Esta semana en Lecturas para Compartir nos vamos de viaje a nuestro país vecino, Portugal, guiados de la mano de Rita Barata Silvério, una lusitana enamorada de su tierra que vive en Madrid.
Desde hace años este sentimiento se ha ido acrecentando a fuerza de publicar una newsletter, en la que ha ido dando cuenta de la cultura y la historia de Portugal, una historia entrelazada en múltiples ocasiones con la de nuestro país. Por sus páginas transitan múltiples personajes patrios, como la gallega Inés de Castro, que llegó a ser reina póstuma de Portugal, Carlota Joaquina de Borbón, la Reina Santa Isabel, Juan de Borbón, Unamuno, y tantos otros.
Ahora su newsletter ha desembocado en un libro que lleva por título Cartas portuguesas. Este ejemplar recoge 66 cartas que se ocupan de temas muy diversos: Nos vamos de verbena, El sefarad portugués, Mujeres en el arte, Santos portugueses, Madeira mágica….
Rita, con un estilo ágil e incisivo nos invita, pues, a enamorarnos de sus playas, de sus excelentes vinos, de sus fiestas populares, y de sus educadas gentes. Unas historias que salpimienta con música a través de una lista en Spotify.
En julio el mar nos espera
Hoy te mando la carta portuguesa con la pregunta más importante del verano: ¿cuál es la mejor playa de Portugal? Con más de novecientos kilómetros de costa, la respuesta no es ni fácil ni unánime. De Caminha a Vila Real de Santo Antonio hay playas de arena blanca para todos los gustos: las hay que son paraísos secretos, más familiares, y están las preferidas del famoseo nacional, que de eso también tenemos. Por eso, cuando el calor empieza a apretar, las revistas y webs de lifstyle nos bombardean con las guías definitivas y las listas fundamentales de las mejores playas del país…
Españoles en el mar portugués
El descubrimiento de Portugal por parte de los turistas españoles no es cosas de campañas recientes o de reportajes entusiasmados sobre las maravillas de nuestra costa. En la década de los ochenta del siglo XIX miles de familias españolas ya se instalaban de junio a septiembre en el litoral portugués, gracias, entre otras cosas, a una red de trenes especiales y rápidos que conectaban Madrid con Lisboa, Salamanca con Figueira da Foz y Badajoz con Espinho…