“La Sociedad Literaria del Pastel de Piel de Patata de Guernsey” de las escritoras estadounidenses Mary Ann Shaffer y Annie Barrows , es la novela que os recomendamos esta semana en “Lecturas para compartir”.
Finalizada la II Guerra Mundial, y en medio de un Londres devastado por las bombas, la joven escritora, Juliet Ashton, busca inspiración para su nueva novela. La creatividad se le presenta por sorpresa, cuando recibe la carta de un desconocido, llamado Dawsey Adams, quien se presenta como miembro de un club de lectura en la isla de Guernsey; y, poseedor de un libro que fue propiedad de la escritora con anterioridad.
Entre ambos se iniciará una amistad; y, a través de sus cartas, Juliet toma conciencia de las dificultades que los miembros del club tuvieron que afrontar, para subsistir durante la ocupación alemana de la isla; y, de cómo la lectura les mantuvo unidos ante las vicisitudes de la guerra. Juliet acabará aceptando la invitación para visitar la isla, tras comprender que se hallaba ante el mejor escenario posible para dar vida a su novela.
Mary Ann Shaffer creó una novela epistolar humana y divertida, que transmite una intensa pasión por los libros; y, además, reivindica la lectura para unir a personas de distintos gustos, culturas e ideologías. Compaginó su amor por la literatura con su oficio de bibliotecaria y editora.
La obra fue traducida a más de 20 idiomas, con más de 5 millones de ejemplares vendidos en todo el mundo, y llevada al cine por Mike Newell. Un clásico indiscutible sobre el poder de la palabra y el valor de la literatura como refugio y consuelo en tiempos difíciles.
«¿Sabe usted qué frase me gusta más? Ésta: «El luminoso día ha terminado, y estamos destinados a la oscuridad». Ojalá hubiese conocido esa frase el día en que vi llegar a las tropas alemanas, un avión tras otro, todos llenos de soldados, y también bajándonos de los barcos en el puerto. No hacía más que pensar: «Malditos sean, malditos sean». De haber conocido la frase de Shakespeare, «El luminoso día ha terminado, y estamos destinados a la oscuridad», habría encontrado un poco de consuelo y ánimo para salir y enfrentarme con las circunstancias, y no se me habría caído el alma a los pies»