Resurrección. Lev Tolstoi

Desde Lecturas para compartir, en su cuenta de TikTok @biblioetsidiupm, la biblioteca ETSIDI UPM recomienda la lectura de Resurrección”, novela del escritor ruso Lev Tolstoi.

La historia transcurre durante la Rusia zarista, época marcada por tremendas desigualdades sociales, cuando una joven criada, Ekaterina Máslova, arrojada a la prostitución, deberá hacer frente a un juicio por robo y asesinato. Entre los miembros del jurado se halla un antiguo seductor, el príncipe Dmitri Ivánovich Nejliúdov, señorito rico y ocioso, quien, conmovido por las consecuencias de su idilio en el pasado, se propone redimirla; pues, tras seducirla, la abandonó y ahora se siente responsable de haberle inculcado la moral de una vida desordenada. Convencido de su inocencia, decidirá acompañarla todo el trayecto hasta Siberia, donde ha sido condenada a trabajos forzosos. Su remordimiento le hará plantearse las relaciones de los poderosos con los más humildes y la incapacidad de éstos para defender sus derechos.

La obra fue publicada por entregas en el periódico Niva, y como obra completa en 1899. En ella Tolstoi acentuó su preocupación por la búsqueda de una sociedad más justa. Marcada por la espiritualidad propia de la última etapa de Lev Tolstói (1828-1910), Resurrección (1899) no es sólo su última gran novela, sino también una de las más sugerentes e inolvidables.

Un relato íntimo de culpa, rabia y arrepentimiento dominado por la redención y la condena de la violencia.

"Katiusha miraba a la patrona, pero luego, de pronto, desvió la mirada hacia los jurados y la detuvo en Nejliúdov; su rostro se puso serio y hasta severo. Uno de sus ojos bizqueaba. Durante bastante tiempo, esos ojos de extraño mirar se fijaron en Nejliúdov. Y a pesar del pánico que le había invadido, Nejliúdov no pudo apartar su mirada de esas pupilas bizcas, con el blanco del ojo muy brillante. Recordó aquella terrible noche, con el chasquido del hielo, la niebla y, sobre todo, aquella luna menguante, colocada al revés, que se había empezado a ocultar en la madrugada e iluminaba algo negro y horrible. Esos ojos negros que le miraban y miraban por encima de él le recordaban ese algo negro y horrible.

«¡Me ha reconocido!», pensó. Y Nejliúdov se encogió, como esperando un golpe. Pero no fue así. Suspiró tranquila y volvió a mirar al presidente. Nejliúdov suspiró también. «¡Ay, ojalá termine esto pronto!», pensó. Experimentaba ahora la misma sensación que cuando iba de caza, y era preciso rematar el ave herida: le resultaba desagradable, le daba pena y le producía despecho. El ave herida se debatía en el morral: le daba asco y lástima, y quería rematarla enseguida y olvidar.

Nejliúdov ahora experimentaba esta mezcla de sentimientos, mientras escuchaba las declaraciones de los testigos”

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“Resurrección” de Lev Tolstói es la novela que os recomendamos esta semana en “Lecturas para compartir” #lecturasparacompartir #BookTok #novelas

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Hedor de ángel. Carmen Sancho Guinda en la Feria del Libro de Madrid

Carmen Sancho Guinda es profesora titular del Departamento de Lingüística Aplicada a la Ciencia y la Tecnología de la Universidad Politécnica de Madrid, donde enseña inglés para la comunicación académica y profesional. Aunque lleva más de treinta años escribiendo poesía y en su época de estudiante en los Estados Unidos tuvo como profesor al gran poeta norteamericano Conrad Hilberry, no cuenta con una biografía literaria, sino académica: todas sus publicaciones hasta ahora se han centrado en la lingüística y en la docencia y el aprendizaje de lenguas para fines específicos. Este es su primer poemario publicado.

*

Tu soledad es pasto de derrota,
quizás ya lo sabías.
Las almas que persigues son fangales,
nauseabundas charcas hondas y estancadas
nutridas de su cieno
que amurallan sus contornos derruidos
blindándose al amor,
a tu relato hambriento de clemencia,
con un agua tan podrida que carcome.
¿En qué regazo posarás la espiga,
el cordero inocente, los racimos?
¿Adónde encaminar tu mutilado vuelo,
si solamente lodo se vislumbra?

CAMPUS SUR LEE: Alan Turing, Nieves Concostrina

Alan Turing en la  Biblioteca UPM

Nieves Concostrina en la Biblioteca UPM

En 2023 se cumplieron diez años desde que la reina de Inglaterra, esa mujer de estricta moral victoriana que yace en su tumba con sombrerito y bolso a juego, indultara, perdonara a Alan Turing, aquel hombre de cerebro prodigioso, padre de la informática, precursor de la inteligencia artificial, el que rompió los códigos nazis, el que descifró las máquinas que utilizaban los alemanes para enviar órdenes codificadas a sus submarinos que operaban en el Atlántico·· ·Y a este hombre tan genial, que recibió la Orden del Imperio Británico en 1945 tras finalizar la Segunda Guerra Mundial … ¿por qué tuvo que perdonarle una señora que no alcanzaría ni en diez vidas que viviera la mitad de dignidad y sabiduría que atesoró Turing?.

Porque fue homosexual.

Por ser gay fue juzgado, condenado, encarcelado, castrado químicamente y tratado con hormonas para «curarle» la homosexualidad; le jodieron la salud, quedó impotente, cayó en depresión, Y un día de 1954 mordió una manzana con cianuro y se largó.

Acontece que no es poco. Nieves Concostrina.

Un hombre que acaso se llamaba Schulz. Ugo Riccarelli

Su autor nos recrea la vida del artista judío polaco Bruno Schulz y de su familia, desde los años anteriores de la I Guerra Mundial hasta la invasión de las tropas alemanas de Adolf Hitler. Bruno, para evadirse de un mundo que no sabe cómo entender, pinta y escribe; pero sobre todo sueña, hasta que, finalmente, los duros acontecimientos le devuelven a la cruel realidad.

En esta bibliografía novelada, Riccarelli nos describe a sus extravagantes personajes con una gran ternura; y, sobre todo, nos sumergiremos en el mundo interior de su protagonista.

“… transformé mis dibujos en líneas llenas de palabras. Robando espacio al sueño, transportaba mis sueños a páginas bordadas por mi caligrafía prieta y oscilante.
… solamente de mí, que he nacido, que he pensado, escrito y dibujado. Que acaso sólo me he soñado”

Su autor recibió varios reputados premios italianos como el “Premio Giusti” o el “Rai Corriere della Sera”. Con su novela “Un hombre que acaso se llamaba Schulz”, se ganó el aplauso en los 7 países en los que la obra fue publicada; además de conseguir en 1998 el prestigioso “Premio Selezione Campiello” que se otorga a escritores, medios de comunicación y críticos italianos a la mejor obra del año.

Una lectura que os va a emocionar enormemente.

“Se acercan los cazadores, mi viejo amigo, y nosotros somos sus presas. No pueden soportar a quien canta a la vida, a quienes tienen jorobas, cabezas deformes y razones inciertas, a quien no es de la misma raza de los depredadores, a los que bailan y a los que rezan al sol. Vienen atraídos por el olor de la sangre, así que mucho cuidado con estar herido, mucho cuidado con bailar a su alrededor sin el paso decidido de sus mismas danzas.”

 

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“Un hombre que acaso se llamaba Schulz: un diario íntimo” del escritor italiano Ugo Riccarelli es la novela que os recomendamos esta semana en “Lecturas para compartir” #lecturasparacompartir #novelacontemporanea #booktokitalia

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Pioneros, Willa Cather

Pioneros

Willa Cather

Traducción: Gema Moral Bartolomé

Alba Editorial

W. Cather en la Biblioteca Universitaria UPM

Situada en una pequeña localidad de Nebraska a finales del siglo XIX, Pioneros relata una historia de inmigración y supervivencia cuya figura central es Alexandra, una valiente joven que, a la muerte de su padre, se hace cargo de la familia y que, con su tesón, su inteligencia y su trabajo, consigue sacar adelante sus tierras desafiando las convenciones sociales sobre el papel de la mujer. Los colonos de Willa Cather, entre los que ella misma vivió, son emigrantes procedentes de todos los rincones de Europa, familias que luchan contra la adversidad en una tierra salvaje y un clima extremado, en su mayoría artesanos que aprenden a cultivar la tierra a través de la amarga experiencia del fracaso. Aquí, como en otras novelas de la autora, son sobre todo las mujeres las protagonistas de la colonización, la fuerza vital e integradora que hace avanzar a toda la comunidad.

Un día de enero de hace treinta años, la pequeña ciudad de Hanover, anclada en una meseta de Nebraska, intentaba que no se la llevara el viento. Una neblina de ligeros copos de nieve se arremolinaba en torno al puñado de edificios bajos y sin gracia que se amontonaban sobre la pradera gris bajo un cielo gris. Las viviendas se distribuían caprichosamente por el duro terreno de la pradera; algunas tenían aspecto de haber sido colocadas allí durante la noche, y otras parecían alejarse por sí solas, dirigiéndose directamente a las llanuras abiertas. Ninguna  daba  la sensación  de permanencia  y  el viento ululaba y soplaba tanto por debajo como por encima de ellas.

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