Anatomía de un escándalo. Sara Vaughan

Anatomía de un escándalo
Sara Vaughan
Roca Editorial, 2018

Con peluca, me siento más yo misma. Más yo. El yo que soy de corazón, no el que presento ante el tribunal, o cualquier encarnación previa de mi personalidad. Esta soy yo: Kate Woodcroft, Queen’s Counsel (QC, es decir, barrister con más de diez años de experiencia), criminalista, miembro del Inner Temple, 3 altamente especializada en el enjuiciamiento de delitos sexuales. Cuarenta y dos años, divorciada, sin hijos. Apoyo la cabeza en las manos un momento, dejo que mi aliento salga con una larga espiración y me dispongo a relajarme durante un minuto. Pero no funciona. No me puedo relajar. Tengo un ligero eczema en la muñeca y me aplico un poco de crema, resistiendo la tentación de rascarme. Rascarme por mi insatisfacción con la vida.

Nada es lo que parece o simplemente, puede ser todo lo contrario, en esta novela de suspense psicológico muy “british”. La autora dibuja de manera correcta la idílica vida de lo que parece ser un matrimonio perfecto de clase alta inglesa. El protagonista es un poderoso político ambicioso y tremendamente atractivo que sin embargo, esconde algo turbio en su pasado. Su mujer responde al perfil de la esposa ejemplar y abnegada, atormentada por los vaivenes de un marido imprevisible pero en el que desesperadamente necesita creer. Acusado éste de un crimen, deberá enfrentarse a Kate, la abogada encargada de llevar la acusación en el juicio. Novela que desgrana sutilmente la condición femenina y los abusos de poder. Sus sorprendentes giros mantienen la tensión del relato en todo momento.

Sara Vaughan es periodista y escritora británica y durante once años trabajó como reportera y corresponsal política para el el diario The Guardian. Anatomía de un escándalo ha sido adaptada a Netflix en 2022.

Blanca Laffitte Lasarte

El juego del escondite, Patricia Highsmith

Barcelona. Anagrama, 1982

Título original: Those who wak away

Patricia Highsmith en la Biblioteca UPM 

Una muerte es el origen de la historia y por ella dos hombres se buscan, se rehuyen. Hay cuestiones pendientes que hay que resolver aunque sea con el asesinato. En un escenario mágico, Venecia, ha empezado el juego del escondite, un juego a vida o muerte.

Súbitamente Ray sintió miedo. A derecha e izquierda había callejones oscuros que le permitirían darle esquinazo a Coleman. Ray se metió apresuradamente en uno que tenía a su derecha. En aquel momento pasaba bastante gente por la calle y penso que Coleman no le habría visto entrar en el callejón, pero, aún así, doblo por la primera esquina a la izquierda, cruzó un sottoporto y se encontró en una acera estrecha que bordeaba un canal. Se detuvo, reacio a seguir avanzando porque la acera no parecía llevar a ninguna parte y aquel sector estaba muy oscuro. Con mucha cuatela Ray volvió sobre sus pasos, pero se detuvo al  ver venir a Coleman. Regresó al canal y cogió por la izquierda, corriendo un poco. Luego se metió en el primer callejon de la izquierda…

Coleman iba tras él. Ray oyó sus pasos apresurados…

Patricia Highsmith nació en Fort Worth, Texas en 1921 y murió en Locarno, Suiza en 1995

No creo poder tocar el cielo con las manos. Safo

HABLEMOS DE SAFO, NUESTRA SEÑORA DE LESBOS

Venga, lira mía

de caja de tortuga,

dime, cobra voz.

Corría el s. VII a. de C. cuando en la isla griega de Lesbos nació una niña destinada a la inmortalidad. Aquella damita recibió el nombre de Safo y, bendecida por las Musas, llegaría a convertirse en una de las grandes figuras de la lírica de la antigüedad.

Yacerás muerta, y de ti no quedará ningún recuerdo

en los tiempos a venir, pues no tienes tu parte

de las rosas de Pieria. Vagarás desapercibida

por la mansión de Hades, entre las sombras de los muertos.

Como la manzana dulce

que enrojece en lo alto de una rama,

en lo alto más alto,

y se la dejan los cosechadores;

o no, no se la dejan,

Es que no pueden alcanzarla.

Para muchos Safo es, simple y llanamente, la poetisa del amor entre mujeres. Para mí es algo más: la ferviente devota de Afrodita que cantó a la sensualidad y al deseo, a la melancolía y la belleza.

‘Safo y Erinna en un jardín en Mytilene’ (Simeon Solomon, 1864). Fuente: Wikimedia Commons (https://bit.ly/3uNnI7g).

Afrodita inmortal de trono cincelado,

hija de Zeus, urdidora de engaños, te ruego

no domeñes con ansias ni desasosiegos

mi corazón, señora; . . .

Me parece igual a los dioses

el hombre que se sienta enfrente de ti

y te escucha de cerca cuando hablas

con ternura

y cuando ríes seductora. Entonces

el corazón me tiembla dentro del pecho

pues en cuanto te miro no me sale

ni un hilo de voz, . . .

Yo amo la delicadeza. Esto,

el amor reluciente por el sol, y la belleza,

me han tocado en suerte.

Todos los poemas recogidos en este texto han sido tomados de:

SAFO (2017). ‘No creo poder tocar el cielo con las manos’. Poesía portátil. Penguin Random House. Barcelona.

Un libro cuya lectura recomiendo.

Safo en la Biblioteca UPM

Los besos en el pan, Almudena Grandes

Barcelona : Maxi Tusquets, 2017

A veces, el universo de un libro se convierte en el tuyo propio. Sus personajes, en tu familia, y su escenario, en tu hogar. Esa es la sensación que te deja este libro. Mientras lo lees, sientes estar tomando un café con cada uno de sus protagonistas, quienes se desahogaban contigo y te trasladaban a sus vidas injustas, decadentes, e incluso deprimentes. ¿Lo mejor? Que tras estas historias siempre reluce un rayito de esperanza y palabras de ánimo para aquella batalla que cada uno de nosotros libra cada día.
Durante la crisis que azotó nuestro país en 2008, un grupo de familias ve cómo sus vidas se transforman y toman rumbos que nunca imaginaron. Todos ellos entrelazados de alguna manera, nos dan un paseo por un Madrid en el que cualquier tiempo pasado parece haber sido mejor.

Almudena Grandes en la Biblioteca UPM

Comentario realizado por: Anónimo.

Palabra, ojos, memoria / Edwidge Danticat

Edwidge Danticat: 

Palabra, ojos, memoria. 

Traducción de Damián Alou. 

Ediciones del Bronce, 1998.

Círculo de Lectores, 1999. 

Título original:

Breath, Eyes, Memory (Soho Press, 1994)  

En los cuentos de hadas, el tonton macoute era un espectro, un espantapájaros de carne humana.  Llevaba sobretodos de mahón, y un machete y una mochila hecha de paja. En la mochila siempre llevaba trozos de niños que habían sido malos, a quienes había desmembrado para comérselos como tentempié. Si no respetas a tus mayores, el tonton macoute vendrá a buscarte.  (p. 124) 

En muchas sociedades empobrecidas, la familia suele convertirse en el último asidero de las personas; una familia entendida como línea de transmisión femenina cuyas sucesivas generaciones han de cargar con el trabajo fuera de casa –si lo hubiere- y al tiempo con la manutención y la crianza, en entornos amenazadores y violentos por añadidura: los resortes de la injusticia estructural. Corrupción y brutalidad sistémicas gripan el desarrollo social hasta que no hay otra salida que una emigración que es en realidad una huida. De una diáspora femenina en el marco de Haití y Norteamérica nos habla Edwidge Danticat (Puerto Príncipe, 1969-) con gran poder evocador, lenguaje chispeante y buenas dosis de mágica ensoñación. Sin ser una historia coral, tiene una vertiente más colectiva –de la que extraer conclusiones sociopolíticas-, y otra más introspectiva. Una maraña de autoimposiciones y tabúes derivados de un pasado traumático se interpondrán en el camino de la resiliencia. Asoma un trasfondo antropológico que nos remite a otro título en su día reseñado en NoSóloTécnica: El concepto de honor en la sociedad mediterránea. No en vano los esquemas culturales de la sociedad tradicional haitiana beben de fuentes africanas y europeas. 

La novela se publicó por primera vez en los Estados Unidos en 1994, en un momento y ambiente cultural propicios. De hecho el Nobel de Literatura se le había otorgado a Toni Morrison justo el año anterior, en 1993. Pero aun así la combinación argumental género + migración no estaba tan en el candelero como ahora, al menos en Europa. Este rasgo, junto a la indudable calidad de escritura, le han otorgado ya a Palabra, ojos, memoria una pátina de obra clásica. Por consiguiente se trata de un libro de los que vale la pena rescatar, con un potencial de impacto acorde al mundo post-MeToo y al actual impulso de descolonización cultural. Merecería a estas alturas una reedición crítica en castellano, con traducción pulida y adecuada contextualización de sus frecuentes localismos verbales. Respecto al título original hay un matiz digno de comentarse: Breath… se correspondería más bien con aliento o respiración… 

Edwidge Danticat en: Biblioteca UPM.

1 6 7 8 9 10 36