Luis Ceballos (1896/1967): ingeniero, botánico y profesor. Exposición.

Luis Ceballos
(1896-1967)
Ingeniero, botánico y profesor
Exposición
Del 7 de noviembre al 12 de diciembre de 2017
Hall del Rectorado de la Universidad Politécnica de Madrid
c/ Ramiro de Maeztu, 7
28040 Madrid

 

Luis Ceballos Fernández de Córdoba  (San Lorenzo de El Escorial 1896-Madrid 1967) fue Ingeniero de Montes y profesor de Botánica, geografía botánica y jardinería de la Escuela de Montes desde 1940 hasta 1966.

La Biblioteca de la Universidad Politécnica de Madrid le dedica su décima exposición bibliográfica en el 50 aniversario de su muerte.

Estudió la carrera en Madrid (1914-1920) pasando por los distintos edificios en los que estuvo provisionalmente ubicada la Escuela durante esos años.

En la exposición pueden verse fotografías inéditas de esos primeros años en los que realizó viajes de estudios por diferentes lugares de España durante los años 1919 y 1920 

La realización de los trabajos forestales que desembocaron en el logro del primer Mapa Forestal de España  (1966) a escala 1/400.000 están presentes a través de la colección de imágenes que tiene, de sus estancias en Canarias de 1945 a 1951, la Escuela de Montes.

 

 

Trabajos en las Islas Canarias occidentales que  fueron compartidos con Francisco Ortuño, también Ingeniero de Montes que tuvo importantes responsabilidades forestales en España, y que había sido uno de sus alumnos más apreciados. Esta colaboración dio como resultado una obra fundamental: Estudio sobre la vegetación y la flora forestal de las Islas Canarias Occidentales. 1951. IFIE.

Luis Ceballos participó también en la repoblación de la Ciudad Universitaria de Madrid tras la Guerra Civil, los trabajos empezaron en 1941 y se cubrió de vegetación una extensión de 200 hectáreas.

 

 

Es autor del importante y reconocido Arboreto de la Escuela de Montes y fue, sobre todo, un magnífico profesor que embrujaba a los alumnos con su fascinación por la naturaleza. Sus clases se siguen recordando y la calidad de su magisterio sigue siendo ejemplo respetado por generaciones y generaciones de Ingenieros de Montes.

Sus alumnos y discípulos le dedicaron en 1996 un Arboreto en su pueblo, San Lorenzo de El Escorial, con motivo del centenario de su nacimiento. Es uno de los centros de educación ambiental de la Comunidad de Madrid y tiene casi 4 hectáreas con más de 240 especies de árboles y arbustos autóctonos.

En la exposición puede verse material bibliográfico procedente de diversas bibliotecas de la Universidad Politécnica de Madrid amén de objetos personales de este insigne profesor y una imponente colección de fotografías en gran parte inéditas.

 

3 comentarios

  • Hola mi niña linda. quiero que esto sea un homenaje a tu entrega a tu absoluta devoción por lo bello. Me has enseñando que conocer …es amar. Nos vemos en el cielo. Que suerte tienen… tus futuras exposiciones serán en el cielo. ESPERAME….QUE IRE CONTIGO…Y DISFRUTAREMOS JUNTAS!!!

  • Eduardo sarrión Ortiz

    Bien hallan los bosques que atraen a la lluvia y ofrecen al hombre madera sin par, los prados que nutren inmensos rebaños,los rios que abonan el campo feraz. Así dijo el poeta cuando cantó en loor a la mitológica Ceres;, sin duda, acudieron a su mente motivos mas que sobrados que le inspiraron estos versos pues el bosque en si es fuente inagotable de riqueza y son tantos los beneficios que el árbol reporta al hombre que podemos decir: Lo mismo es ágil remo, que tabla de ataúd; lo mismo da en el camino sombra al caminante, que en el cementerio la sombra de una cruz.

     Con este pequeño discurso concluía el curso impartido por este excelente ingeniero de montes, Luis Ceballos, en el que mi abuelo fue numero 1. Hoy de todo esto solo queda una carta de Luis Ceballos dirigida a mi abuelo que guardamos con especial devoción .

     

     

  • Pilar Alvarez del Valle

    Muchas gracias por tu entrañable comentario. Me permito contestar en nombre del equipo No Sólo Técnica, dado que nuestra compañera Mª José falleció a principios de año

    Hay cursos que se recuerdan de generación en generación y eso es en sí mismo una declaración de su valor.

    🙂

Responder a mercedes andréu Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *