Oliver Sacks (9 julio 1933 – 30 agosto 2015): químico, neurólogo, literato, divulgador, humanista

Oliver Sacks past away. Esta podría ser la frase inicial en un obituario anglosajón. Es una expresión afortunada pues no requiere hipótesis de partida.Imagen de Oliver Sacks

Oliver Sacks, de origen británico, neoyorquino de adopción, comenzó en el mundo de la química. Su primera autobiografía (familiar) se titula El tío Tungsteno. Una anécdota nos indica que su tutor en el instituto, ante la afición a hacer volar los laboratorios de química, escribió: Sacks llegará lejos, si no va demasiado lejos.

Uno de sus hermanos enloqueció en la infancia probablemente con cierta influencia de los bombardeos de la segunda guerra mundial, quizás de ahí deviniera parte del interés por los procesos atípicos de la mente.

Algunos de sus libros más conocidos son El hombre que confundió a su mujer con un sombrero, y Veo una voz. Aunque son muchos… muchos. Despertares (Awakenings) fue llevado al cine y protagonizado por Robert de Niro y Robin Williams, por ejemplo.

Gustaba de recopilar historias clínicas antiguas (s XIX) pues decía que estaban prolija y delicadamente documentadas con una capacidad de expresión y emoción muy superior a la actual. En especial gustaba de analizar la descripción de las alucinaciones. Podemos verlo en una reciente conferencia TED: ¿Qué revelan las alucinaciones sobre nuestras mentes?

Luchó denodadamente por des-estigmatizar las enfermedades mentales. Fue un buen hombre. Descanse en paz.

Oliver Sacks en la Biblioteca UPM

3 comentarios

  • No sabía que Oliver Sackas había fallecido. DEP.

    Me gustó mucho "El hombre que confundió a su mujer con un sombrero". Tiene un estilo descriptivo tierno y divertido, humaniza la enfermedad mental, y su lectura es sencilla tanto para expertos como para legos en la materia. Recomendable 100 x 100

  • pilar alvarez del valle

    probablemente esa es la clave: …su humanidad. Cuando un hombre así muere, se desteje un vínculo entre miles de sere humanos, o quizás no, quizás lo fortifica. Yo he podido oir tu voz 🙂 

  • Su labor de divulgación y sus libros ponen de manifiesto una sensibilidad y un modo de entender el cerebro humano que hacen su pérdida algo irrecuperable. Pero aún nos quedan sus obras.

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