Greg Bear

En el 2003 apareció una secuela, Los niños de Darwin, que por las críticas parece que cumple con la premisa de que segundas partes nunca fueron buenas, pero debo decir que nunca lo leí.

El autor,  Greg Bear

Californiano de San Diego es uno de los más famosos escritores de ciencia ficción que ha marcado estilo en los años 80. Suele decirse que la ciencia ficción actual está dominada por las tres “B”s ( el citado Bear,  Gregory Benford y David Brin). Antes de ganar el premio Nébula en el 2000 con La radio de Darwin, ya había ganado Nébula y Hugo en 1984 con Música en la sangre, y de nuevo el Nébula en 1994 con Marte se mueve.

El autor, que se define a si mismo como deista, está casado con la hija de otro de los grandes escritores de ciencia ficción Poul Anderson. Muchos autores de ciencia ficción llegan a ella desde el camino del científico que se convierte en escritor de ciencia ficción, Greg Bear es un escritor que llega a la ciencia y a la ciencia de las ideas que es la ciencia ficción.  A pesar de no ser un científico, trabaja desde la perspectiva de la ciencia ficción que se conoce como  ciencia ficción dura, es decir, argumentando científicamente con fundamentos y muchos detalles.

Muchas de las novelas de Bear tienen un desarrollo parecido: tres sucesos aparentemente desconectados ocurren en lugares distantes del mundo y son la señal de alarma de un proceso que generalmente acaba cambiando a la humanidad, destruyéndola, o ambas cosas. La novela de la que nos ocupamos hoy comienza con tres sucesos en diferentes lugares del mundo, en principio completamente independientes, que sirve para presentarnos a los protagonistas.

Argumento de la novela

La aparición de un retrovirus endógeno el SHEVA provoca las alertas sanitarias en los Estados Unidos. Este retrovirus está haciendo que la tasa de abortos aumente de una manera alarmante.  Lo que inicialmente es tratado como la propagación de una enfermedad, se empieza a vislumbrar como un salto en la evolución.

Pero son los protagonistas de la novela, Kaye Lang, la bióloga molecular que había predicho el retrovirus, y Christopher Dicken, un epidemiólogo que trabaja en el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades , y el antropólogo Mitch Rafelson, los únicos que parecen ver a este retrovirus como un elemento esencial en el salto evolutivo de la especie humana.

A partir de aquí Bear retrata espléndidamente la lucha entre la falta de libertades que decretan las autoridades aprovechando el miedo a las plagas y las libertades individuales.  Mientras que las autoridades decretan el aborto de los fetos infectados con SHEVA, parejas deciden seguir adelante con sus embarazos. Todo ello mezclado con una buena dosis de ciencia, en particular, de biología molecular y evolución.

El final, que no desvelaré, es donde aparece la mayor cantidad de ficción en detrimento de la ciencia, pero todo ello para generar una mayor tensión en el desenlace de la novela.

Conclusión

Esta maravillosa novela de ciencia ficción tuvo una excelente crítica en una revisión que hizo Michael A. Goldman para la revista Nature, donde no habían publicado el artículo de la protagonista Kaye Lang sobre la aparición de los retrovirus.

Cubierta de La ciudad del final del tiempo, Greg Bear

Greg Bear en la Biblioteca UPM

Reseña: Javier Galeano

Paul Auster. Diario de invierno

Portada "Diario de Invierno" Paul AusterPaul Auster, Diario de invierno (Ed. Anagrama en español, Edicions 62 en catalán), 2012.

“Piensas que nunca te va a pasar, imposible que te suceda a ti, que eres la única persona del mundo a quien jamás ocurrirán esas cosas, y entonces, una por una, empiezan a pasarte todas, igual que le suceden a cualquier otro”

 

El recorrido literario de Paul Auster es largo y fructífero. Empezando por su primera novela, Trilogía de Nueva York, hasta ésta última, Diario de invierno recientemente publicada, como siempre en la editorial Anagrama. Curiosamente el libro se ha publicado antes en castellano que en inglés (saldrá en agosto).

En esta novela el autor vuelve la mirada sobre sí mismo a partir de la llegada de las primeras señales de la vejez, para evocar episodios de su vida y ofrecer un magistral autorretrato hecho a base de retazos desordenados de su vida, flases y recuerdos, sensaciones, experiencias.

Se suceden las historias. Una amalgama de recuerdos. No es un diario, porque los recuerdos están desordenados. Los temas (la infancia, el miedo a la muerte, la enfermedad, el amor, los placeres...) aparecen y desaparecen como en una conversación. En este libro habla extensamentede su madre, fallecida en 2002, tema del que no había sido capaz de escribir hasta ahora.

También es una declaración de amor a su actual mujer, la también escritora Siri Hustvedt.

Entonces, el 23 de febrero de 1981, veinte días después de tu trigésimo cuarto cumpleaños, justo a los cuatro días de su vigésimo sexto aniversario, llegaste a conocerla, te presentaron a la Única, a la mujer que ha estado contigo desde aquella noche de hace treinta años, tu esposa, el gran amor que te saltó por sorpresa cuando menos lo esperabas…Paul Auster y Siri

Como él mismo cuenta está narrada en segunda persona para “tomar distancia”, para poder “establecer una especie de conversación conmigo mismo” que huya de “la vanidad de la primera persona”, usada en sus otros libros (entrevista publicada en El Mundo).

Es una novela atípica de Paul Auster, muy melancólica, y como todas las suyas, te atrapa y la lees de un tirón.

Me ha gustado especialmente el recorrido por los múltiples apartamentos, habitaciones y casas por las que ha discurrido su vida.

20A. Octava Avenida, 3000, Apartamento 1-I; Brooklyn… Entorno espartano, sí, pero el ambiente nunca había tenido importancia en cuanto al trabajo se refería, pues el único espacio que ocupas al escribir tus libros es la página que tienes delante de la nariz…con la misma máquina que utilizas desde que volviste de Francia en 1974, una Olympia portátil que compraste de segunda mano a un amigo por cuarenta dólares: una reliquia que sigue funcionando…

 

Paul Auster nació en 1947 en Nueva Jersey. Tras un breve período como marino en un petrolero, vivió tres años en Francia, donde trabajó como traductor, negro literario y cuidador de una finca; desde 1974 reside en Nueva York. En 2006 recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Letras.

Podéis ver la entrevista que el programa Pagina2 le ha hecho en este enlace.

Abrazando a tus hijos pequeños. Abrazando a tu mujer. Tus pies descalzos cuando te levantas de la cama y vas a la ventana. Tienes sesenta y cuatro años. Afuera, la atmósfera es gris, casi blanca, no se ve el sol. Te preguntas: ¿cuántas mañanas quedan? Se ha cerrado una puerta. Otra se ha abierto. Has entrado en el invierno de tu vida.

Paul Auster en la Biblioteca UPM.

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