Bitcoin como dinero fuerte

Por Joel Serrano

Doctor en Ciencias Sociales y Jurídicas por la Universidad Rey Juan Carlos (URJC)

Este artículo es una síntesis de la tesis doctoral “Bitcoin como dinero fuerte: una interpretación de Bitcoin a la luz de la Escuela Austriaca de Economía”, defendida y aprobada con evaluación sobresaliente cum laude el 11 de noviembre de 2025 en la Universidad Rey Juan Carlos, estando formado el Tribunal por el Dr. Jesús Huerta de Soto, la Dra. Estrella Trincado y el Dr. Miguel Anxo Bastos.

Introducción

La tesis doctoral que da pie a este artículo nace de una inquietud muy concreta: Bitcoin ha sido recibido con entusiasmo por amplios sectores libertarios, pero no siempre ha encontrado una aceptación equivalente dentro de la Escuela Austriaca de Economía. A primera vista, esa distancia puede parecer incomprensible: si tantos economistas austriacos son libertarios, ¿por qué no han acogido a Bitcoin con el mismo entusiasmo que otros defensores de la libertad individual? Sin embargo, tras una reflexión más pausada, la aparente paradoja resulta perfectamente coherente. Una afinidad política o filosófica puede advertirse de forma inmediata; una integración rigurosa dentro de una teoría económica exige más tiempo, más prudencia y más precisión conceptual.

Objetivo

El objetivo general de la investigación es evaluar si Bitcoin puede considerarse un dinero fuerte en potencia desde la perspectiva de la Escuela Austriaca. En la tesis no se sostiene que Bitcoin sea ya dinero, porque todavía no actúa como medio de intercambio común y generalmente aceptado. Lo que se defiende es algo más preciso: Bitcoin se utiliza como medio de intercambio en determinados ámbitos y se encuentra inmerso en un proceso de monetización. Y se concluye que, si este proceso llegara a culminar en una aceptación generalizada, Bitcoin reuniría condiciones extraordinarias para convertirse en dinero fuerte.

La tesis no parte directamente de Bitcoin. Sigue una progresión argumental deliberada. Primero se exponen los fundamentos de la Escuela Austriaca de Economía: la acción humana, la praxeología, el individualismo metodológico, la subjetividad del valor y la utilidad marginal. Solo después se entra en la teoría monetaria. Este orden resulta imprescindible porque no es posible comprender Bitcoin correctamente si antes no se aclara qué es el dinero, cuál es su función esencial y por qué surge.

El dinero y el teorema de la regresión

Desde la tradición de Menger y Mises, el dinero no nace de un decreto estatal ni de un diseño centralizado, sino de un proceso social evolutivo y espontáneo. En ese marco, Bitcoin puede entenderse como la evolución natural del dinero ante la intervención estatal en el ámbito monetario.

Uno de los puntos centrales del trabajo es el encaje de Bitcoin con el teorema de la regresión de Mises. Buena parte de la discusión sobre Bitcoin en el ámbito austriaco ha girado alrededor de esta cuestión. Si Bitcoin no tuvo inicialmente un valor de uso no monetario, ¿cómo pudo adquirir valor de cambio y convertirse en medio de intercambio sin contradecir la teoría misesiana? La tesis sostiene que la premisa es incorrecta. Antes de funcionar como medio de intercambio, Bitcoin fue valorado subjetivamente por ciertos usuarios por razones distintas a su uso monetario. Entre ellas cabe citar su diseño descentralizado, su resistencia a la censura, su potencial como sistema de transmisión de valor sin autoridad central y su carácter ideológico cercano al anarcocapitalismo. Esa valoración previa permitió que surgiera un precio de mercado. Solo después, una vez adquirido valor de cambio, pudo empezar a utilizarse como medio de intercambio.

Este punto resulta especialmente importante porque evita dos errores opuestos. El primero sería rechazar a Bitcoin desde la teoría austriaca por no encajar en una lectura demasiado estrecha del teorema de la regresión, aquella que requiere un uso industrial o material previo del bien. El segundo sería defender que Bitcoin obliga a abandonar o corregir los fundamentos de la teoría monetaria austriaca. La tesis sostiene justamente lo contrario: este novedoso fenómeno monetario puede ser comprendido mejor si se analiza desde los postulados austriacos. Bitcoin no refuta la teoría austriaca del dinero, sino que ofrece un caso nuevo, propio de la era digital, en el que esa teoría muestra, una vez más, su gran capacidad explicativa.

Medio de intercambio, dinero y dinero fuerte

La tesis también se ocupa de distinguir cuidadosamente entre medio de intercambio, dinero y dinero fuerte. Esta distinción es necesaria porque muchas discusiones sobre Bitcoin se vuelven confusas al utilizar esos términos de forma indistinta. Bitcoin es un medio de intercambio. Sin embargo, su uso en el intercambio indirecto no lo convierte todavía en dinero —por definición, un medio de intercambio común y generalmente aceptado—. Aun así, puede afirmarse, siguiendo a Mises, que en cuanto medio de intercambio le es aplicable la teoría del dinero y, por tanto, puede considerarse dinero en potencia. A partir de ahí, se estudia su naturaleza y se plantea si, en caso de convertirse en dinero, podría catalogarse como dinero fuerte; es decir, como un dinero escaso, surgido espontáneamente en el mercado y resistente a la manipulación y a la censura.

En la tesis se compara a Bitcoin con el oro. El oro es señalado como el mejor dinero fuerte conocido hasta la fecha. No se trata al oro como un rival menor ni como una reliquia que deba despreciarse. Al contrario, el oro permite comprender qué cualidades ha valorado históricamente el mercado en un bien monetario: escasez, durabilidad, divisibilidad, homogeneidad, transportabilidad y dificultad de falsificación. Pero el oro también mostró debilidades prácticas que facilitaron su captura política: su materialidad, la necesidad de sustitutos monetarios, la expansión de medios fiduciarios, la custodia centralizada y la posibilidad de confiscación o control estatal. Bitcoin, en cambio, introduce propiedades nuevas y relevantes: escasez digital verificable, emisión programada e inmutable, descentralización, resistencia a la censura, posibilidad de autocustodia, irreversibilidad de las transacciones e imposibilidad práctica de que se altere arbitrariamente su política monetaria.

El dinero, un proceso evolutivo. Fuente: Oikonomos, interpretación libre a partir de la tesis de Joel Serrano.

Por eso se sostiene que Bitcoin puede entenderse como una forma de dinero fuerte adaptada a la era digital. No porque sea perfecto ni porque ya haya vencido, sino porque sus características responden de manera notable a los problemas que la Escuela Austriaca ha señalado históricamente en el dinero fíat y en la intervención monetaria estatal. El dinero fíat permite una inflación directa de la oferta monetaria, redistribuye riqueza de forma opaca, distorsiona precios relativos, altera el cálculo económico y facilita políticas inflacionistas, además de una inflación indirecta vía expansión crediticia que genera ciclos económicos.

CaracterísticaOroBitcoin
Escasez
Durabilidad
DivisibilidadAltaMuy alta
TransportabilidadMediaMuy alta
Homogeneidad
Resistencia a la falsificaciónAltaMuy alta
AutocustodiaPosible, pero costosaMuy sencilla (con claves privadas)
Resistencia a la censuraLimitadaMuy alta
Oferta monetariaAumenta con la extracciónFijada en 21 millones

Objeciones contra Bitcoin

El trabajo aborda varias objeciones frecuentes, que se responden desde la praxeología y el marco de la Escuela Austriaca. Frente a la objeción de que Bitcoin sería únicamente un método de transmitir dinero, se sostiene que no puede reducirse a un simple instrumento de transmisión, porque los bitcoins no se canjean inmediatamente por dinero fíat: también se atesoran y se emplean directamente para pagar bienes y servicios. Frente a la objeción de que Bitcoin no podría llegar a ser dinero por su falta de estabilidad, se distingue entre la estabilidad de precios pretendida por las políticas intervencionistas y la estabilidad estructural de un dinero fuerte. Frente a la idea de que Bitcoin es un activo financiero, se sostiene que se trata de un bien presente y un activo real. Frente a la idea de que Bitcoin podría funcionar como depósito de valor pero no como dinero, se señala que esa dicotomía es engañosa, porque el uso de Bitcoin como reserva de valor presupone precisamente su comerciabilidad y su utilidad como medio de intercambio, aunque ese intercambio se reserve para el futuro. Y frente a la supuesta ausencia de respaldo, se distingue entre un sentido estrecho, en el que Bitcoin no tiene respaldo —como tampoco lo tiene el oro—, y un sentido amplio, en el que sus propiedades institucionales lo respaldan extraordinariamente.

Un puente entre austriacos y bitcoiners

Adicionalmente, la tesis trata de tender un puente entre austriacos y bitcoiners. Se entiende que ambos grupos comparten una preocupación esencial: la defensa del dinero fuerte frente al deterioro producido por el dinero fíat, la banca central y el inflacionismo. Sin embargo, no siempre dialogan con suficiente profundidad. La tesis intenta mostrar que la Escuela Austriaca puede aportar a Bitcoin un marco muy valioso, y que Bitcoin puede tomar el testigo del oro como un ideal de dinero fuerte alcanzable en el futuro.

Método lógico-deductivo

El método de la tesis es lógico-deductivo. No pretende ser un estudio econométrico ni un análisis cuantitativo sobre el precio, la volatilidad o el grado de adopción de Bitcoin. Su aportación principal está en el terreno conceptual. Esto marca tanto su alcance como sus límites. No busca predecir si Bitcoin será finalmente dinero ni en qué plazo. Lo que busca es analizar si Bitcoin posee cualidades compatibles con la teoría austriaca del dinero y si, de generalizarse su aceptación, podría considerarse un dinero fuerte.

La banca y los medios fiduciarios

En relación con la idea de dinero fuerte, se dedica un apartado a explicar la banca central, la banca libre y la creación de medios fiduciarios. Este apartado resulta muy relevante porque la defensa del dinero fuerte no puede separarse del tipo de sistema bancario y crediticio que se construye sobre él. Además, este asunto ha merecido un extenso anexo final que amplía el debate entre la banca de reserva cien por cien y la banca de reserva fraccionaria y se plantea como una defensa de la primera.

Bitcoin como alternativa a las políticas inflacionistas

En la parte final de la tesis se postula a Bitcoin como una alternativa a las políticas inflacionistas y al monopolio estatal del dinero. Allí se tratan cuestiones vinculadas a la escalabilidad, las diferentes capas que surgen sobre Bitcoin, la importancia de correr un nodo, la autocustodia y la diferencia esencial entre Bitcoin y las criptomonedas. Esta distinción es necesaria porque Bitcoin suele integrarse en el conglomerado de las criptomonedas, cuando su naturaleza económica y monetaria es totalmente distinta.

Conclusión

La conclusión de la tesis es prudente, pero optimista. No se afirma que Bitcoin sea hoy lo que todavía no es. Pero se sostiene que, si el mercado llegara a convertirlo en dinero, Bitcoin tendría condiciones excepcionales para ser dinero fuerte en sentido austriaco. Esa es, en síntesis, la idea central.

En último término, esta tesis es una invitación al estudio. A los austriacos, para que no ignoren el fenómeno monetario más importante de nuestro tiempo. A los bitcoiners, para que no se conformen con intuiciones acertadas pero insuficientemente fundamentadas. Y a todos los interesados en la libertad, para que comprendan que la cuestión del dinero sigue siendo central en nuestro tiempo.

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