Esta semana en “Lecturas para compartir” os recomendamos la novela de la escritora alemana Corina Bomann, “La isla de las mariposas”.
¿Hasta dónde seríamos capaces de llegar para esclarecer los secretos de nuestra familia? Este es el dilema al que se tendrá que enfrentar nuestra protagonista, Diana, una joven abogada. Tras divorciarse de su marido, por un motivo de infidelidad, recibirá la trágica noticia de que su adorada tía abuela Emmely está muy enferma, y a punto de fallecer.
Cuando llega a Inglaterra, la anciana le pedirá una última voluntad: esclarecer un antiguo secreto familiar.
Diana descubrirá una compleja historia familiar que se remonta al siglo XIX y que la llevará a la exótica isla de Sri Lanka. Siguiendo los pasos de sus ancestros, viajara hasta Ceilán para buscar, con la ayuda del leal mayordomo, el señor Green, los secretos que se ocultan en una antigua mansión familiar en medio de una plantación de té heredada.
Corina Bomann alcanzó la fama con esta novela, que se publicó en varios países europeos, y se mantuvo en los primeros puestos en las listas de libros más vendidos. Otras de sus novelas como El jardín a la luz de la luna, El templo del jazmín, La rosa del viento o La herencia de Agneta son lecturas muy apreciadas y han tenido un gran éxito. Además de los libros, las películas, la música y las series de televisión son sus otras grandes pasiones.
Para cualquier lector “La isla de las mariposas” se convertirá en un viaje intrigante por lugares exóticos y antiguos secretos familiares que vivían ocultos “en el corazón de un misterio”
"Hacía un año la señora Woodhouse le había empezado a hablar del rompecabezas de las pistas. En aquella ocasión, ella creyó que el ángel de la muerte se hallaba ya ante su puerta. Pero Dios le había concedido más tiempo, el suficiente para ir dejando rastros. Una foto aquí, una carta allá… Esta última, dentro de un libro que naturalmente, a ojos de la interesada, debía pasar desapercibido entre los que lo rodeaban. Eso la ayudará a superar mi muerte, opinaba la señora. Aunque Diana llevaba años sin dejarse ver, la señora Woodhouse nunca dudó del amor y de la lealtad de la chica, que ocupaba en su corazón el lugar de una nieta.
El señor Green buscaba en la estantería un título muy concreto. Desde la muerte de la anciana señora Deidre, la madre de Emmely Woodhouse, no se había alterado el orden de los libros.Ni siquiera durante la guerra, que lo dejó todo patas arriba, se cambió de sitio ningún libro"