Todo empezó con unos lápices de colores y una idea sencilla: representar qué significa ayudar a los demás. El resultado ha sido una colección de dibujos en la que aparecen alimentos, personas, agradecimientos y mensajes de solidaridad que reflejan cómo ven los estudiantes la labor del Banco de Alimentos de Badajoz.
Este curso, varios estudiantes de Badajoz han intentado responder a estas cuestiones con lápices, colores y mucha imaginación a través del Programa CORAL. Sus dibujos no solo muestran creatividad; también reflejan cómo los más jóvenes entienden valores tan importantes como la solidaridad, el aprovechamiento de los alimentos y la ayuda a los demás.
Antes de llegar al concurso, cerca de un centenar de alumnos del Colegio Salesiano “Ramón Izquierdo” participaron en dos sesiones de sensibilización organizadas por el Banco de Alimentos. Gracias a la implicación de dos voluntarios de la entidad, 95 estudiantes pudieron acercarse a la realidad de la inseguridad alimentaria y descubrir el trabajo que realizan diariamente los Bancos de Alimentos.
Como colofón a esta experiencia, los participantes plasmaron en papel aquello que más les había llamado la atención. La selección de las obras ganadoras corrió a cargo de Cristina Herrera Santa Cecilia, presidenta del Banco de Alimentos; Belén Merino Fernández, responsable de Administración; y Carmela de Lope Sanabria, gerente de la entidad.
El primer premio fue para Isabel López Domecq, del Colegio Puertapalma. Su dibujo parte del logotipo del Banco de Alimentos, pero incorpora una reflexión muy personal sobre el valor de los alimentos. Isabel recuerda que la comida no debe desecharse simplemente porque no nos apetezca o no sea nuestra favorita, especialmente cuando tantas personas la necesitan. Su propuesta invita a pensar en el aprovechamiento de los recursos y en la responsabilidad que todos compartimos.
El segundo premio recayó en Adela Mateo Valhondo, también del Colegio Puertapalma. Para inspirarse, pidió ayuda a su padre, quien le propuso representar un Banco de Alimentos acompañado de personas de distintos países dando las gracias. El resultado es una imagen que transmite algo esencial: detrás de cada alimento entregado hay personas que reciben apoyo, esperanza y acompañamiento.
El tercer premio fue para Laura Thovar Gómez, del CEIP José María Carande. Su obra pone el foco en la alimentación saludable, destacando frutas y otros alimentos naturales como símbolo de bienestar y calidad de vida.
Además, el jurado quiso reconocer el trabajo realizado por Lidia Durán, del Colegio Inclusión Nuestra Señora de la Luz, otorgándole el primer premio en la categoría de Educación Especial.
Cada una de estas obras aborda el hambre desde una perspectiva diferente. Unas hablan del desperdicio alimentario, otras de la solidaridad y otras de la importancia de una alimentación saludable. Sin embargo, todas comparten un mismo mensaje: pequeñas acciones pueden tener un gran impacto en la vida de muchas personas.
Desde la Cátedra Bancos de Alimentos queremos felicitar a todos los participantes, al profesorado y al Banco de Alimentos por seguir acercando a las nuevas generaciones una realidad que merece ser conocida, comprendida y transformada. Porque cuando los niños aprenden a mirar el mundo con empatía, el futuro siempre tiene un poco más de esperanza.
Educar en la solidaridad es sembrar conciencia para el futuro.
Copyright © 2026. Todos los derechos reservados.
