El biombo lacado, de Robert van Gulik

Cubierta de El biombo lacado, Robert van GulikEl biombo lacado
Robert van Gulik
Edhasa

Estamos en la China del siglo VII, el juez Di, de visita en el distrito de Wei-Peng,  se enfrenta a la resolución de dos asesinatos: el de la esposa del magistrado del lugar y el de un comerciante; casos independientes pero que acabarán entrecruzándose. En la China de este período el juez es la máxima autoridad civil del distrito, y no solo preside los tribunales sino que también se encarga de la investigación, de ahí el trabajo detectivesco que desarrolla el juez Di. En paralelo a la acción, vamos viendo cómo es el mundo en el que se mueve el juez: situación social, situación de las mujeres, la cultura… Es un paseo agradable sin grandes complicaciones por la China de la época.

Esta novela de misterio forma parte de una serie de obras protagonizadas por el juez Di, personaje histórico que vivió en China entre los años 630 y 700, conocido magistrado y estadista del Imperio Tang que llegó a ministro en la Corte Imperial. Transformado en héroe popular pasó a la literatura china en el siglo XVIII al recopilarse sus aventuras en la obra anónima Dee Gong An o Casos célebres del Juez Dee y de la que Robert van Gulik  (1910-1967) tomó prestado a su protagonista.

Robert Van Gulik en China

Robert van Gulik (Países Bajos, 1910-1967) fue un hombre polifacético: orientalista, diplomático, escritor y músico de guqin (instrumento chino de cuerda), autor de  varias obras sobre la cultura china es, sin embargo, más conocido por estas obras de misterio enriquecidas con sus propios dibujos.

Ilustración de Robert Van Gulik

Ilustración de Robert Van Gulik

Robert van Gulik en la Biblioteca de la UPM

Pilar Díaz Asensio

La visita al Maestro, de Philip Roth

La visita al Maestro (The Ghost Writer)

Philip Roth

 

“La visita al Maestro”: ¿por qué leer a Philip Roth?

Mejor sería preguntarse: ¿por qué hacer una reseña de “La visita al Maestro”? Ya las han hecho, y muy bien, José María Guelbenzu y muchos otros críticos y admiradores de Roth: sí, ese escritor tan antipático que chafó con su adustez una entrevista de Antonio Muñoz Molina para “El País Semanal”; sí, otro más de los innumerables “eternos candidatos al Nobel”. ¿Por qué leer “La visita al Maestro”? ¿Hay peli de esta novela? Sí: Tristram Powell dirigió en 1984 una adaptación para el programa “American Playhouse” de la BBC, que mereció una crítica elogiosa en el “New York Times” (que no es poco). Todavía puede verse en alguna web de streaming, y así discutir con los amigos si está mejor “el libro o la peli”.

Es posible que leer “La visita al Maestro” sea una buena manera de hincarle el diente por primera vez a la oceánica obra de Roth. Es divertida: Roth se sirve muy bien de la ironía, tanto en la narración como a través de los diálogos. Puede que el consabido rollo “escritores judíos norteamericanos-Gran Novela Americana- novela de iniciación” resulte disuasorio, pero Roth le da la vuelta muy bien en esta novelita. Con el considerable prestigio que Roth fue logrando con sus diez novelas anteriores, en esta recupera un personaje levemente esbozado años antes, Nathan Zuckerman, y cambia de alter ego (casi todos sus personajes o narradores son un trasunto de él mismo), e inicia las novelas de Zuckerman, un autor en ciernes, que, en 1956, y a sus 23 de edad, acude a visitar a Lonoff, su reverenciado maestro, para presentarle el manuscrito de su novela. Una Bildungsroman, por supuesto. Lonoff, a su vez un trasunto de los escritores judíos estadounidenses que tanto han influido en Roth: principalmente Bernard Malamud (sobre todo por la calvicie que le atribuye como rasgo distintivo), pero también Isaac Bashevis Singer, Saul Bellow, o Henry Roth), vive aislado, apartado de su dominante esposa y en compañía de una mujer treinta años más joven que él, Amy Bellette, a la que Nathan imagina reconocer como una Ana Frank superviviente del Holocausto. Roth aprovecha la velada que Zuckerman pasa con su Maestro y su compañera para poner en solfa tanto los pruritos del autor novel (la obsesión de la Gran Novela Americana), como los del hermético y aparentemente contenido Lonoff, con un interesante quiebro final que cuestiona incluso la propia novelita.

Roth

Además de protagonizar las tres novelas y un epílogo reunidas en el volumen “Zuckerman encadenado”, Nathan Zuckerman ha aparecido en otros títulos de Roth (nueve, en total): es, por ejemplo, el narrador de “La mancha humana” (interpretado por el actor Gary Sinise), y acaba su ciclo en “Exit Ghost”, título tomado de la acotación escénica del Hamlet de Shakespeare, novelita en la que el fantasma que abandona la escena es el mismo Zuckerman, que envejecido regresa a Nueva York para operarse de próstata y se cruza por la calle con la Amy Bellette de “La visita al Maestro”. Ahora que Roth ha proclamado su retirada, leer “La visita al Maestro” nos lleva a ese mundo de escritores y lectores que, según Roth, ya no volverá.

Evelio Montes

Philip Roth en las Bibliotecas de la UPM

Mil millones de mejillones, Fernando Trías de Bes

Mil millones de mejillones

Fernando Trías de Bes; Toni BatlloriCubierta de Mil millones de mejillones, Fernando Trías de Bes

Mil millones de mejillones, divertimento con una base de teoría económica; curioso híbrido de novela histriónica y comic. Una manera divertida de acercarse, e incluso comprender, la situación económica actual partiendo de un relato  en el que se ven implicados casi todos los personajes del panorama político y económico a nivel nacional e internacional junto a ciudadanos anónimos de variada procedencia y formación. El personaje principal es un camarero en paro de Vallecas que es contratado por una Empresa de Trabajo Temporal para trabajar en un crucero cuyos detalles son confidenciales por tratarse de un caso sensible en términos de seguridad internacional.

Fernando Trías de Bes es MBA (Master of Business Administration) por ESADE y por la Universidad de Michigan. Es especialista en mercadotecnia e innovación y está dotado de una buena dosis de sentido del humor, que en estos momentos es muy de agradecer. Probablemente es más conocido por algunos otros textos suyos como El libro negro del emprendedor que aborda los errores más habituales que cometen los emprendedores,  o La buena suerte que escribió junto a Alex Rovira. Es posible consultar su bibliografía completa en: http://www.triasdebes.net/libros; una amplia selección de sus relatos y artículos puede descargarse desde allí incluso en versión audio pues han sido emitidos en programas radiofónicos

Toni Batllori Obiols, curioso compañero de viaje de Trías, es humorista gráfico del “La Vanguardia” y “El Jueves”, nacido en Barcelona en 1951, e hijo de  Antoni Batllori i Jofré, uno de los dibujantes de TBO (de casta le viene al galgo). En TBOsfera descubrimos que Batllori aparte de dibujar, también pinta y esculpe, actividades por las que ha recibido varios premios: el Premi Gat Perich (2004) y El Ciutat de Barcelona (2008). Se autodefine como “uno de esos hombres genuinos capaces de tropezar dos veces en la misma piedra después de haberla cambiado de sitio, universitario en mayo del 68… pero aquí”.

Mil Millones de mejillones se publicó por primera vez en 2010 y ya  va por su quinta re-impresión. A mí en dos días diez amigos me lo han quitado de las manos, mucha es la necesidad de humor inteligente.Batllori

El libro incluye como anejo unas breves biografías de famosos economistas que se van apareciendo (literalmente) en el relato: Adam Smith, Karl Marx, Friedrich Engels, Milton Friedman, David Ricardo, John Kenneth Galbraith o John Maynard Keynes.

Alguna vez hemos escuchado la frase:

¿Economía? ¡Eso te lo explico yo en dos tardes!

Pues con este texto quizás nos sobre una.

Fernando Trías de Bes en la Biblioteca UPM

El cielo es azul, la tierra blanca. Hiromi Kawakami

Cubierta de El cielo es azul, la tierra blanca, Hiromi KawakamiEl cielo es azul, la tierra blanca
Hiromi Kawakami
Barcelona: Acantilado, 2009
Traducción: Marina Bornas Montaña

Sensei no Kaban (2001)

Podría decirse que es sutil, delicada esta historia de amor. Que los personajes apenas están ahí, que la pasión no los arrasa. Pero no. El componente emocional está dibujado en otra parte. Como en un haiku de Matsuo Basho, sereno en su elegancia pero de evocación vibrante, la contención con que están trazados los personajes viene coloreada por un repertorio de elementos cotidianos, impregnados de poesía (un rayo de luna puede iluminar el misterio de un hombre; el oleaje del mar es lo ardiente de las pasiones; el tono rosado de un pulpo matiza las horas del atardecer). Los personajes son como hojas secas empujadas por el viento de otoño que van a parar a una taberna cualquiera de la ciudad, a una banqueta de distancia y un poco de conversación. Ella tiene 38, él le dobla la edad, están solos cada uno a su manera. Él fue maestro una vez, conserva el porte de sabio con maletín. Comparten gustos culinarios, no se ponen de acuerdo en el ritual de servir el sake, se reconocen en un mismo espejo de sensualidad. Ella no sabe amar. Él no se atreve.

Cubierta de Los años dulces. Taniguchi, Kawakami

Hace tiempo traíamos a nosólotécnica el manga de Jiro Taniguchi El gourmet solitario (1997). Pues bien, también este dibujante ha asumido la adaptación al comic, con el título Los años dulces (2008), de la novela de Hiromi Kawakami. En ambos trabajos, el gusto por el placer sensual de la comida y la bebida acompaña a los personajes en muchos de los episodios de su vida.

Hiromi Kawakami nace en Tokio en 1958. Es una de las autoras más leídas de Japón. Estudió Ciencias naturales y fue profesora de Biología. En 2001 ganó el Premio Tanizaki por la novela El cielo es azul, la tierra blanca. Otras obras suyas traducidas al castellano son El señor Nakano y las mujeres, Abandonarse a la pasión y Algo que brilla como el mar.

Jiro Taniguchi nace en la prefectura de Tottori, Japón, en 1947. Con el primer volumen de Barrio lejano obtuvo en 2003 el premio Alph´Art en el Salón de Angoulême. Otras obras suyas son El gourmet solitario, El caminante y El almanaque de mi padre.

Hiromi Kawakami en la Biblioteca de la UPM

Christopher Morley. La librería ambulante

Portada Libreria ambulanteChristopher Morley. La librería ambulante. Ed. Periférica, 2012.
Esta es una novela que habla fundamentalmente del amor a los libros. Éste es el motivo que lleva al Sr. Roger Mifflin a recorrer con su librería ambulante, “El Parnaso”, los pueblos y ciudades norteamericanos llevando un poco de literatura a sus gentes .
¡Dios!, dijo, cuando le vendes un libro a alguien no solamente le estás vendiendo doce onzas de papel, tinta y pegamento. Les estás vendiendo una vida totalmente nueva. Amor, amistad y humor y barcos que navegan en la noche. En un libro cabe todo, el cielo y la tierra, en un libro de verdad, quiero decir.
Él lo vive como un deber y un placer. Pero ha llegado el momento de hacer realidad su gran sueño, escribir el libro que tiene en la cabeza desde hace años y para ello debe asentarse y vender su maravillosa librería. Pero no a cualquiera. Él sabe de un granjero convertido a escritor de renobre, Andrew McGill, que estará encantado de hacerse con el negocio y vagar por caminos y carreteras. Y es así como conoce a Helen McHill, su hermana, que ni corta ni perezosa decide comprar el Parnaso con los ahorros de su vida antes de que lo haga su hermano y la deje sola al cargo de la granja.
Ésta es la nota que Helen le deja a su hermano:
Querido Andrew:
No creas que me he vuelto loca. Me voy a vivir mi aventura. Me he dado cuenta de que tú has tenido toda clase de aventuras mientras yo me he quedado en casa horneando pan….Es lo que las revistas llaman la revolución de la feminidad.
La época que nos describe el autor en “La librería ambulante” son los idílicos años en que la vida transcurría lenta y apaciblemente en los campos de Estados Unidos a principios del siglo XX cuando los problemas eran casi inexistentes y las vidas de los granjeros, bastante rutinarias. No es de extrañar que la aparición de una carreta cargada de libros y un charlatán embaucando a los propietarios aburridos en esas planicies, fuera todo un acontecimiento de primer orden.
¿Sentido común?, repitió. “Por todos los santos, señorita, el sentido común es la cosa menos común que hay en el mundo.
Es un libro ameno, divertido, de los que dejan un buen sabor de boca y no paras hasta acabarlo.
Fotografía de C. Morley
Chistopher Morley logra con esta preciosa novela, escrita en 1917, un gran éxito editorial y de crítica. En 1919 apareció “Una librería encantada“, la continuación de esta novela (publicada por Periférica) y que también hemos reseñado en Nosolotecnica.

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