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Construcción de una presa en el Estrecho de Gibraltar. Desde Atlántropa como sueño utópico a sus posibles aplicaciones en la actualidad.

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Patricia Morcillo Sanz. Alumna ETSI Caminos, Canales y Puertos.

Cualquier obra de ingeniería, debido a su escala y magnitud, modifica el conjunto del territorio o paisaje provocando diversas acciones en el entorno natural y la población. Con esta idea, a primeros de siglo Hermann Sörgel, arquitecto alemán, planteó la construcción de una enorme presa en el Estrecho de Gibraltar para desecar parcialmente el Mediterráneo e instalar una central hidroeléctrica con la que producir 50.000 megavatios de energía eléctrica. Funcionaría además como nexo entre el continente europeo y el africano, debido a que descendería el nivel del mar 100 y 200 m la mitad occidental y oriental respectivamente, emergiendo aproximadamente 660.000 km2 de terreno y creando un nuevo continente, Atlántropa, donde se buscaría la consecución de paz tras la segunda guerra mundial, impulsando los sectores económicos, laboral, energético, de recursos o materias primas.  Se inspiró en el mapa de Wells (1919), donde detalla su teoría sobre la formación del Mediterráneo y la existencia anterior de un continente similar a Atlántropa. 

Para fundamentar este proyecto, Sörgel se apoyaba en datos, proporcionados por el Intitut für Meereskunde de la Universidad de Berlín, que indicaban que las aportaciones realizadas por el Océano Atlántico, el Mar Negro y diferentes cuencas fluviales eran menores que el volumen evaporado estimado, por lo que, mediante un control de las aportaciones y la regulación del mar, se produciría una evaporación constante y lenta de agua (4.144 km3/año o una disminución del nivel del mar de 165 cm/año). Asimismo, la desalación masiva de agua permitiría irrigar el Sahara, convirtiendo este desierto en una zona cultivable. Para esto último, se apoyaría de la planificación de un gran lago en la cuenca del Congo que estaría conectado con el lago Chad. Esta gran masa de agua además ayudaría a compensar el peso perdido con la desecación del Mediterráneo y modificaría el clima africano hacia uno más moderado y agradable para los europeos. También detalló un plan para las antiguas ciudades portuarias, que quedarían enlazadas mediante una red de canales interiores navegables con el mar remanente. Sin embargo, aunque en la época admiraban su búsqueda de paz y progreso, fue duramente criticado por no examinar en gran profundidad las consecuencias producidas sobre el medio físico, abiótico y biótico. 

Las consecuencias más evidentes se darían en el medio físico, en concreto abiótico. Se vería afectado el clima, ya que previsiblemente se produciría una disminución de las precipitaciones en la cuenca mediterránea, debido a la variación de los centros de altas y bajas presiones, como ya se observó en la Crisis Salina del Messiniense, donde se cerró el Estrecho por motivos tectónicos, provocando dicha variación y obteniendo como resultado un incremento térmico de 3 grados y un aumento de salinidad, que conllevó un acrecentamiento de aridez y una mayor desertización en ciertas zonas como el Sahara. Al ser un terreno más árido, donde difícilmente medraría vegetación y donde el terreno sería más susceptible a una dinámica erosiva al no estar fitoestabilizado, se podrían formar tormentas de arena y polvo, como sucedió con la desecación del Mar Aral debido a causas antropogénicas o la crisis de Dust Bowl en EEUU (que impidió en el uso de campos de cultivo de la zona, así como la creación de nuevas zonas fértiles, convirtiéndose en un área yerma y conduciendo a una realidad inversa a la buscada por Sörgel). También afectaría al Océano Atlántico, que vería alterada su salinidad, temperatura y corrientes marinas. Asimismo, alteraría la geomorfología y geotecnia, puesto que la pérdida de peso de estas grandes masas de agua podría inestabilizar el sistema, elevando la probabilidad de sufrir terremotos (que podrían romper la presa y provocar tsunamis que arrasaran la zona) y erupciones volcánicas.  En cuanto al medio biótico, aparte de las afecciones en la flora que se han comentado debido a la falta de precipitaciones, uno de los agentes más afectados sería la fauna, ya que sin tener en cuenta el daño sucedido en el medio marino donde se localiza la presa y el aumento de salinidad que afectaría al hábitat de especies o ecosistema de la zona, la propia presa funcionaría como punto de paso o corredor, pudiendo darse una migración de especies que ocupasen el nicho ecológico de especies autóctonas. Además, debido al cambio en la línea de costa, los deltas y los propios ríos que desembocan en el Mediterráneo, se verían modificados, afectando al medio hiporreico o subálveo, y, por ende, a las múltiples especies que habitan en estos ecosistemas. Asimismo, el perfil de equilibrio del río se alteraría, reaccionando este con grandes dinámicas erosivas.

Por su parte, el medio socioeconómico también sufriría grandes variaciones: se produciría una nueva distribución poblacional (migración a las nuevas ciudades) y cambiarían los usos del suelo, así como su propiedad. Esto puede afectar a las relaciones de paz, ya que los diferentes países podrían reclamar tanto la propiedad de los nuevos terrenos, como la de la presa (gran fuente de energía y valor económico).

Actualmente, la idea de Sörgel ha sido retomada, mediante la impulsión de la creación de un puente-presa, que funcionaría como medida de protección ante el aumento del nivel del mar debido al cambio climático. Esta medida se presenta como una ganancia para el conjunto de países mediterráneos, que verían inundadas áreas de su territorio. Además, supondría una unión entre Europa y África. No obstante, igual que con la presa de Sörgel, se deben estudiar los efectos en el medio físico, dado que, aunque el promotor indica que los beneficios serían mayores que los efectos causados (asimismo se plantearían diques donde las especies pudieran mantener su hábitat), habría que evaluar qué porcentaje de especies podrían subsistir ante esta perturbación o como sería el grado de afección a otras especies y ecosistemas influidos indirectamente que no se hayan tenido en cuenta en el proyecto (el ámbito espacial del impacto es extenso).  

¿Y tú, piensas que sería viable un proyecto de tales dimensiones?

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