Sue Hubbell. Un año en los bosques.

Sue Hubbell.

Un año en los bosques.

Errata naturae, 2016. 

“En la fachada sur de mi cabaña hay tres ventanales que van desde el suelo hasta el techo. Me gusta sentarme en el sillón de cuero marrón durante el ocaso, en las tardes de invierno, y observar los pájaros posados en el comedero. Las ventanas fueron un regalo de mi marido antes de marcharse por última vez”.

La protagonista de esta historia es Sue Hubbell, una mujer madura, bióloga de formación y bibliotecaria de profesión en una importante universidad americana. Un buen día ella y su marido deciden  dejarlo todo y marcharse a vivir a una solitaria granja en los bosques de las montañas Ozarks, al sur de Misuri.  Lo que empezó como una aventura conjunta en respuesta a una necesidad de cambio de vida más cerca de la naturaleza acaba siendo un viaje en solitario de Sue que encuentra en la apicultura su modo de ganarse la vida. Allí escribe “Un año en los bosques, cuando ya lleva 12 años viviendo en los Ozarks y es una veterana que ha superado las primeras dificultades y que está totalmente mimetizada con el lugar.

Ella es valiente y su formación como bióloga le hace disfrutar muchísimo de todos los “bichos”, grandes y pequeños. Nos va descubriendo los secretos de todas de las criaturas con las que convive cada día, de sus queridas “abejas”, de los pájaros, los coyotes, las serpientes, los árboles y hasta de los ácaros que tienen en las orejas las polillas. Ella es, sin duda, una persona prendada por la belleza salvaje que la rodea. Desarrolla una vida social con sus vecinos aunque la mayoría del tiempo lleva una vida bastante solitaria porque las distancias son grandes, los inviernos duros y las nevadas tremendas.

Es un libro curioso y divertido, contado con un gran sentido del humor. Y también es un libro realista que cuenta experiencias cotidianas buenas y malas, no todo es  “happy” y maravilloso, la autora se confiesa enamorada de estas momtañas pero también nos cuenta lo duro de ese modo de vida y del trabajo de apicultor, los problemas que le dan las motosierras cuando va a cortar un árbol o su vieja furgoneta cuando le da por pararse, habla de la soledad…

Cuando la inquietud se volvió insoportable, dejamos nuestros trabajos y vendimos la casa… Me gustó esta granja desde el mismísimo instante en que la vi, y Paul dijo que a él también, así que la compramos. Pero resultó que yo tuve más suerte que él, pues aquí encontré lo que quería. Hoy, en nuestro aniversario de boda, pienso en él y espero que él también lo encontrará.

La novela se incluye en la colección “Libros salvajes” de la estupenda editorial Errata naturae.  Libros que hablan sobre la naturaleza y lo indómito, sobre ecología, conciencia social, activismo y cambios en nuestra manera de vivir a través de la perspectiva de autores  que nos relatan su peripecia vital de un modo inolvidable. Un “Año en los bosques” es considerada un libro clásico de la llamada “nature writing”.

Sue Hubbell en la Biblioteca de la UPM.

“Durante los últimos doce años he aprendido que los árboles necesitan espacio para crecer, que los coyotes cantan junto al arroyo en enero, que en el roble sólo se puede clavar un clavo cuando está verde, que las abejas saben más que yo sobre la fabricación de la miel, que el amor puede convertirse en tristeza y que hay más preguntas que respuestas”.

Ejercicios de estilo, por Raymond Queneau

Este libro es un canto a la imaginación. Consiste en una estúpida historia, trivial, anecdótica, que poco interés puede suscitar en cualquier lector, y que solo tiene dos párrafos, apenas media página. Entonces Queneau nos muestra el poder de la imaginación. Aplicando una idea concepto a la historia la vuelve a reescribir de 99 maneras distintas, a cual más creativa. El texto base, la historia trivial es esta:

Una mañana a mediodía, junto al parque Monceau, en la plataforma trasera de un autobús casi completo de la línea S (en la actualidad el 84), observé a un personaje con el cuello bastante largo que llevaba un sombrero de fieltro rodeado de un cordón trenzado en lugar de cinta. Este individuo interpeló, de golpe y porrazo, a su vecino, pretendiendo que le pisoteaba adrede cada vez que subían o bajaban viajeros. Pero abandonó rápidamente la discusión para lanzarse sobre un sitio que había quedado libre. Dos horas más tarde, volví a verlo delante de la estación de Saint-Lazare, conversando con un amigo que le aconsejaba disminuir el escote del abrigo haciéndose subir el botón superior por algún sastre competente.

Y algunas de las variaciones tienen como título retrógrado, distingo, visual, olfativo, lítotes, gustativo, filosófico, amanerado, informe policial, sorpresas, sueño. Por ejemplo, retrógrado queda así:

Te deberías añadir un botón en el abrigo, le dice su amigo. Me lo encontré en medio de la plaza de Roma, después de haberlo dejado cuando se precipitaba con avidez sobre un asiento. Acababa de protestar por el empujón de otro viajero que, según él, le atropellaba cada vez que bajaba alguien. Este descarnado joven era portador de un sombrero ridículo. Eso ocurrió en la plataforma de un S completo aquel mediodía.

El lector puede vislumbrar cómo funciona el libro y sus restricciones estéticas. Pero hay que leerlo para, primero, apreciar la técnica literaria y, segundo, para darse cuenta de lo importante que es la creatividad.

A mí este libro me enseñó esa importante lección: la lección de la creatividad, que ser creativos es incluso una obligación moral. Espero que mi reseña empuje a otros lectores a disfrutar de este libro.

Comentario realizado por: Paco Gómez Martín.

 

Raymond Queneau en NoSoloTécnica

Raymond Queneau en la Biblioteca UPM

 

Houdini. Las leyes del asombro. Exposición.

Cartel Exposición: Houdini. Las leyes del asombro

Houdini. Las leyes del asombro.

Espacio Fundación Telefónica.

C/Fuencarral, 3

7 de febrero al 28 de mayo de 2017

Madrid

Esta exposición magníficamente montada y riquísima en piezas nos cuenta la vida del famoso ilusionista y escapista austrohúngaro Harry Houdini (Budapest 1874- Detroit 1926). Su verdadero nombre era Erik Weisz y llegó a EEUU con cuatro años cuando su padre fue nombrado rabino de una congregación judía en Wisconsin. A los trece años ya vivían en Nueva York. En 1882 empezó a colaborar como trapecista en un circo y después se interesó por la magia.

Concebía la magia como espectáculo, como reto a las mayores dificultades,  y gracias a su preparación física pudo especializase en asombrar al público con su habilidad y su resistencia en las más llamativas situaciones.

Houdini era un atleta, practicó vartias disciplinas atléticas durante toda su vida, llegando a competir en natación.

Esta disciplina personal le permitió afrontar los retos que se planteaba en sus espectáculos. Se metía esposado en cajas cerradas con llave, se tiraba atado desde los puentes más altos, se colgaba boca abajo de vigas o rascacielos.

Exposición: Houdini. Las leyes del asombro

Antes de nada, déjenme decirles que abro cada esposa que me colocan. Si una cerradura está atascada o rota, no funciona correctamente, o por cualquier otra razón no puede ser abierta, se descarta. No pretendo tener poderes mágicos. Mis métodos son muy simples y perfectamente naturales. Dado que abrir las esposas es mi reto, no deben ser falsas o haber sido adulteradas.

No era un mago, no le gustaba lo mágico, el truco, sino lo real. El reto. El más difícil todavía. Crear el asombro.

Buceaba esposado, nadaba por aguas heladas y sus hazañas congregaron a 60.000 personas en el puente de Seventh Street en Pittsburg desde el que se tiró esposado.

En la última parte de su vida dedicó no pocos esfuerzos a denunciar los trucos de los mediums. Los falsos poderes de muchos tramposos que engañaban por dinero a los incautos en sesiones de pretendidas conversaciones con personas muertas. Este aspecto de la biografía de Houdini inspiró a Woody Allen a la hora de escribir el guión de su película titulada Magia a la luz de la luna.

Houdini despertó pasiones, fue un maestro para muchos ilusionistas, y la gente asistía a sus proezas pensando que ese podía ser el  día en el que algo fallara y presenciar su público su final pero nunca ocurrió, murió de enfermedad y a su entierro multitudinario asistieron más de 2. 000 personas.

La Univesidad Politécnica de Madrid ha colaborado con esta exposición aportando 15 libros sobre diversos deportes procedentes de la Biblioteca del INEF y con varias piezas de uno de los primeros gimnasios civiles de España. Lo creó en 1890 en Segovia José María Martinez Bernabeu, licenciado por la Escuela Central de Profesores y Profesoras de Gimnástica de Madrid.  

Sor Juana Inés de la Cruz. Antología.

Cubierta de Sor Juana Inés de la Cruz. Antología poéticaAntología poética
Sor Juana Inés de la Cruz
Edición de José Manuel Oviedo
Alianza Editorial
Colección Libro de Bolsillo
2017

Acaba de salir esta antología de los poemas de Sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695)  y además en las librerías veo varios libros recientes  sobre su obra o sobre su figura. Que una persona que murió hace 300 años siga despertando tanto interés y concitando tantas pasiones, se han hecho también varias películas sobre ella, nos dice a las claras que esta mujer no era cualquier cosa.

¿Quien fue esta monja mejicana que hoy inspira espectáculos de la más variada índole, que es objeto constante de estudios y ediciones, que subyugó y subyuga a tantos los escritores, que está retratada en los billetes de 200 pesos como una heroina nacional, que el feminismo reivindica como figura notable  y en la que se ven reflejadas tantas mujeres mejicanas, y no mejicanas.

Sor Juana Inés de la Cruz  es una figura que escapa de cualquier clasificación y esa excepcionalidad no ha perdido fuerza ni sentido en estos tres últimos siglos. Fue una intelectual de primera, lo cual siendo mujer y el siglo XVII  tenía otro mérito, y una poeta a la altura de Quevedo o Góngora solo que en Nueva España. Además fue una mujer que quería aprender.

Cartel del Día Nacional del Libro en MéxicoSu brillantez y su encanto eran tales que entró al servicio del virrey Antonio de Toledo y Salazar, Marqués de Macera, como dama de compañía de la virreina, Leonor Carreto. En la corte virreinal asistía a la tertulias y escuchaba a los más importantes profesores, teólogos, filósofos  y humanistas. Gracias a esos contactos pudo recibir clases de latín y sus primeros poemas tuvieron el mejor auditorio. Tras su paso por la corte y al no poder asistir en la universidad por ser mujer, el único lugar posible para seguir leyendo y escribiendo era entrar en un convento.

Sor Juana Inés se hizo monja para poder pensar

Octavio Paz

Su celda, las habitaciones que ocupaba en el convento de San Jerónimo, era su lugar de lectura y trabajo; allí  se celebraban tertulias, se recibían visitas, se interpretaba música y se escribían preciosos poemas y obras de teatro.

Era sagaz, apasionada e inteligente. Y valiente.  Escribió unos poemas de amor monumentales que asombrarán al que no los conozca y que recomiendo mucho desde aquí.

QUE EXPLICA LA MÁS SUBLIME CALIDAD DE AMOR

Yo adoro a Lysi, pero no pretendo
que Lysi corresponda mi fineza;
pues si juzgo posible su belleza,
a su decoro y mi aprehensión ofendo.

No emprender, solamente, es lo que emprendo:
pues sé que a merecer tanta grandeza
ningún mérito basta, y es simpleza
obrar contra lo mismo que yo entiendo.

Como cosa concibo tan sagrada
su beldad, que no quiere mi osadía
a la esperanza dar ni aun leve entrada:

pues cediendo a la suya mi alegría
por no llegarla a ver mal empleada,
aun pienso que sintiera verla mía.

Y además era juguetona, y tenía un gran sentido del humor.

Aunque presume (Nife) que soy tosco
Aunque presume (Nife) que soy Tosco,
y que, (cual Palomilla) me Chamusco,
yo te aseguro, que tu luz no Busco,
porque ya tus engaños Reconozco.

Y así aunque en tus enredos más me Embosco,
muy poco viene a ser lo que me Ofusco,
porque, si en el color soy algo Fusco,
soy en la condición mucho más Hosco.

Lo que es de tus Picones, no me Rasco,
antes estoy con ellos ya tan Fresco,
que te puedo servir de helar un Frasco,

Que a darte nieve sólo me Enternezco,
y así (Nife) no piensa darme Chasco,
porque yo sé muy bien lo que me Pesco.

Estos son los títulos a los que me refería al principio:

Cartas a Lysi. La mecenas de Sor Juana Inés de la Cruz en correspondencia inédita. Hortensia Calvo. 2015

Sor Filotea y Sor Juana. Alejandro Soriano Vallés. 2015

Un amor ardiente. Poemas a la virreina. Sergio Téllez – Poz. 2016

El eclipse del sueño de Sor Juana. Américo Larralde. 2011.

Sor Juana en la Biblioteca UPM

Sinfonías de la mañana de Martín Llade

Sinfonías de la mañana

Martín Llade

RTVE, Warner Music

Y allí mismo, al calor de las hogueras, con la jungla como teatro y aquella tribu sin nombre de espectadores, se puso a tocar la primera suite para violonchelo. Por algo no iba a ningún sitio sin su más preciado instrumento. Podía tocar otros, pero solo este expresaba con todos los matices posibles las tribulaciones de su alma vagabunda. Dejó que la grave tristeza bachiana flotara en el aire por vez primera en aquel contexto. Bach  en Brasil… De repente cesaron los cánticos y las sonrisas se desvanecieron. Los indios no tenían ni idea de que era aquello, pero lo escucharon con la misma expresión de respeto y temor. Era algo sagrado sin duda. Nunca habían escuchado nada semejante, pero estaba claro que era especial. Una música capaz de detener el tiempo y dejar las nubes suspendidas en un mismo punto del cielo cual si fueran marionetas de algodón, con la luna asomando los ojos entre los negros vellones de firmamento.

La música tiene ese poder, esa magia y Sinfonías de la mañana está llena de ella. Llena de  música y también de historias de aquellos que fueron dotados con la magia de la creación, con el poder de hacernos sentir. Relatos de alegrias y tristezas, llenos de vida, de pasión, de amor.  Relatos sobre la vida de musicos e intérpretes pero ante todo la vida de seres humanos.

Querida mamá. Es verano y hace buen día. Ve al río a tomar aire fresco. Y si todavía sientes que necesitas dinero creo que lo mejor podrías hacer es tirarte al agua y ahogarte de una maldita vez”

María firmó la carta con el que era ahora su nuevo nombre. Más corto y elegante que el feo Kalogeropoulou. Un nombre adelgazado, perfecto para la mujer de un millonario o una diva de la escena. Volvió a contemplar el pedazo de carne cruda entre sus dedos. Le habían asegurado que estaba infectado por una tenia. ¿Cuántos kilos de infelicidad podría devorarle? ¿Treinta, cuarenta? ¿Una vida entera?

María Callas cerró los ojos e ingirió el trozo de carne y al hacerlo tuvo la sensación de estar tragándose de una vez por todas su horrible infancia.

 

Sinfonías de la mañana recoge una serie de relatos dedicados a la vida de grandes compositores e intérpretes con los que Martín Llade comienza su programa homónimo en Radio Clásica. Haydn, Mozart, Beethoven, Schubert, Mendelssohn, Chopin, Wagner, etc, son algunos de los protagonistas de este disco libro.

Y se sentó entonces al piano a interpretar su última sonata… ahí tenían a Beethoven. Un ser único e irrepetible. Un creador de sueños y glorias, de arrebatos, de rabia, de pasión, de ternura, de amor y penumbras pero también de una luz inextinguible, que fluía pura de sus dedos envolviéndolos en la dicha. Era Beethoven y estaba tocando para ellos. Y comprendieron entonces lo privilegiados que eran y qué pocos seres humanos en la historia del mundo podrían contarse entre los elegidos para un momento así. Contemplaron tocar a Beethoven y lloraron al fin. Al acabar la interpretación no se atrevieron a aplaudir por temor a romper el más preciado de los silencios, aquel nacido de la música de quien siempre vivía precisamente sumido en una atmósfera donde los sonidos no existían, solo eran soñados.

 

 

 

1 47 48 49 50 51 122