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El Banco de Alimentos de Madrid en el Salón Gourmets 2026: una buena práctica de rescate alimentario consolidada y replicable

Más de 10.500 kilos recuperados en 2025 —un 15% más que el año anterior—, un modelo de voluntariado ejemplar que convierten esta iniciativa en referencia internacional de innovación social alimentaria.

El Salón Gourmets 2026: donde la excelencia gastronómica encuentra la responsabilidad social.

Del 13 al 16 de abril, el recinto ferial de IFEMA Madrid acogió una nueva edición del Salón Gourmets, uno de los encuentros agroalimentarios más relevantes de Europa, con cinco pabellones, cientos de empresas expositoras y miles de profesionales del sector reunidos durante cuatro jornadas intensas. En este ecosistema de innovación y excelencia gastronómica, hubo una presencia que destacó con luz propia: la del Banco de Alimentos de Madrid (BAM), que convirtió el Salón en un espacio de compromiso social, sensibilización y acción directa frente al desperdicio alimentario. 

La participación del BAM en el Salón Gourmets no es ocasional ni simbólica. Es la expresión tangible de un modelo de trabajo consolidado durante más de tres décadas, documentado científicamente y con impacto cuantificable: el de una organización que actúa donde los alimentos están —antes de que se pierdan— para llevarlos con dignidad a quienes más los necesitan.

Stand del Banco de Alimentos de Madrid en Salón Gourmets

Más de treinta años construyendo un modelo de referencia: la trayectoria del BAM avalada por la investigación 

La presencia del BAM en el Salón Gourmets 2026 no puede entenderse sin la perspectiva histórica que le da todo su valor. La Fundación Banco de Alimentos de Madrid es una institución con más de 30 años de experiencia basada en el voluntariado, cuyo fin es concienciar a la sociedad y promover su solidaridad para paliar la falta de recursos para tener una vida digna, recogiendo donaciones económicas y de alimentos aptos para el consumo humano, evitando su destrucción y distribuyéndolos gratuitamente a personas en pobreza o riesgo de exclusión social de la Comunidad de Madrid a través de entidades benéficas legalmente reconocidas. 

Esta trayectoria ha sido objeto de análisis científico riguroso por parte de la Cátedra Banco de Alimentos, en el artículo “Aprendiendo de la experiencia del Banco de Alimentos de Madrid: 30 años trabajando en proyectos de voluntariado para ayudar a las personas vulnerables”, publicado en el Brazilian Journal of Business (De los Ríos, Polo Sánchez y Mur Nuño, 2024). Este artículo examina, a través de un proceso de aprendizaje acumulado durante 30 años, la experiencia del Banco de Alimentos de Madrid, empleando el modelo Working With People, con el objetivo de analizar los elementos clave de gobernanza en la gestión de proyectos y acciones, así como la estimación de su impacto social. Se trata de uno de los escasos estudios académicos que han examinado exhaustivamente los factores determinantes del éxito del BAM desde el punto de vista de la dirección de proyectos, el impacto social y las dimensiones ESG (ambiental, social y de gobernanza), aportando un marco analítico de primer orden para comprender por qué esta organización ha sido capaz de crecer, innovar y mantenerse fiel a su misión durante tres décadas de profundas transformaciones sociales y económicas.

Un hito con datos: 10.549 kilos recuperados, un 15% más que el año anterior 

Los datos de la edición precedente son elocuentes. En el Salón Gourmets 2025, celebrado del 7 al 10 de abril en IFEMA, el Banco de Alimentos de Madrid recogió 10.549 kilos de excedentes alimentarios de los participantes en el salón. Esta cifra no es solo relevante en términos absolutos: supone un incremento de cerca de un 15% con respecto a la edición anterior, en la que se recogieron 9.189 kilos. Un crecimiento sostenido y año a año que refleja la progresiva confianza del sector en la capacidad organizativa y operativa del BAM. 

La diversidad de alimentos recuperados merece igualmente subrayarse. En la edición de 2025 se recogieron también los excedentes de las muestras del 15º GourmetQuesos, el Campeonato de los Mejores Quesos de España, con 549 kilos. Una muestra de que ningún excedente de calidad queda fuera del alcance del BAM cuando existe voluntad de colaborar. 

El destino de esos alimentos fue inmediato y trazable: los excedentes recogidos del salón fueron donados a los beneficiarios del comedor social del Centro de San Juan de Dios y de la Parroquia San Ramón Nonato en Madrid. De IFEMA a la mesa de quienes más lo necesitan, sin demora y sin desperdicio.

Una buena práctica avalada por la ciencia: innovación, efectividad, sostenibilidad y replicabilidad 

La intervención del BAM en el Salón Gourmets no es solo un gesto solidario de gran escala: es, en los términos de la investigación social, una buena práctica de referencia en el ámbito de la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible. Así lo acredita la investigación publicada en Sustainability bajo el título “Good Practices of Food Banks in Spain: Contribution to Sustainable Development from the CFS-RAI Principles” (Acosta Mereles, Mur Nuño, Stratta Fernández & Chenet, 2025). 

Este estudio identifica y clasifica las buenas prácticas de los 54 bancos de alimentos que integran FESBAL, aplicando una metodología basada en el modelo Working With People e integrando un proceso de aprendizaje social y colaborativo fundado en la experiencia acumulada de los bancos de alimentos a lo largo de 35 años. El análisis se estructuró en torno a cuatro dimensiones de sostenibilidad —social, económica, ambiental y de gobernanza— en alineación con los Principios CFS-RAI del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial y con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. 

Los resultados muestran las buenas prácticas de los bancos de alimentos, destacando sus efectos positivos en las dimensiones de sostenibilidad, coherentes con los principios CFS-RAI y los ODS, evidenciando una mejora de la seguridad alimentaria y una contribución holística al desarrollo sostenible. 

La evaluación de las 152 buenas prácticas identificadas obtuvo una valoración media global muy positiva de 4,22 sobre 5, certificando que las prácticas de los Bancos de Alimentos españoles alcanzan los estándares de excelencia propios de las organizaciones de referencia en innovación social. La replicabilidad alcanza puntuaciones especialmente altas en las dimensiones social (4,9), económica (4,7) y ambiental (4,6), confirmando el potencial transformador de estas iniciativas más allá del contexto en que se originan. 

La acción del BAM en el Salón Gourmets encarna este perfil con precisión: las buenas prácticas son consideradas ejemplos positivos que pueden servir de referencia o modelo para otros, al haber demostrado producir resultados deseables, eficientes y efectivos, basados en evidencia empírica o experiencia acumulada, cuya identificación promueve el aprendizaje, la mejora continua, la replicación y la transferencia en diferentes entornos, entidades o áreas geográficas.

La intervención en el Salón 2026: voluntariado, sensibilización y un protocolo replicable 

Este evento se enmarca dentro de la misión del BAM de evitar el desperdicio alimentario y canalizar estas donaciones de alimentos a personas necesitadas, en el contexto de la aprobación de la Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario de 1 de abril de 2025. La intervención del BAM se articuló en dos ejes complementarios: 

Un stand propio de 36 metros cuadrados, cedido por la organización del Salón, desde el que el BAM desplegó su labor de concienciación sobre el desperdicio alimentario ante un público de alta influencia: productores, distribuidores, importadores, compradores internacionales y decisores del sector agroalimentario. Llevar el mensaje de la responsabilidad alimentaria a quienes gestionan grandes volúmenes de alimentos tiene un efecto multiplicador que trasciende el evento. 

Un equipo de voluntarios desplegado los cuatro días del Salón, dedicado a recuperar al cierre de cada jornada los alimentos en perfecto estado que los expositores ya no podían transportar ni conservar. El Banco de Alimentos de Madrid quiso agradecer a todos los voluntarios la labor realizada de dar a conocer la misión de la recogida de alimentos a los participantes en el salón, y a las empresas donantes de excedentes alimenticios. 

Lo que el BAM ha construido en el Salón Gourmets es un protocolo transferible —movilización de voluntarios, coordinación con expositores, recogida logística y distribución inmediata a entidades beneficiarias— aplicable a ferias, mercados, certámenes gastronómicos y eventos similares en todo el territorio nacional e internacional. Numerosas iniciativas de los bancos de alimentos sirven como referencia para otros bancos, en otros lugares y en contextos diferentes.

Los Bancos de Alimentos: mucho más que distribución de excedentes 

El estudio de Acosta, Mur, Stratta y Chenet (2025) pone de relieve que los Bancos de Alimentos españoles son organizaciones con un impacto que desborda ampliamente la redistribución de alimentos. A través de sus actividades, los bancos de alimentos generan impactos en diferentes ámbitos y contribuyen al logro de los ODS. De las 152 buenas prácticas identificadas en los 54 bancos de alimentos de FESBAL, el mayor número corresponde a las dimensiones social y económica, seguidas de la ambiental y la de gobernanza, demostrando la capacidad de estas organizaciones para actuar simultáneamente en múltiples frentes de la sostenibilidad. 

En la dimensión social destacan las acciones de sensibilización, la educación sobre el desperdicio alimentario y la distribución solidaria con asesoramiento nutricional. En la dimensión económica sobresalen los proyectos de inserción sociolaboral y las campañas de recogida vinculadas a actividades culturales y deportivas. En la dimensión ambiental se identifican proyectos innovadores sobre huella de carbono, huella hídrica e instalación de energías renovables. Y en la dimensión de gobernanza, iniciativas de digitalización, transparencia y visibilidad en medios. 

La integración de actores diversos resulta fundamental para el éxito de los bancos de alimentos. Esta colaboración entre diferentes actores fortalece las intervenciones, enriquece las iniciativas y maximiza el impacto comunitario. El BAM, con su presencia en IFEMA, es un ejemplo paradigmático de esta integración: voluntarios, empresas expositoras, organización ferial, entidades sociales beneficiarias y academia trabajando coordinadamente hacia un objetivo compartido. 

En el Salón Gourmets 2026, Iveth Rojas y Silvia Cortés asistieron los días 14 y 15 de abril en representación de la Cátedra Banco de Alimentos FESBAL-UPM de la Universidad Politécnica de Madrid, con el objetivo de analizar la dinámica del sector y profundizar en los retos del desperdicio alimentario y el consumo responsable. 

Desde 2013, el acuerdo entre la UPM y FESBAL ha tenido como objetivo sensibilizar y fomentar el consumo racional de alimentos a través de actividades formativas, transferencia de conocimiento y promoción de I+D+I. Este vínculo institucional es el que ha hecho posible sistematizar científicamente lo que los Bancos de Alimentos llevan décadas haciendo sobre el terreno, elevando sus buenas prácticas al rango de conocimiento académico internacional. 

La producción científica de la Cátedra en los últimos años configura un cuerpo de conocimiento de notable solidez y proyección: el estudio sobre los 30 años del BAM en el Brazilian Journal of Business (De los Ríos, Polo Sánchez & Mur Nuño, 2024); la publicación sobre buenas prácticas en Sustainability (Acosta et al., 2025); la investigación sobre distribución territorial de beneficiarios con SIG e índice AROPE en Springer (Roncancio & De los Ríos Carmenado, 2026); y los estudios sobre huella de carbono y SIG participativos (Roncancio et al., 2026). Una trayectoria que sitúa a FESBAL y a sus Bancos de Alimentos en la frontera del conocimiento científico internacional sobre seguridad alimentaria y desarrollo sostenible. 

El reconocimiento institucional 

Premio Príncipe de Asturias a la Concordia en 2012, Premio Extraordinario Alimentos de España en 2019 y Medalla de Plata de Madrid en 2009. El BAM acumula un reconocimiento institucional que respalda décadas de trabajo riguroso y transformador. Y en el plano europeo, el Parlamento Europeo ha reconocido formalmente, por primera vez en su historia, el papel esencial de los Bancos de Alimentos en la Estrategia Anti-Pobreza de la UE (FEBA, 2026), un hito histórico que avala la trayectoria de toda la red FESBAL. 

Un año más, gracias a IFEMA y al Salón Gourmets, el BAM consiguió salvar del desperdicio 10.549 kg de alimentos donados por las empresas expositoras, un hito importante ya que estos kilos se han salvado del desperdicio como marca la Ley. 

Pero más allá de los kilos, lo que el Banco de Alimentos de Madrid ha construido en el Salón Gourmets es algo de mayor valor aún: un modelo de acción replicable, evaluado científicamente, documentado en publicaciones internacionales de referencia e instituccionalmente reconocido, que combina voluntariado comprometido, alianzas con el sector productivo, marco legal favorable e investigación académica de respaldo.  

Treinta años de aprendizaje acumulado al servicio de un objetivo que no ha cambiado desde el primer día: que nadie pase hambre mientras haya alimentos que puedan llegar a quien los necesita.  

El reto, a partir de ahora, es que este ejemplo inspire a otros. Que cada gran evento agroalimentario tenga su Banco de Alimentos. Que cada kilo excedente encuentre su camino hacia quien lo necesita. Y que la solidaridad, cuando se organiza con rigor científico y vocación de permanencia, demuestre —como ya lleva tres décadas demostrando el BAM— que puede contribuir a transformar la sociedad y el sistema alimentario desde la formación y la sensibilización.

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