SOFIA PETROVNA, una ciudadana ejemplar. Lidia Chukóvskaia

carátula del libroSOFIA PETROVNA, una ciudadana ejemplar 

Lidia Chukóvskaia

Esta es una novela rusa que narra con desapasionamiento e íntima veracidad el lento e inexorable proceso de caída en desgracia de ciudadanos anónimos durante la época estalinista de la Gran Purga. Son ciudadanos, incluso ejemplares de pura normalidad, carentes de significación política e incluso afectos al concepto primigenio de la revolución rusa.

“ Había una sola cosa de la que no se había enterado durante esas dos semanas: ¿por qué habían arrestado a Kolia? ¿Quién iba a juzgarlo y cuándo? ¿De qué lo acusaban? ¿Cuándo iba a terminar ese ridículo malentendido de una vez por todas y volvería a casa?”

 

retrato de la autoraEs la primera vez que se traduce al castellano esta novela de tintes autobiográficos. Uno de sus mayores valores es que fue escrita durante el periodo estalinista (entre 1939 y 1940) aportando detalles de la vida diaria que sería difícil obtener desde el recuerdo.

“La noche pasada en la cola, una mujer le había dicho a otra (Sofía Petrovna la había oído): ‘¡Dices que volverá! Los que van a parar allí no vuelven jamás’ A Sofía Petrovna le habría gustado cortarla, pero prefirió no inmiscuirse. En nuestro país no mantienen a inocentes en la cárcel. Y sobre todo a patriotas soviéticos como Kolia. Se aclarará todo y lo dejarán libre”

La novela se escribió en un cuaderno escolar y estuvo 50 años escondida ante la imposibilidad de publicarla. Lidia Chukóvskaia, su autora, vivió en persona el proceso de depuración de la Gran Purga, pues su marido (un conocido físico teórico relacionado con la teoría cuántica y la relatividad general) fue detenido en 1937 y ejecutado en 1938.

El final de la novela es sorprendente, dejémoslo ahí.retrato de su marido ejectutado en 1938

Leí esta novela en navidad. La encontré por casualidad en la librería Los Editores. Me atrapó y la terminé apenas en dos días, y he tenido que re-leerla con delectación este final de agosto para ser capaz de destilar mínimamente su valor; el estilo es magnífico, sencillo, claro, cercano, creíble e incluso amable en la adversidad.

Lidia Chukóvskaia vivió toda su vida en la URSS y la redacción de cartas de apoyo a científicos señalados por el régimen como Sajarov, tuvo como consecuencia la retirada del derecho de publicación en la URSS. Murió en San Petersburgo en 1996.

Hay que agradecer a la Editorial Errata Naturae una atenta publicación en la colección el Paisaje de los Panoramas.

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