Dos amigas. Elena Ferrante
Dos amigas
Elena Ferrante
Lumen
Dos amigas es una saga de cuatro libros: La amiga estupenda, Un mal nombre, Las deudas del cuerpo y La niña perdida.
Narra en tono autobiográfico la vida de un conjunto de familias de un barrio humilde de Nápoles, y más concretamente de una pareja de amigas cuya relación transita entre la fusión y la fricción. Recorre (así como de pasada, sin pontificar) 60 años de la historia de Italia, desde los años cincuenta del siglo pasado hasta la actualidad, y va ampliando el espectro de personajes para incluir perfiles de la intelectualidad universitaria y del mundo editorial italiano. Son cuatro novelas cautivadoras, que te atrapan desde el primer momento; está sembrada de personajes secundarios muy bien perfilados; transmite honesta vitalidad.
“procuraba no olvidar que somos seres muy abarrotados de física, astrofísica, biología, religión, alma, burguesía, proletariado, capital, trabajo, beneficios, política, montones de frases armónicas, montones de frases disonantes, caos dentro y caos fuera”
Esta saga de más de 1500 páginas se ha traducido y distribuido en más de treinta países y ha generado no poca curiosidad en parte porque el autor/a (ahora sabemos autora) se esconde tras un pseudónimo: Elena Ferrante.

El reciente desenmascaramiento de la autora (octubre de 2016) ha generado no poca controversia (pincha aquí), dado que para llevarlo a cabo el periodista ha recurrido a analizar las cuentas de la pequeña editorial matriz, y de sus traductores (entre los que se cuenta la autora). En cierto modo yo me solidarizo con ella; se intuye innecesario dar notoriedad a alguien que aspira a pasar inadvertido, carente de intenciones taimadas o hirientes. Es una investigación bien llevada con un fin de dudosa relevancia, quizás para simple gloria del periodista implicado.
“ se sintió humillada por haber vivido atribuyendo poder a cosas que en jerarquías corrientes contaban poco: el alfabeto, la escritura, los libros. Hoy pienso que ella, que parecía tan desencantada, tan adulta, puso fin a su infancia justo en esos días.”

SOFIA PETROVNA, una ciudadana ejemplar

Y por eso, ahora que llegan estas fechas, pienso que agradeceréis alguna recomendación liviana. Siempre me acuerdo de mis días de estudiante. Terminadas las clases, los días se sucedían largos e intensos, plenos de concentración, saltando de materia en materia. Siempre la misma secuencia: cuántos días tengo para preparar el examen, tantos temas al día, me dejo algún día por si acaso calculo mal, y otro de repaso; horas y horas en la biblioteca.
La ciencia moderna y la anarquía. 




