PATRIMONIO, URBANISMO Y MEDIO AMBIENTE DEL AULA A LA RED

Servicio de blogs UPM

Monte de El Pardo, el pulmón de Madrid

| 0 Comentarios

El Pardo es una zona boscosa situada en la zona norte de Madrid. Ocupa una superficie de 16.000 hectáreas de extensión, lo que le convierte en el gran pulmón verde de la Comunidad de Madrid y al mismo tiempo, un lugar de referencia para aquellos madrileños que desean disfrutar de la naturaleza y de las rutas al aire libre. Sin embargo, debido a su riqueza medioambiental y a su estrecha relación histórica con la monarquía española, más del 90 % de dicha extensión está considerada área de especial protección bajo gestión de Patrimonio Nacional y su acceso está totalmente restringido por una valla que rodea su perímetro de 90 kilómetros de longitud.

Este hecho provoca que en lo últimos años se haya cuestionado por diferentes sectores de la sociedad la apertura al público de todo el monte de El Pardo. ¿Sería posible? ¿Qué consecuencias podría tener? ¿Realmente es tan importante preservar un ecosistema así, impidiendo el acceso de las personas?

Desde su origen El Pardo ha sido considerado como “el pulmón” de Madrid por las distintas generaciones. Sin embargo, esta denominación tiene además una base científica ya que se sitúa al noroeste de la ciudad, por donde entran precisamente los vientos frescos procedentes de la sierra y la montaña que arrastran las nubes de contaminación que se intentan aferrar al cielo de la ciudad.

El Monte de El Pardo está considerado como uno de los bosques mediterráneos mejor conservados de Europa, integrado fundamentalmente por encinares adehesados, aunque son también muy reconocibles, entre los 120 tipos de especies vegetales allí identificados, pinos, alcornoques, fresnos, chopos, enebros y jaras.

Monte de El Pardo | Patrimonio Nacional

También es un lugar interesante desde el punto de vista de la fauna, pues en él habitan numerosas especies de aves (está incluido como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) en la red europea Natura 2000). El águila imperial española, por ejemplo, de la que sólo quedan unos 60 individuos en el mundo, tiene en El Pardo una zona de nidificación y, sobre todo, de invernada de jóvenes. Además, existen en El Pardo otros tipos de águilas, como la real y otras de menor tamaño: calzada y perdicera. Otro asombroso ejemplo del valor faunístico de El Pardo es el buitre negro, que se trata del ave europea de mayor envergadura, también en peligro de extinción, y que tiene en El Pardo uno de sus últimos refugios. Por último, existe una amplia variedad de reptiles y de animales de mayor tamaño, como conejos, ciervos, gamos y jabalíes.

El Monte de El Pardo, además de poseer toda esta riqueza medioambiental, se trata de un enclave único a nivel mundial por estar situado a escasos kilómetros de una gran urbe como Madrid.

Según muchos expertos, aunque en los últimos 50 años la riqueza faunística de El Pardo haya quedado ligeramente reducida con la desaparición de algunas especies como el oso, el lobo, la nutria o el lince, ésta sigue siendo muy notable, existiendo especies poco comunes como las grullas o las cigüeñas negras, y una enorme cantidad de herbívoros como los gamos, los ciervos y los jabalíes. Este buen estado de conservación se debe principalmente al establecimiento de una zona reservada y protegida y a las limitaciones al tránsito público. La mayoría de expertos que se han dedicado al estudio de este lugar coinciden en que la única manera de conservar el ecosistema del Pardo, en particular, algunos de los hábitats y de las especies que la Unión Europea está empeñada en proteger dentro de la red Natura 2000, es mantener la privacidad, y si es posible, mejorar las medidas de protección existentes.

Muchas personas pensarán que este hecho conlleva a privar a los aficionados a la naturaleza y a la realización de rutas tanto a pie como en bici del disfrute de un paisaje único a nivel mundial. Sin embargo, es importante destacar que en la zona de acceso libre al público existen numerosas sendas ecológicas y miradores que posibilitan el disfrute de todas estas especies a pocos pasos Madrid.

Autor: Daniel Hierro Tobar (alumno Master ICCP)

Deja una respuesta

Campos requeridos marcados con *.