
Esta semana en “Lecturas para compartir”, os recomendamos una novela del escritor nobel, Rabindranath Tagore, “La casa y el mundo”.
A principios del siglo XX, un aristócrata y terrateniente de Bengala (India); contraviniendo todas sus tradiciones familiares y convencionalismos sociales de la época, decide casarse con Bimala, una chica de baja extracción social con la tez bastante oscura. El amor entre los esposos será idílico, hasta que en sus vidas aparece un revolucionario radical y entusiasta, que constituye el contrapunto del pacífico y pasivo aristócrata.
Bimala, llevada por la inexperiencia de su juventud, se dejará arrastrar sin control por el entusiasmo político de este adulador, hasta caer fuertemente atraída por él. Aunque su esposo es consciente, bien pronto, del triángulo amoroso, opta por tomar una actitud pacífica; y, dejará que la joven crezca y decida por sí misma; ya que su matrimonio fue un arreglo, cuando ella todavía era una niña.
Será cuando Bimala comience a cuestionarse sobre su matrimonio; y experimente por primera vez un amor que va más allá de la devoción.
Con “La casa y el mundo”, Tagore vuelve a demostrarnos que es un maestro de la escritura, capaz de ofrecer a su lector un análisis psicológico exhaustivo de cada uno de sus personajes, como de dibujar un escenario muy colorido de la India.
Yo tenía mi rincón, mi mundo de mujer, pequeño y agradable. Nikhil me decía siempre: 'Busca la libertad, Bimala. No te quedes encerrada en la casa. Sal al mundo'. Pero el mundo no es la casa. En la casa uno es amado, pero en el mundo se aprende a amar... Yo no quería ser una diosa en un altar, sino una mujer que camina al lado de su hombre. Y sin embargo, no sabía que la libertad es tan fría y vacía cuando no se tiene el calor del amor