Cristina Ye Wang, c.ye@alumnos.upm.es
El sistema de autopistas interestatales (Interstate Highway System) es el pilar fundamental de la infraestructura de transporte de Estados Unidos. Transformó completamente la movilidad e incluso la forma de desarrollo urbano del país. Sin embargo, gran parte de su trazado se diseñó a costa de comunidades vulnerables, especialmente barrios negros y latinos que fueron demolidos total o parcialmente para abrir paso a la nueva red.
El origen del sistema se remonta al año 1956, cuando se aprobó la construcción de unos 66.000 kilómetros de carreteras con el Federal-Aid Highway Act [8]. El diseño de las mismas implicaba, en muchas ocasiones, atravesar comunidades ya consolidadas. Bajo esta tesitura, los decisores políticos prefirieron evitar barrios blancos acomodados para, en su lugar, desplazar comunidades racializadas. En ciudades como Nashville, Detroit, St. Louis o Los Ángeles, las zonas predominantemente negras y latinas se consideraron como los lugares ideales para la implantación de las autopistas, ya que el valor de los terrenos era bajo y la capacidad de resistencia política de sus residentes era menor.

Figura 1. Sistema de autopistas interestatales de Estados Unidos (Federal Highway Administration, 2023).
La construcción de la red se conjuntó con políticas de renovación urbana, que buscaban demoler aquellas viviendas y negocios calificadas como deficientes para sustituirlos por desarrollos urbanísticos nuevos. El objeto de estas políticas fueron, nuevamente, los barrios negros y latinos, que se veían como zonas marginales a erradicar.
Las consecuencias sociales fueron extraordinarias. De acuerdo con el Departamento de Transporte de los Estados Unidos, entre 1957 y 1977 la ejecución de las autopistas hizo que más de un millón de personas perdiesen sus hogares [5]. Además, las carreteras no solo desplazaron a miles de familias, sino que también se convirtieron en barreras físicas que dificultaban el acceso a transporte público, empleo y zonas verdes, entre otros. Esta fragmentación perpetuó la exclusión social y la falta de oportunidades económicas de las comunidades racializadas que quedaban aún en pie. Al mismo tiempo, el nuevo tráfico rodado intensificó el deterioro ambiental y la contaminación de estos barrios, afectando a la salud y calidad de vida de sus habitantes.
Mientras tanto, los suburbios experimentaron una expansión acelerada, gracias en parte a las conexiones facilitadas por las nuevas infraestructuras. Estas zonas residenciales, mayoritariamente blancas, se beneficiaron de la inversión pública y privada, mientras que los centros urbanos se convirtieron en entornos fragmentados y empobrecidos.
Las consecuencias de estas decisiones siguen estando patentes en la sociedad estadounidense a día de hoy. Muchos barrios negros y latinos cuentan con menos zonas verdes, menor acceso a servicios y mayor exposición a la contaminación. Además, es habitual que se elijan estas zonas para albergar edificaciones industriales, lo que incrementa aún más los riesgos ambientales y reduce la esperanza de vida en comparación con los suburbios [4].
En los últimos años, el impacto del sistema de autopistas interestatales ha sido objeto de numerosos debates. Varias ciudades estadounidenses ya han iniciado actuaciones para demoler, transformar o cubrir tramos de autopistas urbanas. Uno de los casos más emblemáticos es el Inner Loop, en Rochester. Esta autopista se construyó entre 1952 y 1965, aislando el centro de la ciudad y creando una división social entre el interior y el exterior de la misma. Dentro de la circunvalación vivía una población mayoritariamente racializada, mientras que fuera crecían suburbios con población más acomodada. Esto provocó que el valor de la vivienda fuera del anillo llegara a ser hasta 10 veces mayor que el del interior [9].
En 2014, se decidió sustituir un tramo de aproximadamente 1,6 kilómetros por una avenida con aceras amplias y carriles bici [9]. Tras la intervención, el porcentaje de personas que se desplazan a pie o en bici dentro del barrio ha aumentado en un 50% y un 60%, respectivamente [4]. Asimismo, se han llevado a cabo desarrollos comerciales y residenciales con grandes externalidades positivas y que revitalizaron la zona. El proyecto tuvo tanto éxito que ya se ha anunciado una nueva inversión de 100 millones de dólares para continuar con la transformación del Inner Loop [7].

Figura 2. Centro de Rochester antes y después de la cubrición del Inner Loop (elaboración propia a partir de Google Maps, 2025).
Rochester fue una de las ciudades pioneras, y otras muchas ciudades en Estados Unidos han seguido esta tendencia, reconociendo el daño social provocado por las autopistas. La organización Congress for the New Urbanism ha identificado más de 50 proyectos similares que se están ejecutando o se van a ejecutar a lo largo de todo el país [2]. Estos esfuerzos buscan restaurar esos barrios divididos y reconectar zonas marginadas durante décadas.
La historia del sistema de autopistas interestatales estadounidense demuestra que las decisiones en materia de infraestructuras generan efectos duraderos en el funcionamiento y la estructura de las ciudades. Analizar este proceso histórico permite entender mejor cómo la red viaria ha influido en la configuración del espacio y en la aparición de desequilibrios territoriales. Este conocimiento es esencial para orientar las políticas públicas futuras hacia modelos sostenibles que respondan mejor a las necesidades actuales y futuras de la sociedad.
Referencias:
[1] Archer, D. N. (2021). Transportation Policy and the Underdevelopment of Black Communities. Disponible en: https://ssrn.com/abstract=3797364 [Consultado 04-12-2025].
[2] Congress for the New Urbanism (2025). Freeways Without Futures. Disponible en: https://www.cnu.org/our-projects/highways-boulevards/freeways-without-futures [Consultado 06-12-2025].
[3] Dillon, L., Poston, B. (2021). La historia racista detrás del auge de las autopistas interestatales en Estados Unidos. Disponible en: https://www.latimes.com/california/story/2021-11-11/la-historia-racista-detras-del-auge-de-las-autopistas-interestatales-en-estados-unidos [Consultado 05-12-2025].
[4] Fitzgerald, J., Agyeman, J. (2021). Removing urban highways can improve neighborhoods blighted by decades of racist policies. Disponible en: https://theconversation.com/removing-urban-highways-can-improve-neighborhoods-blighted-by-decades-of-racist-policies-166220 [Consultado 05-12-2025].
[5] Gamboa, S., McCausland, P., Lederman, J., Popken, B. (2021). Bulldozed and bisected: Highway construction built a legacy of inequality. Disponible en: https://www.nbcnews.com/specials/america-highways-inequality/ [Consultado 04-12-2025].
[6] King, N. (2021). A Brief History Of How Racism Shaped Interstate Highways. Disponible en: https://www.npr.org/2021/04/07/984784455/a-brief-history-of-how-racism-shaped-interstate-highways [Consultado 05-12-2025].
[7] Senado de los Estados Unidos (2025). Schumer, Gillibrand, Morelle Announce Whopping $100 Million for Rochester’s Inner Loop Project. Disponible en: https://www.schumer.senate.gov/newsroom/press-releases/schumer-gillibrand-morelle-announce-whopping-100-million-for-rochesters-inner-loop-project-delivering-final_needed-to-greenlight-construction-to-reconnect-and-revitalize-downtown [Consultado 06-12-2025].
[8] United States Senate (1956). Congress Approves the Federal-Aid Highway Act. Disponible en: https://www.senate.gov/artandhistory/history/minute/Federal_Highway_Act.htm [Consultado 03-12-2025].
[9] Urbi, J. (2022). Why America Is Tearing Down Its Highways. Disponible en: https://www.theb1m.com/video/america-interstate-highway-system-teardowns [Consultado 03-12-2025].