Comerás flores, de Lucía Solla Sobral, nos atrapó desde la primera línea. Y lo curioso es que ni siquiera sabíamos que teníamos entre las manos una decimoctava edición ni que había sido premiada con el Ojo Crítico de Narrativa o el Cálamo al Mejor Libro del Año. A veces, simplemente, un libro te encuentra.
Esta ópera prima de la autora gallega destila una verdad impregnada de lirismo. Cada frase aparece atravesada por pequeñas descargas de emoción, por expresiones espontáneas que brotan de las entrañas de Marina, una joven que acaba de atravesar la pérdida de su padre. Sus días transcurren arropados por su familia, su perrita Frida y su amiga Diana, con quien comparte piso. De forma inesperada irrumpe en su vida Jaime, un hombre que le dobla la edad y que, a través de atenciones sofisticadas, provoca un giro decisivo en su existencia. Y no será el único.
La crítica ha destacado «su técnica y sensibilidad, su rigor y su frescura» (Marta Jiménez Serrano), y ha señalado que «esconde una prosa de aspersor: parece que abarca poco terreno, pero al final es la que cala más hondo» (Eloy Tizón). Para nosotros, Comerás flores sobresale, ante todo, por la potencia de su voz narrativa.