El Bosque Animado, de Wenceslao Fernández Flórez.

el-bosque-animadoWenceslao Fernández Flórez. El Bosque Animado

Madrid: Espasa Calpe, 1990

“La fraga es un tapiz de vida apretado contra las arrugas de la tierra; en sus cuevas se hunde, en sus cerros se eleva, en sus llanos se iguala. Es toda vida…”

La fraga de Cecebre no es un simple bosque, una acumulación de árboles más o menos arbitraria, un mundo inerte, inmóvil. No, es distinto a todo eso, es un mundo lleno de alegrías y de tristezas, de belleza, de ingenuidad y también de maldad, es un mundo lleno de magia. Solo tenemos que adentrarnos en ella para poder percibirla. Está ahí, muy cerca, nos rodea y la sentimos en sus olores, en sus colores, sus sabores. Se encuentran en las hojas de sus árboles, en los insectos que la pueblan, en los animales que la recorren, en las flores que tapizan su tierra, en los hombres que la habitan. La fraga es un mundo lleno de seres que aman, que sufren, que viven; ¡silencio, atención! , mirad, escuchad,…sentid. ¿La notáis?

"La fraga recuperó de golpe su alma ingenua, en la que toda la ciencia consiste en saber que de cuanto se puede ver, hacer o pensar, sobre la tierra, lo más prodigioso, lo más profundo, lo más grave es esto: vivir."

Geraldo y su amada Hermelinda, Pilara y su ama Juanita Arruallo, Marica de Fame que quiere aprender los secretos de la Moucha para ser bruja, Fiz de Cotovelo, Xan de Malvis que ha dejado su trabajo de jornalero por la “higiénica vida de ladrón de caminos” y se ha convertido en el bandido Fendetestas…estos son algunos de los personajes que habitan la fraga. Son los personajes humanos pero también hay otros seres como Furacroyos el topo, Hu-hu la mosca, Abrenoite el murciélago, Morriña el gato y otros más que conforman el maravilloso y mágico mundo de la fraga.

Fernández Flórez traza un retrato costumbrista de la Galicia rural, de esa tierra que también conoce y que tanto ama. Un retrato lleno de luz, de magia, de belleza y de humor. El Bosque Animado es un canto a esa naturaleza que vive, que sufre y también sobre lo efímero de la vida. Todo nace, todo fluye, todo muere. Nosotros también. Pero hay esperanza porque la vida sigue. Una novela  íntima, cercana, con personajes sencillos, que nos emocionan, nos hacen reír y también llorar.

Un mundo irreal, mágico, cuyo espíritu nos atrapa y nos envuelve y del que no queremos separarnos.

"Y allí están con sus luchas y sus amores, con sus tristezas y sus alegrías, que cada cual cree inéditas y como creadas para él, pero que son siempre las mismas, porque la vida nació de un solo grito del Señor y cada vez que se repite no es una nueva Voz la que lo ordena, sino el eco que va y vuelve desde el infinito al infinito."

 

 

Wenceslao Fernández Flores (1885-1964) nació en La Coruña y desde muy joven comenzó a escribir dedicándose al periodismo en su ciudad natal. Posteriormente inició su carrera como escritor compaginándola con su labor de cronista parlamentario. En 1945 ingresó en la Real Academia de la Lengua.

Otras obras de este autor; El secreto de Barba Azul, La novela número 13, El malvado Carabel…

Wenceslao Fernández Flórez en la Biblioteca de la UPM.

 

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