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CORTAS DE LEÑA EN NÚCLEOS RURALES

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César Blanco Posadas

En los núcleos de la España rural, la madera representa una prima imprescindible en algunos hogares durante el periodo de invierno para poder calentarse.

Para el abastecimiento de los habitantes de estas poblaciones los ayuntamientos ofrecen unas dotaciones o “suertes”. Una vez elegido el emplazamiento del monte donde se realizará la corta, se reparte el terreno entre los vecinos. La distribución es difícil de calcular, por lo que los repartos no son 100% equitativos, recibiendo algunos más leña que otros. Por este motivo se denominan suertes.

Resulta evidente que la tala indiscriminada de árboles repercute de manera negativa en el medio, afectando tanto a la biodiversidad como a la productividad de los suelos, pues contribuye a la aridez. No obstante, no es este el caso, pues se realiza de manera controlada, sujeta a una serie de normas. A continuación se desglosan los aspectos que he considerado más importantes a analizar.

Existen muchas maderas disponibles, pero nos centraremos en las más comunes en las poblaciones rurales españolas, despreciando aquellas dirigidas a la comercialización, pues no son objeto de estudio en esta publicación. Cabe decir que en función de la zona de España en la que nos encontremos podemos encontrar otras susceptibles de quema de leña(abedul, castaño, haya ,etc), sin embargo son de carácter menos general

-ENCINA: La encina cuenta con un periodo de regeneración de unos 15-20 años. Hay una tendencia a la baja en los últimos años en los bosques de encinas. Su empleo está condicionado a permisos de carácter especial. Por este motivo es menos empleada que el roble, a pesar de ser una madera de gran calidad. Se atribuye este fenómeno al cambio climático principalmente.

-ROBLE: Prácticamente todas las suertes se reparten en roble. Es la madera por excelencia, la más usada para estos objetivos. Tiene un periodo mínimo de regeneración de 20 años antes de producir una bellota. Actualmente contamos con una gran población de roble común, por lo que no esta clasificado como especie en peligro. Tiene un gran poder calorífico.

-CHOPO: Aunque no es una madera con un alto poder calorífico, es muy fácil de cortar. Tiene tronco recto y presenta un crecimiento mucho más rápido que el del roble o la encina, por lo que también resulta muy interesante.

-PINO. Actualmente se cuenta con una amplia población de estos árboles, no siendo considerada especie en situación de riesgo. Es menos habitual encontrar dotaciones de pino, y al igual que la encina, su corta requiere ciertos permisos .

Entre las principales ventajas podríamos destacar:

Evitar incendios: Mediante una correcta planificación podemos realizar talas puntuales y específicas para seccionar el monte, creando cortafuegos de manera que protejamos nuestros bosques ante posibles incendios.

Fijación de las poblaciones rurales. Este es el principal beneficio. El duro invierno en algunos pueblos de España se resiste gracias a estas cortas de leña, que en caso de no existir desembocaría en la despoblación de muchos de estos emplazamientos.

Aumento de los pastos para el ganado . Es un efecto secundario. No incluímos en este apartado casos en los que asociaciones ganaderas incentivan la corta de árboles en su propio beneficio.
Mejora de la fertilidad de los suelos. La ceniza resultante de restos vegetales puede ser usada como abono para la tierra debido a sus excelentes propiedades

Respecto a los inconvenientes nos encontramos con los siguientes puntos:
Impacto paisajístico. Un árbol que se destruye en un día tarda años en crecer, y toda persona que camine por un monte podrá observar las bases de los troncos en el suelo durante todo ese tiempo.


Emisión de CO2. Como en cualquier proceso de combustión se desprende dióxido de carbono a la atmósfera. Una exposición prolongada puede además provocar afecciones en la salud de las personas, aunque el riesgo y la exposición en estufas de leña es mínima

Materia prima no renovable. Aunque se produce un daño en todas aquellas especies afectadas, ha de destacarse que se respeta los tiempos de regeneración de los distintos tipos de árboles. Dos cortas realizadas en un mismo punto suelen estar separadas entre 35 y 40 años en el tiempo. Este procedimiento obedece a minimizar el impacto todo lo que sea posible

A modo de resumen cabe destacar que las dotaciones de estas maderas en ámbitos rurales tienen un carácter y beneficio marcadamente social. Se emplea el roble mayoritariamente, intentando proteger otras especies más vulnerables.

Siempre que se habla de corta de leña solemos referirnos en términos generales únicamente a los impactos negativos. El objetivo de esta publicación es poner en contexto este tipo de intervenciones, remarcando sus aspectos positivos para diferenciarla de otras cortas con distintos objetivos.
Aunque existen alternativas más respetuosas con el entorno como las estufas de pellets o las estufas de bioetanol considero que es una solución mucho más accesible. Se encuentra profundamente arraigada en nuestra sociedad y es uno de los pilares sobre los que se sustentan las poblaciones rurales en nuestro país.
Aunque es un tema que he vivido de cerca he procurado informarme acerca de alternativas en otros puntos de España y sobre las distintas especies de árboles.

La bibliografía empleada es la siguiente:

Roble común

Estufas de inercia térmica

I

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