Archivos de la Categoría: Historia

La república federal en España, de C. A. M. Hennessy

 

"¿Quiénes fueron los hombres que determinaron la política republicana y en qué presuposiciones se basaba? Los dirigentes republicanos federales procedían de aquellos que deseaban un cambio político total y, en raros casos, un cambio social. Eran hombres de profesiones liberales, abogados, médicos, catedráticos universitarios, periodistas, escritores, maestros de escuela y muy escasos pequeños negociantes. Procedían principalmente de la clase media, mediana y baja y los dos grupos más numerosos eran los  abogados y los periodistas. Los estudios de Derecho siempre habían sido un adiestramiento para la políitica, y la abogacía podía combinarse fácilmente con la carrera políitica. Pi y Margall, Figueras, Palanca, Sorní, Maisonnave, Carvajal, por citar sólo algunos, tenían bufete a la vez que actuaban como políticos."

C. A. M. Hennessy:

The Federal Republic in Spain: Pi y Margall and the Federal Republican Movement, 1868-74. Oxford: The Clarendon Press, 1962.

La república federal en España: Pi y Margall y el movimiento republicano federal, 1868-1874.  Madrid: Los Libros de la Catarata, 2010.

 

Hoy toca comentar un ensayo de historia política pura y dura: un clásico recuperado, sobre el XIX español. Hace ciento cuarenta años España era una república. No sé si la cifra resulta muy redonda pero se puede comprobar que la efeméride merece un recordatorio digno. Para la memoria colectiva española aquella primera república decimonónica permanece en una cierta penumbra, incluso para la propia identidad y tradición republicana actual que asume más bien el régimen de 1931 como referente por antonomasia. Situación que tiene su correlato en la historiografía disponible: hay pocos libros que traten sobre el período 1873-1874 como motivo principal, y lo más corriente es que el tema aparezca englobado dentro del llamado Sexenio Democrático o Revolucionario (1868-1874).

Charles A. M. Hennessy, aún incluyendo antecedentes y contexto, se centró totalmente en el asunto aludido por el título, y enfocó además de manera frontal al político que personifica de manera más cabal el período estudiado: el presidente Pi y Margall. El ensayo, siendo fundamentalmente de historia política, no escatima una perspectiva social bastante apreciable teniendo en cuenta la época de su redacción, anterior a la expansión de la historiografía social del XIX español acaecida durante los años 70 del siglo XX. Precisamente el prólogo del profesor Pérez Garzón ilustra el carácter original y la trascendencia de esta obra en el contexto histórico de su aparición.

Aquella república fue efímera, inestable y hasta cierto punto accidental, debido a la renuncia del rey anterior. Pero en su corto desarrollo se plantearon en las altas esferas del poder por primera vez en España cuestiones tales como como la participación de las mujeres, el trabajo infantil, el debate sobre la pena de muerte y la abolición de la esclavitud. Si bien el tema principal al que se la asoció fue la articulación territorial mediante un modelo constitucional federal. Un momento de la historia española, pues, solo en apariencia remoto e intrascendente. Y un magnífico libro para desentrañarlo.

Obras de Francisco Pi y Margall en: Bibliotecas de la UPM.

Goya y el infante don Luis: el exilio y el reino.

Goya y el infante don Luis:  el exilio y el reino.

Exposición.

Palacio Real de Madrid

30 de octubre-prorrogada a febrero de 2013

Horario   10:00 – 20:00 h.

Folleto de la exposición

En Arenas de San Pedro (Avila) tenía su pequeña pero exquisita corte el hermano menor de Carlos III, el infante don Luis (1727-1785),  que estaba desterrado de la corte de Madrid.

La circunstancia es muy interesante. La razón de este destierro era que la Ley Sálica no permitía reinar en España a los que hubieran nacido fuera del país y los hijos de Carlos III habian nacido, y se habian educado, en Nápoles.  Don Luis se convirtió por lo tanto en una amenaza para las aspiraciones del futuro Carlos IV y para tranqulizar al rey se le obligó   a contraer  matrimonio morganático con María Teresa de Vallabriga. De esta manera se anulaban sus derechos al trono.

Esa corte pequeña y exiliada, pero muy selecta, para la que trabajaron los mejores pintores y músicos de la epoca es la protagonista de esta exposición.

El infante era un hombre de buen gusto y con gran afición por el arte y la cultura.

Para él trabajaron músicos como  Boccherini y Farinelli, Goya estuvo en 1783 durante un mes en el palacio de Arenas de San Pedro y volvió al año siguiente durante el verano.

Allí pintó más de quince cuadros,  y sobre todo  el interensantísimo retrato de grupo titulado La familia del Infante don Luis que representa un instante intimo y cotidiano, la toilette de su esposa  ante la familia, amigos y criados. Esta parte de su producción  fue crucial para la carrera artística de Goya que se convertiría en un pintor famoso y admirado durante la década de 1780.

La exposición muestra  300 piezas. Destacan, aparte de las obras del aragonés, las pinturas del magnífico  Luis Paret, de Mariano Salvador Maella, Francisco Bayeu, Luis Meléndez, Mengs y Tiépolo.

Cerrando la exposición se puede ver un  conjunto de piezas que nos aproximan a los gustos e intereses del infante, un ilustrado, que guardaba en su Cámara de las maravillas: pájaros exóticos disecados, estudios de anatomía, huevos de avestruz, cuernos de unicornio, planos de arquitecturas, una imponente colección de cuadros  y un sin fin de piezas que nos acercan eficazmente a una filosofía y a un momento de nuestra historia.

 

 

La ingeniería española y el Canal de Suez. Exposición.

Cartel La ingeniería española y el Canal de Suez

 

Esta muestra bibliográfica nos acerca a la presencia española en la obra pública mas importante del siglo XIX.

Era la primera vez que se modificaba la estructura de la tierra y para hacerlo se creó una comisión internacional de expertos, Comisión Tecnica Internacional para el Estudio y Construcción del Canal, de la que formaba parte como representante de España el ingeniero industrial Cipriano Segundo Montesino.

En 1857 se publicó su trabajo titulado Rompimiento del Istmo de Suez.

El Canal de Suez. Los trabajos del Canal

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Para abrir el canal hubo que superar dificultades políticas, económicas y técnicas y nos dejó un mundo muy distinto.

Supuso la transformación completa del comercio europeo, de las comunicaciones entre las personas y del desarrollo de la revolución industrial dado que las materias primas llegaban mucho antes a las nuevas fábricas.

La inauguración se celebró el día 17 de noviembre de 1869 en Port Said (Egipto). España estuvo representada por una fragata, La Berenguela, que fue el primer buque español que cruzó el Canal de Suez y por una delegación presidida por el ingeniero de caminos Eduardo Saavedra, miembro años después de la Comisión internacional para la Ampliación  del Canal.

Se expone diferente documentación relacionada con el Canal de Suez desde las cartas cruzadas entre Fernando de Lesseps y Eduardo Saavedra con motivo de la ampliación, hasta la obra de Cipriano Segundo Montesino, Rompimiento del Istmo de Suez (1858)  o la Biografía del Canal de Suez de Nemesio Artola el español más directamente relacionado con esta magna empresa.

 

 

 

 

Del 6 de noviembre al 10 de diciembre de 2012

Toda la información se puede consultar aquí.

 

 

María José Rodulfo


Un hombre para la eternidad

A man for all seasons. Un hombre para la eternidad

(Fina estampa caballero)

 

La primera y segunda líneas de esta reseña corresponden a la misma película (dirigida por Fred Zinnemann, basada en la obra teatral homónima de Robert Bolt adaptada al cine por él mismo en 1966); por eso la traducción importa, y en muchos casos se convierte en imposible.

La sinopsis que encontramos en internet es sencilla: Sir Thomas More, gran humanista ("Utopía", 1516), ferviente católico y hombre de confianza del monarca, se encuentra en una encrucijada: ¿debe actuar de acuerdo con su conciencia, arriesgándose a ser tachado de traidor y ejecutado, o debe ceder ante un rey que no tiene ningún reparo en adaptar la ley a sus necesidades?

La plétora de personajes es espectacular: Paul Scofield (Sir Thomas More), Wendy Hiller (su doliente esposa que se negó a aprender a leer por el riesgo que comportaba, y del que quería proteger a su familia), Susannah York (la hija bien amada con una educación sin parangón en su época y que se debate entre el cariño y devoción a su padre, y el amor a su esposo), y así seguiríamos un ancho espacio y un largo tiempo, pero es mejor que lo disfruten ustedes que no conviene masticarles a los demás el íntimo descubrimiento.

Por otro lado, tampoco conviene tomarse la vida a la tremenda y podemos acudir a la imagen que Chabuca Granda (María Sueños), en cambio, ofrece de su padre: Fina estampa caballero. Chabuca Granda es una gran desconocida en España pero no en Hispanoamérica, donde es medularmente admirada y podemos disfrutar de una entrevista que nos regala la máquina del tiempo.

 

Definitivamente, para Fina Estampa la de Sir Thomas More

 

Fred Zinnemann en la Biblioteca UPM

Tomás Moro en la Biblioteca UPM

 

De pasadizo a palacio. Las casas de la Biblioteca Nacional.

De pasadizo a palacio. Las casas de la Biblioteca Nacional.

Exposición.

Biblioteca Nacional.

Madrid

 

Del 3 de octubre de 2012 al 27 de enero de 2013

Esta exposición recorre los diferentes edificios que a lo largo de su historia ha ocupado la Biblioteca Nacional desde su apertura en 1712 hasta su definitiva instalación en el Palacio de Recoletos donde se instaló en 1896.

Mas información

 

Murillo y Justino de Neve. El arte de la amistad

                                                                                             Murillo y Justino de Neve. El arte de la amistad

Museo del Prado
Del 26 de junio al 30 de septiembre. 2012
 
Esta breve y exquisita exposición, solo diecisiete obras,  pone de actualidad a un pintor  que merece ser mejor conocido. Es una ocasión perfecta para quitarse posibles prejuicios y asombrarse ante la  maestría, el sentido del color y la  fuerza de la obra del maestro sevillano.
El pintor Ramón Gaya en un artículo sobre Murillo aclara la razón de ese terrible desconocimiento con la brillantez que le es habitual.
Murillo es, quizá, el pintor español peor situado, peor estudiado, peor comprendido por la crítica y la historia profesionales.
El éxito verdaderamente analfabeto de una parte un tanto dulzona y débil de su pintura ha tapado y borrado, por lo visto, al gran pintor de reciedumbre, de cepa, de solera, de grandeza antigua que hay en él.
 
Ramón Gaya
 

El argumento de la muestra es la amistad, y la relación de mecenazgo, que hubo entre Murillo (1617-1682) y Justino de Neve (1625-1685) canónigo de la Catedral de Sevilla y hombre apasionado por la pintura. Se exponen retratos, alegorías, pintura religiosa y una miniatura.

Murillo gozó en vida de un enorme prestigio y popularidad. Fue el pintor más famoso de la Sevilla de mediados del XVII  y su estudio disfrutaba de una enorme actividad. Prueba de ello es esta exposición que recoge obras destinadas a diversas iglesias sevillanas, a la Catedral  cuando Justino de Neve es nombrado mayordomo de fábrica (encargado de mantenimiento y mejora del edificio y sus obras de arte)  y otras de la colección privada de Neve.

Además es la primera vez que se reunen estas obras en España, todas encargos sevillanos y para la ciudad de Sevilla,  tras el expolio llevado a cabo por las tropas napoleónicas. La muestra viajará luego a Sevilla  y más adelante a Londres donde tendrá un montaje extraordinario en la primavera de 2013.

Admirable me ha parecido la capacidad de Murillo para las mas arriesgadas composiciones. Y maravillosas esas figuras ciertas de personajes sevillanos con ropones pardos a la velazqueña que asisten deslumbrados a las apariciones marianas.

Murillo es uno de nuestros mejores pintores barrocos.

Favorito de Delacroix, de Henry Fantin Latour, maestro de los pintores ingleses del siglo XVIII, buscado por coleccionistas del mundo entero y al que tanto debe Reynolds. Y desde luego el preferido de Justino de Neve que le facilitó muchos de sus mejores encargos y que reunió en su colección particular ochenta y dos cuadros del maestro sevillano. Así lo dice su testamento.

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Marie Curie, por Sarah Dry

"Desde el primer anuncio de su descubrimiento, Marie y Pierre Curie eran famosos. A los periodistas les encantaba la historia de su pintoresco galpón, de su tranquilo romance, y los ideales compartidos de dos oscuros científicos. Marie era rutinariamente pintada como una especie de santa. Su imagen con un halo de cabello luminoso, examinando lo que el observador es animado a creer como el precioso contenido de un pequeño tubo de ensayo, es sólo el más explícito de sus cuadros. En ninguna de sus numerosas imágenes se la ve sonriendo." (p. 61-62)

Sarah Dry:

Curie (London: Haus, 2003)

Marie Curie (Madrid: Tutor, 2006)

Maria Salomea Skłodowska vino al mundo en una nación sin estado ocupada por el imperio zarista, obtuvo su primera educación con gran esfuerzo personal y recaló en el París de la Tercera República, faro de exiliados procedentes de muy diversas latitudes. Aquel régimen caminaba hacia la conquista de la laicidad y en teoría otorgaba un gran prestigio social al progreso científico, pero sus instituciones académicas aún estaban muy lejos de admitir en igualdad de trato a las mujeres, y su contencioso pendiente con la Alemania guillermina estimulaba las frecuentes actitudes xenófobas. Marie -ya en francés- se casó pronto con el también científico Pierre Curie, muerto prematuramente en un accidente de circulación. Esta viudedad temprana contribuyó con toda probabilidad a singularizar su figura y a construir el cliché de científica doliente y austera, casi monástica. Pero aunque muchos no tuvieron más remedio que terminar admitiendo su valía siquiera como una excepción, y aunque ella tampoco mantuvo una postura deliberadamente militante, su solo ejemplo personal y la resonancia mediática obtenida por sus premios y viajes así como las aplicaciones inmediatas de sus descubrimientos, terminaron por fabricar un icono de repercusiones sociales incalculables.

Por otra parte las consecuencias estrictamente científicas y tecnológicas parecen tan apabullantes que avergüenza pretender comentarlas aún más. Apuntemos tan solo el hecho cierto de que los esposos Curie trabajaron en una época en la que no se tenía conocimiento enteramente cabal de los efectos de las radiaciones sobre los seres vivos, lo que dio lugar a múltiples desgracias incluso antes de la irrupción del debate nuclear propiamente dicho.

Pero si quereis saber más sobre esta personalidad tenaz, trabajadora y genial tendréis que seguir leyendo en otra parte. Hay un montón de títulos consagrados a la saga Curie. Entre todos ellos y a pesar de algún pequeño error de traducción y edición, hemos escogido este breve ensayo de Sarah Dry por su carácter sintético, su buena contextualización histórica, sus ilustraciones, bibliografía y cronología, y por no ser demasiado largo. Además el libro incluye un apéndice escrito por Sabine Seifert sobre Irène Joliot-Curie, continuadora de la obra científica de sus progenitores.

"Aunque se llevó a cabo después de su muerte, Curie se habría sentido orgullosa de saber que la tradición de proseguir la investigación científica de forma separada de la educación, que había ayudado a definir, condujo directamente a la creación de Centre National de la Recherche Scientifique (Centro Nacional dela Investigación Científica), o CNRS. Este organismo, dirigido por científicos enérgicos y ambiciosos (el yerno de Marie, Frédéric Joliot-Curie sería más tarde uno de sus directores), reemplazó las prietas filas de la Academia de Ciencias, como árbitro de las nuevas direcciones de la investigación científica en Francia. Al separar los fondos destinados a investigación, el CNRS pudo fomentar a los científicos que trabajaban al margen de las instituciones académicas, tal vez previamente menospreciados, como fue el caso de Marie y Pierre en sus comienzos." (p. 138)

Este y otros libros de y sobre Curie en Bibliotecas de la UPM

Mundolibro, de Henry Petroski

"Los ingenieros saben que no pueden escapar a las leyes de la naturaleza -bien sea en el ámbito de la termodinámica o en el de la estantería ideal-, pero de vez en cuando conciben ingeniosas soluciones que ponen a la naturaleza contra las cuerdas." (p. 121)

 

Henry Petroski:

  • The book on the bookshelf.
  • New York : Alfred A. Knopf, 1999.
  • Mundolibro.
  • Barcelona : Edhasa, 2002.

 

 

Henry Petroski pertenece a una interesante especie de autores empeñados en explicar el porqué y la génesis de realidades, objetos, hábitos y valores que de manera inconsciente damos por hechos en nuestra vida cotidiana, pero cuyo origen y largo desarrollo encierran no pocos intríngulis. En este caso es el turno de la simple estantería librera: sí, esa superficie desnuda cuya horizontalidad en principio no conduce a imaginar los vericuetos históricos que llevaron a su generalización. Por cierto que en esta época nuestra marcada por el multimedia, la ubicuidad informacional y la evanescencia de los soportes, resulta muy oportuno reflexionar sobre el modo en que los humanos fueron almacenando su información a lo largo de los siglos. Ergonomía y supervivencia obligan, como poco.

El título Mundolibro asignado a la edición española es ocurrente y tiene chispa pero deja escapar la ambivalencia semántica del original en inglés: El libro sobre el estante. Acostumbrados a tantas historias del libro o de las bibliotecas nos sorprende que Petroski tire por la vía de enmedio: la evolución del mobiliario. En ello radican su originalidad y la perspectiva nueva que aporta a la Historia de la cultura.

Estamos ante una obra concisa  y sintética, pero también curiosa desde el punto de vista estrictamente literario. El objetivo del libro obliga a Petroski a afinar en la descripción física de los objetos y sus componentes, su posición en los espacios que ocupan y sus relaciones físicas con las personas. De modo que su lectura proporciona un goce espacial y geométrico muy particular que me ha recordado los Ejercicios de estilo de Raymond Queneau o las Instrucciones para subir una escalera de Julio Cortázar. Además el propio Petroski introduce sus propias ideas personales como bibliófilo y bricoleur de estanterías. El apéndice final titulado Orden, orden es descacharrante: recoge con exhaustividad las distintas maneras de distribuir una biblioteca particular en función de los caprichos y disposiciones neuróticas de cada propietario-tipo.

"Una modalidad audaz de ordenar los libros no leídos entre los leídos consistiría en remontarse hasta la Edad Media y disponer aquellos que están por leer con el lomo hacia dentro. Ello no solo añadiría cierto misterio a nuestra librería, sino que podría convertir la lectura de libros nuevos en una aventura. En la medida en que es improbable que los libros no leídos puedan ser reconocidos por sus cortes delanteros, la elección de un título para leer resultaría un juego de intuiciones, a menos que su identidad quedara revelada por un estricto principio dominante de ordenación." (págs. 345-346)

 

Cualquier rato dejamos inadvertidamente que nuestra vista surfee sobre los volúmenes alineados. O que nuestras manos se posen sobre la apetecibles cubiertas que nos llaman desde el expositor de novedades del campus. Mundolibro nos habrá explicado el largo y apasionante devenir humano hasta llegar a esa actitud nuestra, en ese preciso instante…

Esta y otras obras de Henry Petroski en: Bibliotecas de la UPM.

El Fantasma del Ingeniero Ejecutado/ Loren R. Graham

El fantasma del ingeniero ejecutado

Loren R. Graham

Editorial Crítica, 2001

Visito la recientemente inaugurada exposición de la Juan March: Aleksandr Deineka (1899–1969), una vanguardia para el proletariado (7 de octubre 2011 – 15 enero 2012), y aflora una extraña combinación de deleite estético y opresión anímica. Son estos revulsivos que se quedan ronroneando los que a veces te inspiran, y de repente recordé el libro que incluyo en la reseña.

El texto del catedrático emérito de Historia de la Ciencia del MIT, Loren Graham, intenta explicar por qué fracaso la industrialización soviética. Y lo hace a partir de una labor detectivesca que le exigió décadas de búsqueda de retales, hasta acceder a la biblioteca INION de la Academia de Ciencias Rusa, en el año 1991, durante la Perestroika.

El libro es un clásico en castellano de la editorial CRÍTICA que se reeditó conincidiendo con el treinta aniversario de la editorial. Tiene dos partes, en la primera se refiere la historia del Ingeniero Palchinsky (en la fotografía) que fue ejectutado por el régimen stalinista en juicio sumarísimo, junto a otros ingenieros que conformaban entonces el Partido Industrial.

Ellos abogaban por una Ingeniería Humanitaria dedicada a formar trabajadores que fueran dueños de su trabajo y no esclavos de él, y deseaban fervientemente proponer un papel en la sociedad que fuera activo, capaz de considerar no sólo el contexto económico sino el social.

Los errores denunciados por aquellos ingenieros en los albores de la industrialización rusa, no sólo no fueron considerados sino que se evaluaron en términos de traición a la revolución. Adiós a la disidencia. Sin disidencia no hay errores declarados, y sin capacidad de detectar el error, rápidamente se transita hacia el abismo.

Uno de los errores denunciados relativos a la formación de los ingenieros en la recientemente creada Unión Soviética hacía referencia a una formación estrecha y truncada, intelectualmente empobrecedora, políticamente tendenciosa, socialmente irrelevante y éticamente inaceptable.

La segunda parte del libro describe

tres ejemplos concretos del fracaso de la industrialización soviética: el ferrocarril siberiano, el accidente de Chernobil y la situación de la minería en la cuenca del Don.

 

Es un texto hermoso y emotivo, clarificador. Y es un recordatorio para todos nosotros tan orgullosos de la tecnología, que ésta no es un fin, sino un medio al servicio de la humanidad.

En estos momentos en que el sistema capitalista también parece tambalearse y asistimos a la reforma de las instituciones de educación superior, quizás merezca la pena repensar la trayectoria y reflexionar en qué medida la ingeniería puede contribuir a mejorar las perspectivas de futuro de la humanidad, lo contrario sería demoledor.

Los pueblos que no conocen su historia están condenados a repetirla

 

Loren R. Graham en la Biblioteca UPM

 

 

Consejos maternales a una reina : epistolario 1770-1780

 María Teresa de Austria y María Antonieta de Francia

Consejos maternales a una reina : epistolario 1770-1780

Fórcola

2011

¿Como era realmente la reina María Antonieta? Imposible saberlo después de tantas biografías, películas, opiniones malintencionadas y novelas más o menos históricas. Pocas reinas han sido tan odiadas y ninguna ha tenido un final tan espantoso, por eso despierta siempre tanto interés no exento de morbo.

 

La publicación de este epistolario que mantuvo durante diez años con su madre aporta los datos suficientes para aclarar los aspectos clave de su carácter.

Desde la primera línea de la primera carta la emoción que supone leer a María Antonieta directamente hace imposible dejar la correspondencia y aleja esta experiencia de la lectura de cualquier estudio histórico por valioso que  sea.

 

 

Las cartas empiezan en 1770 cuando María Antonieta sale de Viena hacia París para casarse con Luis Capeto. Tenía 14 años y su madre 53, nunca más volvieron a verse.

María Teresa, desde Viena, se interesa por cada detalle; su formación, su ropa, sus excentricos peinados, sus problemas de alcoba, sus peligrosas compañías en Versalles.  Recibe  cada mes las cartas de su hija y en paralelo los informes que le remitía su embajador y/o espía, Mercy.

Me comentan que te han encontrado mal vestida. He pensado que si me envías tus medidas detalladas puedo mandar confeccionarte basquiñas y corsés.

Te envio mis medidas. Han sido tomadas sin zapatos ni peinado. He crecido mucho y no estoy delgada.

 

Consejos de alcoba, la madre veía con horror que pasaban los años y no se consumaba el matrimonio, hicieron falta siete años para que ocurriera, plazo insólito en la época.

Al rey no le gusta dormir de a dos.  A veces viene a pasar la noche conmigo. No le abrumo pidiéndole que lo haga más a menudo.

 

Querida hija para conseguirlo hay que fastidiarse y acostarse a las horas que resulten más cómodas para el Rey.

 

 

A Viena llegan noticias muy preocupantes desde París. Su estrafalario aspecto, su gusto por el lujo, su afición al juego o su despilfarro con amigas y favoritas. También aparecen los asuntos políticos, la madre le recuerda que es austriaca, que no se avergüence de serlo, y que no debe permitir que las dos naciones se enemisten…..

Temía María Teresa, con una lucidez escalofriante, que el comportamiento frivolo de su hija pasara factura a la Institución. No pudo sospechar, lógicamente, como acabaría esta dramática historia. Inteligentísima y sensata María Teresa, que murió inesperadamente en 1780 interrumpiéndose el epistolario. No llegó a ver, crueldades de esta vida, que su hija tuvo finalmente  un hijo varón y cumplió con su obligación de dar un heredero a la corona framcesa.

Pero bueno, se preguntarán, ¿era o no era María Antonieta tan huera, tan estúpida, tan casquivana y tan traidora como nos han dicho las crónicas francesas? Esa es la carta que me reservo para que lean, con más curiosidad y fascinación si cabe, estas palpitantes misivas directamente llegadas desde el siglo XVIII.

 

 

          

 

 

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